Disclaimer: los personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es SparrowNotes24, yo solo traduzco con su permiso.
Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to SparrowNotes24. I'm only translating with her permission.
Uno
Tengo una mente brillante.
Al menos hasta que me apago. Entonces la información me rebota y desaparece en el aire. Eso está sucediéndome mucho más estos días. Me digo que es una elección, pero comienzo a darme cuenta que es un mecanismo del que cada vez tengo menos control.
En mi defensa, las personas hablan muchas mierdas.
Emmett estaba lleno de ella la última vez que hablamos, razón por la cual estoy aquí en la 42 y Blake, parado afuera de una puerta cerrada y oscura en vez del lugar donde debería estar si hubiera escuchado.
Tomé tres autobuses para llegar a esta parte de la ciudad, así que pruebo con el picaporte de nuevo como si esperara que el resultado fuera diferente la segunda vez. Sigue cerrada. Mierda.
Como es típico en Seattle, está comenzando a lloviznar. Doy un paso hacia atrás y saco mis Marlboros—otra mala costumbre. Una que me permitiré, pienso, mientras rasgo el último fósforo del librito que cargo en mi bolsillo. Meto el librito de fósforos de The Electric en mis jeans con sus recuerdos de maníes picantes, música house horrible, y una linda rubia que me daba varios milímetros de Jack más a cambio de una cogida rápida después de su turno.
¿Ven lo que digo sobre mis recuerdos? Infalibles.
Uso el fuerte ardor de la nicotina para concentrarme de vuelta, y saco mi teléfono. Tres mensajes de Em. Él está furioso. Realmente furioso está vez. La nueva dirección que me envía se encuentra del otro lado de la ciudad—jamás llegaré antes de que termine el encuentro. Le envío un mensaje y observo la lluvia transformar el asfalto en un espejo reflectando las luces de neón de la calle, momentáneamente distorsionada mientras los coches que pasan.
Han pasado 243 días desde que mis venas bombearon licor.
Se suponía que conseguiría una ficha importante esta noche. Ocho meses de sobriedad.
Se suponía que le hablaría al grupo: los logros, las dificultades, y las cagadas. Me encuentro al borde de una historia triunfante pero no puedo evitar preguntarme cuándo mi estado de completo fracaso será descubierto. 243 días, 246 días, 527 y todos los días en el medio. Es una delgada línea. Es solo por la pura determinación de Em y mi hermana Ally, que he llegado hasta aquí. Y quizás yo—supongo que debería tener un poco de crédito. Aunque en días como hoy, podría ceder tan fácil como un castillo de arena.
¿La razón? No hay una. Simplemente quiero un trago. Podría matar por uno. Pero no lo haré, porque lo prometí.
Mi teléfono comienza a vibrar.
—Hola, Em —digo, mirando el humo de mis labios curvarse en la oscura noche.
—¿Dónde estás? —Lo dice en voz baja, así que supongo que la reunión ya ha comenzado.
—En el mismo lugar de la semana pasada —repito, sabiendo que él ya ha visto mi mensaje, así que está molestándome.
—Te dije que tuvimos que cambiar las reuniones. Están haciendo renovaciones. —Él suspira, y lo puedo imaginar revolviendo su corto cabello. Él hace eso cuando lo hago enfurecer.
—Sí, me perdí esa notificación. Lo siento, Em —digo y sueno serio. Porque no soy nada más que un buen mentiroso. Es una habilidad que aprendí de mi padre.
—Está bien, pero deberíamos reunirnos mañana, si puedes. Será bueno ponernos al día. Has estado callado esta semana.
—Sí, ocupado en el trabajo. —Las marcas de tinta en mis manos muestran la verdad. Las prensas de periódicos estaban trabajando horas extras en una competencia para publicar sobre algún escándalo político, así que me ofrecí a ayudar en las impresoras en vez de batallar con el insomnio—. Termino a las cuatro mañana. ¿Podríamos encontrarnos para tomar algo? Un café —aclaro con una risa. El hábito es difícil de olvidar. Está grabado tanto como saber leer. El alfabeto de la adicción.
—Genial. Te veré entonces.
Termino la llamada y enciendo otro cigarrillo mientras la lluvia se intensifica. Un grupo de personas sale de un bar del otro lado de la calle, risa y música irrumpiendo en la noche empapada.
La ironía de que un bar se encuentre frente a las reuniones de AA no se me pasa desapercibida. Algunos de nosotros bromeamos sobre escapar aquí si alguna vez se vuelve insoportable. Siempre se siente jodidamente así, pero jamás he cruzado la calle. Otros lo han hecho, y usan su culpa como una capa invisible, inconfundibles para otros en el arte de la negación.
Una cafetería y una tienda de libros usados rodean los costados del bar, escondiéndose de su vecino más brillante, más ruidoso, y un restaurante chino en la esquina. Esta noche, el aroma que produce hace agua mi boca. En noches anteriores, a principios de año, hubiera perdido el contenido de mi estómago en la alcantarilla.
Chequeo el horario del autobús. Diez minutos hasta el próximo. Con el hambre retorciendo mi interior, mi decisión está hecha. Corro hacia allí, abro la puerta, y entro a una nube de calor y especias. Ya se encuentra bastante lleno, pero nadie me presta mucha atención, así que me dirijo hacia la barra. De nuevo, un hábito.
El mesero descorcha una botella de vino tinto, y entonces toma mi pedido para llevar.
—Estará listo dentro de diez minutos. ¿Puedo traerte algo para beber?
Sí.
—No. Estoy bien, gracias. —El grifo gotea con condensación. La vista hace que se me seque la boca—. Pensándolo bien, una soda.
Estoy tan lleno de ideas increíbles que me dejo atónito. Em me dice que soy un masoquista. Él a menudo tiene razón. Le doy la espalda al demonio, mirando al restaurante.
Es entonces que la veo. Morena, curvas vertidas en un vestido rojo de seda cubierto de dragones respirando fuego. Es el ardor en sus mejillas mientras se apresura alrededor de las mesas. No soy el único par de ojos siguiéndola alrededor de la sala.
Ella es jodidamente hermosa. Un poco estresada y cansada cuando me ve mirándola y arquea una ceja. Ella no es familiar. Hubiera recordado esos ojos. Oscuros y peligrosos.
Una mano perteneciente a un maldito gordo sudado de traje roza contra su trasero. Ella se ríe y la aparta con un golpe, pero ella me muestra una mirada de asco como si yo fuera su amigo. Me hace querer darle un puñetazo a él. Simplemente sonrío.
Ella camina hacia la barra, una bandeja balanceada contra su cadera.
—Imbéciles —me dice ella por debajo de su aliento—. Jamás puedo alejarme de ellos. —Ella se para de puntitas de pie, estirando su cuerpo sobre la barra mientras busca unos vasos para shots. Cuando están llenos de tequila, el aroma a su perfume mezclado con el licor es suficiente para volver a cualquier hombre loco. Voltea hacia mí—. ¿Alguien te está atendiendo?
—Sí, gracias. —Señalo al mesero—. He ordenado para llevar.
Ella me estudia como a un libro, inclinando su cabeza hacia el lado opuesto de su sonrisa mientras asimila mi capucha y cabello mojado.
—Es una lástima.
Su invitación se ubica en mis terminaciones nerviosas, y veo la noche frente a mí, la manera que quiero que termine, lo que llevará tener su cuerpo debajo del mío, los sonidos que provocaré en ella, la forma en que sabrá. Será fácil.
La miro por un tiempo más antes de reconocer las señales. Mis latidos, la concentración, la sed. Ella simplemente es otro tipo de néctar. Las otras... se han borrado, pero esto... ella es demasiado. Ella me impacta como una bofeteada.
Salgo del restaurante, mi comida olvidada, con un librito de cigarrillos aplastado en mi mano. La Linterna Roja.
La Linterna Roja es una producción cinematográfica china de 1991, dirigida por Zhang Yimou y protagonizada por Gong Li, es una adaptación de Ni Zhen de la novela de 1990 Esposas y concubinas de Su Tong.
Esta fue una de las historias que leí por primera vez cuando volví al fandom (la otra es Don't Delete the Kisses, pero iba por el capítulo 10 en ese momento), así que cuando la autora me respondió hace dos semanas que sí podía traducirla salté por toda la casa jajaja. Ya me conocen, yo y el angst no podemos estar separados. A Case of You tiene 28 capítulos y son más o menos de este largo :)
¡Espero que me sigan nuevamente y nos leemos en el próximo!
