Capítulo 7: Discordia

En la UA, Yagi y sus compañeros se encontraban en el comedor, en la misma mesa que ya habían usado el día anterior y durante el desayuno.

- ¡Asesino sin corazón! - exclamó la voz de Naegi con gran enojo.

- ¡Tú te manchas de sangre las manos y la boca! ¡Tú eres la asesina! - respondió de igual manera Enzo.

En la mesa se de contrabando de un lado Yagi, Mei, Tetsu, Enzo e Iida, mientras que del otro lado estaban Mia, Naegi y Sayori, todos en la mesa veían como Naegi y Enzo discutían violentamente, llegando a levantarse con los brazos en la mesa y gritándose. Yagi se mostraba incómodo y avergonzado por la actitud de su amigo, mientras que todos los demás se mostraban indiferentes y comían con tranquilidad, el joven observaba y volteaba a cada uno de ellos para dejar de sentirse así.

- ¿Por qué parece que soy el único que se da cuenta de la discusión? – pensó Midoriya observando a sus compañeros.

- ¡Deberías comer carne! Al menos los animales pueden escapar de sus sucias garras - continuaba Naegi reclamándole a Enzo.

- ¿¡Que!? ¡¿Acaso sabes en qué condiciones tienen a los animales de granja?! - respondió con gritos Enzo.

Yagi, quien tenía a Kobayashi al lado derecho, se acercó a ella para susurrarle - ¿Acaso nadie va a pararlos? - la pregunta hizo que la chica se riera un poco y sonriera.

- No, no creo que sea conveniente, son sus problemas - respondía la chica sin despegar la mirada de su sopa.

- Pero somos héroes, debemos resolver los problemas para que haya paz - respondió el joven confundido y algo indignado.

- Yagi, tranquilo - respondió Iida con su tono serio característico - Es un tema que deben resolver ellos, tienen que resolver sus diferencias - cuando Iida terminó de decir esto todos los presentes en la mesa asintieron al unísono, Yagi se mostraba insatisfecho con esto, y su rostro lo demostraba, veía a todos bastante confundido y molesto.

- ¡Es mejor que estar indefensas en una posición fija siendo cortadas y rociadas e incluso modificadas genéticamente! - argumentó Naegi.

- ¡Pero no les hacen consumir cantidades insanas de medicamentos y vivir entre cantidades ingentes de excremento y orina! Además ¡También son modificados genéticamente mediante cría selectiva! - Enzo hizo lo mismo

- ¡Acaso no se dan cuenta que ambas razones son válidas! - pensó Yagi mientras observaba a sus compañeros - Alguien debería decirles eso, alguien que sepa tratar con las personas - Yagi se deprimió un poco por este pensamiento, Mía lo observaba y decidió parase para hablar.

- ¡Deténganse! - exclamó la chica llamando la atención de todos - Esta discusión no va a llegar a nada - el joven Midoriya observaba como Mia actuaba y entonces se armó de valor y hablo.

- No se dan cuenta que ambos son argumentos válidos - Enzo y Naegi dirigieron su mirada hacia el chico - Da igual lo que comas te va afectar igual y va a afectar a los demás, a otros seres vivos, así que comamos lo que queramos, pero con moderación, ningún exceso es bueno - Yagi tenía el corazón acelerado y las manos le temblaban más de lo normal, sus amigos y compañeros se volvieron a centrar dejando de discutir y continuaron comiendo, pero ambos se veían decaídos, relajados, Mia se mostraba feliz y los demás estaban tranquilos y un poco felices por la paz que les acababan de otorgar.

- ¿Lo hice? ¿Lo logré? ¡Lo dije! - pensaba Midoriya con entusiasmo mientras se volvía hacia su comida algo nervioso, Mia miraba con una sonrisa al joven.

Posteriormente y al acabar su cena, Midoriya se despidió y paró de su lugar.

- ¿Te vas tan pronto? - preguntó Bialke algo decepcionada, Yagi pensó un momento su respuesta y deteniéndose le respondió a la muchacha.

- Sí, suelo ser el primero en irme porque duermo temprano, y por lo que me han dicho Enzo y Tetsu es muy temprano.

- ¿A qué hora sueles irte a dormir? - preguntó Naegi curiosa y sería.

- A las 10:30.

- No es muy temprano - exclamó Sayori ingenua y alegre.

- Díselo a ellos - respondió Yagi mientras señalaba a sus amigos con el pulgar.

- No es muy temprano - dijo la chica a Enzo y Tetsu intentando racionalizar con ambos, los cuales estaban confundidos e ingenuos por lo que acababa de hacer la chica, Kobayashi intentaba no reír e Iida mostraba una pequeña sonrisa.

- Bueno, ya me voy, nos vemos mañana - Yagi se despidió de cada uno de sus compañeros, Mia seguía decaída, pero el joven siguió su camino. Al llegar al pasillo el muchacho se estaba frotando el cuello como señal de cansancio cuando él pudo observar por el rabillo del ojo derecho como un objeto negro se caía, Yagi se sorprendió e intento agarrar aquel objeto, pero viendo que caía a gran velocidad uso su particularidad para intentar sostenerlo, dándose cuenta en el acto de que aquel objeto no existía, si no que era producto de su imaginación, el joven se mostraba extrañado y algo asustado; entonces una voz masculina lo llamó.

- Midoriya… - El joven volteó a todos lados intentando encontrar a aquella persona que lo llamaba.

- ¿¡Otra vez!? - pensó el joven bastante asustado - ¿Acaso me va a pasar esto todos los días?

- Midoriya… Yagi…- la misteriosa voz lo continuaba llamando y el joven al no encontrarse con nadie decidió caminar lentamente de espaldas hacia la puerta de salida del edificio. En el trayecto se chocó con alguien, el muchacho se volteó lentamente temiendo lo peor, pero para su suerte se había chocado con Zama Woori, una de sus compañeras, que estaba con los ojos cerrados y parecía que meditaba hasta que Yagi se topó con ella, la chica vestía un suéter morado con una falda larga azul marino y zapatos negros.

- ¡Perdón! - rápidamente se disculpó el joven dándose la vuelta e inclinándose un poco, la chica se mostraba tranquila y sin abrir los ojos le respondió.

- No tienes por qué disculparte - la voz de la chica mostraba tranquilidad, quietud, y la dulzura de la misma hacía que su hablar de sintiera cálido y reconfortante; y con esto dicho la muchacha siguió su camino, Midoriya solo observó atónito el caminar de su compañera.

- ¿Por qué no? Yo choqué contigo - pensó el joven algo confundido, pero entonces el joven comenzó a observar a su compañera – Es bonita... No, está mal ¡No! - se gritó internamente Yagi girando su cabeza rápidamente y cerrando sus ojos con fuerza - Céntrate en lo que te acaba de suceder, en saber quién te llamaba y desde dónde, un héroe no puede ir por allí observando a las chicas, ni menos cuando rechazaste a Bialke, por favor Yagi CENTRATE - al terminar de pensar en ello el joven se dio unos cuantos golpes en la cabeza, se dio media vuelta y volvió a su expresión seria - La voz se me hacía conocida, pero ¿De quién será? - con esto en mente Midoriya continuó su camino hacia su dormitorio.

Al día siguiente y encontrándose el grupo de amigos en la cafetería, desayunando, Yagi observaba con detenimiento a las tres muchachas que estaban sentadas al lado del muchacho.

- Me sorprende que sigan aquí - dijo el joven sorprendido.

- ¿A qué te refieres? - preguntó Mia extrañada.

- Que, a pesar de la discusión de ayer, hayan decidido desayunar con nosotros.

- Solo fue una pequeña riña sin precedentes ¿Verdad Naegi? - exclamó Mia con un tono algo severo hacia su amiga, la cual asintió.

- Estoy muy avergonzada por mí comportamiento de ayer y les ofrezco una disculpa - Naegi se mostraba decaída.

- Te disculpamos - respondió Iida con tono serio y con semblante correspondiente - Enzo también se disculpará - está última frase fue dicha con diligencia y amenaza acompañada de una mirada inquisitiva hacia el joven, por lo que Enzo, mostrándose nerviosos y con miedo rápidamente se paró de su asiento e inclinó su cuerpo hacia adelante.

- ¡Perdón por lo de ayer! - Iida se mostraba feliz pero todavía seria, mientras que Tetsu y Midoriya tenían en su rostro una expresión de sorpresa y combinada con miedo, Kobayashi se limitaba a sonreír de manera burlona hacia el joven, Naegi y Sayori se miraron mutuamente y expresaron sonrisas nerviosas.

- Aceptamos la disculpa - respondió Sayori temiendo un poco, Naegi hizo lo propio asintiendo, Mia se mostraba curiosa y se acercó hacia Yagi para susurrarle al oído.

- ¿Ella siempre es así? - preguntó la chica haciendo que Yagi saliera del trance.

- Ya la has visto ¿No? Así que sí, pero no es todo el rato, solo cuando hacemos algo mal - respondió el joven en voz alta, pero manteniendo la discreción, Mia se quedó pensando un momento viendo al muchacho con los ojos entrecerrados.

- Está bien, pero si veo que se sobrepasa, la detendré sin pensarlo - exclamó la chica mientras sonreía y alzaba los hombros, Yagi se limitó a sonreír de forma nerviosa.

- ¿Y qué creen que haremos hoy con el maestro Kota? - preguntó Kobayashi con gran entusiasmo logrando tranquilizar el ambiente.

- Quizás sigamos trabajando en parejas - respondió Sayori con el mismo entusiasmo - solo que ahora en un entorno diferente - los presentes asintieron y demostraron su apoyo a la idea de la chica.

- Espero que así sea, pero también me gustaría que me cambiarán de contrincantes - dijo Yagi posando su cabeza sobre su mano derecha.

- ¿Te da miedo Bakugo? - preguntó Iida sintiéndose algo ofendida, pero manteniendo la compostura y su tono serio.

- No… no del todo - respondió el joven llevando su mirada hacia abajo - Es que no quiero seguir enfrentando a alguien que me quiere ver muerto o como mínimo derrotado.

- Vamos, Yagi, no es del todo malo - exclamó Tetsu con alegría mientras abrazaba del cuello a su amigo - Mira el lado bueno, tienes a una mujer que te quiere solo a ti - Yagi se quitó el brazo de su amigo y mirándolo con una expresión seria le respondió de manera exaltada.

- Sí, me quiere… muerto - la expresión del joven cambio a una más violenta y con los ojos abiertos, manos abiertas y con las palmas hacia arriba, que expresaban su desesperación.

- Eso es más de lo que muchos tienen - complementó Enzo con tranquilidad consiguiendo que sus dos amigos voltearan a verlo y especialmente que, Yagi se tranquilizara.

- Con gusto se lo daría a alguien más - respondió con resignación Midoriya volviéndose hacia enfrente y encontrándose con una Mia que expresaba una sonrisa de consuelo.

- Pero, aun así, no entiendo tu miedo hacia esa chica - continúo Tetsu con escepticismo - Ya has podido vencerla y quizás también yo o Enzo podamos - Se burlaba el joven con total confianza hasta que Enzo habló.

- Exacto, como el martes, donde Tetsu acabó tirado en la pared inconsciente por una pequeña explosión suya - las palabras de Enzo rompieron la confianza de su amigo y generaron las risas y burlas de los demás.

- Mejor no recordemos ese asunto - respondió Sukai molesto y con el ego adolorido, entonces Naegi interrumpió.

- Sí, mejor no volvamos a hablar sobre ese día o alguien aquí saldrá herido - la chica le había enviado una mirada furtiva a Tetsu, logrando que el muchacho se atemorizara y mirara hacia otra dirección, mientras que los demás dejaron de reír y volvieron a su respectivo desayuno.

Pasado el desayuno, Yagi hizo su rutina diaria, hacer la tarea, hacer ejercicio, bañarse y alistarse para las clases pero en el momento en que salía de su cuarto con mochila en la espalda y maletín de su traje en mano se encontró con Edo, Midoriya se encontraba feliz y renovado y cuando abrió su puerta golpeó con ella a él joven Ryu, el cual solo expresó incomodidad por el golpe, el joven expresó una mueca de sorpresa y preocupación pero rápidamente salió de su cuarto, dejó su maletín en el suelo y cerró la puerta para ver a quien había golpeado.

- Perdón, lo siento, no te vi - decía con rapidez, nerviosismo y miedo el joven mientras observaba que Edo se había quedado parado en el lugar y se mostraba indiferente, lo que extrañó al joven, Midoriya observaba a su compañero dándose cuenta que su maletín estaba amarrado a su mochila desde la agarradera, el joven se mostraba maravillado por esto, pero entonces vio que este estaba jugando con una consola portátil.

- Está bien, no te preocupes - respondió Edo continuando con su camino tranquilamente y sin apenas despegar su mirada del juego. Midoriya miraba desconcertado a su compañero hasta que observó que es lo que estaba jugando.

- ¡Bunny Racer! - exclamó el joven llamando la atención de su compañero.

- Sí ¿Tú también lo juegas? - Edo dio media vuelta y Yagi se acercó hacia él caminando.

- No mucho, pero lo conozco muy bien – el dragón volvió a su juego, pero continuaba hablando con Midoriya sobre el mismo, entonces ambos caminaron hacia el edificio de aulas. Fue una caminata tranquila, Yagi no se había encontrado con ninguno de sus amigos, pero esto no le importaba pues parecía que acababa de hacer uno nuevo, ambos muchachos estaban conversando alegremente mientras estaban atentos al juego y Midoriya hacia comentarios pequeños acerca de cómo se desarrollaba la carrera. Cuando ambos llegaron al salón Iida esperaba tranquila, pero al momento de observar que Ryu y Yagi entraban al salón atontados observando la consola, ésta se levantó y se acercó a ambos.

- ¿Han venido desde las habitaciones así? - preguntó con severidad y diligencia la muchacha haciendo que ambos jóvenes se detuvieran en seco por la sorpresa, y de paso, que Ryu perdiera la partida.

- Esto… ¿Sí? - respondió Midoriya con inseguridad y miedo por la respuesta de su compañera y amiga, Iida se levantó de su asiento y se acercó hacia los muchachos, por lo que estos últimos comenzaron a verse más nerviosos.

- Diablos, no preví que esto pudiera pasar, Iida nos regañara muy severamente - pensaba el muchacho mientras tragaba saliva.

- Debe ser bastante interesante lo que están jugando - expresó la chica con curiosidad y manteniendo un semblante serio pero relajado e incluso amistoso, Edo y Yagi se sorprendieron por esto.

- ¿Tu juegas? - preguntó Edo aún con miedo y algo inseguro.

- No - respondió Iida haciendo el ademán correspondiente con su mano derecha - Pero tengo curiosidad por saber por qué les roba tanta atención un simple aparato - continuó la muchacha señalando a la consola mientras Yagi suspiraba de alivio sin llamar la atención.

- Porque es divertido - respondió Midoriya con seguridad e inocencia.

- ¿Divertido? - preguntó la chica algo escéptica y confundida.

- ¿Nunca has jugado ningún videojuego?

- No, mis padres me han dicho que es una pérdida de tiempo y que aquellos que juegan no consiguen grandes logros en su vida - el tono de Iida volvió a ser al que ella suele usar para hablar, Yagi se sorprendía y se ofendía por las palabras de su amiga, pero Edo se mostraba tranquilo.

- Si, puedo entender eso, mi padre me suele decir algo parecido, pero eso no es verdad - respondió Midoriya con tristeza, pero con determinación - Si no, mira a… a mí, por ejemplo, aunque no he logrado grandes cosas, no he perdido mí tiempo en ese hobbie - continuó el chico, pero ahora se mostraba más desesperado que orgullosos por decir eso.

- Yagi, lo sé, por eso me acerqué a preguntarles - Las palabras más tranquilas y amistosas de la chica hicieron que el joven se tranquilizara, pero inmediatamente está tranquilidad fue asesinada por la voz de alguien más.

- ¡Buenos días Midoriya! - exclamó la voz de Mia proveniente por detrás de los chicos, lo que provocó que estos voltearán, Yagi sobresaltado un poco, encontrándose con la sonriente chica - ¿Qué están haciendo? - la muchacha observaba que los tres se habían quedado parados en la puerta, para que inmediatamente se diera cuenta que Edo traía en sus manos una consola portátil.

- Solo estábamos hablando con Iida - respondió Yagi algo acelerado por el susto que le dio Bialke, entonces la chica enfocó su mirada sobre el joven.

- ¿Estaban siendo regañados por ella? - preguntó con severidad Mia.

- No, solo estábamos hablando, tranquilamente - respondió de igual manera Iida.

- ¿Segura? Porque estar jugando en clase parece ser motivo de una amonestación, a pesar de no estar tomando la clase - Mia hablaba con un tono burlón mientras caminaba hacia Iida entre los dos muchachos, provocando que Iida se enojara.

- Suficiente - exclamó Yagi con miedo interponiendo su mano entre ambas chicas - Mia, créeme, solo estábamos platicando sobre el juego – sus palabras tranquilizaron a la muchacha, quien volteó a ver hacia Yagi.

- Está bien, te creo - expresó la chica con arrepentimiento, Midoriya en respuesta sonrió - Pero no sabía que Iida fuese otaku - el tono burlón provocó que la mencionada se enojara y Yagi se ofendiera, Edo seguía concentrado en su juego.

- ¡No soy otaku! - exclamaron ambos jóvenes al unísono, Iida con furia y Midoriya con un tono más tranquilo pero que denotaba que estaba ofendido por ello.

- Perdón, no pretendía ofenderte... - exclamó Mia con lástima y humildad, con lo que Iida se calmó, pero Yagi se sentía igual – Yagi - la chica volteó a ver al muchacho, quien se sorprendió un poco por cómo había acabado la frase su compañera, Iida volvió a enojarse y sin decir ni una palabra se dirigió a su lugar para sentarse de nuevo.

Mia expresó una sonrisa burlona mientras observaba a Iida caminar ofendida, Midoriya observaba preocupado la situación y también sin decir nada caminó hasta sentarse cerca de Edo, Mia al ver que el joven se movía cambió su sonrisa a una expresión de preocupación y siguió al joven hasta su lugar, pero sentándose detrás de él; Yagi suspiró.

- ¿Sí soy Otaku? - pensó el joven dirigiendo su mirada hacia arriba, entonces recordando factores que lo reconocían como alguien que le gustaba jugar videojuegos, recordando cuántos había jugado, cuánto tiempo le dedicaba a lo mismo y especialmente recordando como el pasaba el tiempo en la computadora en la casa de sus padres, entonces le vino a la mente la imagen de estar hablando con su padre cuando Yagi todavía cursaba el primer año de bachillerato.

- ¿Ya terminaste tu tarea? - preguntó el hombre, quien se encontraba sentado en un sillón de la sala, Yagi por su parte se encontraba sentado frente a una computadora que estaba instalada al fondo de la habitación junto con otras que abarcaban toda la pared del fondo.

- Si, ya la acabe - respondió alegremente el joven.

- No me gusta que estés mucho tiempo pegado a ese aparato - expresó el héroe con seriedad, provocando que el muchacho se confundiera y extrañará por sus palabras.

- ¿A qué vino eso tan de repente? - pensó Yagi sin voltear a ver a su padre y respondiendo con un simple "ah".

- Dejando de hacer otro tipo de actividades, donde puedas aprovechar mejor tu tiempo - continuaba Deku hablando mientras Yagi se incomodaba y enojaba un poco pero no respondía a las palabras de su padre - No quiero que desperdicies tu vida en la computadora haciendo quien sabe qué cosa - con estas últimas palabras el joven se encontraba enojado, pues él sabía que no gastaba todo su tiempo en la computadora, hacia otras actividades, principalmente dibujaba y usaba la computadora una vez toda su tarea estaba terminaba, aunque eso significaba usarla 10 minutos al día, pero el muchacho no dijo nada, se quedó callado esperando que su padre hiciera lo mismo.

- No me conoces, padre - pensó el joven mientras suspiraba deprimido y cerraba los ojos un momento, entonces expresó una sonrisa y se volteó hacia Edo.

- ¿A ti no te molesta que te digan Otaku, Edo? - el joven dragón no despegó la mirada de su juego y con un tono alegre le respondió al muchacho.

- No, no me molesta en lo absoluto - Estas palabras fueron acompañados por una negación con la cabeza, Yagi se mostraba sorprendido por la respuesta y Mia había decidido mirar hacia la puerta esperando que entraran sus amigas y no se involucró en la conversación.

- ¿Por qué no? - pregunto Yagi con curiosidad, entonces Ryu pausó al juego.

- Se perfectamente quién soy y mis gustos, por ello no pienso cambiarlos, aunque a algunas personas le moleste o crean que soy menos que ellas - respondió el muchacho con un tono más serio, Yagi y Mia se sorprendieron por la respuesta de su compañero.

- Vaya, sí que no te importa lo que digan de ti - expresó Midoriya con alegría, pero todavía sorprendido.

- Ojalá fuera yo así - pensó el muchacho para inmediatamente sacudir su cabeza - No pienses en ello, no te arruines así el día.

Edo asintió con la cabeza y volvió a su juego, Midoriya observaba en silencio.

Inmediatamente después comenzaron a entrar todos sus compañeros, Enzo y Tetsu eran los últimos en entrar, junto con Kobayashi, los tres platicaban tranquilamente y buscaron un lugar para sentarse, detrás de ellos entraba Kota, quien se quedó en la puerta y comenzó a hablar.

- Buenos días jóvenes, se me olvidó decirles que todas nuestras clases serán en los campos de entrenamiento, específicamente el de ciudad, así que diríjanse allí y pónganse sus trajes - al terminar de decir esto el maestro salió del salón y comenzó a caminar con velocidad. Los alumnos se miraron los unos a los otros por un momento para inmediatamente levantarse de sus asientos, agarrar sus cosas e ir hacia el campo de entrenamiento.

Al llegar a los vestidores Tetsu se quedó parado frente a la puerta y observó la puerta que correspondía a la de las chicas, lo que hizo que un escalofrío recorriera su cuerpo y recordara la explosión en su cara y el golpe contra el muro.

- ¿Qué pasa Tetsu? - preguntó Yagi quien observaba a su amigo desde su derecha con preocupación.

- Nada - respondió el joven preocupado y con una sonrisa nerviosa mientras entraba a los vestidores, sus dos amigos se mostraban extrañados y confundidos.

Al alistarse todos los alumnos con sus trajes, se habían dirigido al mismo lugar donde habían hablado con su maestro la vez anterior, allí los estaba esperando de nuevo.

- Muy bien jóvenes, espero ya estén todos listos - expresó el hombre con alegría y con una pose firme - Hoy vamos a hacer una dinámica diferente a la del otro día, hoy se enfrentarán todos los héroes contra todos los villanos - las palabras del maestro hicieron que sus alumnos se emocionaran, mientras que Yagi e Iida se mostraban escépticos y serios ante esta situación.

- Bueno, no es lo que esperaba, pero tampoco va a ser fácil, hay mucha gente buena aquí, espero y no me toque enfrentarme a más de uno a la vez - pensó Midoriya observando a sus compañeros -Aunque bueno, creo que sí me enfrento a Enzo y Tetsu podré con ellos - la mirada del joven se detuvo un momento en sus amigos pero rápidamente se dio cuenta que Bakugo estaba al fondo y se veía igual de sería que él - Espero no encontrarla en ningún momento, espero no enfrentarme a ella - una mano se posaba sobre el hombro del joven, este último volteó con rapidez, para encontrarse con su amiga Sakura, con su traje, la chica apuntaba hacia el maestro, el joven entendió que tenía que poner atención hacia Kota.

- Jóvenes, entiendo su alegría, pero quiero que se enfoquen en el propósito de hacer este enfrentamiento - la voz de Kota mostraba alegre y seria, logrando llamar la atención de sus alumnos - Desde que la liga de villanos surgió, se les demostró a los héroes que sus contrincantes podrían organizarse, incluso mejor que la policía - el tono del hombre se volvía cada vez más serio – por lo que lo importante de esta dinámica es que trabajen en conjunto, tanto héroes como villanos, para lograr su cometido; sé que apenas llevan pocos días de conocerse, pero en el mundo laboral les tocará trabajar con héroes a los que no conocen, así que espero que aquellos que piensan ser "lobos solitarios" entiendan que el trabajo en equipo es importante y es inevitable - Yagi al escuchar esto sintió repulsión por esa idea, soltó un suspiro y se dijo a si mismo que en algunas ocasiones es necesario el trabajo en equipo.

- Una vez aclarado ese punto, pasemos a los objetivos de ambos equipos - Kota caminó hacia los jóvenes, los cuales se hicieron a un lado, hasta ponerse detrás de ellos, los alumnos se mostraban curiosos y extrañados por esta actitud, entonces Kota se paró y dio media vuelta – Los villanos tendrán que destruir los edificios marcados con banderas - el hombre señalo detrás suyo con su mano derecha y con entusiasmo hacia los edificios que se encontraban detrás de él, los jóvenes comenzaron a observar estos mismos, dándose cuenta que algunos de ellos tenían unas banderas blancas en el tejado. Midoriya junto con sus amigos habían terminado al fondo del conjunto de alumnos que se había formado, el joven centraba su atención hacia sus compañeros, encontrándose con una Mia seria y centrada, al igual que Iida, pero al mirar a Bakugo pudo observar que esta tenía una sonrisa malévola, que no solo atemorizaba, sino que denotaba la confianza de la chica – Obviamente no los van a destruir de verdad, solo tienen que marcarlos con... - El maestro caminó un poco hacia su derecha, donde había una pequeña mesa con varias latas de pintura en aerosol, el hombre tomo dos, una con cada mano y se las mostró a sus alumnos – estas pinturas, los héroes tendrán que detenerlos antes que la mitad de estos edificios sean "destruidos"- Kota regresó las pinturas con las demás – Sí los héroes logran capturar a todos los villanos antes de que consigan el objetivo, ganan, sí no, los victoriosos serán los villanos; recuerden que podrán usar los comunicadores que usamos la clase anterior para que ambos equipos puedan hablar entre sus integrantes - los alumnos se mostraban determinados y alentados por lograr su cometido.

- Sin nada más que decir, solo recuerden en que equipo estaban en la clase pasada y todos los héroes júntense a mi izquierda y los villanos a mi derecha, una vez estén organizados, los villanos me tendrán que acompañar - cuando Kota terminó de hablar sus alumnos comenzaron a moverse hacia su lado correspondiente, Yagi se posicionó a la derecha y Enzo le acompañaba.

- ¿Tetsu no estaba en el equipo de héroes? - preguntó Midoriya a su amigo mientras intentaba recordar la clase anterior.

- No - respondió su amigo, quien caminaba a su lado, Yagi se mostraba un poco decepcionado.

- Entonces solo somos tu y yo - expresó el joven con descontento, pero antes de que Enzo pudiera siquiera hablar Kobayashi se apareció por debajo del suelo enfrente de ambos muchachos.

- ¡Hola! - expresó alegre la chica, asustando a sus amigos.

- ¿De dónde saliste? - pregunto Enzo sorprendido.

- Del suelo - la chica respondió "acostándose" en el aire y comenzando a flotar alrededor de ambos amigos.

- ¿Del suelo? ¿Y cómo hace tu ropa para salir contigo o es una ropa especial? - Preguntó Yagi siguiendo con la mirada y hasta donde podía a su amiga, la cual se detuvo enfrente del muchacho.

- ¿No lo sabes? - respondió con seriedad y un poco extrañada.

- ¿No? - volvió a preguntar Yagi, pero esta vez mas confundido y avergonzado.

- Creí que como tu padre es muy amigo de Lemirion tendrías alguna idea de cómo funciona - respondió la muchacha, Yagi se mostraba pensativo, intentando recordar ese punto, pero no logró recordar nada, por lo que movió su cabeza de lado a lado, provocando que Kobayashi se mostrará decepcionada – Mi traje esta hecho de una tela especial que a su vez está hecha de mi pelo, de esa forma mi particularidad también puede ser activada en mi ropa- la joven volvió a flotar alrededor de ambos muchachos

- ¿Toda tu ropa o solo tu traje? - preguntó Yagi

- Toda mi ropa, así evito accidentes ¿acaso no recuerdan el día de nuestra presentación? ¿En ese momento atravesé el techo junto con mi ropa? - Los jóvenes intentaron recordar – Además, casi siempre estoy flotando, si vistiera ropa normal, no podría pues es demasiado pesada – Explicó la chica deteniéndose frente a sus amigos, Yagi se mostraba satisfecho, aunque por su cubre bocas y capucha apenas se notaba, pero no dejaba de pensar en lo que le había dicho su amiga, sobre Lemirion.

- Sé que he hablado muchas veces con él, o he estado en conversaciones de mi padre con él - pensaba el joven mirando el suelo - pero no recuerdo que haya explicado el funcionamiento de su ropa y nunca me lo había preguntado, me intriga saber que tantas cosas no se sobre los héroes profesionales que se supone conozco - los tres amigos comenzaron a caminar para juntarse con su equipo, pero algo detuvo a Yagi.

- ¡Midoriya! - gritó una chica a lo lejos llamando la atención de todos los presentes y en especial de Yagi, quien volteó rápidamente, observando que Mia, con su extravagante vestido, era quien le hablaba y le hacía señas con la mano para que se acercara a ella, el joven extrañado y confundido hizo caso a las indicaciones, mientras que Enzo y Kobayashi se mostraban sorprendidos por los actos del joven.

- En un momento los alcanzo - dijo el joven mientras caminaba hacia la muchacha, sus amigos no le detuvieron y entendieron la situación, por lo que continuaron caminando.

- ¡Hola! - expresó alegremente la chica mientras ponía las manos en hoja de parra, Midoriya todavía extrañado también la saludo.

- Hola ¿Para qué me llamaste? - La muchacha al escuchar esto se mostraba algo avergonzada y nerviosa, además de que estaba volteada un poco hacia la derecha para evitar que el joven viera que estuviera sonrojada.

- Bueno, quería desearte buena suerte - la muchacha comenzó a separar sus manos y a apretar su vestido mientras evitaba el contacto visual con el joven.

- Está nerviosa ¿Verdad? - pensó el joven muy sorprendido - ¿Esta nerviosa por mí? - el corazón de Yagi comenzó a acelerarse.

- Se que estamos en diferentes equipos - continuaba la muchacha intentando hablar con tranquilidad - Pero espero que lo hagas bien… - el silencio invadió el ambiente, un silencio incómodo.

- ¿¡Que hago!? Espera, tranquilo, solo dale las gracias - continuaba pensado el joven.

- M-muchas gracias Mia, también te deseo suerte y que te vaya bien - respondió el joven algo nervioso, lo que provocó que la chica lo mirará directamente y le sonriera.

Desde la lejanía y en el equipo de héroes Enzo y Kobayashi observaban a los dos muchachos.

- Vamos Yagi, has un movimiento - dijo Enzo en voz baja pero que Kobayashi escuchó perfectamente.

- Déjalo, él sabrá que hacer, no tienes porqué apresurar las cosas - la muchacha se dio media vuelta, puso los pies en la tierra y se llevó a Enzo agarrándolo desde la parte alta de su toga.

Mientras tanto en el equipo de villanos Yamamoto observaba con recelo a Yagi.

- ¿Por qué se lleva toda su atención? - susurraba con furia y entre dientes - Ni siquiera ha hecho nada para gustarle - Tetsu escuchaba que su compañero murmuraba algo y al ver como observaba a Midoriya decidió solo observar al primero con decepción y continuar su camino.

- Por cierto, me gusta tu traje - dijo Mía con alegría mientras giraba hacia la derecha su cabeza y se acercaba al muchacho, Yagi se mostraba nervioso.

- Gra-gracias, lo hice yo mismo - la respuesta del muchacho género sorpresa y curiosidad en la muchacha.

- ¿¡En serio!? También el mío está hecho por mi - expresó orgullosa la muchacha mientras daba una vuelta para modelar su vestido. Yagi observaba sorprendido.

- ¡WOW! Es fantástico y claramente superior al mío - el muchacho habló sin pensar y con un tono algo triste lo que hizo que Mia rápidamente se sintiera mal.

- Yagi, aun así tu traje es increíble y en serio, me gusta mucho cómo se ve - expresó la chica cambiando a un tono más alegre, el joven se sorprendía debido a que la chica le hablaba por su nombre – Se ve enseguida que está hecho con mucho cariño y los elementos parecidos a los trajes de All might y de Deku lo vuelven algo único, personal y muy acorde a ti - el muchacho al escuchar esto se sintió más alegre pero antes de que pudiera darle las gracias por levantarle el ánimos una voz conocida les interrumpió.

- ¡Bialke! – la voz de Iida sonaba con fuerza llamando la atención no solo de la muchacha sino también de Yagi - ¡Ven aquí! Ya nos vamos - Mia, algo molesta, volteó de vuelta hacia su compañero para despedirse, el muchacho asintió y ambos se separaron.

Cuando el muchacho se juntó con los demás héroes observó que Enzo se mostraba con una sonrisa, burlona, mientras miraba al muchacho.

- ¿Qué sucede? - preguntó Midoriya confuso.

- Nada - respondió su amigo sarcásticamente, entonces Yagi decidió dejarlo pasar e irse con los demás, por su parte Naegi y Sayori se mostraban también alegres y eufóricas, pero contenían su alegría para no llamar la atención.

Una vez se reunieron todos los integrantes del equipo de villanos y héroes, el maestro Kota se acercó hacia los segundos.

- Antes de que me lleve al equipo de villanos, les diré algunas cosas que tienen que tener en cuenta - habló el hombre con seriedad mientras todos los alumnos ponían atención - Como héroes no pueden destruir ningún edificio, hacerlo les generará una sanción, tampoco deberán herir de gravedad a un villano, su prioridad debe ser usar la cinta para incapacitar a sus contrincantes y por último, como héroes deberán trabajar en equipo OBLIGATORIAMENTE ¿Les quedó claro? - los alumnos rápidamente contestaron al unísono con un sí - Bien, el enfrentamiento empieza en cuanto yo de la señal, así que aprovechen el tiempo para planear sus acciones y organizarse - el maestro se mostraba satisfecho con sus palabras por lo que se dio media vuelta y se llevó al equipo de villanos; pero antes de que estos se fueran Yagi los observaba en busca de sus amigos pero para su mala suerte con lo que se encontró fue con la mirada furtiva y asesina de Bakugo. La chica lo miraba con odio, provocando que el muchacho se sobresaltara y el miedo recorriera su cuerpo, mantuvieron la mirada unos segundos hasta que la chica, guiada por el maestro, se diera la vuelta siguiendo a su grupo, Midoriya se mostraba disgustado y confundido.

- ¿¡En serio me odia tanto!? - el muchacho se preguntaba con la mirada pérdida, hasta que Enzo le tocó el hombro.

- ¿Estás bien? - preguntó su amigo con empatía, Yagi soltó un suspiro y volteó sonriente, aunque nadie podía ver o notar si estaba sonriendo.

- Si, claro - respondió alegre el muchacho, consiguiendo que Enzo se tranquilizara – Bueno, vamos con los demás - los dos amigos comenzaron a caminar hasta juntarse con sus compañeros, quienes eran Hamada Naegi, Kuroiwa Sayori, Takeda Enzo, Kobayashi Mei, Edo Ryu, Miyamoto Yuri, Zama Woori, Kanawha Jiro y Hatsume Miku, Midoriya los observaba conversando, a algunos, otros, como Edo y Hatsume se mantenían cerca, pero sin dirigir ninguna sola palabra, viendo el panorama Midoriya hizo una pregunta.

- ¿Alguien tiene un plan? - habló con voz fuerte para que todos lo escucharán, sus compañeros voltearon a ver al joven y se acercaron formando un círculo irregular. Al estar reunidos nadie expresó ni una palabra por unos segundos, Yagi observaba a cada uno de ellos.

- ¿Nadie tiene un plan? - pensaba el muchacho algo asustado, nervioso y sorprendido – Vamos, al menos a uno se le tiene que ocurrir algo, no quiero ser yo quien lo planee todo - el joven se mostraba sin expresión alguna, únicamente expectante esperando que alguien hablara, pero de repente una mano fue levantada, los presentes dirigieron su atención hacia esa mano levantada; la mano era de Edo, quien se mostraba temblando un poco.

- ¿Cuál es tu idea? - pregunto con entusiasmo Yagi, Ryu comenzó a hablar con nerviosismo mientras bajaba la mano.

- B-bueno, q-quizás podríamos… - el joven se tomó un momento para respirar hondo y cuando volvió a hablar mostraba algo más de confianza, pero evitaba dirigirle la mirada a cualquiera – Podemos establecer un perímetro en alguna sección donde podamos proteger la mayoría de los edificios - sus compañeros escuchaban atentos cada palabra que decía.

- Parece un bu… - Yagi comenzó a hablar, pero se vio interrumpido por la voz andrógina de una figura blanca.

- Los edificios están bastante lejos entre sí, es difícil establecer una sección en la que se encuentre la mayoría - la chica hablaba sería e imponente, de brazos cruzados y con la mirada fija en Ryu, entonces Midoriya se disponía a responder.

- Podríamos contar todos los edificios con bandera y hacer el perímetro para dividir toda la zona con un corte transversal - respondió alegremente Miyamoto, ganándole a Midoriya al hablar. Yagi estaba frustrado por no poder hablar, pero ahora se disponía a responder a Yuri.

- Suena bien, pero el contar los edificios nos va a llevar mucho tiempo – respondió Kanawha.

- ¡¿En serio!?- pensó furioso Midoriya, pero sin demostrarlo externamente – yo también quiero hablar, aunque esto es un avance para todos - este pensamiento tranquilizó un poco al joven - Mejor los dejo hablando - el muchacho sonreía observando a sus compañeros.

- No lo creo, si vuelo puedo ver todo el campo de entrenamiento, por lo que sería fácil contar los edificios - continuó Ryu con la conversación hablando entusiasmado.

- Sí, si no, yo puedo ayudarlo - apoyaba Kobayashi al joven flotando al centro de todos – puedo flotar muy alto si es necesario, aunque no pueda alcanzar la misma altura que Edo- los jóvenes asintieron en sintonía estableciendo que ese era el plan que iban a seguir.

Mientras tanto con el equipo de villanos las cosas no iban del todo bien, se encontraban reunidos en un callejón con edificios bastante altos a su alrededor, donde el bullicio estaba presente.

- ¡Debemos actuar en conjunto! - gritó Mia furiosa – Así no podrán pararnos.

- ¡Lo mejor es separarnos! – respondió Ida con la misma actitud – cubriremos más terreno y hay más probabilidades de destruir más edificios a la vez.

Los demás "villanos" observaban como las muchachas discutían, pero más alejado de todos estaba Bakugo, quien se encontraba recargada en una pared, de brazos cruzados esperando que se decidiera que se iba a hacer, también Fuyuki y Oda estaban alejados del grupo y entre sí, esperando que el enfrentamiento comenzará.

- Iida, entiendo lo que quieres hacer - expresó Mia con orgullo y segura de sus palabras - pero en esta situación lo mejor es mí opción - Sakura se limitaba a mirar de brazos cruzados con duda y furia a su compañera.

- Héroes, Villanos, ¡Es hora de que comience el enfrentamiento! - la voz de Kota fue escuchada por los jóvenes gracias a los altavoces de todo el recinto, los héroes comenzaron a correr hasta el lugar que habían establecido para crear su barrera, mientras que los villanos se miraron unos a otros esperando que alguien hiciera algo, en cambio Iida y Mia miraban hacia los altavoces pensando en que hacer.

Bakugo exhaló con enojo, se separó de la pared y comenzó a caminar con la mirada al frente y con tranquilidad fuera del callejón, pasando por enfrente de ambas chicas y estirándose.

- ¡Bakugo! - gritó Iida molesta - ¿A dónde vas? Hay que permanecer juntos - la mencionada continuó su caminar sin dirigirle la mirada a la muchacha, todos los villanos observaban estupefactos a Chiaki quien salía del callejón y daba vuelta a la derecha.

- Pero ¿Qué se cree esa chica? - preguntaba en voz baja Steel, entonces Fuyuki, quien observaba con asombro y una sonrisa a Chiaki decidió hacer lo mismo - ¿Fuyuki? ¿¡tú también!? - volvió a resaltar con enojo de Iida.

La muchacha se paró en seco, se dio media vuelta y con una expresión molesta le contestó a su compañera – Ya me harté de ustedes, nos vemos al final de la prueba – Fuyuki entonces volvió a darse la vuelta retomando su camino y comenzando a correr.

Los demás observaron al igual que a Bakugo a Fuyuki, Iida se mostraba aún más molesta que antes, Mia solo se veía harta de todo.

- Muy bien, quien esté de acuerdo conmigo que me siga - dijo Bialke a todos sus compañeros mientras ella se daba media vuelta y comenzaba a caminar, los demás se miraron unos a los otros y rápidamente algunos se separaron siguiendo a la chica.

En el callejón solo quedaban Oda, Iida, Chitoge y Kahoru, quienes miraban con duda a los demás marchándose.

El tiempo comenzaba a correr, el equipo de héroes había establecido el perímetro y esperaban en parejas a encontrarse con los villanos, estás parejas estaban establecidas de la misma forma que la clase anterior. Yagi y Ryu esperaban en una calle ancha, que conectaba con otras dos, frente a un edificio marcado con una bandera, Enzo trabajaba con Miku, ambos vigilaban desde un callejón esperando encontrarse con alguien, Kobayashi por su parte junto con Kanawha caminaban por una calle hasta un edificio marcado.

Miyamoto y Zama también esperaban en una calle, la primera sentada en el suelo cruzando las piernas y reposando la cabeza sobre su mano izquierda, la segunda se encontraba parada con las manos en el vientre, con ojos cerrados y una leve sonrisa en el rostro; Yuri se veía aburrida mirando todo a su alrededor, pero enfocó su atención a las vestimentas de su compañera.

- Ya que vamos a estar aquí un largo tiempo, dime - habló la muchacha con naturalidad asustando un poco a su compañera, pero está última mantenía la compostura - ¿Por qué esa elección de ropa?

Woori no mostraba ningún cambio en su actitud, pero abrió los ojos - Ahí un villano allí- la chica levantó su brazo derecho para señalar un callejón que estaba enfrente de ambas, Yuri rápidamente volteo hacia aquel lugar y se paró, Fuyuki observaba que, mientras llegaba, la chica vestida de morado la señalaba.

- ¡Genial! Ya los encontré - pensó alegremente Fuyuki mientras continuaba corriendo hacia ellas.

Zama coloco su mano en la boca formando un túnel con ella para comenzar a exhalar aire, soltando un poco de saliva a la vez, de su mano comenzaron a formarse nubes grises cargadas con agua, Yuri emprendió el vuelo hacia su enemiga y comenzó a soltar su polvo adormecedor, las nubes de Woori se elevaron unos pocos metros sobre ellas, formando un gran cúmulo de las mismas que envolvió en sombras el área, pero antes de soltar y terminar por completo de crear las nubes, la chica dejo de exhalar, sostuvo una especie de cola creada de nubes y la frotó contra su cabello con velocidad cargando al cúmulo eléctricamente, para finalmente soltar con delicadeza la cola y permitir que la tormenta se desatará.

En el área circundante comenzó a llover con fuerza y muchos rayos empezaron a caer, Fuyuki se veía sorprendida por la potencia de la tormenta, creada en tan solo unos segundos por su contrincante, Yuri al volar también estaba sorprendida mientras esquivaba los rayos, pero notaba que se le dificultaba mantener el vuelo por lo que se apresuró lo más que pudo a acercarse a la muchacha que venía corriendo hacia ellas y esparcir su polvo somnífero.

Fuyuki pudo notar, a duras penas, que Miyamoto se le acercaba.

- ¿Qué piensas hacer? - pensó la chica algo preocupada y molesta, pero intentando recordar cual era la particularidad de su contrincante además de volar. La muchacha recordó como Yuri había hecho algo para dormir al equipo de villanos durante el enfrentamiento de la clase anterior, Enomoto se paró en seco y recordó las presentaciones de cada uno; dándose cuenta de lo que Yuri podía hacer, está se puso ambas manos en boca y nariz para evitar respirar, comenzó a correr hacia Yuri, quien bajaba de altura por la violenta lluvia y se le dificultaba batir sus alas pero no se rendía y continuaba volando en línea recta hacia Enomoto, la cual saco sus púas desde sus brazos y dorso de las manos preparándose para chocar contra Miyamoto.

Ambas avanzaban a gran velocidad, en Fuyuki se veía la ira y furia combinada con felicidad, pero en Yuri se notaba su dolor por intentar seguir volando y el esfuerzo que está tarea suponía para la muchacha.

En el momento en que ambas iban a colisionar, Fuyuki se derrapó por el suelo posicionando su brazo derecho en el suelo como soporte para no acostarse quitándole las púas, mientras que con su brazo izquierdo, aun tapándose la boca y nariz con la mano, lo rotó un poco para que estuviera recto y aumento el tamaño de las púas, Miyamoto se sorprendió por la acción de su contrincante e inmediatamente sintió como las púas le arañaban el pecho y estómago, dejando un corte superficial pero bastante largo desde su tórax hasta su vientre, Yuri se estrelló contra el suelo, ya no podía mantener el vuelo debido al cansancio y dolor, todo unos pocos centímetros hasta quedar quieta de lado, contraída, con sus manos en la sangrante herida; Fuyuki por su parte dejo de derrapar, se paró y giró un poco su cabeza hacia la derecha, observando a Miyamoto desde el rabillo del ojo, la chica expresó una sonrisa al ver lo herida que estaba su contrincante y volteó a ver a Zama con malicia y agresividad, Woori por su parte se mostraba tranquila y con una pequeña sonrisa en su rostro.

- Perdóname Miyamoto, no pude ayudarte – se preguntaba preocupada Zama, mientras observaba como Fuyuki caminaba lentamente hacia ella, dejando salir pequeñas púas por todo su cuerpo y por las partes que su traje le permitía - ¿Qué puedo hacer?

- Me gusta saber que aceptas tu derrota con una sonrisa - expresó Fuyuki alegremente y con una perturbadora sonrisa.

Kouta observaba todo desde la misma habitación que la clase anterior y al ver el resultado del enfrentamiento entre Enomoto y Miyamoto comenzó a hablar desde el micrófono de la mesa que tenía enfrente.

- Debo hacer que Bakugo la cure - susurró el hombre con preocupación, pero antes de presionar el botón que le permitía ser escuchado por todos, una mano le tocó el hombro, Kota volteó y su preocupación se convirtió en alivio al ver a la persona con bata.

- Yo me ocupo - expresó la femenina voz de la persona mientras se daba media vuelta y comenzaba a correr en socorro de la estudiante.

De regreso al campo de enfrentamiento, Enomoto comenzó a correr hacia Zama, la segunda rápidamente comenzó a formar pequeñas bolas de nube pasando rápidamente sus manos sobre su boca, mientras exhalaba aire, hasta su cabello, donde las arrastraba haciendo que estás recorriera su cabeza en un círculo, lo que permitía, una vez acabado el recorrido lanzarlas hacia su objetivo. Fuyuki se mostraba ingenua ante la situación, las pequeñas nubes caían al suelo generando pequeños campos eléctricos, la chica observaba esto con sorpresa hasta que una logro impactarla y electrocutarla, la chica temblaba de forma violenta gracias a la electricidad mientras contraía las púas de su cuerpo y caía el suelo sintiendo un gran e insoportable dolor que recorría todo su cuerpo.

Woori dejo de lanzar sus "granadas eléctricas" al observar la situación de su contrincante.

- T-te-te-te m-ma-ma-t-t-a-r-r-rrr-é - expresó la chica en el suelo con dificultad y furia, Zama volvió a juntar sus manos en su vientre, cerrar los ojos y mostrarse tranquila mientras caminaba hacia la chica para ponerle la cinta que simbolizaba el encarcelamiento de la villana.

Al acercarse a Fuyuki, la cual seguía con sus espasmos, Woori se agachó a su lado sacando la cinta de un cinturón que tenía debajo del Kimono, pero entonces Fuyuki detuvo sus espasmos y rápidamente agarró a la chica con sus piernas, Zama se sorprendió por esta acción, Enomoto tiró al suelo a su contrincante y poniéndose encima de esta volvió a sacar púas de sus brazos.

- Soy muy buena actuando ¿Verdad? - expresó Enomoto con alegría mientras se jactaba de lo que creí era su victoria, pero entonces Zama cambio su rostro de sorpresa por una más seguro, lo que extrañaba a Fuyuki, quien comenzó a escuchar ruido electrizante proveniente de encima de ella.

La chica volteó a ver hacia el cielo observando que un gran cúmulo de nubes se formaba encima de ella, regresó la mirada hacia su contrincante, viendo que en el cabello de esta comenzaban a salir pequeños rayos y se comenzaba a erizar; de repente un rayo impacto sobre las chicas, ocasionando un gran destello en la zona que llamó la atención tanto de héroes como villanos.

Fuyuki salió volando hacia su derecha, terminando dentro de una habitación del edificio que allí se encontraba, creando un agujero en su camino, la chica se encontraba debajo de unos pocos escombros y algunas partes de su cuerpo daban espasmos por la electricidad que recorría su cuerpo.

Zama se levantó del suelo tranquilamente, su pelo volvía a la normalidad y comenzó a caminar hacia su enemiga esperando que esta se rindiera, pero para su mala fortuna los escombros que cubrían a Fuyuki comenzaron a moverse y de estos salió una voz.

- No esperaba que fueras un desafío - exclamó con tranquilidad Enomoto mientras se paraba y quitaba los escombros de encima - Pero me gustan los desafíos - la chica volteó hacia Zama con una sonrisa agresiva y atemorizante que sorprendió un poco a la otra muchacha.

Fuyuki se dio la vuelta y comenzó a correr hacia Zama con los brazos extendidos y con las púas afuera rodeando todo su cuerpo, pero esta vez las púas eran más largas y parecían más gruesas, más resistentes.

Zama rápidamente comenzó a dar pasos hacia atrás a la vez que soplaba hacia el suelo y con su mano derecha hacia círculos rápidos en la trayectoria de ese soplido, Woori no despegaba la vista de su contrincante mientras un pequeño tornado se comenzaba a formar entre estas dos muchachas, Fuyuki no se detuvo, a pesar de lo que estaba sucediendo; el tornado cada vez se hacía más grande y ya comenzaba a arrancar pedazos de los muros de concreto de los edificios cercanos, a Zama incluso se le dificultaba mantener la posición, por lo que se arrodilló para tener una estable posición, Enomoto había corrido al lado del tornado cuando esté todavía era pequeño y lo había pasado, pero con su tamaño actual comenzaba a jalar con fuerza a las chicas, por lo que esta se dio cuenta que recorría poca distancia a pesar de estar corriendo.

Aún con sus púas por fuera y con agresividad en su rostro volteó a ver qué era lo que la jalaba, al fin la chica notaba a la fuerza de la naturaleza que se había formado, misma que estaba destruyendo toda la zona, Woori observaba alegre y tranquila, como siempre, a su contrincante pero está expresión se fue transformando a una de confusión, Enomoto se mantenía quieta en su lugar, no se movía ni un poco hacia el tornado, entonces Fuyuki dio media vuelta y cuando levantó su pie izquierdo para darse la vuelta, Zama pudo observar que una de las púas salía de la planta del pie de la chica y que está era la que la mantenía firme y sujeta al suelo, evitando que fuera tragada por el tornado.

Fuyuki comenzó a dar pasos largos y fuertes, en su rostro se veía la victoria y satisfacción cada paso que daba lo disfrutaba más de lo debido, Zama se mostraba todavía tranquila e inmutable.

- ¿Qué puedo hacer? - pensaba Woori con preocupación - ¿Cómo evito que siga? ¿Como la derroto? - la chica observaba a su enemiga, posteriormente al tornado y finalmente a las nubes que aún generaban una tormenta en el lugar, entonces volvió su vista hacia Fuyuki - ¡Lo tengo!

El cabello de Zama comenzó a erizarse de nuevo, la expresión de Enomoto cambio de felicidad a duda terminando en revelación y comenzó a caminar más rápido casi a correr, pero hacer esto le resultaba difícil por la fuerza del tornado, las nubes se comenzaban a juntar encima de la chica, sabía que otro rayo caería sobre ella, la distancia entre ambas se reducía poco a poco, Fuyuki comenzaba a sobreesforzarse en cada paso, veía que llegar hacia Zama era imposible, pero ella no se rendía.

- ¡Vamos! ¡Ya queda poco! - se gritaba a si misma Fuyuki para darse ánimos, Zama era indistinta ante esto, ella seguía concentrándose para atinarle una descarga a su contrincante.

- ¡Rápido! - pensaba Woori con desesperación al observar que Fuyuki se le acercaba.

La lluvia comenzaba a caer con más fuerza y constante, el viento del tornado se hacía más fuerte, algunos trozos metálicos comenzaban a soltar pequeños rayos, Fuyuki estaba a punto de llegar con Zama, la cual tenía el pelo completamente erizado y tenía los ojos cerrados con fuerza, Fuyuki tenía dificultades para ver gracias a la lluvia, por lo que al estar bastante cerca decidió llenar su pierna izquierda con las púas, poner su pierna derecha enfrente de la izquierda para usarla de apoyo y con fuerza soltó una patada directo a la cabeza de Woori, quien justo en ese momento abrió los ojos, un rayo cayó sobre Fuyuki; Miyamoto, quien se estaba recuperando y recobrando la conciencia, observó un gran destello que cubrió a ambas chicas.

El equipo de Villanos se extrañaba ante aquel destello mientras que el de héroes se asustaba pensando en lo peor.

- Espero que eso no haya sido para intentar detener a Bakugo - pensó Midoriya desde su posición junto a Edo.

Fuyuki había acertado su golpe, pero al mismo tiempo el rayo cayó sobre ella, esta tenía la pierna apoyada sobre el hombro de Zama, ambas muchachas, daban pequeños espasmos y observaban con enojo a su contrincante durante algunos segundos para inmediatamente caer inconscientes al suelo.

Una mujer con bata blanca corría hacia la escena, Miyamoto se dio cuenta de esto y volteó a ver hacia la mujer.

- ¿Estás bien? - preguntaba la enfermera con preocupación mientras se paraba al lado de la chica y se deba cuenta de que las otras dos también estaban tiradas en el suelo.

Yagi y Edo se miraron con duda en sus rostros.

- ¿Qué crees que haya sido eso? - preguntó el joven dragón a Yagi.

- No… - antes de que el joven pudiera responder la voz de una de sus compañeros, Hatsume, se escuchó desde sus comunicadores.

- Esta claro que acaba de suceder un enfrentamiento, necesito saber quién fue, así que digan sus nombres - expresó con dureza la andrógina voz de la chica.

- No es necesario Hatsume - respondió la voz de Kota con tranquilidad desde los altavoces, por lo que todos los alumnos se sorprendieron - Miyamoto y Zama resultaron heridas y sin capacidad de seguir combatiendo, mientras que Fuyuki fue derrotada y detenida.

Las palabras del maestro hicieron enojar a los villanos liderados por Mia.

- Eso es lo que pasa cuando nos separamos - expresó insatisfecha Mia.

- Bueno, ha sido solo una baja, mientras que para los héroes han sido dos - dijo Yamamoto con alegría mientras gesticulaba con las manos - Eso nos da una ventaja sobre ellos - estas palabras alegraron y elevaron la moral del grupo, quienes al fin se encontraron con un edificio abanderado y lo marcaron.

Por lo mientras Bakugo seguía caminando tranquilamente entre las calles del recinto.

- Midoriya… te venceré - pensaba furiosa la chica mientras mantenía una expresión neutral, casi muerta, en el rostro - Tuviste suerte la primera vez, pero no se va a repetir, porque soy mejor ¡Yo soy mejor! - la chica se repetía esto una y otra vez a la par que caminaba, hasta que se encontró con una pareja de Héroes.

Hatsume y Enzo vigilaban tranquilamente la calle desde el callejón, el ambiente se encontraba en un silencio total, uno que generaba más tensión que tranquilidad, Miku se encontraba tirada en el suelo con su rifle esperando a cualquier movimiento desde la esquina próxima de esa calle, Enzo estaba recargado en una pared cerca de su compañera barriendo toda la zona con su vista. Todo parecía ir tranquilo hasta que Hatsume se percató del movimiento de una persona.

- ¡Movimiento! - dijo la chica a su compañero sin despegar la vista de su objetivo.

Enzo se acercó su mano derecha a su brazo izquierdo pellizcando el neopreno que evitaba que saliera su olor.

Hatsume esperó un poco a que Bakugo siguiera caminado para enfocar mejor su vista y tenerla centrada con su arma, entonces la muchacha disparo el rifle y un dardo tranquilizante atravesó la calle a gran velocidad.

- ¡Yo soy me…! - Bakugo detuvo su pensamiento al escuchar como algo se acercaba, algo pequeño que rompía el viento, así que sin pensarlo dos veces abrió sus manos y creo una gran explosión con cada una que a su vez genero una gran nube de polvo y pequeños escombros de la calle.

- Pero ¡¿qué?! - pensaba sorprendida Miku, pero mantenido la calma y su posición.

- ¿Qué fue eso? - Susurro Enzo desconcertado, Hatsume se quedó en silencio observando la nube de polvo.

Cuando esta se comenzaba a dispersar Bakugo salió caminado de la nube para inmediatamente crear otra enfrente de ella con su mano derecha.

- ¿Qué está haciendo? - Pensó Miku confundida, entonces Chiaki continuó caminando en línea recta saliendo de la nueva nube de polvo y creando otra de la misma manera con su mano izquierda, la chica sorprendida se dio cuenta de lo que hacía su contrincante.

- ¿Crees que con unas simples nubes de polvo evitaras que te dispare? - Hatsume cargo su rifle rápidamente y volvió a disparar hacia donde ella suponía estaba la chica. El proyectil voló a gran velocidad en línea recta entrando en medio de la nube de polvo que cubría a Bakugo, Miku y Enzo esperaban a que el polvo se dispersará con nerviosismo e intriga.

Bakugo salió de la parte izquierda del cumulo, sonriente y victoriosa volvió a hacer lo mismo con su mano derecha. Miku observaba atónita, pero continuaba recargando y disparando dardos tranquilizantes esperando impactarle en algún momento a Chiaki.

Esto continuó por unos momentos y cada vez que una nube se creaba Bakugo salía de un lado diferente, frustrando por completo los planes de Hatsume; la chica observaba impotente como Chiaki se acercaba lentamente, sentía incluso que está última se burlaba de ella pues su sonrisa era inmutable; Enzo, por su parte, miraba preocupado a su compañera.

- Tengo que hacer algo - pensaba el joven recordando un momento cuando cursaba secundaria y observaba con miedo hacia un callejón, observaba como cometían acoso y casi violación a una de sus compañeras, una chica que miraba a Enzo con lágrimas y esperanzada de que la ayudaría, pero al igual que todos los demás el chico siguió su camino intentando olvidar lo que había visto, a la vez que contenía sus lágrimas - No me puedo quedar mirando – se dijo a sí mismo armándose de valor.

Takeda corrió hacia donde Bakugo se encontraba, está última junto con Miku se sorprendieron por el acto del muchacho, el joven corría a gran velocidad y al estar cerca de Bakugo comenzó a rasgar una parte de la ropa que cubría su piel mientras se paraba en seco.

- Con esto Hatsume podrá dispararte - pensaba alegre el joven mientras el área se rodeaba de un hediondo olor para las chicas presentes.

Sin embargo, Chiaki actuó rápido y nunca dejó de moverse, posicionada justo delante del muchacho, utilizándolo como escudo ante los disparos de Hatsume, contuvo la respiración y camino hacia él.

- ¿¡Qué demonios estás haciendo!? - se preguntaba Hatsume muy confundida y desesperada.

Takeda expresaba miedo y confusión en su rostro, su plan no había salido como el esperaba, una vez la chica estuvo lo bastante cerca alzó sus dos manos juntando sus muñecas de las cuales salió una gran explosión acompañado de un estruendo de la misma magnitud, arrojando al joven hasta su compañera, rodando, Enzo chocó con esta, provocando que tirara y se alejara de su arma.

Enzo se encontraba de espaldas encima de Miku adolorido y con ardor en todo el frente de su cuerpo, la chica se trataba de quitar al joven lo más rápido que podía para llegar a su arma y continuar disparando hacia Chiaki, pero sus brazos habían quedado debajo del joven, por lo que se movía violentamente para quitárselo de encima. Para la mala suerte de la chica, Bakugo había llegado corriendo hacia donde estaban ellos, se agachó al lado de la cabeza de la muchacha y acercando su mano derecha creo una pequeña explosión que dejó atontada a la muchacha antes de que pudiera hacer cualquier cosa.

Entonces la chica se levantó y dirigió una mirada amenazante y fría hacia Enzo, el cual expresaba dolor y miedo.

- ¿Dónde está Midoriya? - preguntó la chica con frialdad, Enzo con dificultad y dolor trataba de hablar.

- ¿P-por q-que lo b-buscas? - el joven trataba de no desmayarse por el dolor, Bakugo escuchó pacientemente a su enemigo.

- No has respondido a mí pregunta - dijo de nuevo con frialdad la chica.

- N-no lo sé - la respuesta del muchacho enojo a Chiaki, la cual movió su mano derecha en medio de las cabezas de sus contrincantes, dejando salir una explosión, que provocó que Enzo se desmayarse y a Miku un gran dolor de cabeza.

Bakugo continuó su camino, no sin antes agarrar una de las botellas que tenía enfrente su mascarilla, girarla para despréndela y soltarla detrás de ella, dejándola caer cerca de los héroes, y sacando otra de una bolsita que tenía enfrente la cintura, reemplazando a la que había tirado. La botella metálica que había caído cerca se abrió en cuatro partes, dejando solo un rociador en el medio que lanzaba un líquido en círculos por todo el callejón recuperando las heridas superficiales de Enzo y el dolor de Miku.

Hatsume volvía a estar en sus cuatro sentidos y todavía con Takeda encima de ella observaba confundida a Bakugo, quien caminaba tranquilamente por la calle que atravesaba la entrada del callejón y la calle por donde ella había venido.

- Dos héroes más han caído - dijo Kouta a través de los altavoces, el equipo de estos se veía preocupado por haber perdido ya a cuatro integrantes - Hatsume y Takeda en cuanto puedan vayan a la sala de observación - Midoriya al escuchar los nombres de sus compañeros se preocupó un poco.

- ¿Hatsume? Pero si ella pudo contra Mia y Tetsu ¿Quién se enfrentó a ellos? - pensó el joven - o puede que los villanos se mueven todos juntos, lo que sería incluso peor - Yagi se preocupaba cada vez más, pero sus pensamientos negativos se vieron interrumpidos por la voz de Enzo a través del comunicador.

- Yagi, necesito que escuches esto - el joven se espantó un poco, pero decidió ponerle total atención a lo que decía su amigo.

- Te escucho - respondió Midoriya.

- Bakugo va por ti, y no parece que le importe nada más, Hatsume y yo vigilábamos cerca de un edificio con bandera, pero Bakugo lo ignoro por completo y paso de largo, su único objetivo eres tú - Enzo decía esto mientras miraba a su compañera, la cual observaba aquel edificio con bandera que se ubicaba en la calle por donde se marchó Chiaki.

Midoriya estaba asustado, pero mantenía una expresión neutral, tragó saliva y le respondió a su amigo - Esta bien Enzo, tendré cuidado, gracias por la información - el joven miraba hacia el suelo perdido en sus pensamientos.

- ¿Porqué? ¿Porqué Bakugo? ¿Acaso es tanto tu deseo de derrotarme? ¿Tanto es tu odio hacia mí, un desconocido?

Bakugo continuaba caminando con tranquilidad por las calles de la ciudad, con una expresión seria, pero con algo de molestia y enojo, la calle por la cual ella caminaba era la que los héroes habían elegido para establecer su barrera, por lo que en esta se encontraban todas las parejas de héroes.

Naegi y Sayori se encontraban paradas frente a un edificio con bandera esperando a Bakugo o a los demás villanos.

- ¿Crees que se tarde mucho? - preguntó Sayori a su amiga a su derecha.

- No lo sé - respondió Hamada con seriedad.

- ¿Por qué va solo por Midoriya? - volvió a preguntar la chica.

- No lo sé

- ¿Crees que también se salte este edificio? - la chica se dio media vuelta para mirar la construcción.

- Quizás - respondió su amiga haciendo lo mismo.

- ¿Por qué va sola? - Kuroiwa preguntó dirigiendo su mirada hacia su amiga.

- No lo sé - la chica también dirigió su mirada hacia Sayori, está última se molestó un poco por su respuesta.

- No sabes muchas cosas Naegi - La mencionada chica se mostró frustrada.

- Claro, no soy una enciclopedia parlante - La respuesta de la muchacha dejo pensando un momento a su amiga.

- Pero, las enciclopedias se hacen con papel ¿Verdad? Y el papel sale de las plantas, por lo tanto, técnicamente tú eres una enciclopedia - Kuroiwa mostraba una gran alegría por haber llegado a tan difícil deducción al igual que apuntaba con el dedo a su amiga, esto le causo algo de gracia a Hamada, pero decidió no reírse por fuera, solo por dentro, manteniendo una expresión de confusión y escepticismo.

- Sayori, el papel se hace con los árboles - dijo la chica mientras ponía su mano derecha en el hombro derecho de su amiga – y las enciclopedias no pueden caminar.

Esta respuesta desánimo a la chica - Sí, tienes razón, si fueras una enciclopedia, serías la peor enciclopedia - Hamada extrañamente se sintió un poco ofendida por esto, por lo que dejó de agarrar a su amiga y volvió su mirada hacia la calle con la sorpresa de encontrarse a Bakugo en ella. La chica rápidamente adoptó una pose de defensa.

- ¡Sayori! Es Bakugo - expresó la chica algo asustada, la mencionada volteó lentamente su cabeza observando hacia la calle.

Chiaki observaba tranquila a las dos muchachas y continuaba caminando sin ninguna preocupación.

Sayori se sorprendió al ver a la chica y también se puso a la defensiva.

- ¿Qué hacemos Naegi? - preguntó preocupada la muchacha.

- Solo hay que evitar que avance por la calle - respondió también preocupada Hamada.

Las dos chicas observaban nerviosas el avance de Bakugo, esperando que ella lanzará algún ataque, pero la chica se limitaba a caminar tranquilamente hacia ellas con una expresión despreocupada.

- Una de las dos representa una verdadera amenaza - pensaba Bakugo - Pero la otra puede significar una distracción si no lo hago con cuidado, pero parece que están esperando algo… ¿Esperan a que ataque? Bueno, entonces vamos a darle lo que esperan.

Chiaki comenzó a correr hacia Sayori, las chicas se asustaron, pero Hamada rápidamente levantó su mano derecha y un tallo grueso salió del suelo detrás de Bakugo, este tallo velozmente se ató al pie izquierdo de la chica evitando que corriera.

Bakugo se detuvo en seco, casi cayéndose, pero mantuvo su equilibrio y dirigió su mirada hacia el pie del cual se le había tirado, observando lo antes descrito y movió con velocidad su mano derecha hacia el tallo para hacerlo explotar.

Naegi levantó ambas manos y dos tallos más salieron enfrente de Chiaki, los cuales se lanzaron sobre cada brazo de la chica, atándolos y alejando sus palmas de cualquier brote.

- ¡Sayori te toca! - gritó preocupada, su amiga asintió con la cabeza y corrió hacia su contrincante, con su brazo derecho agarró su propio brazo izquierdo desprendiéndolo de su cuerpo.

Una vez Kuroiwa estaba cerca de su objetivo comenzó a usar su brazo izquierdo como arma blanca y a golpear a Chiaki con él en su cabeza.

Bakugo al ver lo que estaba intentando hacer su enemiga, movió su cabeza de un lado a otro, detrás o delante o se agachaba para esquivar los golpes, logrando efectivamente evitar los impactos, la chica también aprovechó estos impactos para mover su brazo derecho, con mucha dificultad y fuerza por su parte, para poner el tallo que la sujetaba como objetivo del próximo golpe.

Para la fortuna de la chica, Kuroiwa impactó en el brote con fuerza, haciendo que Naegi sintiera el dolor del mismo, como si a un ser humano normal le pegarán en la mano para que soltara lo que estaba sujetando, el tallo dejo libre el brazo de Bakugo.

- ¡Perdón Naegi! - expresó preocupada Sayori volteando hacia su amiga sin darse cuenta que su contrincante preparaba una explosión hacia el otro tallo.

- ¡Sayori cuidado! - intentó advertirle su amiga, pero Chiaki ya había dejado salir la explosión, que no solo destruyó los otros tallos que la sujetaban, sino que provocó unas pequeñas quemaduras en Sayori.

Hamada sentía un gran dolor en su cuerpo, producto de la destrucción de los tallos que sujetaban a Bakugo, la chica se encontraba de rodillas en el suelo intentando soportar el dolor, Sayori por su parte estaba cubriéndose la cara con el brazo que aún estaba pegado al cuerpo, este mismo le ardía intensamente.

Sayori se dio cuenta de los gemidos de dolor de su amiga, bajando la guardia y observándola.

- ¿¡Naegi!? ¿¡Estás bien!? - preguntaba preocupada la chica, mientras que Bakugo ya estaba preparando otra explosión en la espalda de la misma.

- Buen intento - dijo con frialdad Bakugo segundos antes de que otra explosión tuviera lugar, Sayori solo tuvo tiempo de sorprenderse por las palabras de la muchacha antes de que sus extremidades, cabeza y torso salieran volando separadas una de otras hacia enfrente y cayendo cerca de su compañera.

- Sayo-yo-ri… ¿Estás bien? - preguntó con dificultad y dolor Naegi al ver como el torso de su amiga caía enfrente de ella.

- Me duele la cabeza - respondió Sayori adolorida, o más bien su cabeza, que se encontraba un poco más atrás de la chica.

- ¿Dónde está Midoriya? - preguntó Bakugo con seriedad, la chica se encontraba enfrente de Hamada amenazándola con su mano derecha. Naegi bajo la cabeza y se quedó en silencio.

- ¡Responde! - Chispas comenzaron a salir de la mano de Chiaki, pero la chica siguió sin decir nada -Esta bien - Bakugo se preparaba para soltar una gran explosión, pero de repente Hamada levantó sus manos y dos tallos más salieron para volver a atarle las manos, lográndolo en el acto, pero Bakugo al ver su situación rápidamente pateó en el costado a la chica con su pierna izquierda, con tal fuerza para la tirarla hacia su lado derecho y para que los tallos perdieran fuerza.

Chiaki tiró sus propios brazos fuertemente para soltarse de las plantas, Naegi se encontraba adolorida en el suelo.

- ¿Naegi? - preguntó preocupada y curiosa Sayori - ¿Naegi? ¿Qué pasó? ¿Ganaste? - Bakugo levantó la cabeza de la chica y con una mirada agresiva y de odio atemorizó a la misma.

- ¿Dónde está Midoriya?

- No te lo diré - respondió algo miedosa la chica, Bakugo no se veía feliz y lanzó la cabeza de la chica cerca de su amiga junto con otra botella de su mascarilla, repitiendo el proceso que con Hatsume y Enzo.

- ¡Dos héroes más han sido derrotados! - expresó Kouta sorprendido - Kuroiwa y Hamada, una vez se recuperen también vengan a la sala de observación - Los héroes escuchaban también sorprendidos, pero mantenían una actitud determinada y no se dejarían vencer tan fácilmente, excepto por Midoriya quien estaba aterrado y nervioso, no alejaba la mirada del suelo.

- Ba-bakugo… deja de buscarme… - pensaba el joven - Deja tu odio… no creo poder vencerte… no soy capaz de ello…. ¡Déjame en paz! - Edo volteo a ver a su compañero.

- ¿Te encuentras bien? - le preguntó el dragón al chico, este último rápidamente levantó su rostro, cambio su actitud a una más alegre y le dirigió la mirada.

- Si, estoy bien, no te preocupes, solo estoy un poco nerviosos jeje - el tono con el que respondió fue lo bastante convincente como para tranquilizar a su compañero.

- Solo que me preocupaba Kobayashi, espero y le vaya bien - volvió a pensar Yagi mientras se tranquilizaba un poco y mantenía la vigilancia.

Kota observaba con atención el camino que recorría Bakugo, detrás de él estaban Woori, Yuri, Fuyuki y la enfermera - Es sorprendente que una sola persona haya podido ya contra cuatro, Bakugo tiene mucho potencial - susurraba el hombre.

La enfermera dio unos pasos al frente acercándose a Kota - Te dije que era muy buena - expresó la mujer con alegría y orgullo, el hombre volteó a ver hacia ella también con alegría.

- Si, debí creerte desde entonces.

Las muchachas observaban en silencio todos los sucesos que se habían desarrollado.

- ¡Cuatro! - pensaba Fuyuki con euforia y con una pequeña sonrisa en su rostro - ¡Ya ha derrotado a cuatro ella sola! Si que es digna del apellido Bakugo.

- Ella ha podido contra cuatro de mis compañeros - pensó Zama con seriedad -su poder es digno de admiración.

- Los demás no tienen ninguna posibilidad contra ella - Yuri pensó esto con sorpresa y de brazos cruzados.

A la vez Enzo y Hatsume llegaban a la habitación.

Kobayashi y Kanawha vigilaban desde dentro del edificio, el cual era similar al que estaban durante la clase anterior, con pasillos largos, oscuros y vacíos. Los dos estaban adentro del pasillo, lo suficiente por qué no se les pudiera ver desde afuera, pero ellos si poder ver el exterior.

- ¿Por qué protegen a Midoriya? - pensaba Bakugo mientras caminaba cerca del edificio donde se encontraban los antes mencionados - ¿Tan rápido se ha ganado su amistad? Es imposible.

Mei y Jiro observaban en silencio desde la oscuridad, Chiaki por su parte comenzaba a notar que la temperatura comenzaba a disminuir, por lo que observo sus alrededores en busca del responsable de aquel suceso.

Bakugo avanzaba con cautela mirando todos los edificios, sus entradas y tejados, las manos las tenía abiertas y a cada lado de su cuerpo adoptando una pose defensiva, preparada para hacer explotar a cualquiera que se le acerque; Kobayashi aprovechó que la mirada de la muchacha estaba en lo alto de los edificios para moverse a través del suelo, con velocidad se hundió en el mismo.

La muchacha seguía observando cada rincón que se le ocurría, movía su mirada con velocidad, pero para la suerte de Mei, nunca miró al suelo y una vez estuvo debajo de los pies de Bakugo ésta salió del suelo con fuerza, velocidad y el puño derecho levantado, golpeando a su contrincante en la cara.

- ¡Toma eso! - expresó la chica victoriosa y con felicidad, pero Chiaki respondió rápido con una explosión, que no afectó a Kobayashi o al menos no de la forma que ninguna de las dos se esperaba, pues la chica si sentía un gran calor que, a pesar de la baja temperatura del ambiente, Mei, si estuviera en su estado físico, podría sudar.

Kobayashi al darse cuenta del calor rápidamente floto devuelta al edificio inicial, que gracias a los remanentes de polvo creados por la explosión y porque la muchacha se había vuelto semi transparente, Bakugo no pudo ver hacia donde se marchaba su contrincante.

- ¡Deja de esconderte! - gritó furiosa y algo adolorida Bakugo.

- ¿Algún plan? - preguntó Kobayashi a su compañero, el cual observaba en silencio a Bakugo mientras pensaba.

- Tengo que salir - expresó serio y con miedo el muchacho a la vez que caminaba hacia la salida, Kobayashi observaba atónita la actitud de su amigo.

- ¿Seguro? Te destruirá - intentó racionalizar la muchacha con Kanawha, pero este último se paró en seco, mostró una pequeña sonrisa y dirigió su mirada hacia la chica.

- Lo sé, pero hay que intentarlo - entonces el joven se dio media vuelta y comenzó a correr hacia Bakugo, dejando tras a una confundida y escéptica Mei.

- Además, tengo toda la energía calorífica almacenada, puedo hacer algo con ella - pensó Jiro con determinación acercándose velozmente hacia Chiaki.

- ¡Oye Bakugo! - gritó el joven parándose de forma orgullosa, la chica lo volteó a ver dándose cuenta que la gran lente que tenía en el pecho Jiro se comenzaba a iluminar.

La muchacha recordó como esto ya lo había visto en la anterior clase, así que adoptó una pose defensiva esperando el rayo de luz.

- No seas tan fría - dijo el joven héroe mientras un rayo blanco se disparaba desde la lupa del muchacho, Chiaki esquivó fácilmente esto con un salto hacia su derecha, el rayo blanco golpeó el edificio que tenía detrás de la chica, pero sin ningún tipo de destrucción como resultado.

La muchacha observó por un momento el impacto del rayo, extrañándose por lo poco catastrófico que resultaba este, entonces volvió su vista hacia su contrincante y comenzó a correr hacia él.

Kobayashi, también extrañada y preocupada, observó la actitud de su enemiga y velozmente comenzó a flotar hacia donde estaba ella y su compañero.

Kanawha, asustado y con miedo al observar cómo Bakugo se le acercaba, comenzó a preparar otro rayo, rápidamente lo disparó contra Chiaki, pero está lo volvió a esquivar con otro salto a la izquierda, aunque para la suerte de Jiro el pie derecho de la chica logró ser impactado por este, pero para la sorpresa del muchacho, la chica comenzó a reírse y avanzar con una sonrisa en su rostro, el joven volvió a cargar otro rayo y lanzarlo, esta vez dando de lleno a Chiaki.

Jiro sonreía victorioso - lo-logré darle ¡Le di! - exclamaba felizmente el muchacho con una sonrisa, una sonrisa que poco a poco se fue desvaneciendo y convirtiéndose en una mueca de terror provocado por la silueta impecable de la chica, la cual caminaba hacia él.

Kanawha, aunque con miedo, no se dejó desmoralizar por esto y se preparaba para lanzar otro rayo, Bakugo observaba está actitud y decidió comenzar a correr hacia el muchacho, no sin antes darse cuenta de que detrás del joven algo se movía, la chica rápidamente se dio cuenta de la apenas visible silueta de Kobayashi, la cual se desvanecía más y acercaba velozmente hacia ellos.

- ¡Vamos Chiaki! ¡Hay que darse prisa! Antes de que llegue esa chica fantasma - pensaba Bakugo mientras se dejaba la piel al mover sus pies lo más rápido y extenso que podía para alcanzar a Jiro.

Los segundos pasaban, pero para cada uno de los jóvenes parecían horas, cada uno se apresuraba a realizar una acción y el primero que la ejecutará tendría una ventaja sobre su contrincante.

- No voy a alcanzarlo, tendré que hacer otra cosa - pensó Chiaki.

- Ya casi, ya casi está cargado - pensó Jiro con los brazos extendidos hacia arriba.

- Ya llego, Kanawha - pensaba Kobayashi a la vez que atravesaba a su compañero y se acercaba a Bakugo.

Pero para la mala fortuna de los héroes Bakugo soltó una explosión al ver que el rayo de Jiro se había cargado, el muchacho se balanceó hacia atrás por efecto de la explosión, lo que no solo provocó que el rayo se desviará por encima de la chica, si no también que está última logrará alcanzarlo dando un último paso, agarrarlo del cinturón y con fuerza tirar del mismo hacia la derecha para que esté girará, aún con el rayo saliendo del pecho y logrará impactar a Kobayashi en el proceso, la cual justo se había materializado para golpear a la chica, terminando tirada en el suelo con dolor en todo su cuerpo, para terminar la chica volvió a crear otra explosión sobre Kanawha para asegurarse que este estuviera debilitado, acabando así con ambos héroes.

Bakugo soltó un suspiro de alivio y comenzó a acercarse a Kobayashi.

- No creí que fuera a acabar tan bien, que suerte tuve - pensaba la chica mientras se acercaba a la adolorida estudiante.

- ¿Dónde está Midoriya? - preguntó con firmeza Chiaki a la vez que se agachaba cerca de la cabeza de la chica.

- ¿P-po-por-q-qué lo buscas? - la muchacha hablaba con dificultad, pero poco a poco recuperaba fuerzas.

- Porque quiero derrotarlo - respondió con frialdad Bakugo mientras se levantaba y miraba hacia Kanawha.

- ¡Dos héroes más han caído, solo quedan dos! - la voz de Kota sonaba de nuevo por los altavoces de todo el recinto, Bakugo volvió su mirada hacia Mei.

- Olvida la pregunta - dijo por última vez la chica antes de caminar por la extensa calle por donde los héroes habían establecido su perímetro, no sin antes dejar otra botella en el lugar para curar a los héroes.

Jiro, estaba tirado en el suelo y se había posicionado para estar bocarriba - ¿Por qué no le afecto?

Midoriya y Edo al escuchar esto se veían muy serios y un poco decaídos, en especial Yagi quien estaba también asustado.

- ¡Suficiente! - expresó con Furia Ryu llamando la atención de su compañero - Debimos ir a ayudarlos hace tiempo, ya no nos podemos quedar quietos aquí, hay que detenerla a toda costa - pensaba el muchacho, la furia del joven lo hacía caminar por la calle que conectaba a todos los equipos sin prestar atención sobre lo que sucedía a su alrededor.

- ¿Edo? - dijo Yagi al ver como su compañero se marchaba en silencio - ¡Espera! ¿A dónde vas? - el joven intentaba, en vano, hablar con él, Ryu extendió sus alas, dio un salto y comenzó a volar a toda velocidad hacia enfrente, Midoriya solo pudo observar impotente.

- ¿Debería seguirlo? ¿Debería detenerlo? - se preguntaba hacia si mismo Yagi nervioso, asustado y con miedo - ¿¡Por qué lo dudo!? Se supone que soy un héroe, o al menos en formación de ser un héroe ¡Claro que tengo que ayudarlo! - el muchacho comenzó a correr siguiendo a su compañero, pero aún estaba nervioso y con miedo - Aunque ¿Qué les pasará a los edificios?... Bueno, el maestro no ha hecho ningún anuncio sobre ello, de seguro los villanos tampoco los han encontrado, así que todo está bien, solo tranquilízate.

Bakugo caminaba despreocupada por la inmensa calle, con la mirada enfrente esperando ver a alguien - ¿Dónde estás Midoriya? - pensaba furiosa la muchacha - ¡Deja de esconderte detrás de tus amigos!... ¿Cómo es que conseguiste tantos buenos amigos en tan poco tiempo? - mientras la chica pensaba esto, en el aire, muy por encima de Chiaki, y todavía a unos cuantos metros de distancia, Edo volaba a gran velocidad con intenciones de detener a la muchacha.

- Debo tener cuidado con ella - pensaba el chico con seriedad mientras volaba - es muy peligroso hacer un ataque frontal contra ella… quizás pueda hacer un ataque sorpresa, pero ¿Cómo puedo hacerlo? mis alas hacen mucho ruido… ¡Ya se! - el muchacho expresó una sonrisa victoriosa mientras dirigía su cuerpo hacia el suelo, pero aún con las alas extendidas, aunque sin aletear, estaba planeando.

Bakugo no dejaba de ver hacia enfrente, cosa que le beneficio pues pudo observar en la lejanía como una persona se acercaba, pero no podía distinguir quien era, por lo que comenzó a caminar con más velocidad para saber la identidad de aquella persona, aunque la chica ya se imaginaba quien sería.

El joven dragón al estar más cerca del suelo dio una pirueta en el aire, acompañada de una muestra de habilidad al terminar con la pierna derecha extendida hacia el suelo en un ángulo de 45 grados, dejándose caer listo para golpear a quien se le atravesará, en especial a Chiaki.

Yagi observaba desde la lejanía como Edo se lanzaba contra la chica y comenzó a correr más rápido - Rápido, tengo que ayudarlo - pensaba el joven temiéndose lo peor.

Para la mala fortuna del joven, como la chica se encontraba corriendo justo en el momento que la iba a impactar, esta se movió unos pocos centímetros hacia enfrente esquivando la patada, la cual terminó impactante con gran fuerza el suelo, rompiéndolo un poco y levantando unos cuantos escombros.

La chica se detuvo en seco y volteó con una expresión de extrañeza y seriedad - ¿¡Que fue eso!?- se preguntaba hacia sí misma la muchacha.

Yagi observó cómo su compañero se impactó contra el suelo y se detuvo, creyendo que había acertado su golpe, por lo que comenzó a caminar tranquilamente - Bien, parece que lo tiene todo bajo control - pensaba el muchacho aliviado.

Edo se encontraba agachado en medio del pequeño agujero que acababa de crear en el suelo, se mostraba asustado - ¿¡Como pude fallar?! - pensaba nervioso el joven.

Bakugo terminó de darse la vuelta y observó al muchacho de cuclillas, quieto e inmutable; sin pensarlo dos veces alzó su mano derecha y creo una explosión que engulló a Ryu. La muchacha se mostraba alegre pero no apartaba la vista del muchacho.

- Con eso será suficiente, pero no te confíes Chiaki, asegúrate de verlo debilitado - pensaba la chica esperando que el humo y polvo se dispersaran, pero algo salió velozmente de la nube, era ácido, que se lanzaba a gran velocidad hacia la chica, la cual actuó rápidamente y pudo detenerlo con la gran ganada de su brazo.

Mientras Bakugo se protegía del ácido Edo salió volando desde el lado contrario de la nube, volviendo a alzar el vuelo. Yagi al ver esto comenzó a correr hacia donde estaban ellos.

- Hay que intentarlo de nuevo - pensó el joven dragón mientras hacía la misma acrobacia de nuevo hacia Bakugo, pero está última al haber parado el ácido había decidido lanzarse contra el joven, por lo cual se impulsó hacia adelante con ambos brazos extendidos esperando atrapar al joven.

- No escaparás tan fácil - expresaba la muchacha con una alegría agresiva, que se convirtió en confusión una vez atravesó la ya dispersa nube de polvo y no logró ver ni atrapar a nadie.

Esta acción salvo a la muchacha de ser golpeada por Edo, quien una vez más erró el ataque creando otro boquete en el suelo, Chiaki escuchó el estruendoso sonido que produjo su contrincante y rápidamente se dio la vuelta y dio un pequeño salto hacia enfrente, hacia el muchacho para atraparlo.

Yagi observaba desde la lejanía acercándose cada vez más, pero sus piernas dejaban de correr poco a poco - ¿Debería ayudarlo? ... - se preguntaba el joven con terror en el cuerpo - ¿¡Porque lo estoy dudando!? De nuevo, soy un héroe tengo que ayudarlo, tengo que hacer algo… pero ¿Por qué no me muevo?

Edo volvió a alzar el vuelo, pero con la mala suerte de ser sujetado de la cola por la muchacha, el joven volteó asustado al sentir esto mientras aleteaba con fuerza para escapar, encontrándose con una maquiavélica sonrisa en su contrincante.

- ¿Ya te vas? ¿Tan pronto? - preguntó la chica ladeando su cabeza y con un falso tono inocente que se opacaba por uno burlón y alegre combinado con su aterradora sonrisa. La chica inmediatamente comenzó a tirar de la cola del muchacho, pasándola por encima de su cabeza y dando un giro para terminar azotando contra el suelo a su contrincante con gran fuerza - Si apenas vamos empezando - la chica terminó la acción con esta frase dicha con seriedad y burla.

Ryu sentía toda su espalda adolorida, pues el azote había sido con tanta fuerza que incluso creo un agujero en el suelo semejante a la silueta del muchacho, pero aun así intento pararse de nuevo, pero Chiaki se acercó hasta él y rápidamente le dio un puñetazo en la cara que lo dejo noqueado.

La chica inmediatamente después de ver que su enemigo se desmayaba, tiró una de sus botellas cerca del muchacho para después darse media vuelta, y con una expresión enojada y violenta reanudar su camino.

Midoriya observó cómo la muchacha se alzaba con la victoria y el miedo en su cuerpo aumentó -No… hice… nada - pensaba el muchacho al borde de llorar - Deje a Edo solo, solo me quedé viendo ¡¿Qué clase de héroes soy!?

Chiaki observó que su objetivo estaba parado frente de ella, a unos cuantos metros, con la cabeza baja y totalmente quieto, lo que alegró y llenó de confianza a la muchacha provocando que está comenzará a correr hacia su objetivo.

El muchacho seguía perdido en sus pensamientos sin percatarse de lo rápido que se acercaba Bakugo - ¿Por qué no hice nada? ¿Por miedo? ¿Porque le tengo miedo?

La chica posicionó sus palmas detrás de ella y con dirección al suelo, soltó una explosión en cada mano, lo que hizo que saliera disparada en diagonal con gran velocidad, en el aire colocó su brazo izquierdo hacia enfrente con el puño cerrado, preparada para golpear el joven, el cual aún se mantenía quiero en su posición.

Yagi se percató de la explosión generada por su compañera, aunque bastante tarde, pues está ya se encontraba cayendo en su dirección con el puño enfrente lista para chocar contra él, el joven tuvo la suficiente habilidad, o mejor dicho suerte, para que simplemente moviéndose hacia su derecha pudiera esquivar el golpe.

La muchacha golpeó con fuerza en suelo, con una expresión de sorpresa y enfado no despegaba la mirada del suelo, acción que fue interrumpida por un golpe en la cara provocado rápidamente por Yagi.

- ¿Qué fue eso? ¿Qué fue lo que hice? - se preguntaba sorprendido el joven, quien actuó por puro instinto y golpeó a su contrincante como resultado de un reflejo, provocando que está redirigiera su rostro hacia su izquierda y sintiera un gran dolor en la mejilla derecha.

- Eres hombre muerto - expresó furiosa la chica mientras volteaba a ver a Yagi. Este último se asustó por la actitud de Bakugo y dio unos pasos atrás.

La chica rápidamente y sin pensarlo mucho apunto con su mano izquierda hacia el joven creando otra explosión, Midoriya cubrió su cara con sus brazos, evitando así los pequeños escombros que volaban hacia él resultado de la explosión, sin mencionar también la explosión en sí misma.

El joven sentía los brazos adoloridos y con ardor mientras los bajaba para poder ver a la chica, la cual se había parado y estaba lista para hacer otra explosión, pero esta vez con ambas manos a la vez, el joven rápidamente agarró su capa e intento cubrirse con ella.

Aunque el muchacho logro cubrirse con su prenda, está terminó calcinada y dejando al joven con ardor en todo su frente, especialmente en su brazo derecho, con el que sostenía dicha capa, pues en este se había producido una quemadura de primer grado.

Chiaki ya estaba preparando otra explosión similar.

- ¿Esto es todo? - pensaba el muchacho con su inexpresiva expresión en el rostro - No he podido hacer nada contra ella y ya voy a perder… - pero en medio de esta línea de pensamiento se le ocurrió al joven una idea al recordar su primer enfrentamiento contra ella y lo que había observado del intento de Ryu por detenerla - Se que es muy arriesgado, pero tengo que intentarlo.

El muchacho se agachó con rapidez y se abalanzó contra la chica dándose un impulso con los pies, por lo que velozmente se posicionó debajo de los brazos levantados de la muchacha - Se que tus explosiones hacen un cono, por ello el lugar más seguro no es lejos de ti si no cerca – pensó el joven mientras se impulsaba cerca de Chiaki y justo antes de que la explosión fuese creada, aunque sus dos mechones que salían de su capa fueron alcanzados por ésta junto con sus pies, pero los mismos no sufrieron apenas debido a los zapatos que llevaba Yagi que eran unos botines de un plástico muy resistente.

El joven se encontraba agachado debajo de los brazos de la muchacha, la cual sorprendida se había percatado de su posición, Midoriya entonces golpeó a la chica en el estómago con rapidez, provocando que está se encorvada por el dolor y el golpe en sí.

- ¡Lo volvió a hacer! - pensaba furiosa Chiaki mientras daba unos pasos hacia atrás con ambas manos en el estómago.

Yagi se paraba lentamente observando el suelo - ¿Lo logré? ¿Funcionó? - pensaba el muchacho nervioso y con miedo, pero estos sentimientos no los demostraba.

- ¿Cree que con esto me ha vencido? ¿¡En serio piensa que me voy a rendir!?- pensaba con furia Bakugo - Le voy a quitar esa seguridad a golpes - la muchacha se recuperaba y erguía con rapidez, en su rostro dominaba la ira, ambos jóvenes estaban uno frente al otro demostrando seguridad y listos para su siguiente movimiento.

Todos los presentes en la habitación de observación estaban atentos ante el conflicto que se desarrollaba entre Midoriya y Bakugo, el maestro y la enfermera incluidos.

- Vamos, Yagi, sal de ahí - pensaba preocupado Enzo acompañado por Kobayashi, la cual se mostraba igual que su amigo.

- No puedo creer que ese idiota haya logrado pegarle - Fuyuki pensaba molesta mientras movía su mirada diagonalmente al suelo y estaba de brazos cruzados, cosa que llamo la atención de Zama, quien habría completamente su ojo izquierdo para observar a su compañera.

- Chiaki ¿Por qué ese chico te está causando tantos problemas? - la enfermera también estaba pensando con preocupación y sorpresa mientras observaba - ¿Quién es ese alumno?

Bakugo se volvió a lanzar contra el joven a la vez que una explosión salía de una de sus dos manos, esto se mantenía constante de manera que al haber creado una explosión con una mano inmediatamente creaba otra con la contraria; Yagi por su parte saltó hacia su izquierda y velozmente comenzó a correr, evitando las explosiones, hacia la muchacha, la chica era casi tan veloz como él, razón por la cual Midoriya fue alcanzado por unas cuantas explosiones, pero estás no le resultaban tan dañinas como las primeras.

El joven comenzó a rodear a la muchacha al igual que se acercaba más a ella corriendo en espiral, Chiaki se había parado en seco para intentar seguirle y atinarle completamente con alguna explosión, cosa que provocaba una gran humareda en la escena lo que le impedía ver con exactitud donde se encontraba Yagi.

- Inteligente, muy inteligente, pero no será suficiente - pensaba confiada la chica mientras se agachaba, ponía las manos en el suelo y con la boca jalaba las anillas de sus grandes granadas que protegían sus brazos.

Yagi se acercó bastante a la chica y estaba listo para saltar y darle una patada, pero en el momento en que se detuvo para propulsarse y dar un salto una enorme explosión lo arrojó fuera de la nube de polvo, está explosión era más grande de las convencionales pues no sólo había mandado a volar a una persona estando está agachada, sino que también había destruido gran parte del suelo dejando únicamente a la muchacha en el centro sin ningún rasguño.

Chiaki se paró con tranquilidad y con una sonrisa en su rostro, el muchacho tras salir volando golpeó el suelo varias veces desplazándose unos cuantos metros antes de detenerse.

- Al fin pude contra ti - decía la muchacha con una felicidad demencial tras saltar el boquete y mientras se acercaba caminando al joven, el cual aún se encontraba en el suelo quejándose levemente del dolor - Es momento de acabar con esto.

La chica se había acercado a Yagi, con la palma de su mano derecha apuntaba hacia el muchacho y estaba preparada para crear una explosión, pero no contaba con que Midoriya rodara sus pies con los suyos, los sujetará y jalará, provocando que la muchacha cayera de espalda al suelo sorprendida y molesta.

Mientras la chica caía Yagi se paró lo más rápido que pudo a pesar del dolor y con la misma velocidad se abalanzó contra los brazos de Bakugo quedando el joven sentado encima de la chica, la sujeto de las muñecas, posicionó ambos brazos de ésta más arriba de su cabeza y sacó la cinta para amarrar sus muñecas, entonces el joven dirigió su mirada hacia la furiosa expresión de la chica y vio que se encontraba en una situación algo incomoda, lo que ocasionó que se sonrojarse y rápidamente se dirigiera a amarrar sus tobillos.

Una vez incapacitó a Chiaki, Yagi se dejó caer al suelo, a un costado de la chica, exhausto decidió sentarse y descansar un poco.

- Como si ella no me odiara ya lo suficiente - pensó el muchacho decepcionado de sí mismo.

Bakugo se mostraba furiosa mientras levantaba su torso y se sentaba observando con desprecio al muchacho que estaba a su lado derecho.

- Un villano ha caído - expresaba Kota serio.

- ¡Cierto! - pensaba el joven mientras se levantaba a toda prisa - Todavía tengo que evitar…-

- Los villanos ganan - las palabras de su maestro detuvieron al joven, el cual se mostraba decaído y decepcionado mirando fijamente hacia el suelo mientras terminaba de levantarse lentamente.

- Hemos perdido… - el triste pensamiento del joven no paraba de repetirse en su mente.

Chiaki luchaba para ponerse en pie mientras el muchacho seguía perdido en sus pensamientos, torpe y difícilmente la muchacha logró ponerse de pie - ¡Libérame! - exigía furiosa la chica a Yagi, el cual salió de su trance y miró con una expresión muerta a su compañera.

El joven volvió a sentir dolor en su cuerpo, recordando los golpes y quemaduras que había sufrido - Es verdad, necesito asistencia - pensaba el joven mientras seguía observando en silencio a Bakugo - ¡Cúrame! - exigió en respuesta Midoriya.

La chica se mostró escéptica y con una sonrisa de incredulidad en su rostro - ¿No estarás hablando en serio? - preguntó la chica, Yagi al escuchar esto se dio media vuelta y comenzó a caminar, la sonrisa y actitud de Bakugo cambio a una de sorpresa - ¿¡Me vas a dejar así!? - preguntaba con enojo Chiaki al inmutable joven, entonces la muchacha comenzó a dar saltos para avanzar e intentar alcanzar el joven, entre más asaltos daba más rápido los hacia y con más fuerza para llegar lejos, hasta que estando muy cerca de Yagi prácticamente se tiró contra él, impactando exitosamente y tirando a ambos al suelo.

Yagi estaba sorprendido, enojado y tirado en el suelo con Bakugo encima de él.

- ¡Quítame esto! - gritaba furiosa la chica.

- ¡Si me curas te libero! - respondió de igual forma el joven.

Entonces Bakugo, con las muñecas, comenzó a golpear al joven en la cabeza repitiendo "Libérame" al mismo ritmo que sus golpes.

Midoriya se molestaba más con cada golpe dado hasta que finalmente uso todas sus fuerzas para levantarse y tirar a Chiaki en el proceso.

- ¡Está Bien! - Gritó el joven con furia dándose la vuelta hacia la muchacha.

En completo silencio, la muchacha observaba desinteresada detrás del joven mientras éste le quitaba la cinta.

- Listo – exclamó el muchacho desanimado.

Ambos se pararon al mismo tiempo y se miraron por un rato, hasta que Chiaki se quitó su mascarilla y le escupió en la cara a Yagi, el cual, a pesar de tener medio rostro cubierto e intentar mantener una expresión seria, se podía ver lo asqueado y sorprendido que estaba. La muchacha se dio media vuelta sin decir nada y caminar de regreso con los demás, Yagi se empezaba a sentir mejor y sus quemaduras comenzaban a desaparecer; el joven soltó un suspiro e hizo lo mismo que su compañera.

- Espera… - pensó el joven deteniéndose - ¿No se te olvida algo? ¡Edo! - el joven dio media vuelta buscando a su compañero observando todo el lugar con rapidez y preocupación, pero este no se encontraba por ningún lado - Talvez ya se reunió con los demás - el joven se sobó el cuello con su mano derecha y retomó su camino.

Todos los estudiantes se encontraban en la sala de observaciones, donde el maestro y la enfermera les esperaban, Bakugo y Midoriya eran los últimos en entrar, la chica estaba muy por delante del joven y para el último el viaje había sido bastante incómodo.

Chiaki entro primero sorprendiéndose de ver a la enfermera allí, ambas sin decir nada se saludaron con la mano, inmediatamente la chica continúo caminando hasta estar más cerca de los demás.

Cuando Yagi entró, Enzo y Kobayashi voltearon hacia su dirección y se acercaron rápidamente hacia él.

- ¿Estás bien? - preguntó con seriedad y preocupación Enzo mientras ponía su mano derecha sobre el hombro de su amigo.

- Si, estoy bien - respondió un poco confundido Yagi.

Al escuchar como Enzo le preguntaba a su amigo sobre su estado, Mia observó a los tres con preocupación.

- ¿Me perdí de algo? - preguntaba la muchacha a sus dos amigas que estaban una a cada lado de ella, estás se miraron un momento y después le respondieron.

- No, creo que no - Sayori fue la primera en hablar.

- Bueno, aparte de que Bakugo derrotó a casi todos los héroes, pero eso ya lo sabías ¿Verdad? - Naegi continuó con tranquilidad y hablando como si dijera algo obvio, pero la respuesta de su amiga no contentó a Bialke.

- ¿¡Cómo!? - preguntó con sorpresa, enfado y una terrorífica mueca en su rostro la muchacha - ¿Bakugo derrotó a casi todos los héroes? ¿Ella sola? - la actitud de la muchacha asustó un poco a sus amigas, quienes se abrazaban para sentirse seguras.

- S-sí, ella sola - respondió temerosa Sayori.

- ¿Por qué no me lo dijeron? - la actitud de Mis no parecía cambiar.

- Creímos que, como el maestro decía por los altavoces quienes caían, sería fácil de deducir lo que pasaba - Naegi, aunque igual que asustada que su amiga, mantenía mejor una actitud tranquila.

- ¡Claro que lo deduje! - gritó la chica llamando la atención de todos, pero al darse cuenta de esto les regreso una sonrisa y una actitud más amigable, que, aunque no evitó que los demás se preguntarán que estaba pasando, si permitió que lo dejarán estar fácilmente, así que Mia se volteó hacia sus amigas ya un poco más calmada - Solo que esperaba que no fuera cierto.

- Ya que estamos todos – exclamó Kota llamando la atención de todos los estudiantes, quienes se acercaron al maestro – Permítanme hacerles unas observaciones: aunque los héroes demostraron trabajar bien en equipo en la mayoría de casos, la idea de los villanos de enviar a uno de sus integrantes más fuertes para distraer y derrotar a los héroes, mientras los demás se habían dividido para buscar y marcar los edificios, fue perfecta - los jóvenes escuchaban con atención, los héroes se sentían un poco mal por no poder vencer a Bakugo, mientras que los villanos se mostraban un poco sorprendidos por las palabras del maestro, y se miraban incómodamente los unos a los otros, excepto por Iida y Bakugo quienes miraban al maestro con seriedad y de brazos cruzados.

- Una muestra de cómo los villanos actúan en la mayoría de casos - continuó el maestro con entusiasmo - Pero aun así quiero que piensen sobre las estrategias usadas hoy y busquen maneras de mejorarlas, esto de seguro ya lo saben, pero no tengan miedo de usar sus particularidades al máximo, saquen el mayor provecho de ellas - los alumnos escuchaban atentamente regresando su actitud a una más tranquila.

- ¿Usar mí particularidad? Me gustaría… - pensaba Yagi con preocupación y escepticismo mientras le venía a la mente la misma imagen del perro decapitado que lo había atormentado dese antes de iniciar clases – Pero todavía no soy capaz… de superar eso… ni siquiera sé porque lo tengo.

- Ya pueden retirarse jóvenes - dijo el maestro provocando que todos se dieran media vuelta y comenzaron a salir de la habitación, unos en solitario otros hablando entre ellos, Yagi salió con sus amigos, al igual que Mia, pero Bakugo salió sola, aunque sí que la seguía cierta persona.

- ¡Espera Bakugo! - exclamó una voz femenina con seriedad, la chica, quien estaba bastante atrás de todos los demás se sorprendió y volteó.

Al darse la vuelta se encontró con una Fuyuki nerviosa, con su mano izquierda extendida, que la veía fijamente.

- ¿Qué sucede? - preguntó Chiaki algo confundida.

Enomoto contrajo su brazo extendido y se acercó su mano correspondiente al pecho, su mirada la desvío hacia el suelo, Bakugo se extrañaba más con la actitud de la muchacha.

- ¿Qué le pasa? ¿Está bien? - se preguntaba la muchacha.

La otra chica trago saliva - ¿Qu-quui..quieres….?- Fuyuki no podía terminar la pregunta.

- Espero que no me esté pidiendo lo que creo - continuaba pensando Bakugo - Soy heterosexual.

Entonces Fuyuki se armó de valor, puso sus brazos en su costado y hablo rápida y firmemente - ¡¿Quieres formar una alianza!?

Bakugo se mostraba sorprendida y todavía más extrañada pero combinado con una expresión seria en su rostro, también en ese instante Zama estaba acercándose a ambas y escuchó lo que Fuyuki había dicho.

- Déjalo pensar - dijo con seriedad Bakugo.

- ¡¿Una alianza!? - pensaba nerviosa y preocupada Chiaki - A ver, tranquilízate Chiaki, sabemos que no has tenido amigas desde hace mucho tiempo, pero esto no es una amistad, es una alianza, además recuerda lo que dice nuestro padre al respecto.

La muchacha comenzó a recordar a su padre con ropa deportiva mientras entrenaban juntos.

- ¿Ya tienes amigos en la escuela? - preguntaba el hombre con seriedad mientras esquivaba algunos golpes propiciados por su hija.

- No, aún no - respondía una joven y casi infante voz de Chiaki mientras intentaba acertar con algún golpe a su progenitor.

- ¿Por? - preguntó curioso y sorprendido el padre mientras agarraba el brazo de su hija después de esquivar el golpe que había hecho con el mismo.

- Mmmm - Chiaki se mostraba nerviosa, preocupada y algo triste, entonces su padre le sonrió y soltó su brazo.

- Acabamos por hoy - Bakugo se acercó a su hija, se agachó y puso su mano sobre su hombro – No te sientas mal por no tener amigos - expresaba el hombre con seriedad, pero a la vez empático – las relaciones con otras personas son difíciles, y algunas veces te costara encontrar gente con la que sentirte a gusto; los amigos de verdad son escasos y gracias a mi fama como héroe habrá personas que solo querrán estar contigo por interés.

La pequeña Chiaki escuchaba atentamente todo lo que su padre le decía – Pero ¿cómo sabré cuando sean amigos de verdad? - preguntaba con inocencia la niña.

El padre se levantó y soltó el hombro de su hija para llevarse la mano al cuello observando hacia el cielo – creo que eso no lo sabes hasta mucho después, cuando te hayas dado cuenta que las personas con las que estas te ayudan a crecer como persona y tú a ellas, cuando todos se apoyan tanto en las buenas como en las malas – el hombre regresó la vista hacia su hija – pero por el momento solo te tienes que preocupar por estar cómoda con su compañía, ya lo demás vendrá solo.

Fuyuki esperaba con ansia y nerviosismo la respuesta de su compañera, quien seguía parada enfrente de ella, con los ojos cerrados y con su mano derecha apoyada en su barbilla o más bien en la parte de su mascarilla que ocupaba su barbilla.

- Además ya tuvimos una... experiencia horrible en ese campo... - cuando Bakugo pensó en esto una imagen de una silueta de una persona con el pelo color rojo – aunque, recordemos que solo es una alianza, y en una alianza ambas partes deben obtener un beneficio... quizás ella pueda ser de ayuda en mis entrenamientos o en las prácticas de enfrentamiento...

Zama se había acercado aún más a ambas chicas, pero estaba silenciosamente detrás de Fuyuki, y aunque no lo demostraba estaba expectante por la respuesta de Bakugo.

- Vale, vamos a darle una oportunidad, si no nos sentimos a gusto con ella o nos ofrece ningún beneficio romperemos esta alianza - La chica abrió los ojos levanto un poco su rostro, Fuyuki trago saliva.

- Está bien, seremos aliadas - expresó tranquilamente Chiaki, Fuyuki se sorprendió con creces, dio un pequeño salto y expreso con alegría una gran sonrisa, cosa que sorprendió a Zama y a Bakugo. Cuando Fuyuki se dio cuenta de lo que hacía rápidamente volvió a una expresión más fría, pero sonrojada y con su mirada hacia el suelo.

- Perdón - dijo la chica avergonzada, Chiaki soltó una pequeña risa, que provocó que Fuyuki se avergonzara aún más.

- Tranquila - respondió Bakugo con seriedad y una leve sonrisa poniendo su mano sobre el hombro de su compañera y ahora aliada o amiga, que lograron que la chica se tranquilizara, entonces Zama se terminó por acercar al completo.

- Disculpen mi intromisión - expresó la chica llamando la atención de las otras dos – pero me gustaría también ser su amiga - la chica hablaba con tranquilidad y con las manos metidas en las mangas.

- Vaya, bueno, al menos ella es más directa – pensó Bakugo sorprendida.

- No es una amistad, ¡es una alianza! - expreso molesta Fuyuki, Woori dirigió sus entrecerrados ojos hacia la chica.

- Llámalo como quieras - Zama respondió con tranquilidad, molestando aún más a Enomoto, pero antes de que la chica hiciera algo Bakugo puso su mano enfrente de la chica, la cual miro a Chiaki sorprendida.

- Está bien, puedes ser nuestra ami… aliada - respondió la chica desviando la mirada, Zama asintió con una sonrisa, mientras que Fuyuki se mostraba disgustada con esta idea.

- No me agrada del todo esa chica - pensaba Enomoto molesta, pero recordó como esta misma le había generado problemas en su enfrentamiento – Aunque es bastante poderosa y puede ser de ayuda, y lo más importante a Bakugo-sama le agrada, y no puedo poner en duda las decisiones de Bakugo-sama - Fuyuki soltó un suspiro en señal de rendición.

Bakugo y Zama habían retomado el caminar hacia los vestidores dejando atrás a Fuyuki.

- ¡Enomoto! - gritó Chiaki - ¿No vas a venir? - Enomoto se sorprendió y corrió hasta estar cerca de ellas.

- Bakugo me llamó – pensaba alegremente y un poco sonrojada Fuyuki.