Capítulo 10: el show comienza


Era sábado por la mañana, todo el país estaba en tranquilidad, sus ciudadanos hacían su rutina. Entre ellos se encontraba una mujer con gabardina, era Kanna, quien caminaba hacia la comisaría, en ella se veía una expresión seria y de cansancio, detrás le seguía Yuu, quien estaba preocupado por su pareja.

- ¿Hasta qué hora te fuiste a dormir anoche? - preguntó el hombre acelerando el paso y colocándose al lado de Kirigiri.

- No lo recuerdo - respondió la mujer con un tono neutral, sin sentimiento.

- ¿Lograste descifrar algo? - la mujer exhaló con cansancio.

- Si, pero es muy poco, lo único que descubrí es que todos los atentados que se han hecho hasta el momento son a edificios públicos, sin relación con alguna empresa en específico, son edificios creados por el gobierno.

- Y sobre la nota ¿Nada?

- Algo, con lo que te acabo de decir, deduje que lo escrito sobre "el futuro brilla más allá", claramente se refiere a los estudiantes, y debido a ello su siguiente ataque será en una escuela, pero entonces surge la pregunta ¿De qué grado? ¿Primaria, secundaria, bachillerato o incluso universidad? ¿También cuenta la guardería? Y si resulta en uno de esos grados, hay más de una en el país, incluso si nos detenemos a pensar que todos los edificios que fueron atacados han sido en la misma prefectura hay más de una escuela de cada uno de los grados, resultando en un objetivo no tan claro - Yuu escuchaba atentamente las serías y desesperadas palabras de Kanna.

- ¿Y porque no llevar a todos los oficiales y héroes a proteger cada una de las escuelas?

- Aunque suene a una buena idea, no tenemos la certeza de cuando sucederá ese ataque y si usamos todo nuestro arsenal para proteger puntos específicos pueden suceder dos cosas - la mujer se paró en seco, volteó hacia el hombre y levantó dos dedos de su mano derecha - uno: toda la ciudad quedará desprotegida o con puntos vulnerables, dejando una buena oportunidad para los villanos de atacar o dos: que ese tal Magnum Jack se dé cuenta de esto y decida atacar otro punto más desprotegido - Nishikita expresaba preocupación pero se mantenía positivo.

- Entonces podrías equilibrar las defensas, dejando a los mejores héroes de cada prefectura en su lugar y enviando a los demás a proteger los puntos, lo mismo puedes hacer con el cuerpo de policías - a pesar de la determinación que el hombre expresaba Kanna seguía mostrándose sería y exhausta.

- Ojala pudiera, si dejara solo a los mejores no significa que todos tengan el mismo nivel, y Magnum, como cualquier villano, podría atacar al más débil, no voy negar que si podría ayudar, pero no conocemos muy bien el poder y potencial de ese sujeto, aunque ya sabemos que pudo hacer explotar todo un edificio entero junto con sus alrededores, quemar un condominio y convencer a algunos villanos de unírsele, incluso puede que sea el culpable de la reciente racha de "asesinatos", y lo más importante: pudo libarse de ser identificado por mí antes de atacarnos, todo sin que nadie, ni siquiera las cámaras, pudieran ver algunas de sus acciones – la mujer rompió su serena actitud y se dejó llevar por la desesperación - Vamos, ni siquiera sabíamos que existía hasta que nos dejó la nota. Este tipo, quienquiera que sea, nos puso en una situación difícil, no estoy segura de cuál será su siguiente movimiento, podría defender tontamente un punto y ser atacado por otro más lejano y con menos defensa, o podría dejar vulnerable a gran parte del país, dejando que mucha… - la mujer se calmó un poco, pero fue tomada por la tristeza - mucha gente muera.

Yuu se sorprendió ante la actitud de su compañera y rápidamente la abrazo, la mujer dejo caer su cabeza en el pecho del hombre, hundiendo su rostro en el mismo.

- No quiero que la gente muera, ni menos si tenía la oportunidad de salvarlos, pero no sé qué hacer - expresaba entre lágrimas la mujer.

- Vamos Kirigiri, sé que hay una forma de impedirlo, y también sé que tú eres capaz de encontrar esa forma - al momento de terminar su frese el hombre se dio cuenta de algo – además, en todos los ataques anteriores no ha habido ningún muerto, solo muy pocos heridos, ni siquiera cuando tuvo la oportunidad de matarnos, lo hizo. Su objetivo no es matar, quizás solo quiere verte caer, quiere que estés sin esperanzas, estresada, deprimida y con dudas, no dejes que cumpla su objetivo.

La mujer separó su rostro del pecho del hombre, se secó las lágrimas y volvió a su actitud tranquila - Sí, tienes razón, no me dejaré caer tan rápido, aún no - las palabras salían acompañadas de una sonrisa cálida hacia el hombre.

Con seguridad, Kanna se mostraba frente a la recepción de la comisaría.

- Llame a todos al patio, tengo que darles un comunicado - ordenó la mujer al recepcionista.

- ¿Incluso los que están patrullando las calles?

Kanna le propició una mirada sería y asintió levemente para continuar caminando.

Una vez todos los oficiales estaban reunidos en el patio del edificio, llenando el mismo, los presentes estaban formados en filas dejando una mano de distancia entre las filas. Todos observaban a la general subir a un pequeño podio que había pegado a la pared del edificio.

- Lo que diré será rápido - aclaraba Kirigiri con diligencia y fuerza - Los turnos de vigilancia serán más estrictos, lo que quiere decir que las patrullas serán en parejas, recorrerán todo su área ya preestablecida, estás áreas contarán con varias parejas a su cargo, donde la salida e inicio de sus turnos será 10 minutos después de la pareja anterior, cuando acaben su ronda la repetirán hasta que la última pareja que vean en el punto de partida haya salido, repitiendo el ciclo las 24 horas del día, por lo que recomiendo que descansen entre sus rondas lo más que puedan; esto se mantendrá así por lo menos durante este mes, así que espero que no tengan planes en el mismo o vayan cancelando los que tenían, tampoco quiero quejas, pues esto se hace con el objetivo de evitar que una amenaza se cumpla, una que recibí personalmente y que involucra a un villano que ha causado problemas estos últimos meses, por lo que no permitiré que continúe haciendo lo que se le venga en gana, y si alguno de ustedes no les queda claro esto, puede dejar su placa en mi mesa y retirarse del cuerpo de policías, no estamos tratando con un villano más, este sujeto le ha declarado la guerra no solo a la policía sino a toda la nación, no permitiré este tipo de ofensa, necesito que todos ustedes den lo mejor de sí y si ven algo fuera de lugar o extraño, por muy mínimo que parezca, es necesario que lo investiguen y reporten, especialmente en aquéllas áreas donde se encuentran escuelas, de cualquier nivel, pues probablemente su siguiente objetivo será una de esos edificios - la general hizo una pausa para observar la mirada de cada uno delos presentes - ¿Les quedó claro?.

- ¡Si, Señora! - expresaron todos los oficiales con seguridad y con una posición firme.

- ¿Van a hacer no solo un buen trabajo sino el mejor que han hecho en toda su vida? - preguntó con fuerza y dureza la mujer.

- ¡Si señora!

- ¿¡Demostrarán que no es buena idea romper las leyes y hacer lo que les plazca!?

- ¡Si señora!

- ¿¡Cómo solemos decir por aquí!?

- ¡Plus Ultra!

- Entonces regresen al edificio, ahí los forenses les indicaran quien será su pareja y el área que les corresponde vigilar.

- ¡Si señora! - al decir esto, las filas dieron media vuelta y con mucho orden ingresaron al edificio.

- Te metiste con la policía equivocada – pensó la mujer al observar a sus cadetes marcharse.

La mañana había pasado con normalidad, los estudiantes de U.A disfrutaban su sábado estando dispersos dentro de las instalaciones de su escuela. Yagi salía de su cuarto ya bañado y vestido decentemente, al salir se encontró con Kobayashi.

- Hola Yagi - saludó alegremente la chica mientras flotaba cerca del muchacho - ¿A dónde vas?

- Ah, ningún lado en especial, voy a caminar por allí - respondió nerviosamente el chico, Mei observaba con duda y entrecerrando los ojos a su amigo.

- No me mientas, nadie se alista tan temprano un sábado si no es que va a salir a un lugar importante.

- ¿Acaso no puedo sentirme limpio y cómodo conmigo mismo desde temprano? - respondió con seguridad el chico.

- Ya, dime qué piensas hacer.

- Nada, bueno, sí, pero no me arregle tan temprano por ello, sino que ya es costumbre para mí, me gusta estar preparado para cualquier cosa desde temprano.

- Sí, luego me cuentas tu vida - expreso con desinterés la chica - Ahora dime ¿Qué piensas hacer? ¿Es algo malo? ¿Piensas ver a alguien? - cada pregunta la decía con malicia e insinuación.

Midoriya expresaba una mueca sería y posteriormente exhaló - No, solo quiero ir a ver los trofeos y fotografías de los festivales deportivos, sé que están en el edificio principal pero no sé en qué parte ¿Tú sabes dónde podrían estar?

- No, lo siento - respondió la chica con normalidad.

- Vale, gracias - la muchacha se despidió y se elevó atravesando el techo y manteniendo su pose, únicamente moviéndose de forma vertical y sin despegar la mirada del muchacho.

Yagi, tras haber presenciado tan extraña situación, se dirigió hacia el edificio central, al entrar se dio cuánta que no toda la construcción se mantenía abierta, la torre detrás de en la que se encontraba estaba cerrada, no se podía acceder a ella por ningún lado. El joven no le dio mucha importancia y continúo caminando sin un rumbo claro buscando las fotografías.

En el camino se encontró con su maestra, Ashido, quien se extrañó de ver al muchacho allí.

- ¿Midoriya? ¿Qué haces aquí? - preguntó acercándose al joven.

- ahm, buscando algo - respondió el joven con nerviosismo e inmediatamente después pensó.

- Espera, puedes preguntarle a ella si sabe dónde está lo que buscamos, no tienes por qué mentirle.

- ¿No deberías estar descansando? es muy temprano y es sábado, o acaso ¿Quieres más tarea? Así tendrás que considerar descansar los fines de semana - dijo Mina con alegría.

- No, estoy bien de tareas - respondió entre risas nerviosas Yagi, lo que provocó la risa de su maestra.

- Tranquilo, era broma, pero ¿Se puede saber que buscas? - preguntó otra vez la mujer con curiosidad y amabilidad.

- Vamos, tú puedes hacerlo, solo suéltalo - pensó el joven con nerviosismo y con el corazón acelerado.

- Estoy buscando fotografías, trofeos o cualquier cosa que haya sobre los festivales deportivos anteriores.

- Ah, eso, están en el tercer piso de esta torre, es una vitrina con varias fotografías de los ganadores de cada festival deportivo - respondió con alegría la mujer.

- Muchas gracias - exclamó el joven dándose media vuelta y dirigiéndose hacia las escaleras, pero antes de dar el primer paso se volvió hacia su maestra - Por cierto, no es que sea mi asunto, pero tengo curiosidad por saber ¿Qué hace usted aquí?

La mujer expresó una gran sonrisa - Tranquilo, sé que es extraño ver a un maestro en la escuela un sábado - explico empáticamente Mina – pero soy una mujer soltera, con amistades que trabajan todos los días, pero con un gran amor hacia su trabajo y te recuerdo que además de ser maestra también soy heroína, y como tal mi zona de patrullaje es esta facultad, me aseguro que no les pase nada malo ni a ti ni a tus compañeros - El joven escuchaba atentamente lo que le decía la mujer - La mayoría de los maestros aquí hacen lo mismo, es la ventaja de tener héroes como maestros, aunque Eri-chan sería la excepción, ella no es maestra, pero en ese caso también tendrías que contar al director y subdirector y algunos del área administrativa, e incluso los alumnos más avanzados…

- Esto está siendo más largo de lo que esperaba - pensó Yagi.

- Bueno, maestra, ya me tengo que ir - declaró nerviosamente el muchacho con una sonrisa, para su fortuna la mujer se lo tomó bien y le dejó irse.

El joven subía las escaleras y al llegar al piso deseado comenzó a caminar por el pasillo que había en él, a lo lejos podía verse una gran vitrina extendida en la pared del pasillo. El muchacho esbozó una sonrisa y caminó un poco más deprisa para acercarse al objeto.

Allí el joven visualizó una gran cantidad de fotos de todos los ganadores del festival deportivo, entre ellos estaba una foto de un joven All Might observando hacia la cámara mostrando una medalla de oro con alegría.

- No sabía que Toshinori había estudiado aquí - pensó el muchacho asombrado - ¿O antes los festivales deportivos estaban abiertos a cualquiera que quisiera competir? - El joven continuó viendo cada una de las fotos, pero mientras hacía esto alguien tocó su hombro, asustando al joven en el proceso.

- ¿Yagi? - preguntó la voz de Iida, quien también se había asustado por la reacción de su amigo.

El joven volteó asustado sosteniendo su pecho con su mano derecha.

- ¿Otra vez Sakura? ¿Acaso quieres que me dé un infarto?

- Disculpa Yagi, no es mi intención asustarte - respondió arrepentida la chica.

- Lo entiendo, solo… - contestó el chico también arrepentido.

- ¿Qué le puedes decir? Solo discúlpate, no es necesario explicaciones, además no la tienes, ni si quiera tú sabes porque dijiste eso - pensaba el muchacho.

- Olvídalo, ya pasó - respondió Yagi con alegría, llamando la atención de la muchacha, que se había dado cuenta del repentino cambio de actitud de su amigo.

- Te hablé porque… - antes de que la chica pudiera continuar su amigo la interrumpió.

- ¿Te parece raro encontrar a alguien tan temprano ya bien vestido en un sábado?

- Sí, se me hace extraño, es bueno que te des cuenta de tu rareza.

El joven mostró una mueca sería - Pues ya somos dos raros o ¿es que tú no cuentas? - la chica se mostró un poco indignada y respondió con su tono serio y diligente.

- Mi caso es diferente, recuerda que la maestra Ashido nos citó a Bialke y a mi temprano para tratar los temas sobre ser la delegada y subdelegada.

En el rostro del muchacho se dibujaba una leve sonrisa – Yo también tengo una justificación, vine a ver la vitrina.

- Espera ¿Deberías de decirle eso? - pensó el chico - Pues no creo que haya problema así que está bien, no es como si quisiéramos hacer un atentado contra la escuela.

- La ¿Vitrina? - Cuestionó Sakura dirigiendo su mirada hacia dicho objeto.

- Sí, en ella están fotografiados todos los ganadores de los festivales deportivos - el muchacho hizo lo mismo que su amiga – quería ver si mi padre estaba aquí.

Sakura volteó hacia su amigo extrañada - ¿No sabes si tú padre ganó un festival deportivo?

Yagi se dirigió hacia la chica algo confundido - ¿No?

Iida exhaló y se volvió hacia la vitrina – Dudo que tú padre salga en alguna foto.

- ¿Eh? - pensó el chico.

- Mi padre me contó que Deku se quedó en cuarto lugar en su primer festival deportivo, pero que su enfrentamiento contra Half & half fue uno de los más espectaculares e importantes tanto para tu padre como para Todoroki - continuaba la chica, pero con más seriedad - Fue la primera vez que mi padre vio utilizar a Deku su movimiento "Delaware Smash".

- ¿Delaware Slash? - preguntó confundido Yagi.

- ¿¡No conoces los movimientos de tu padre!? – interrogó indignada y confundida Sakura.

Yagi negó con la cabeza, avergonzado, Sakura exhaló de nuevo.

- Lo que hace tu padre cuando tensa uno de sus dedos y suelta una ráfaga de viento con gran fuerza que puede destruir edificios enteros.

- ¿Eso puede hacer mi padre? - pensaba sorprendido Midoriya - Dios, es bastante más fuerte de lo que creí.

- Vaya, que genial - respondió el muchacho, entonces regresó su mirada hacia la vitrina.

- No conozco apenas a ese sujeto, a ese que se hace llamar Deku, que se dice ser mi papá… - pensaba en silencio y con una expresión sería el chico – Pero él tampoco sabe casi nada de mí, así que estamos a mano.

Iida observaba con preocupación y confusión a su amigo, no entendía bien su reciente comportamiento, entonces su teléfono, que guardaba en su bolsillo derecho de su pantalón, comenzó a vibrar, distrayéndola de lo que acababa de pasar, Yagi observó de reojo lo que sucedía con su amiga.

- ¿Miku? ¿Qué paso?... Espera, ve más despacio ¿¡Qué Kanawha está haciendo qué!? Y ¿Kuroiwa? ¿Cómo está ella?... Vale, voy rápidamente – al terminar la conversación, la chica colgó su teléfono y se lo volvió a guardar.

- Disculpa Yagi, me tengo que ir - expresó apresurada, pero manteniendo lo más que podía la compostura.

- Sí está bien, yo me quedaré aquí un poco más - respondió el chico sin mover la mirada de la vitrina.

Los dos amigos se despidieron y Yagi hizo lo que había dicho, observaba con cuidado cada foto, pero al final decidió mantener su atención sobre la fotografía en la que se encontraba All Might.

- ¿Abuelo? ¿Me escuchas? - pensaba el joven – bueno, dijeron que siempre me escuchaban y veían lo mismo que yo, así que asumiré que me están escuchando. Se que tú eras muy fuerte, por no decir el más fuerte, y según lo que dice Iida y casi todos en este lugar, mi padre también lo es, así que les pregunto ¿Creen que pueda superarlo? Ni siquiera puedo estar seguro de si obtendré una victoria sobre cualquiera de mis compañeros, creo que no podré llegar a su nivel, no puedo siquiera usar mi particularidad sin resultar herido, soy un desastre como héroe – miró hacia el suelo y expresó molestia – ¿Por qué estaba discutiendo conmigo mismo?

A la par que Iida salía del edificio, Yagi cuestionaba a sus antecesores y Kirigiri movilizaba a sus tropas, en el techo de la misma torre donde se encontraba el joven, estaba una extraña figura. Una silueta humana contemplaba con tranquilidad toda la facultad y sus alrededores. Esta silueta humana vestía un traje negro con delgadas rayas blancas verticales y una máscara gris con una espiral azul dibujada en ella. El hombre sacó las manos de los bolsillos de su pantalón, miró el reloj en su muñeca derecha y estiró ambos brazos hacia sus respectivos costados.

- ¡It's showtime! – expresó alegremente el hombre.

De repente una serie de explosiones se escucharon, habían detonado cuatro explosivos en la torre donde se encontraba Yagi, justo en el piso debajo de él. Todos en la facultad se sorprendieron, se asustaron e incluso entraron en pánico.

Los gritos de los alumnos se escuchaban en toda la facultad, los maestros rápidamente reaccionaron e intentaron calmar la situación.

En el edificio de los alumnos de 1-A, los muchachos habían salido extrañados a observar y enterarse de lo sucedido.

- ¿Qué creen que haya sido ese sonido? - preguntó preocupado Tetsu a sus compañeros.

- Sonó como una explosión - respondió Kanawha con seriedad.

- Quizás fue en los alrededores - sugirió Kuroiwa preocupada - Es imposible que algún atentado suceda aquí ¿No? Está muy bien protegido – la chica hablaba intentando no entrar en pánico.

Sus compañeros concordaban con ella, pero la idea de que hubiera pasado algo dentro de la escuela no los dejaba en paz, este pensamiento los aterrorizaba, aunque entre ellos intentaban calmarse. Al salir encontraron a los demás alumnos y algunos maestros observando al edificio principal.

Iida se encontraba saliendo del edificio cuando detrás de ella escuchó el estruendoso ruido, volteó rápidamente pero antes de poder analizar y procesar la situación fue agarrada de la cintura y cargada por alguien, la persona que la sujetaba se deslizaba a gran velocidad y gracia lejos del edificio.

- Iida ¿Estás bien? - preguntaba Ashido mientras dejaba a la muchacha en el pasto con delicadeza.

La chica estaba atónita ante lo que acaba de suceder y observaba aterrorizaba como la torre que tenía enfrente poseía un gran agujero en el lado derecho. La maestra observó el rostro de la chica y se giró hacia donde ella lo estaba haciendo, encontrándose con el panorama antes descrito, viendo como la torre comenzaba a inclinarse hacia las otras, rápidamente se volvió hacia Sakura.

- Iida escucha, tienes que ir con tus compañeros, asegúrate que todos estén bien, cálmalos y haz que sigan todas las indicaciones de los profesores y héroes ¿Entendido? - expresó rápidamente la mujer.

La muchacha salió de su trance rápidamente, pero aún con sorpresa y miedo en su rostro, afirmó con la cabeza, se levantó y comenzó a correr hacia la zona habitacional con ayuda de su particularidad. La maestra hizo lo propio y comenzó a soltar ácido en el suelo y deslizarse por él a gran velocidad.

- Tengo que encontrar a Aisawa - pensaba Ashido con determinación.

Minutos antes, Yagi estaba observando la vitrina tranquilamente, pero el sonido de la explosión perturbó su paz. El joven observó alarmado hacia todas las direcciones buscando algo que haya sido destruido.

- ¿Eso fue una explosión? - se preguntaba asustado el joven, pero al no ver indicaciones de destrucción se tranquilizó un poco. Cosa que no le duró mucho pues de repente sintió como el piso comenzaba a inclinarse, como si algo lo empujarse hacia la pared de detrás - ¿Pero ¿qué …? ¿Qué está pasando? - Yagi se agachó y colocó ambas manos en el suelo para intentar mantenerse firme y no caerse.

A la par, Mia se encontraba vagando sin rumbo en la planta baja, con la mirada en el suelo y una expresión de preocupación.

- Maldita sea ¿Por qué me tiene que pasar estás cosas a mí? - pensaba la muchacha con molestia – Todo es culpa de la "Mírenme siempre estoy enojada, pero no me mires mucho o te matare" - expresó la chica con un tono bobo y tonto a la vez que gesticulaba exageradamente con las manos lo que decía – Ella se lleva toda la atención de los maestros, aunque también está la "Señorita respeten las reglas" esa falsa también es culpable… debería contar además a Yagi, si lo que dicen Sayori y Naegi, él es bueno en lo que hace, demasiado, no sé si es mejor que yo pero da todo de si en cada combate - al terminar de decir esto Mia suspiró, pero no era un suspiro de decepción o cansancio, sino algo más, uno de tristeza y desesperanza – Yagi ¿Por qué no me has aceptado? Se supone que tú eres de esos que acepta cualquier cosa que le ofrezcan y yo te ofrecí lo mejor... – la muchacha levantó sus brazos y mirada para mostrar su enojo, pero rápidamente lo bajó con tristeza – Quizás ya no sea la mejor – esto último lo susurró.

Justo cuando acabó de decir eso, la chica escuchó la serie de explosiones provenientes de detrás de ella, en la torre que justo había dejado atrás. Bialke volteó rápidamente asustada observando lo mismo que todos, la torre se balanceaba hacia su dirección, amenazando con chocar con la torre en donde se encontraba. Sin pensarlo dos veces la chica buscó la salida más cercana y corrió hacia ella, al salir del edificio se encontró con varios alumnos que observaban atónitos.

- ¡Vamos¡Váyanse de aquí! - gritó la chica empujando a unos cuantos alumnos para que se alejaran del peligro.

En las afueras de la facultad, en el perímetro que la conectaba con la ciudad, los héroes patrullan como de costumbre su zona, pero el estruendo de la explosión y el espectáculo visual que ésta representaba detuvieron a los mismos y captaron su atención. De los héroes que presenciaron esto estaba Uravity, Froppy y Mount Lady. Esta última vestía un traje de una pieza color blanco que cubría todo su cuerpo, un antifaz, cuernos, guantes largos y zapatillas todas de color morado; su particularidad es la de aumentar de tamaño todo su cuerpo a la vez, podría hacerse tan grande como ella quisiera y volver a su tamaño original sin problemas, pero únicamente podría aumentar de tamaño, disminuir el mismo desde su tamaño normal le es imposible. Las tres mujeres comenzaron a correr rápidamente hacia la universidad, Froppy daba saltos largos y altos para avanzar lo más que podía, mientras que Mount Lady aumentó su tamaño lo suficiente como para poder llegar más rápido, de un tamaño considerable sin resultar molesto o destructivo para los edificios y personas que estaban allí. Mientras tanto, Uraraka sacaba su teléfono y marcaba a alguien sin dejar de correr.

Iida estaba cerca de llegar al edificio donde se encontraban sus compañeros.

- Vamos, ya casi llegamos, tenemos que darnos prisa - Se decía hacia si misma Sakura con dureza -Esta es tu prueba de fuego, demuestra que no fuiste elegida al azar, todos confían en ti.

La chica observaba que todos estaban afuera del edificio presenciando como la torre se desplomaba lentamente sobre las otras.

- Que alivio, todos están bien - pensaba la muchacha reduciendo su velocidad – No dejaré que nadie salga herido, no permitiré que me pase de nuevo - la chica apretó su puño derecho mientras mantenía su característica expresión seria.

- ¡Sakura! - gritó sorprendido Kanawha, haciendo que la mayoría centrará su atención sobre la chica.

Kahoru rápidamente se abalanzó a abrazar a la muchacha.

- ¿Qué está pasando? - preguntó con miedo la chica, dejando sorprendida y atemorizada a Iida. Detrás de Sasawa, caminaba tranquilamente Hatsume.

- Vienes de allí ¿Verdad? - interrogó con seriedad Miku, Iida asintió en silencio retomando su sería expresión.

De entre los alumnos Tetsu se abrió camino, siguiéndolo estaban Enzo y Mei.

- Sakura, me alegra que estés bien, pero ¿Sabes dónde está Yagi? – preguntó acelerado y preocupado el chico. Iida borró la seriedad de su rostro por miedo y sorpresa.

- Lo hemos estado buscando, pero no sabemos dónde está - replicó Enzo.

La chica, sin soltar a su amiga, se dio media vuelta, levantó su brazo derecho y señaló a la torre derrumbándose - Está ahí.

La maestra Ashido patinaba hacia la residencia de los maestros, donde algunos de ellos se hospedaban, Mina se detuvo frente a la puerta con un derrape.

- Vamos, tienes que estar aquí - pensó la mujer.

Antes de colocar su mano sobre el picaporte, la puerta fue abierta y de ella salía un hombre con una barba descuidada y muy poco frondosa, de cabello largo negro, con grandes y visibles ojeras, con los ojos cansados, que vestía de forma muy sencilla, un pantalón ancho negro y un suéter del mismo color. El hombre estaba hablando por teléfono de forma apresurada y algo molesta antes de colgar, pero su conversación apenas fue escuchada por la mujer, esta solo alcanzó a notar su tono de voz.

- Al fin te encuentro - declaró aliviada pero aún preocupada Ashido, el hombre la miró con indiferencia.

- ¿Qué es lo que quieres? - expreso fríamente el hombre mientras apartaba gentilmente a Mina y caminaba algo apresurado.

- Espero que sepas lo que está pasando - opinó enojada la mujer.

- Claro que lo sé, es más que obvio lo que está sucediendo - respondió el hombre sin detenerse ni despegar su mirada de enfrente.

- ¿¡Ya has pensado en hacer algo!? - le reclamó la maestra a Aisawa acelerando su paso y colocándose a su lado.

- ¿¡Yo!? ¿Ya pensaste sobre lo que tú tienes que hacer? - respondió molesto – Deberías estar con tus alumnos procurando que todos estén bien, y si tanto te molesta lo que esté haciendo o dejando de hacer, ya he informado a la policía de lo sucedido y he llamado a unos cuantos héroes para que nos ayuden, además de que me estoy dirigiendo hacia el edificio principal para saber cuántos son los involucrados en este atentando.

Mientras los dos adultos discutían, la torre aceleraba su descenso hasta finalmente chocar contra otra, creando un gran estruendo y destruyendo una de las caras de esta última, los escombros volaban y caían cerca, por lo que aquellos que estaban allí eran los más vulnerables.

Bialke observó esto con miedo, pero al escuchar el doloroso gritó de un chico salió de su trance, la muchacha observó que la persona tenía un gran trozo de concreto encima de su pierna y a su lado otro joven había sido alcanzado por las esquirlas del cristal de ambos edificios, se encontraba gravemente herido y sangrando de sus brazos, con los que se intentó cubrir. La chica sin pensarlo mucho corrió hacia ellos, mientras que buscaba una bolita de su bolsa con su mano derecha.

- Vamos Mia, tienes que buscar rápido un buen material, diamante o acero servirán - pensó la chica con preocupación sin dejar de correr, para su fortuna la bolita de diamante estaba cerca de su mano y rápidamente la agarró con fuerza durante unos segundos para inmediatamente después soltara, con el material asimilado comenzó a frotar su mano derecha en todo su brazo izquierdo, desde su hombro hasta la punta de los dedos.

Otro escombro algo grande estaba colgando desde la destruida torre inclinada sostenido por unos cables eléctricos semi rotos, este se balanceaba lentamente encima de los muchachos hasta que el último cable no pudo soportar más el peso y cedió, cayendo sobre estos. Ambos jóvenes veían aterrorizados su final, intentaron cubrirse con los brazos teniendo una falsa esperanza de que estos podrían salvarlos de su cruel destino.

Mia se detuvo justo debajo de aquello que amenazaba la vida de estas dos personas y con determinación levantó su brazo, ahora convertido en diamante, con gran fuerza, convierto la gran pieza en pequeños y medianos trozos, que, aunque estos últimos pudieran generar dolor al ser golpeados no estarían ni cerca de lastimar gravemente a nadie.

Los jóvenes observaban maravillados y aliviados a Bialke, está al ver qué el gran trozo había sido destruido volteó hacia el que estaba sobre la pierna de uno de los muchachos, observó donde se encontraba la pierna de este y sin dudar golpeó el escombro, teniendo cuidado de no lastimar al muchacho, desquebrajándolo en el acto y permitiendo que el joven se pudiera arrastrar hacia atrás para liberarse.

Mia ayudó al muchacho a salir jalándolo del torso, también le ayudo a pararse y lo cargo desde el hombro para que pudiera caminar.

- ¿Estás listo? – preguntó la muchacha obteniendo un débil "si" del joven.

Entonces Bialke observó al otro joven - ¡Vamos! - expresó con un movimiento de cabeza hacia adelante.

Midoriya se mantenía como podía en el suelo, pues este comenzaba a deslizarse hacia adelante, el ángulo de la torre hacía que está tarea se fuera complicando hasta que colisionó contra la otra torre. El joven observó la trayectoria de la torre a través de las ventanas de la pared que había en el fondo del pasillo en el que se encontraba. Al chocar ambos edificios la fuerza de esta acción hizo que el joven se despegara del suelo y se acercará más hacia la pared por la cual miraba, aunque está había sido destruida en el proceso y se había fusionado con un pasillo de la torre todavía en pie.

Yagi golpeó con fuerza el suelo con su espalda, cayendo encima de su bolsa produciendo un sonido de algo rompiéndose, el adolorido joven se levantó un poco para rápidamente volver a agarrarse al suelo mientras se mantenía agachado.

- Este es mi fin ¿Verdad? - pensó el muchacho con miedo y preocupación – Voy a morir – lágrimas en los ojos del joven comenzaban a salir.

- ¿Acaso no es lo que querías? - pensó el muchacho, pero con una actitud más despreocupada y grosera.

- ¿Qué? No - Se contestó a si mismo a la vez que cerraba los ojos con fuerza y se veía a si mismo parado enfrente suyo, portando su traje de héroe, recargado en la pared de la izquierda.

- ¿No te sueles quejar de las cosas que te pasan? ¿De lo injusta y cruel que es tu vida? ¿De lo poco que le importas a los demás?

- Si, pero...

- ¡Pero nada! – La visión del chico se despegó de la pared, extendió sus brazos de forma agresiva y señalo al joven mientras se acercaba a este - Esta es tu oportunidad de acabar con todo, de al fin estar en paz – se detuvo, miró hacia arriba y extendió sus brazos hacia el cielo - Y ser feliz – regresó la mirada hacia Yagi y comenzó a gesticular con sus manos lo que decía - Solo tienes que soltarte y dejar que la gravedad haga el resto.

- No quiero acabar así – la visión respondió con enojo.

- ¿Por qué no? Esto es lo que querías. Acaba con todo esto.

- Porque todavía…

- ¿Todavía qué? – El otro Yagi pisó con fuerza justo frente la cabeza del original - Esperas que haya algo que salve tu miserable existencia. Algo que le de valor a tu vida – entonces se agachó y miró fijamente al original - Eres patético, te mereces la muerte y lo sabes.

- Eso… - El muchacho desvió la mirada cerrando los ojos, lo que enojo aún más a la visión y se paró en el acto dándose media vuelta y levantando los brazos.

- ¿¡Porque ahora prefieres la vida!? Nada bueno te ha pasado, nada ha cambiado, sigues igual desde antes de entrar en esta universidad - Yagi apretó los dientes y volvió a abrir los ojos.

- ¡Tengo esperanza! - En el instante en el que el joven gritó al pasillo vacío, una figura negra saltó desde el edificio hasta uno de los pasillos superiores de la torre que aún se mantenía recta, Midoriya se dio cuenta de esto gracias al gran boquete que se había generado como resultado de la colisión - Había alguien más aquí conmigo. Tiene sentido, es una gran torre.

El joven observaba con cuidado todo el edificio buscando una forma de salir del mismo sin arriesgar su vida.

- Piensas dejar sola a aquella persona - está línea de pensamiento del joven le detuvo en su búsqueda y le obligó a mirar hacia enfrente, donde los pasillos se fusionaban.

- ¿Nana? ¿Abuelo? Ustedes son los que….

- ¿Qué clase de héroe sería si dejara a alguien a su suerte? - pensó el chico, pero sentía que este pensamiento era intrusivo y que no le pertenecía del todo.

- Pero ¿Qué puedo hacer? Si intento algo, lo más probable es que termine en desastre. Al igual que las dos veces anteriores puede que vaya a acabar mal, además no tengo mi traje, no me siento lo suficientemente confiado para hacerlo.

- Eso no importa.

- ¿Cómo que no importa? A mí me importa, si no tengo la confianza ¿cómo puedo siquiera moverme?

-Entonces ¿Por qué estás corriendo hacia ello?

- ¿¡Que!? - Midoriya corría sin detenerse cuesta abajo llegando hasta el boquete, donde dio un salto sin dudar, aterrizando unos dos pisos por debajo de la otra persona - ¿Por qué estoy haciendo esto? - el muchacho pensaba sin parar de correr por el pasillo - ¿Por qué mis piernas no se detienen?

Las escaleras se encontraban en el otro extremo del corredor y estás mismas subían en caracol hasta la cima, aproximadamente unos 5 pisos más.

- Estamos muy preocupadas ¿Segura que no la viste o sabes dónde está? - preguntaba Naegi hacia Iida, la cual había tranquilizado a su amiga y se encontraba detrás de Sakura.

- A pesar de las diferencias entre nosotras, yo también estoy preocupada, la última vez que la vi caminaba hacia la torre que aún sigue en pie – respondió con diligencia la chica.

- Puede que se haya encontrado a Yagi y ambos se hayan mantenido en un lugar seguro - sugirió Enzo intentando calamar a sus compañeras.

- Ya fue suficiente plática sobre el paradero de esos dos - expreso con neutralidad Hatsume – Ya sabremos que les pasó una vez acabe esto, lo que importa ahora es mantener nuestra propia seguridad.

Las palabras de la chica molestaron a Naegi - Es fácil decirlo para ti, tú no te preocupas por nadie - expresó con enojo y señalándola con furia, Miku no mostró ninguna reacción y siguió mostrando una expresión seria.

- Deja de apuntarme tan vulgarmente y dar declaraciones falsas sobre mi persona que solo se fundamentan en la pobre y escasa visión que tienes sobre mi persona - respondió Hatsume - Y para tu información si tengo a alguien por quién preocuparme y quién estaba en una de esas torres al momento de la detonación.

Sayori tomó del hombro a su amiga - Naegi, cálmate, no resolveremos nada discutiendo con los demás.

- Lo sé, pero ¿Qué clase de heroína seria si no intento nada para salvar mi amiga? - Naegi comenzó a sollozar, su amiga le agarró de la cabeza con delicadeza y la colocó sobre su hombro.

Los alumnos comenzaban a sucumbir ante el miedo y la preocupación, Yamamoto se sentó en el suelo centrando su atención en el pasto, le acompañaban Chitoge y Edo, Hanamura y Kanawha platicaban entre ellos sobre temas intrascendentes intentando calmarse, incluso invitaron a Kobayashi para que se les uniera. En cuanto a los demás se mantenían expectantes ante la situación sin despegar la mirada del edificio principal.

- Todo va a estar bien ¿Verdad? - expresó con cierta preocupación Tetsu hacia sus compañeros.

Inmediatamente después comenzaron a sentirse pequeños temblores que desconcertaron a todos los presentes, entonces los jóvenes divisaron a una gigantesca mujer dar pasos hacia el edificio principal, donde al llegar sostuvo la torre inclinada y con dificultad la enderezó. Detrás de ella llegaban balanceándose por las residencias Floppy y Uravity, también llegaban a escena propulsándose con explosiones Dynamight, también conocido como Katzuki Bakugo.

Este héroe viste con una camiseta negra apretada sin mangas que le llega hasta el cuello y cubre este mismo, encima de está una "X" metálica delgada de color naranja ubicada en su pecho y que llega hasta la espalda donde forma otra equis que se conecta perfectamente con la frontal, está misma tiene una hilera de agujeros que recorren toda la figura. En los brazos tiene unos brazales de granada similares a los de que porta Chiaki solo que siendo estos más robustos y grandes acompañados de guantes articulados color verde en el dorso y negro en la palma, además viste un pantalón holgado negro con líneas verdes que forman un cruce encima de su rodilla, donde también tiene unas rodilleras grises con unos 3 agujeros sobresalientes, usa botas de combate negras hasta las rodillas con suelas y ojales naranjas. Su antifaz es dentado y negro, y a medida que pasa alrededor de sus ojos, una gran forma de bengala con borde naranja sobresale de cada lado.

La entrada de los héroes fue anunciada por los gritos sorprendidos y aliviados de los alumnos que presenciaban su llegada. Uraraka y Floppy caían cerca del edificio, enfrente de los alumnos de 1-A, con determinación observaban la situación y lo bien que lo estaba solucionando su compañera, Katzuki por su parte había aterrizado cerca de los jóvenes, dándoles una rápida mirada con una expresión fría y agresiva que se detuvo al cruzarse con la mirada de su hija, instante donde ambos sonrieron y se saludaron con la mirada para inmediatamente después regresar su atención al edificio central.

- ¡Genial! Papá ya está aquí - pensaba la muchacha alegremente - Entonces esto está solucionado, ya no hay nada de lo que preocuparse.

- ¡Espero que todos estén bien! - gritó con decisión el héroe observando al edificio principal con los brazos cruzados.

Fuyuki observaba asombrada y muy emocionada al héroe.

- ¡Es Dynomight! ¡Es Dynomight! ¡Tengo a mi héroe favorito enfrente de mí! - pensaba la muchacha extasiada llevándose la mano a su acelerado corazón – Debo estar soñando ¡Estoy tan emocionada que podría gritar! Pero no, Fuyuki - la chica cerró los ojos y desvió su mirada al suelo - Tienes que mantener la compostura, que pensarían él o su hija sobre mí, así que mantén la calma.

Zama observaba a su amiga con una leve sonrisa por lo cómica que le parecía su actitud, cosa de la que Enomoto se dio cuenta, se sonrojo y volteó hacia otro lado.

Todos los alumnos observaban aliviados y más relajados ante la presencia de los héroes, pero aún mantenían cierta incertidumbre sobre si esto significaría el fin del atentado y la seguridad de todos los presentes.

Mina y Aisawa observaban también con alivió como Mount Lady ponía de vuelta la torre en su lugar, En la escena entraba corriendo Eri desde el interior de la torre.

- Ashido, Aisawa - gritaba la mujer a la par que corría y levantaba su mano, los dos mencionados miraron con sorpresa hacia su dirección - Me alegro de encontrarlos, estaba preocupada de encontrar a alguien herido - explicaba la mujer con normalidad y tranquilidad.

- ¿Has venido corriendo por las torres? ¿¡Acaso sabes lo peligroso que es eso!? - cuestionó algo molesta Ashido, cosa que provoco a Eri sentirse culpable.

- Tranquilízate - le dijo Aisawa a Mina sin dirigirle la mirada pues seguía observando la recién colocada correctamente torre en busca de algo fuera de lugar o extraño – Con su particularidad es más seguro para ella deambular por entornos que serían peligrosos para cualquiera, además es su trabajo, ella debe buscar a cualquier herido y socorrerle - el hombre dirigió su mirada cansada y seria hacia Eri - Por cierto ¿Encontraste al alguien o escuchaste algo?

- No, en los pisos que todavía se mantiene intactos no había nada ni nadie, por fortuna todos los alumnos y maestros se encontraban fuera de estas instalaciones al momento de las explosiones - explicaba aliviada y con alegría la mujer.

- Aparte de eso ¿no encontraste o viste a alguien que no pertenezca a UA?

- No - respondió preocupada y desalentada Eri - Quienquiera que haya hecho esto está lejos de aquí observando cómodamente el caos que ha generado o se esconde muy bien.

- Ah, casi se me olvida, todavía hay alguien en el edificio - decía Aisawa tranquilamente mientras caminaba hacia las heroínas - Es el director y se encuentra en la torre en la que chocó la primera.

Mia se encontraba a salvo alejada de la destrucción con los dos chicos acostados en el suelo acompañados de otras tres personas más que se encontraban en situaciones similares a ellos, y quienes le agradecían a la muchacha el haberlos ayudado.

- Muy bien, ahora solo hay que buscar a la enfermera para que pueda curarlos - expresó la muchacha mientras observaba alrededor en busca de la mencionada mujer.

- También podría ir con Bakugo, pero antes prefiero ser aplastada por esa torre que pedirle su ayuda - pensó con recelo la muchacha antes de ver a la enfermera caminando acompañado por alguien más - Allí está la enfermera, y parece que la maestra Ashido también, pero ¿Quién es ese hombre que las acompaña?

Con la torre puesta de nuevo en su lugar y ya no significando ningún peligro, Mount lady disminuyó su tamaño y se juntó con Uraraka y Floppy.

- ¿Creen que aguante? - preguntó Mount a sus compañeras.

- Quizás, mientras nada ni nadie la mueva, se mantendrá en su lugar - respondió Uraraka observando la torre con las manos en la cintura – Pero está claro que no podrá ser usada hasta que toda la torre sea reconstruida.

- Podrás encargarte de ello ¿Verdad? - preguntó Floppy.

- Si, llevará su tiempo, pero en menos de un mes estará como nuevo, buen trabajo Mount - expresó alegremente con el pulgar derecho levantado y una gran sonrisa hacia su compañera, obteniendo una respuesta similar de la misma.

En esos momentos otros héroes y periodistas con cámaras llegaban a la escena, aunque a estos últimos no se le permitía la entrada al recinto por lo que se quedaban desde las afueras de la muralla dando su reportaje.

Con un ambiente más calmado las heroínas caminaban hacia donde Katsuki se encontraba y estaban los alumnos de 1-A.

- Cara redonda - expresó con agresividad el héroe – Hace mucho tiempo que no nos vemos.

Uraraka rápidamente se sintió ofendida y lo demostraba en su rostro – También me alegro de verte Bakugo - entonces la mujer observó a los alumnos, dándose cuenta de la presencia de Iida entre ellos, por lo que camino con rapidez hacia ella.

- Iida, me alegra ver qué esté bien - la mujer tomó de los hombros a la chica y la barrió con la mirada asegurándose que no tuviera ninguna herida, la chica mostró una sonrisa cálida. La mujer levantó la mirada y miro a los demás alumnos - ¿Dónde está Yagi?

La sonrisa de la chica se transformó en una mueca de horror y comenzó a temblar un poco, acto que asustó a la mujer, quien lentamente bajo la mirada hacia la chica.

- Estaba en la torre ¿Verdad? - preguntó preocupada la heroína, Iida asintió lenta y temblorosamente

Las heroínas escuchaban incómodas la conversación, Mount lady dio unos pasos hacia la mujer y habló para tranquilizar a su compañera.

- Puede que esté bien, no vi a nadie entre los pasillos ni salones cuando estaba colocando la torre.

- Tiene razón Mount - complemento Floppy acercándose a su amiga dando pequeños pasos - Lo más probable es que haya salido de la torre y buscado un lugar seguro - Uraraka intentaba contener las lágrimas a la par que asentía con la cabeza y dirigía su mirada al edificio principal.

En la tranquilidad de los pasillos más altos de la torre que fue golpeada, una figura de traje y sombrero caminaba hacia una puerta doble que se encontraba en la mitad del pasillo en la pared izquierda. El hombre se paró frente a esta puerta, se acomodó la corbata y las mangas, donde aprovechó para mirar su reloj en la muñeca derecha.

- Estoy a tiempo - expresó el hombre de voz profunda y distorsionada antes de tocar gentilmente a la puerta con la parte dorsal de su mano izquierda.

El director, quien era aquel ser blanco resultado de combinar varios animales que le había enunciado el mensaje de aceptación a Yagi, estaba bebiendo té tranquilamente sentado en un sillón hasta que escuchó el tocar de la puerta.

- Adelante - dijo el director, sin inmutarse ni extrañarle un poco la situación.

El hombre trajeado abrió ambas puertas y se adentró en la habitación cerrando las mismas detrás de él. La habitación se conformaba únicamente de dos sillones a los lados de una pequeña mesa y un escritorio con su respectiva silla, donde varios papeles y carpetas ordenadas estaban encima del mismo.

- Director Nezu, es un placer al fin conocerlo en persona - decía elegantemente mientras caminaba hacia el sillón vacío frente al mencionado – lo más probable es que se pregunte porque estoy aquí y permítame responderle - el hombre tomó su fedora con su mano derecha, se lo quitó con elegancia, mostrando que la tela detrás de su máscara cubría toda su cabeza hasta ocultarse debajo de su camisa, llevándolo hasta su costado izquierdo del cuerpo a la vez que se inclinaba hacia adelante y estiraba su brazo izquierdo hacia la dirección correspondiente, una vistosa reverencia digna de un mago o un caballero inglés.

- Soy Magnum Jack y he venido a charlar – se presentó manteniendo la pose hasta terminar de hablar, inmediatamente después se enderezó y volvió a colocar su sombrero en su lugar.

El director seguía bebiendo con tranquilidad hasta que acabo su té. Estando la taza vacía está fue puesta encima de un pequeño plato sobre la mesa. Posteriormente el director dio un salto hacia el suelo para bajarse del sillón y con tranquilidad caminó hacia su escritorio, dio un salto para sentarse en la silla y observó directamente al sujeto a la máscara.

- Parece que será una plática larga, así que lo invito a sentarse y tomar un poco de té si lo desea - expresó el pequeño animalito con alegría y cordialidad.

Magnum inclinó un poco la cabeza en señal de aceptación he hizo lo propio sentándose y sirviéndose té en otra taza que había aparecido repentinamente en la mano del sujeto.

- Primero y, antes que nada - dijo Jack – Me disculpo por el daño ocasionado en su edificio, pero sé que entenderá que necesitaba llamar la atención de todos para que me tomaran en serio, además ¿Que son unos cuantos destrozos materiales para usted o cualquiera que estudia y enseña en este recinto en comparación a las vidas de los mencionados? Es un simple daño colateral al momento de cumplir mis objetivos, como dijo Napoleón parafraseando a Maquiavelo: "El fin justicia los medios" y le aseguro director, este fin vale más que cualquier otro.

El director escuchaba atentamente cada palabra que decía Magnum.

- Una vez aclarado ese punto - continuó Jack - Me gustaría que me diera su opinión acerca de los héroes, especialmente de cómo son regulados y tratados actualmente – Mientras Jack esperaba la respuesta, él té de su taza había disminuido repentinamente.

- ¿Mi opinión? ¿Para qué? - preguntó con tranquilidad el director.

- Es usted una de las personas más inteligentes del país, su opinión me resulta intrigante, además, sumémosle el hecho de que usted ha visto a muchas generaciones de héroes salir de este recinto, incluyendo a aquellos considerados los mejores héroes de la nación, por lo que, como resultado, obtenemos un punto de vista con un gran peso - Jack gesticulaba elegantemente con la mano derecha sus palabras.

- Esta bien - respondió un poco desconfiado el director – Para mí los héroes simbolizan la esperanza de la humanidad, pues en ellos recae la responsabilidad de mantener el orden y paz en la sociedad, y no solo eso, también los héroes deben demostrar que, como especie, todavía tenemos bondad y un futuro prometedor, pues nadie mejor que ellos se interponen ante las adversidades, buscan ser la mejor versión de sí mismos y lo dan todo para el bienestar de aquellos que los rodea, sean estos tanto conocidos y seres queridos como desconocidos e incluso gente con la que se lleven mal.

- Me complace escuchar que nuestros puntos de vista sean similares - expresó Magnum – Pero ahora le preguntaré ¿No piensa que el volver a los héroes espectáculos andantes les haga perder su enfoque en esta responsabilidad?

- ¿Espectáculos andantes?

- Si, que busquen más la fama, ser reconocidos e incluso el dinero antes que centrarse en su trabajo, ya sabe, ese tema cliché que espero y se lo hayan planteado antes o que usted por su cuenta lo haya cuestionado - Magnum dejo su taza vacía en la mesa y se acercó más al escritorio del director – Principalmente desapruebo esa "ceremonia" anual donde se le asigna a cada héroe un número con base a su reconocimiento y fuerza – el hombre tomó un portafolio vacío del escritorio e introdujo un lápiz, que apareció repentinamente, atravesándolo por completo – Una abertura que cualquier villano puede aprovechar, pues todos los héroes se encuentran reunidos en un único punto.

El director mantuvo la calma y guardo la compostura – Yo creo que es más un incentivo a los más jóvenes para que trabajen al máximo y aspiren a ser los números uno.

- ¡Plus ultra! - exclamó Magnum levantando las manos con emoción - ¿No? - Jack ladeó un poco su cabeza lo que puso un poco nervioso al director - ¡Además! - el hombre bajó las manos rápidamente y volvió a tomar una pose más tranquila y segura – Le tengo otro regalito a usted y a su facultad.

En cuanto Magnum termino su frase un gran estruendo se escuchó desde las afueras, provocando también que la habitación donde se encontraban temblará un poco, lo que preocupó al director.

- Vamos, no sea tímido, observe desde la ventana lo que está sucediendo - declaró Jack haciéndose a un lado para dejar el paso libre hacia la ventana a la vez que hacia un gesto de invitación con la mano derecha hacia el mencionado lugar.

Desde las afueras, de vuelta con los héroes, repentinamente Edo se llevó las manos a la cabeza con dolor.

- ¿Estás bien? - preguntó Kanawha al observar el extraño comportamiento de su compañero.

- Si, creo que sí, solo es un pequeño dolor - respondió el joven intentando tranquilizar a su compañero, pero él sabía que algo extraño había pasado, pues había visto como si algo se moviese con demasiada velocidad hacia las residencias.

Entonces un estruendoso crujido sonó detrás de los alumnos, cosa que llamó la atención de todos los presentes, quienes voltearon hacia la procedencia de dicho sonido. Al voltear se encontraron con una preocupante escena, una donde el edificio comenzó a colapsar sobre sí mismo, como si de una demolición controlada se tratará, rápidamente los héroes advirtieron a los alumnos de alejarse de la destrucción mientras tomaban a los que podían y los jalaban hacia atrás.

Afortunadamente todos los alumnos no sufrieron ningún daño, pero su edificio no era el único que había colapsado, todas las demás residencias habían tenido el mismo destino y para el lamento de muchos no todos estaban vacíos, se podía observar a algunos alumnos llorando devastados observando los escombros a la par que gritaban el nombre de alguien, otros incluso se habían acercado a los escombros con desesperación e intentaban apartar las piedras en busca de algo alguien, sin éxito.

- Mount, Floppy - expresó Uraraka volteando hacia dónde estaban sus compañeras, pero estas ya habían comenzado a correr a ayudar y socorrer a los demás alumnos, la mujer observaba esto aliviada pero todavía con molestia y determinación en su rostro - Iida ¿Todos tus compañeros están aquí? - La chica asintió con seguridad.

- Bien, sé que serás capaz de encargarte de mantener a tus compañeros seguros, iré a ayudar a los demás - le dijo la mujer a Sakura antes de comenzar a correr hacia los otros escombros, detrás de ella le seguía Katsuki.

La muchacha observó a sus compañeros, los cuales miraban horrorizados su destruido edificio.

- Nuestras cosas - expresó con lamento Hamada, sus compañeros lo acompañaron en su tristeza, a excepción de Hiro, Edo, Chiaki y compañía. Entonces Iida apretó los puños y exclamó vigorosamente.

- Vamos, no se preocupen por cosas materiales, por fortuna todos estábamos afuera y nadie resultó herido, además, lo que estuviera haya adentro no es más importante o valioso que su propia vida, recordemos que somos héroes y como tales debemos mantenernos calmados y ayudar a los demás, demostremos que somos la luz en estos momentos de oscuridad - Sus compañeros cambiaban su actitud de lamento por una más segura y determinada, las palabras de la chica habían tenido un efecto positivo en ellos y ahora se encontraban más animados y dispuestos a ayudar.

Los alumnos de 1-A se disponían a correr a ayudar a los demás alumnos con entusiasmo, pero antes siquiera de dar el primer paso Mina se acercaba a ellos a gran velocidad patinando sobre su ácido

- Alto ahí jóvenes - gritó la mujer llamando la atención del alumnado – no se muevan ni un centímetro.

De entre los alumnos Iida dio un paso al frente para confrontar a la maestra.

- Maestra, somos héroes, podemos ayudar - afirmó la chica mientras se acercaba caminando hacia la mujer y gesticulaba con sus manos.

- Lo sé, pero no voy a dejar que mis alumnos se pongan en peligro – impuso la mujer con seriedad – dejen que los héroes profesionales se encarguen.

Los alumnos se mostraban reacios ante está declaración, Mina los observaba con preocupación.

- Además, todavía están en formación, aún no son héroes como tal. Y si quieren tener una obligación como héroes, primero preocúpense de mantenerse a salvo y seguir las órdenes, no estamos ante una situación controlada como la de sus clases, esto es una amenaza real y muy peligrosa - explicó la mujer, convenciendo a la mayoría de los jóvenes, pero de entre ellos alguien más dio un paso al frente.

- Maestra, entiendo su preocupación - declaró Chiaki con frialdad - Estoy de acuerdo en que esto no es igual a los enfrentamientos que hemos tenido. Pero también estoy segura de que podemos ser de ayuda si únicamente nos centramos en los otros alumnos, manteniéndonos lo más alejados del peligro real y bajo la supervisión de un héroe profesional, ya que dudo que entre maestros y los héroes puedan, solos, mantener la situación bajo control, necesitan nuestra ayuda.

Sakura miraba sorprendida a su compañera, Mina estaba dudando sobre su decisión.

- Aunque detesto a la señorita explosiones, debo admitir que tiene un buen punto - expresó Mía desde detrás de la maestra, Naegi y Sayori se alegraron y corrieron a abrazar a su amiga, mientras que Bakugo irradiaba su furia a través de los ojos al mirar a la chica.

- Maestra, se lo ruego, déjenos ayudar, déjenos demostrarle que somos capaces, que nuestra estancia aquí no es cuestión de suerte - expresaba Iida de manera empática.

Mina observaba aún con preocupación a sus alumnos, pero estos se mostraban motivados y determinados, contagiando a la maestra con su actitud – Está bien, pero en serio, tengan mucho cuidado, estarán ahí para ayudar a los heridos, no para aumentarlos, y recuerden seguir todas las indicaciones de los héroes profesionales.

Tras estas palabras, los jóvenes comenzaron a correr hacia los otros edificios, o lo que quedaba de ellos, la mayoría se movía en pequeños grupos de tres personas, la maestra observaba con preocupación a sus alumnos marcharse, pero al ver la determinación en los rostros de cada uno de ellos la mujer cambio de actitud y susurró.

- Cada uno de ustedes se merece su lugar aquí.

Mientras tanto, Uravity asistía a los alumnos cercanos a los escombros, pero aun así había mucha gente todavía en shock, asustada y con miedo por todo lo que acababa de suceder, en el mismo lugar estaba Dynomight intentando calmar a los presentes, cosa que lograba con bastante éxito, pues hacía que los jóvenes se apoyaran entre ellos, al ver qué alguien estaba inestable buscaba rápidamente a otro que lo conociera y le indicaba que le intentará calmar o distraer; está técnica resultó ser bastante efectiva en esta situación.

Al calmar a la mayoría de los jóvenes que estaban en esta parte, Bakugo observó a Uraraka y comenzó a caminar hacia ella.

- ¿Dónde está Deku? - le gritó a la heroína.

Esta se alarmó ante la actitud de su compañero héroe, pues estaba terminando de ayudar a una muchacha, expresaba molestia en su rostro por lo mismo y antes de responderle suspiró.

- Ya le llamé, está en camino, no debería tardar tanto - justo después de contestarle regresó su mirada hacia la muchacha, dónde le indicaba que se juntara con sus compañeros e hiciera caso a todo lo que le dijeran sus profesores.

- Quizás si hubiese estado aquí antes, nada de esto hubiera pasado - declaró con enojo y de brazos cruzados el héroe.

La heroína se regresó hacia él y con cierta molestia se acercó - ¿Qué crees que no lo sé? Pero ya pasó, no podemos hacer nada, excepto intentar resolver este asunto, y por lo que veo - la mujer se dio media vuelta observando al grupo al que habían ayudado, que estaban más tranquilos y ya comenzaban a hablar tranquilamente entre ellos – lo estamos haciendo muy bien - después la heroína giró su cabeza lo más que podía para observar al héroe.

Bakugo observó en silencio hacia la misma dirección que la heroína, pero su mirada se dirigió a la "reparada" torre del edificio principal y a los demás edificios destruidos, donde aún reinaba el caos - Ojalá nuestra presencia y palabras bastaran - pensó el héroe con un poco de tristeza.

Pero repentinamente se escucharon los gritos alegres y vitoreo desde fuera de las instalaciones, lo que llamó la atención a los héroes, quienes inmediatamente dirigieron su mirada hacia la entrada, desde encima de la misma se podía ver a una persona saltándola y cayendo a gran velocidad a solo unos cuantos metros del edificio principal y de los dos héroes. Esta persona había impactado contra el suelo con gran fuerza y estaba en el suelo agachado, con su rodilla izquierda y mano derecha en el suelo, vestía un traje de héroe color verde oscuro.

- ¡No teman! - gritó con seguridad y una gran sonrisa aquella persona mientras se incorporaba. Todos los jóvenes observaban hacia la persona con alegría y seguridad, la esperanza volvía a su ser e incluso algunos lloraban de felicidad - ¡Ya estoy aquí! - termino de decir Deku con orgullo transmitiendo su seguridad a todos los presentes, la moral volvía a subir gracias a su presencia.

Bakugo observaba con tranquilidad y aún de brazos cruzados a su compañero héroe, a la par que movía lentamente su cabeza de lado a lado con una pequeña sonrisa.

- Al fin llegas - susurró el hombre.

Por su parte Uraraka comenzó a caminar con rapidez hacia Deku, en silencio y con seriedad en su rostro, la gente observaba extrañada la actitud de la mujer, entre ellos el propio Deku.

- Ho-Hola - saludó el hombre tímidamente pero antes de poder hablar tranquilamente Uraraka le dio una cachetada, el hombre estaba confuso y dirigió su mirada hacia la heroína, todos los demás estaban sorprendidos y atónitos.

La mujer estaba llorando y dejo caer su cabeza sobre el pecho del hombre - ¿Por qué tardaste tanto? - preguntó sollozando.

Deku se mostraba avergonzado y decepcionado de sí mismo - Perdón, pero, ya estoy aquí - respondió intentando consolar a la mujer, mientras la agarraba de los hombros y la levantaba para poder mirarla a los ojos.

Uravity se levantó la visera y se limpió las lágrimas de los ojos - Tienes razón - respondió con alegría. Tras una pequeña pausa donde ambos héroes se miraron, la mujer continúo hablando – Lo más probable es que ya se hayan ido.

- Lo dudo - afirmó Bakugo acercándose desde detrás de Uraraka, ambos héroes dirigieron su vista hacia él - El director sigue en una de esas torres, según lo que me comentó Aisawa, y por lo visto este ataque parece centrarse en destruir la facultad, además nadie ha visto a nadie sospecho…

- Lo más seguro es que estén en el edificio principal - expresó con seguridad la heroína.

Los tres héroes observaron al edificio mencionado, entonces Uraraka se volteó hacia Deku con determinación y le puso su mano derecha sobre el hombro.

- Ve a por ellos, nosotros nos encargaremos de los alumnos, tu ve y hazles saber que se metieron con la escuela equivocada - con estas palabras Deku asintió y se agachó un poco para inmediatamente dar un gran salto hacia una de las torres, los dos héroes restantes observaron con esperanza la partida del tercero.

- Espero que encuentres a Yagi y esté bien - pensaba la mujer con cierta preocupación.

Yagi seguía corriendo por las escaleras algo exhausto, pero mantenía un ritmo constante que le permitió llegar al último piso sin más problemas.

- ¿Por qué no me detengo? ¿Qué puede haber allí que me satisfaga? ¿Lo hago solo por el reconocimiento de haber salvado a alguien o es un sincero sentimiento de querer salvar a alguien? - Se preguntaba el muchacho bajando un poco el ritmo al encontrarse en el pasillo del último piso -Si realmente quisiera ayudar debería estar allá abajo, junto a los demás, no aquí arriba evitando todo y probando suerte - el joven se detuvo en seco y observó a través de los ventanales de su izquierda a todos los demás alumnos y a los héroes profesionales, los cuales llegaban más desde la puerta principal.

Midoriya dio unos pasos hacia atrás - ¿Qué debo hacer? - se preguntó el muchacho - Si bajo seré más útil, pero ya estoy bastante cerca de esa otra persona, aunque me parece raro no haber encontrado a nadie más mientras subía, así que puede que me encuentre al, o a los responsables del ataque y también puede que hayan atrapado a la otra persona… - el joven se agachó y sentó en el suelo llevándose las manos a la cara - o quizás esté luchando contra los responsables y necesite mi ayuda, aunque alguien tan audaz puede que los esté manteniendo a raya y ganando, así que todo está bien, debería regresar abajo… No, seamos realistas, alguien que ha podido pasar inadvertido por todas las defensas de U.A., a todos los maestros y alumnos es alguien muy hábil, cualquier alumno o profesor sería incapaz de enfrentarse solo contra alguien así, peor aún si no es solo un villano… t-tengo q-que ir a ay-ayudar - el joven deslizó sus manos hacia abajo quitándoselas del rostro y comenzó a levantarse.

Con las manos y piernas temblorosas el muchacho comenzó a caminar hacia su derecha, hacia la única puerta que estaba en el pasillo, una gran puerta doble que estaba cerrada, el joven se acercaba lentamente hacia ella, cerrando los ojos con fuerza y tragando saliva agarró el pomo de ambas puertas dispuesto a abrirlas.

Minutos antes, el director observaba por la ventana, horrorizado ante la escena de los alumnos sollozando.

- ¿También viniste para herir a los inocentes? ¿Para asesinarlos? - exclamó furioso el director sin despegar la mirada de la ventana

- Se equivoca, he venido para demostrar que ni siquiera este lugar se encuentra fuera de vulnerabilidades y que los héroes no son tan perfectos como nos hacen creer, que son personas normales al igual que todos solo que con una única característica diferenciadora, además no he asesinado a nadie - respondió el hombre con seguridad y confianza.

- Entonces ¿Todos esos muchachos lloran desconsoladamente solo por sus pertenencias? - Le reclamó el director dándose la vuelta con rapidez y expresando su enojo.

Magnum miró en silencio por un largo momento al pequeño animal, desviando su mirada un poco hacia la derecha.

- Se convertirán en mártires - respondió Jack con un tono más apagado.

- Ya has cumplido con tu cometido, ahora lárgate de mis instalaciones - reclamó furioso el director, lo que provocó que el villano retomara su actitud más viva.

- Aun no he acabo, director, todavía me falta una cosa por hacer.

- ¿Qué es esa cosa? - preguntó el director manteniendo la compostura de intentando tranquilizarse.

- Tiempo, o más bien dicho, estoy haciendo tiempo - respondió con tranquilidad aquel villano, respuesta qué extraño al director - De seguro sus compañeros héroes ya se dieron cuenta que usted es el único que hace falta, así que alguien tendrá que venir a salvarlo y dependiendo de quién sea mí plan irá bien o…- El villano extendió y giro su mano izquierda con elegancia mientras decía lo último para una vez terminar hacer lo mismo con la otra mano, pero ésta aún más elevada – extremadamente bien - Magnum movió ambas manos cerca de su cara y con la izquierda sujeto su muñeca derecha levantándose la manga y observó el reloj que tenía en esta última - Todo depende de quién sea el mejor héroe – el misterioso sujeto redirigió su cara hacia la puerta, donde segundos después alguien la abrió.

Un gran estruendo se generó a la izquierda de ambas personas, los escombros volaban dejando atrás un hueco en la pared, entre ellos se veía la figura de Deku con el puño derecho extendido entrando con fuerza a la habitación, a la vez Yagi abría las puertas y entraba al cuarto.

- ¡Perfecto! Justo a quien esperaba - exclamó alegremente el villano

- ¡Padre! - pensó sorprendido el joven.

- ¡Deku! - dijo con felicidad el director.

El héroe se levantó imponiendo su presencia y se giró hacia el villano, el cual observaba con tranquilidad.

- ¿Solo es uno? - pensaba extrañado y preocupado el héroe.

- No, debe ser una emboscada, los demás deben estar escondidos en algún lugar - pensó Yagi al observar la escena.

- Por lo que tengo que ir con cuidado - pensó Deku.

- No confiarse - pensaron ambos Midoriya con determinación al observar al villano.

- director ¿Se encuentra bien? - preguntó Deku preocupado, a lo que el director asintió tranquilamente.

- No tienes que preocuparte - Expresaba Magnum mientras daba unos pasos al frente y estiraba ambos brazos simbolizando seguridad y confianza.

El héroe levantó su brazo izquierdo hacia el villano sosteniendo su dedo índice con el pulgar, como si fuera a lanzar algo - No des un paso más - le ordenó Deku.

Magnum se paró en seco y bajo sus brazos, entonces observó por el rabillo del ojo a Yagi - ¿Tú quién eres? - Preguntó amablemente el villano provocando que los otros dos presentes voltearan hacia el joven.

- ¡Yagi! ¿Qué haces aquí? - Expresó sorprendido Deku.

- ¡Se conocen! - exclamó Magnum - ¿¡Esto no podría ser mejor!?- Magnum se llevó las manos a la espalda.

El joven observaba avergonzado a su padre - Yo. Yo-

- ¡Detrás de mí! - le ordenó el hombre a su hijo, Yagi hizo lo que se le indicó - Quédate aquí y no te muevas.

- Me pregunto ¿De dónde se conocen? - expresó el hombre mirando a ambos, especialmente se fijó en sus rostros y se dio cuenta de algo - ¡Son padre e hijo! - exclamó orgulloso el hombre provocando la mirada enojada de Deku - O se parecen mucho, pero viendo cómo te preocupas por él, además que se conocen, diría que es lo primero ¿O me equivoco? - el villano miró la expresión seria y furiosa del héroe – No, no me equivoco.

- ¿Quiénes son ustedes y que es lo que quieren? - preguntó enojado el hombre. – Magnum miró a sus dos lados y detrás suyo, como si buscara algo, al terminar le respondió extrañado.

- ¿Ustedes? ¿Crees que estoy acompañado? - El villano río un poco y se llevó su mano derecha al pecho – Me ofendes, esto lo hice yo solo.

Deku se mostró más agresivo - ¡Mientes! Es imposible que una sola persona cause tanto daño en un recinto tan bien defendido – Jack contestó orgulloso.

- Digamos que se me da muy bien escabullirme - expresó orgulloso el villano.

- ¿Cómo pasaste los guardias, las murallas y a los maestros? - Cuestionó el director.

- Bueno, eso fue fácil, nadie podría haberme visto, ni, aunque quisiera.

- ¿Por qué deberíamos creerte? - interpeló Deku, como respuestas Magnum comenzó a caminar hacia el héroe a la par que hablaba con molestia.

- Porque no he dicho ninguna mentira hasta el momento, el director lo sabe, además, soy alguien que detesta las mentiras, el ocultamiento de la verdad, de no saber cómo son las cosas desde detrás, por ejemplo, de todos los trapos sucios que hay dentro de las organizaciones de héroes - El villano se mostraba más molesto con cada palabra que decía.

- Te dije que no te movieras - exclamó Midoriya.

- ¿Qué me vas a hacer? ¿Matarme? No, no podrías, los héroes no matan – le reclamo al héroe – o me vas a encarcelar solo para que vuelva a escapar y continuar "arruinando" vidas, vamos, haz tu movimiento, deja de actuar como si tuvieras el control - el villano extendió ambos brazos esperando que el héroe hiciera algo.

El héroe soltó su dedo índice dejando salir una bola de aire desde un aro que tenía conectado a la muñeca de su guante. La bola se dirigía a gran velocidad hacia el villano, pero justo antes de impactarlo, Yagi sintió como su corazón se detenía por un instante, que no podía respirar por un segundo, pero lo que todos presenciaron fue como el disparo atravesó al villano, pues la bola impactó en la pared de atrás, dañándola.

- Espero que ahora entiendas que aquí yo soy el que lleva la batuta, soy el que tiene el control - declaró el hombre mientras se acomodaba la corbata.

- ¡director, alejarse de él! - exclamó el héroe con desesperación.

- Vamos director, hágale caso, soy muy peligroso – complementó el villano con tranquilidad, el susodicho caminó de espaldas sin despegar la vista del villano.

- Aun no nos has dicho tus intenciones - afirmó Deku al asegurarse que el director estaba detrás de él.

- No tengo porque decírtelas a ti, aunque si todo sale según lo planeado, las sabrás - respondió con confianza y seguridad el villano – Pero creo que ha quedado bastante claro lo que busco viendo como están las cosas haya afuera.

El héroe se mantenía a raya, pensando – Hay que tener cuidado con este villano, pudo esquivar un ataque directo, o atravesarlo, no estoy seguro, tienes que analizar bien la situación y pensar bien tus movimientos, a pesar de que Yagi pueda correr peligro ¿Por qué está aquí? ¿Por qué se tuvo que meter en este lío? ¿Porque no está con sus compañeros? – Al ver que el héroe no se movía, Jack habló con tono burlesco.

- Vamos Deku, haz algo, o piensas dejarme ganar - el héroe no se inmutó - ¿En serio vas a dejarte intimidar por una simple persona como yo? Esperaba más del tan aclamado héroe número uno del país, pero creo que todo aquí es así, confiados hasta que una minúscula e insignificante vertiente en sus planes hace presencia, entonces todo su mundo se viene abajo y hacen un drama de ello, lamentable, tú y todos son iguales – el villano continuaba hablando pero ahora con un tono más serio y de decepción, el héroe por su parte apretaba los puños al escuchar estas palabras– incluso me dejas hablar con total tranquilidad, como si no significará un peligro o como si esperaras que de alguna manera una gran idea, un gran plan que te permitirá vencerme, un milagro, me pare. Despreciable es que todas las personas vean en ti la salvación, paz y esperanza, si ni siquiera puedes detener a un solo hombre en una pequeña habitación - Magnum estiró los brazos y dio un giro completo observando toda la habitación – Eres igual que todos esos héroes de pacotilla, débil, miedoso, lento, indeciso, si All Might estuviera vivo estaría avergonzado de ti, pero viendo tu actitud no me equivocó al decir que su muerte puede que haya sido tu culpa, o intentarás…

El héroe se lanzó contra el villano rápidamente, con el puño derecho levantado listo para darle un golpe. Magnum observó fijamente al héroe y se podía sentir a través de su máscara una sonrisa. Entonces Yagi sintió de nuevo como si su respiración y latidos se detuvieran, pero esta vez pudo observar como el villano pasaba de estar enfrente de su padre a estar al lado del director e inmediatamente después regresar enfrente del héroe, todo como si se tratarán únicamente de tres fotogramas, como si el villano se hubiera teletransportado de una posición a otra en menos de un segundo, Yagi se dio cuenta de lo que había hecho el villano y miró aterrorizado a su padre.

- ¡Espera! - gritó el muchacho en un vano intento de detener al héroe, pero ya era tarde, el puño de Deku había impactado con gran fuerza, tanta que el aire resultante del impacto movió un poco los muebles de la habitación y los presentes sintieron un leve empujón. Deku respiraba fuertemente intentando calmarse, estaba volteando hacia el suelo y lentamente levantaba la mirada hacia su objetivo esperando encontrar a un villano adolorido y aplacado, pero su expresión seria y esperanzada se tornó en terror y miedo.

Magnum estaba sujetando al director con ambas manos, una en la cabeza y otra en sus pies, lo sujeto tan firmemente que el puñetazo del héroe ocasionó que el diafragma y costillas del director se rompieran generando un gran dolor y heridas internas, la mirada del director se apaga a la vez que con sus pocas fuerzas tocía un poco de sangre. El villano soltó al director como si no valiera nada, simplemente lo dejo caer sin ningún problema.

- Esperaba que tuvieras más aguante - declaró Magnum mientras se acomodaba la corbata - Pero así es mejor - levantó su brazo derecho para mirar su reloj – Me sobra tiempo, el cual aprovecharé.

Los dos Midoriya observaban horrorizados el cuerpo del director, Deku se agachó e intentó, con desesperación, ayudar al inerte cuerpo a levantarse, Yagi respiraba con dificultad y sentía como sus piernas querían ceder, por lo que el joven luchaba por mantenerse de pie.

- Voy a dejar un pequeño recado a la general, quiero que le digan que su tiempo ha acabado, que los juegos han cesado y que el show ha comenzado - El villano se arregló los puños del traje y camisa – La era de los héroes ha terminado - entonces el hombre se dio media vuelta, dirigió su cuerpo hacia una pared sólida pero un poco destruida -Ah, por cierto, les he dejado un pequeño regalo, si yo fuera ustedes no me quedaría mucho tiempo aquí - al terminar de decir esto agarró la solapa de su sombrero con su mano derecha y asintió levemente despidiéndose.

Magnum desapareció inmediatamente, no dejó rastro alguno de su huida, aunque Yagi sintió por tercera y última vez su respiración y latidos cortados. Tras unos segundos de tranquilidad un sonido fuerte de crujido comenzó a llenar el ambiente, padre e hijo comenzaron a sentir como la torre en la que se encontraban comenzaba a inclinarse hacia su derecha, pero esto a Deku no le importaba, seguía observando con miedo y sorpresa el cuerpo del director, Yagi se acercó a su padre y comenzó a agitarlo.

- ¡Vamos papá! Tenemos que salir de aquí - le gritaba el joven con insistencia al héroe.

Desde fuera todos podían observan como la torre se inclinaba lentamente, aunque progresivamente aumentaba su velocidad al descender. Mount lady se encontraba cerca de las residencias y con alumnos a su alrededor. Uraraka y Bakugo, quienes eran los que más cerca estaban observaban con terror la escena, la heroína dirigió su mirada hacia Mount.

- Está muy lejos, no va a llegar a tiempo - pensaba la mujer con desesperación - Vamos piensa en algo rápido.

- ¡No te quedes ahí pasmada, tenemos que movernos de aquí! - le gritó Bakugo a su compañera heroína, entonces a Ochako se le ocurrió algo.

- Lánzame - le ordenó con seguridad y determinación la mujer.

- ¡¿Qué?!

- Necesito que uses una explosión para lanzarme contra el edificio, rápido, no tenemos tiempo - la mujer apuntaba hacia la aún inclinada torre, por su parte Mount ya había comenzado a correr hacia el edificio y aumentar su tamaño. Bakugo observó con extrañeza a Uraraka pero rápidamente se agachó y colocó sus manos juntas para que la mujer pudiera poner sus pies en ellas y ser lanzada con gran fuerza, la mujer corrió hacia el héroe se subió a sus manos y primero, con el uso de la fuerza del hombre, se elevó velozmente y posteriormente la gran explosión proveniente de ambas manos de Bakugo le dio un gran impulso. Ochako salió disparada hacia el edificio con una mirada determinada, a gran velocidad, todos observaban a la heroína acercarse al mismo, la mujer extendía sus manos para poder tocar la inclinada torre y justo cuando comenzaba a perder altura y la gravedad hacía su trabajo, la punta de su dedo derecho medio logró hacer contacto con uno de los ventanales de la torre, la mujer expresó una sonrisa e inmediatamente se llevó la mano izquierda al pecho y comenzó a aguantar la respiración. Con asombro y alegría todos los demás observaban como la torre, la cual se encontraba con una inclinación mayor a los 50 grados, dejaba de caer y se mantenía quieta en el aire, al igual que la heroína descendía lentamente. Tras unos minutos Mount lady sujeto el edificio y Uraraka ya había llegado al suelo, entonces esta última juntó las yemas de su mano derecha con las de la izquierda a la vez que daba una bocanada de aire y se relajaba, Mount por su parte posicionó la torre de nuevo en su lugar y observó a través de las ventanas intentando encontrar a Deku.

Desde dentro del edificio y con la situación más tranquila Yagi seguía observando con preocupación a su padre evitando todo lo que podía observar el cuerpo del director.

-… salvado? - susurró el héroe de rodillas y sujetando el cuerpo con delicadeza.

- ¿Qué? - preguntó el joven extrañado.

- ¿Podría haberlo salvado? Me he enfrentado a una gran cantidad de villanos, pero ninguno me había obli… Engañado para matar a alguien - expresó con enojo el héroe – Voy a hacer que se arrepienta, alguien así no merece estar en libertad – Deku se paró sin soltar el cuerpo y sin observar a su hijo se dirigió hacia la puerta - Vamos Yagi, ya no hay nada que hacer aquí.

El joven siguió las órdenes de su padre en silencio. Al salir de la habitación un gran ojo se observaba detrás del destruido ventanal.

- ¡Ahí está! - exclamó con alegría Mount lady, pero está misma no le duró mucho, ya que al observar lo que sostenía el héroe la preocupación la opacó. La mujer acercó su mano derecha para que el héroe y su hijo la usarán como plataforma y poder bajar rápidamente.

Al dejarlos a ambos en el suelo la heroína regresó a su tamaño normal, Uraraka se acercó con felicidad, que rápidamente cambió a una de sorpresa al observar a su hijo detrás del héroe

- ¡Lo encontraste! y parece que está bien - pensaba la mujer – pero… - antes de continuar se dio cuenta de lo que Deku tenía entre brazos, sus manos ligeramente ensangrentadas y su expresión distante y triste.

- ¿Qué fue lo que…? - antes de poder terminar su pregunta, Aisawa, quien se había acercado desde detrás del héroe, habló.

- Midoriya, ¿Qué fue lo que pasó? ¿Lograste detener al villano? - al escuchar estas preguntas los dos Midoriya se dieron la vuelta hacia Aisawa, lo cual permitió a este último entrever el cuerpo del director, lo que cambio su semblante a uno más serio y de terror - ¿Es… el director? - Deku asintió con dolor.

En la aparente calma los héroes se acercaron hacia donde estaba Deku, los alumnos y maestros se les fue ordenado mantenerse en ese lugar hasta que se confirmara que todo estaba bien; Tetsu, Enzo, Mei y Sakura observaban desde lejos con preocupación a Yagi junto a sus padres.

Deku caminó hacia Aisawa y enfrente de él acostó el cuerpo del director con respeto y delicadeza, todos los héroes observaban con sorpresa y horror, Aisawa mostraba una expresión seria. Los presentes estuvieron en silencio por mucho tiempo, únicamente se escuchaba el ocasional susurro preguntado por lo que había sucedido y los sollozos de algunos.

Este silencio se vio interrumpido por la llegada de la policía, quienes rápidamente se desplegaron por toda la facultad. Entre ellos estaba Kanna, quien sin dudar caminó directamente hacia donde estaba Deku, detrás de ella se encontraba Yuu.

- ¿Qué fue lo que pasó aquí? - preguntó casi furiosa la mujer.

El héroe se giró hacia la general y caminó hacia ella, Yagi lentamente y con cuidado caminó detrás de su madre para evitar hacerse notar y ser visible para Kanna, Deku extendió su mano hacia el cuerpo del director, la general se acercó hacia él mismo a la vez que observaba la destrucción causada en las dos torres y en los edificios de los alrededores, miró a su compañero, este último asintió y comenzó a hacer lo propio de un forense. Kirigiri se regresó hacia el héroe, pero antes de poder preguntar algo, Izuku habló.

- El causante de todo esto le dejo un mensaje, dice que el tiempo se ha acabado, que los juegos han comenzado, que el show ha comenzado y que la era de héroes ha terminado - Deku observaba con seriedad y preocupación a la mujer - ¿Qué quiere decir con eso?

Kanna se mostraba sorprendida, pero rápidamente cambio su semblante a uno más serio – Señor Midoriya, no tiene de que preocuparse, es solo otro loco más con una particularidad, de los que abundan actualmente, sus palabras no tienen que alterarlo.

Deku apretó los dientes y se mostraba enojado - ¡¿Un loco causaría tal destrucción en un recinto bien vigilado?! Está claro que esté no es un villano cualquiera, mire a su alrededor y observe lo que ese simple "loco" causo, ÉL SOLO - el héroe sacaba su frustración en cada palabra mientras que la general mantenía la compostura y tranquilidad.

- Le pido por favor que se calme - respondió con seriedad y un pequeño grado de enojo la mujer a la vez que observaba sus alrededores, en especial a todos los alumnos - Encontraremos una manera de solucionar esto.

Midoriya entendió las intenciones de la general y se calmó, en contra de su voluntad. Al estar más tranquilo el héroe se acercó a su familia, pero Uravity corrió hacia este, deteniendo su caminar.

- ¿Estas bien? ¿No te paso nada? - preguntó con preocupación observando todo el cuerpo del héroe, asegurándose que esté no mostrará ninguna herida.

El héroe asintió con seguridad y continúo caminando hacia su hijo.

- ¿Qué hacías allá arriba? - interrogó el héroe con dureza, la mujer estaba detrás y la respuesta a la pregunta también le interesaba. Yagi por su parte observó al suelo afligido y evitando responder -Yagi, te hice una pregunta, responde - ordenó enojado Deku.

El joven seguía sin decir ni una palabra y ahora estaba con la cabeza gacha.

- Yagi, no debiste haber hecho eso ¿Sabes lo peligroso que fue? - comenzó a reclamarle el héroe a su hijo - ¿Qué hubiera pasado si ese tipo te hubiese atacado? ¿O si yo no hubiera aparecido? ¿Qué pensabas hacer? ¿Enfrentarte a él?

Las demás personas observaban como Deku regañaba a su hijo, mientras esté ultimo simplemente estaba en silencio observando el suelo, una escena que incomodó a algunos, los cuales decidieron observar a otro lado y centrarse en otra cosa.

- Tu padre tiene razón - complemento su madre, manteniendo el tono y actitud del héroe - ¿Acaso no pensaste en las consecuencias? ¿En el peligro que conllevaba eso? ¿Por qué lo hiciste? ¿Era para impresionar a alguien? ¿Qué los demás te alabarán?... Responde Yagi, no te quedes callado.

El joven siguió en silencio - Sí, a ustedes - pensó el joven mientras sus progenitores seguían regañándolo - Pero ahora me doy cuenta que no valió la pena, solo fue un acto impulsivo y una estupidez, todos los demás estaban ayudando genuinamente a los que perdieron algo… espera, mis cosas - el joven levantó la cabeza, se volteó hacia el edificio donde estaba su habitación, o mejor dicho hacia los escombros del mismo, y comenzó a caminar.

- Yagi ¿A dónde vas? - preguntó ofendido el héroe, el joven no dijo ni una palabra.

Sus compañeros observaban extrañados y preocupados al joven, pero no le decían nada, solo observaban.

El joven se acercó a los escombros y comenzó a caminar encima de ellos.

- No es seguro que mis cosas estén intactas, pero ¿Por qué tengo la sensación de que si lo están? - pensaba el joven mientras quitaba los restos de los edificios, los que podía los aventaba detrás suyo, mientras que aquellos más pesados y grandes se limitaba a empujarlos y hacerlos a un lado. Todos los demás observaban extrañados al muchacho, algunos incluso pensaban que estaba loco, que sus acciones no tenían sentido, pues todo debía estar destruido debajo de los escombros, pero tras unos minutos el joven logró sacar no solo sus propias pertenencias, sino que junto a las suyas estaban todas las de sus compañeros, o al menos aquellas que no eran muebles, estaban atadas todas juntas y curiosamente se encontraban en una pequeña bóveda creada a partir de dos paredes que formaban un triángulo con el piso. Yagi comenzó a jalar la cuerda que las mantenía unidas y logró sacarlas, aunque no sin algo de esfuerzo.

Sus compañeros y demás alumnos al ver esto se alegraron un poco, aunque también sabían que lo que veían era imposible, pues nadie sabía que los edificios iban a ser derrumbados, aquellos que eran de otros grupos rápidamente comenzaron a buscar en sus propios edificios, con la esperanza de encontrar lo mismo, la mayoría encontró con alegría y emoción algo similar entre los escombros, mientras que para el resto, no solo encontraron sus cosas amarradas, sino también el cuerpo de alguno de sus compañeros.

Con un gritó de horror todos en las instalaciones fueron informados sobre los alumnos muertos. Los héroes no tardaron en correr hacia los lugares donde se encontraban los cuerpos y ayudar a sacarlos, los policías proporcionaban también ayuda para los héroes. Aisawa observaba con seriedad y un poco afligido la situación, al maestro se le acercó Eri, que se mostraba preocupada e inquieta.

- ¿Qué es lo que va a pasar? - preguntó la mujer.

- Cambios - respondió el hombre con la vista pérdida hacia enfrente - Muchos cambios.