10. Afinando detalles
11:50 p.m.
Después de un buen rato de juegos y de risas
Gojo había salido un momento al pequeño balcón de aquel departamento para hacer una llamada...
Había contactado al líder de la familia zenin para que dentro de unos días se pudiera reunir con ellos para terminar de negociar sobre el contrato que había hecho Toji por su hijo
—De acuerdo... ahí estaremos sin falta, ¡Solo espero que no te pongas tan pesado, eh viejo!...— decía Gojo colgando y suspirando
Era cierto... estaba haciendo mucho por personas que apenas conocía, pero estaba feliz de haberlo hecho
Al entrar de nuevo al departamento escucho a alguien tararear ...
Era Utahime, quien les estaba tarareando una canción de cuna a ambos niños
Tsumiki y Megumi se habían quedado dormidos
Estaban acostados en el tatami de aquel departamento con sus cabezas recargadas en el regazo de la Miko, Tsumiki tenía apoyando su cabeza en la pierna izquierda de Utahime y Megumi recargado en su pierna derecha
Gojo miro aquello con algo de ternura, en el fondo anhelaba algo así en un futuro...
—¿Todo bien?— pregunto Utahime en voz baja al ver a Gojo acercarse
—Si... — se puso de cuclillas— solo estaba afinando los últimos detalles para que Megumi sea libre de ese clan — decía en voz baja
—Has hecho algo muy bueno por ambos— decía Utahime en voz baja mientras acariciaba el cabello de ambos niños —serias un gran tutor para ellos... casi podría decirte que vas a ser como un padre para ellos —
A Gojo se le dibujo una gran sonrisa y solo contesto en voz baja—Gracias debilucha... y tu serias una gran mamá si quisieras—
Utahime se sonrojo un poco por aquel comentario
—Ya con mandarlos a ustedes y a los de primer año tengo suficiente... — dijo bromeando en voz baja
Gojo sonrió por aquello
—Bien, es hora de llevar a estos dos a su cuarto para que descansen — Dijo Gojo en voz baja mientras se llevaba a Tsumiki en brazos
Utahime solo dijo si con su cabeza y con cuidado abrazo a Megumi
Con cuidado los llevaron a su habitación y los acostaron en los Futónes que tenían en el suelo
Utahime los cobijo bien y con cuidado ambos salieron de aquella habitación
