La Muerte y el Hombre
Él no lo sabía, pero ella lo observaba diariamente, su mirada permanentemente analiza sus pasos. Para ella él era un misterioso regalo, sabe que tarde o temprano se encontraran, no hay prisa la paciencia es su mayor virtud. Disfruta aprender y vivir a través de él.
Fue feliz cuando lo vio nacer, rodeado del calor de una familia, abrazado a la dulzura del amor, se regocija en la dicha del bienaventurado, demasiado embriagada en la paz del momento no se percató de las señales que presagiaban la tragedia. Un día, un emisario llegó, enfundado en un elegante traje negro, sostenía en sus manos dos frágiles hilos, cada uno entrelazado en brillantes destellos rojo carmín y dorado, constancia de dos vidas unidas por un sentimiento demasiado profundo, es la representación del fuerte amor que ambas personas se profesan; en otra ocasión la vista de aquel objeto sería un precioso regalo a sus ojos, el tejido impecable irradiante en fuerza y vitalidad de dos vidas demasiado jóvenes para perecer.
Al fondo se escucha un "escóndete", seguido de un grito de dolor, al cual le procedieron una serie de alaridos espeluznantes, vidrios rotos, risas y murmullos. La desesperación se extiende por los muros de la casa, por entre los resquicios, la paz que hasta ese momento se percibía en el hogar se vio mancillada con el terror, penetrando en su núcleo como una viscosa oscuridad teñida con tintes verduzcos.
- Llévatelos pronto en eso no puedo intervenir, pero ayúdales a dejar de sufrir – suplico desesperada a su compañero, este la mira extrañado sin ofrecer respuesta. Ha olvidado por un momento su lugar, demasiado agobiada por el aura maligna que cala pesadamente en el ambiente, contrastando macabramente con los recuerdos que hasta hace unos minutos se formaban en aquel hogar, donde dos jóvenes demasiado confiados en que su escondite sería ilocalizable se dedicaban a cuidar a su hijo, ignorantes de que el funesto destino opacaría el brillante por venir.
No, ella no podía soportarlo, sus grises ojos se llenaron de lágrimas sin poder evitarlo, sabía que hay situaciones en el destino de una persona que no pueden ser cambiados, pues fueron escritos desde muchos siglos antes de que ella fuera consciente de su propia existencia, remontándose al origen del tiempo mismo; son estos hechos los que los profetas y adivinos pueden ver, sin embargo, dentro del destino se teje una red complicada de rutas y decisiones que pueden hacer más corto o largo el camino al punto final.
Por el pasillo de las escaleras se escuchan unos pasos tranquilos, subiendo sin ningún apuro cada vez mas cerca a la puerta del dormitorio, el eco de los gritos en el piso inferior hace algunos minutos que dejo de escucharse, en las manos del emisario solo queda un hilo y la brillante perla dorada de una vida concluida; la puerta se abre con suavidad, como si el recién llegado temiera despertar a las personas en la habitación, la mujer se interpone entre la puerta y la cuna, en un acto reflejo para evitar que el intruso se acerque al bebe.
- aléjate necia, tu no necesitas morir – dijo el hombre, la muerte rueda los ojos, es cierto que alguien sobrevivirá a la noche, pero no es ella. La mujer no hace caso, y arremete contra él, siendo golpeada por un crucio bien dirigido, sus gritos despiertan al bebe que con tanta desesperación desea proteger. El llanto del infante es estremecedor su joven mente no es capaz de procesar la situación, solo sabe que su madre grita como nunca la ha escuchado, el ambiente pesado lo asfixia en miedo. La mujer hace un esfuerzo por levantarse, el hechizo duro 3 segundos, pero la dejo completamente agotada, aun así, su instinto de madre es demasiado fuerte y logra recargar el cuerpo en la cuna, sabe que su final está muy cerca, solo quiere observar a su hijo una última vez. El intruso comienza a recitar la maldición mortal, ya perdió demasiado tiempo en este teatro - "Avada…"
La muerte lo sabe, que una vida no puede estar exenta de pena, desea que esta situación no fuera una de esas imposibles de evitar, también sabe que no debe involucrarse más allá de su función, sin embargo, un sentimiento extraño de protección nace en ella al ver al niño llorar, tan pequeño e indefenso, por lo cual, toma una decisión y antes de que su compañero pueda evitarlo entra en la mente de la madre, mostrándole aquel antiguo encanto de protección, un sacrificio será necesario pero el destino para ella fue escrito en piedra, no hay nada que pueda hacerse, en las manos del emisario su hilo se encuentra a punto de ser cortado.
- "Kedavra"
La mujer, sin detenerse a pensar comienza a recitar el encanto que la muerte le dicta, el ritual culmina al mismo tiempo que su cuerpo se colorea con el verde de la maldición. Con una última mirada llena de amor a su hijo se rindió a su final. El hilo de su destino fue sustituido por una brillante perla dorada, una vez concluido su trabajo el emisario se dirigió a la salida, por esta ocasión decide no tomarle importancia a la intervención de su compañera.
En la habitación solo quedaba él bebe que continuaba llorando, tratando de llamar la atención de su madre, al no conseguirlo estiraba sus pequeños brazos al extraño intruso buscando consuelo. El hombre lo observa, demasiado incrédulo en que aquel pequeño ser representa una amenaza tan grande a su persona. Da igual, su muerte será el séptimo, recita la maldición mortal, y ella sonríe victoriosa, no puede cambiar el destino de la familia, pero puede ayudar a que las cosas sean menos difíciles para el único que sobrevivirá esa noche.
La maldición rebota con fuerza contra su ejecutor, aun así, un pequeño fragmento de la maldición logra alcanzar el objetivo, lacerando la piel de su frente, el dolor es tan intenso que el bebe cae desmayado al instante, incapaz de tolerarlo. Una fuerte explosión consume en un instante el cuerpo del Señor Tenebroso. Para el mundo mágico la pesadilla ha terminado, ella sabe que no es así, la historia del pequeño apenas empieza, por el momento ella no puede volver a intervenir, tendrá que resignarse a ser simple espectadora en la vida del niño que vivió, sabe que su vida no será fácil, pero esta dispuesta a creer en él, en que las decisiones que este tomará lo llevarán a un brillante porvenir. Y algún día, cuando ella tenga que recoger la perla de su alma, esta será lo mas hermoso que sus ojos jamás habrán visto.
Hola, un gusto 😊
¡Wow que nervios!, llevo años leyendo fanfics y años escribiendo, pero es la primera vez que me animo a publicar algo, anoche esta idea no me dejaba de dar vueltas, en mi mente se repetía la escena de Harry cuando se enfrenta a la muerte en el andén 9 3/4, algo como ¿qué pasaría si este no fuera el primer encuentro?, al final las palabras fluyeron y la historia tomo algo de forma. Para ser sincera no estoy segura de sí continuarlo o dejarlo tal como está, se me ocurren algunas ideas, pero no lo suficiente para alargar más la historia, lo consultare con la almohada a ver que más surge.
Por el momento espero les haya gustado y que al menos mi redacción se entienda jaja, me gustaría me den su opinión, cualquier crítica o comentario es bienvenido, mi intención es mejorar y para ello es importante tomar lo bueno y malo.
