Hola amigos, soy Yuzu Araki

Una vez más luego de muchísimo tiempo les he traído otro one shot de Madoka Mágica, pero esta vez no será de las parejas que mandan en este lugar sino que esta vez será una pareja menos vista como poco notable y que recientemente ha ganado algo de fuerza debido a la película de Rebellion y me refiero a Mami y Nagisa.

He visto unos pocos doujinshi (No nopor) que trataba a esa pareja y me gustaron mucho aparte de que la química de esa pareja es bastante buena pues pueden variar de una hermana mayor a una menor, de una madre hacia una hija hasta entrar en una situación romántica como sutil y leve entre ambas, básicamente el cariño fraternal como el afecto maternal de parte de Mami es una de las cosas que más caracterizan y hacen a la pareja algo entrañable.

Bueno, ya explicado esto, comencemos con este pequeño one shot

Espero que les guste

Yuzu y fuera

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Por un momento, Mami solo pudo mirar en silencio la caja frente a ella. El corazón rojo, aunque común en esta época del año, parecía irreal. Se había despertado esa mañana pensando que sería otro día normal.

-Gracias- dijo la mayor tomando la caja de las manos extendidas de Nagisa. Se sentía más pesado de lo que esperaba, probablemente relleno de chocolate. Mirando hacia abajo, inspeccionó la etiqueta- ¡Oh, muchas gracias!

La pequeña peliplata se inclinó hacia arriba, con una pura sonrisa en su rostro.

-¿Te gusta?

-¿Qué si me gusta?- La rubia apretó la caja contra su pecho- ¡Absolutamente me encanta!- Ella se se puso a girar haciendo que la falda de su uniforme se elevara en el aire causando un repentino rubor sobre la más pequeña. Era un acto tan cliché, pero no pudo evitarlo; parecía ser lo correcto por el momento- ¡Nagisa, nunca podré agradecerte lo suficiente!

El rostro de la aludida estaba con un rojo brillante sobre sus dulces mejillas.

-Es un chocolate muy bueno, de verdad.

-No lo dudo ni por un segundo. ¿Cómo lo pudiste pagar?

-Ahorré para eso

Mami sonrió. Seguramente la niña debió haberlo hecho, ya que el precio de un obsequio como ese debía haber sido ridículo para una niña de su edad.

-Gracias de nuevo- La mayor se puso de rodillas, acercándose a la cara de la niña- Tienes que volver a la escuela, ¿no?

Nagisa apartó la mirada de ella y luego asintió.

-Fue muy amable de tu parte darme esto- Se inclinó hacia delante y le dio un beso en la mejilla a la menor- Diviértete en la escuela hoy por mí, ¿de acuerdo?

-Ok…- La peliplata rápidamente se inclinó hacia adelante, besando a la mayor directamente en los labios.

Esta vez, Mami fue la que se puso roja….

-Ven a tomar el té más tarde, ¿quieres?

-¡Sí!- La niña dio media vuelta y echó a correr- ¡Te veré después de la escuela!

-¡Te estaré esperando!- La rubia sonrió, mirando su chocolate. Apenas podía molestarse en pensar en el día escolar que tenía por delante.

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La última campana no pudo haber sonado lo suficientemente rápido.

-Ese sí que es un bonito regalo- Kyoko sonrió, señalando la caja roja brillante- ¿Te vas a comer todo eso?

Mami se rió entre dientes.

-Supongo que sí.

-Nah, no creo que seas capaz de hacerlo- La pelirroja sacó una caja de Pocky de su mochila escolar y luego la abrió rápidamente. Sacó un palo y se comió la mitad de un bocado- Quienquiera que te atrapó debe amarte de verdad. Dime si es bueno, ¿de acuerdo?

-Por supuesto- La rubia se quedó mirándo su regalo.

Tanto la caja como los bombones del interior eran muy elaborados, lejos de las típicas cosas que se pueden comprar en cualquier tienda de la esquina. Solía leer libros y ver películas donde a las mujeres les daban cajas como estas, e incluso esperaba que algún día ella también tuviera una. Aún así, fue toda una maravilla.

-Entonces, ¿vas a empezar a comerlo o qué?- Los ojos chocolate de Kyoko regresaron a la caja.

La mayor asintió.

-Voy a comerlo justo después de llegar a casa

-¿Qué, vas a esperar?- Kyoko lanzó sus manos al aire- ¿Cuál es el significado de eso?

-Bueno, quiero preparar un poco de té antes de comerlos- Abrazó la caja con fuerza contra su pecho- Estos serán el regalo perfecto para acompañarlos

La pelirroja puso los ojos en blanco.

-Si, sí, lo que sea

-¡Mami-san!

La mencionada se dio la vuelta, con los ojos muy abiertos.

-¿Kaname-san? ¿Miki-san?

-¡Oe, Mami-san… Espéranos!

-¡Mate, mate kure!- Madoka llamó, agitando su mano.

Las dos mayores se detuvieron, permitiendo que las dos chicas menores los alcanzaran.

-¡Mami-san!- Los ojos de Madoka se agrandaron- ¿Quién te consiguió eso?

La rubia sonrió, pasando una mano por la superficie lisa de la caja.

-Es un secreto

-Pero, ¿Sabes quién te lo dio?- Pregunto Sayaka mientras miraba los chocolates

-Por supuesto que lo sé- respondió la mayor mirando hacia abajo- Simplemente no quiero decirle a nadie quién me lo dio. Ese es mi pequeño secreto.