Jujutsu No me pertenece.

Diferentes

Yuta se sorprende cuando se enamora de Maki, su compañera de la escuela de hechicería que ha barrido el suelo con él, muchas más veces de las que le gusta admitir. No es extraño, su amiga lleva años preparándose para ser una guerrera, mientras que Yuta realmente era un perdedor hasta que entro a la escuela de hechicería (realmente le tomo algunos meses ser de utilidad); por suerte sus amigos le ayudaron a mejorar sus habilidades hasta el punto de que es alguien hábil para la sociedad. Un hechicero clase especial, uno de los pocos que existe y realmente se sorprende de que pueda destacar en algo en su vida.

Pero mientras pueda ayudar a sus amigos, Yuta está bien con eso.

La idea de enamorarse de Maki nunca estuvo en cuestión, siempre pensó que su corazón sería totalmente para Rika.

Es lo mínimo que merecía su vieja amiga luego de todo lo que ocasiono por su culpa.

Se siente sucio de tener emociones o sentimientos por Maki, se supone que toda su vida debería ser dedicada a Rika y algún día la encontraría del otro lado. El amor que le tuvo a su amiga de infancia, fue suficiente para mantenerla atada a su lado por años; pero entonces Maki se hizo un camino en su interior sin hacerlo apropósito.

Maki era fuerte, ruidosa e independiente. Yuta se siente impresionado con ella desde el primer momento que la ve, porque es totalmente diferente a él, es la persona que siempre quiso ser en su interior y la admiración aparece automáticamente desde el primer instante.

Su amistad no es fácil, ocupa que le pateen el trasero muchas veces antes de que Maki lo vea con cierto grado de tolerancia; Yuta odia el sentimiento de felicidad que tiene por eso. No se supone que sea feliz, se supone que deba mantener alejado a la chica y no hacerse ilusiones por cualquier toque fantasmal entre ambos. Pero no lo hace, disfruta la sensación de Maki caminando a su lado, las sonrisas esporádicas que le da cuando hace algo bien y hacer misiones con la chica.

No importa que tan fuerte sea Yuta, Maki sigue dándole palizas cuando es solamente lucha con armas y sin energía maldita.

Incluso cuando Rika ya no está, incluso cuando sabe que técnicamente no está atado a nada, el anillo en su mano le hace sentir el peso sobre sus hombros. Había prometido amar a Rika para siempre, pero de alguna forma su corazón había tomado otro camino y Maki estaba en él.

Estaba sucio.

Sinceramente no había ningún arreglo con él.

Yuta siempre encuentra la forma de cagarla de alguna forma, por lo menos el espíritu de Rika ya no estaba con él; a veces temía que Rika se pusiera demasiado celosa de Maki; en la última lucha al lado de su vieja amiga, era claro que había notado que veía a Maki de forma diferente. Pero en ese entonces sus sentimientos eran fugaces, apenas una pincelada de lo que era ahora.

Luego de tantas misiones con sus amigos, especialmente con Maki, era claro que Panda e Inumaki sospechaban algo para su eterno bochorno.

¿Maki lo sabría?

Probablemente.

Lo cual no lo dejaba para nada tranquilo.

.

—Está saliendo humo de tu cabeza—declara Maki de forma aburrida, sacándolo de sus pensamientos y regresando nuevamente a la escuela.

Habían estado entrenando durante unas horas, pero mientras Inumaki estaba de misión, Panda estaba hablando con el director sobre algún tema, dejando a Maki y Yuta solos. No puede asegurar que fue intencional, pero tiene leves sospechas por las miradas de ambos; su profesor Gogo no ayuda en absolutamente nada con sus estúpidas burlas para el chico.

Yuta siente molestia por ellos.

—Estaba pensando—comenta Yuta con nerviosismo mientras están sentados en las escaleras frente al campo de entrenamiento.

No importa que pasaron algunas semanas del incidente donde Rika se marchó, no importa que demostrara su capacidad para enfrentarse a enemigos poderosos, aún hay un aire de nerviosismo sobre él. Cada día aprende cosas nuevas sobre este mundo, espera algún día poder conocerlo todo y ayudar a los demás.

Un mundo donde sus amigos puedan vivir en paz.

Se supone que Yuta es fuerte, entonces debe proteger a los que quiere y le importan.

—Probablemente cosas estúpidas, últimamente siempre pareces pensativo y más torpe de lo normal—dice Maki sin anestesia, haciéndolo reír con torpeza.

Maki es tan diferente a Rika, donde su vieja amiga de la infancia seria dulce e intentaría comprenderlo, Maki seria cortante y le daría su espacio para hablar o no. Rika era una niña femenina que soñaba con una familia, Maki era una guerrera que buscaba la venganza en su familia.

Rika diría su nombre con una sonrisa.

Maki le daría un apodo y lo empujaría por las escaleras.

Diferentes.

Yuta se pregunta cómo las dos personas a las cuales ama son tan diferentes.

—¿Sucedió algo con Rika? No dejas de tocar su anillo—comenta Maki con un leve tono de preocupación, que realmente no culpa en absoluto.

Si bien el alma de Rika se había marchado, todos quedaron sorprendidos cuando pudo invocar una maldición de aspecto similar a Rika; de alguna forma su amiga se marchó, pero dejo parte de ella para ayudarle en medio de las luchas. Todos parecieron aplaudir emocionados, mientras que Maki gruñía sobre lo injusto que era y la puta suerte que se cargaba.

Al menos los altos mandos no vieron problemas que usara su nueva habilidad en el campo de batalla.

—Tal vez, no es algo malo…solamente últimamente pienso mucho en Rika—dice de forma distraída y notando que efectivamente jugaba con el anillo en su mano.

No quiere admitir a Maki que, si piensa en Rika, es especialmente por culpa de ella.

Tendría que dar muchas explicaciones.

—Se nota que la amaste mucho, estúpido e idiota idealista—comenta Maki un poco más relajada de que no fuera nada malo, solamente acomodándose mejor en su posición para ver cómo la tarde comenzaba a caer.

Yuta la ve de reojo, apartando la mirada rápidamente sonrojado.

Maki no era tan hermosa como Rika a simple vista, su amiga de la infancia siempre fue alagada por la belleza infantil que poseía y muchos comentaron que sería una mujer hermosa; Maki era demasiado masculina a pesar de su aspecto femenino, pero igualmente para Yuta era hermosa. Si es sincero con él mismo en su interior, siente que Maki brilla de forma más atrayente que Rika; siente que todo alrededor de su amiga parece resplandecer y…

Yuta teme en su interior, que de haber conocido a Maki y Rika al mismo tiempo, se sintiera más interesado en alguien como Maki.

¿Esta traicionado a Rika?

Se siente de esa forma.

—Maki-san—llama a su amiga, quien lo ve de reojo, pero Yuta no deja de ver sus manos—¿soy una mala persona si alguien que no es Rika me gusta? —pregunta con torpeza, sin saber a quién más podría hacerle esa pregunta y que no le responda con sinceridad.

Todos intentarían darle una respuesta reconfortante.

Maki seria sincera.

Dolorosamente sincera.

—Creo que eres un idiota—dice Maki de forma dura y Yuta se encoge en su lugar—amar es una estupidez en el mundo de los hechiceros, es una debilidad latente y es una maldición más que ayuda—continúa provocando un peso imaginario en los hombros de Yuta—pero eres un idiota idealista y tus sentimientos son sinceros, la gente se enamora una y otra vez en la sociedad, el humano busca tener alguien a su lado en la mayoría de los casos. Eres un mocoso brillante que le gusta los sentimientos a otras personas, claramente buscarías a alguien—

—…—

—Pero eso no te hace una mala persona, te hace un humano con debilidades como todos—

—Le prometí a Rika amarla—

—Hay muchos tipos de amor idiota, ambos eran tan jóvenes que es normal que no supieras sobre sentimientos realmente y todo fuera infantil. Claramente la amaste y seguirás amándola hasta el final, pero eso no evita que seas un humano y llegues a querer a otras personas—

—Pero la traiciono—

—Sin duda eres una cabeza hueca, no conocí bien a Rika, pero no parece la clase de personas que se enoje solo porque viste a alguien que te intereso—

Yuta hace una mueca en su rostro, sin querer admitir si Maki tiene razón o no. La chica parece impasible a la hora de hablar y por la mirada que le da, claramente piensa que es un imbécil. La idea que esta lo vea por menos, no es muy reconfortante, así que se pone de pie luciendo abochornado.

Maki rápidamente lo sigue, ambos caminando tranquilamente.

Al menos hasta que Maki lo hace tropezar y cae al suelo de cara.

Yuta quiere estar enojado, realmente quiere enojarse con Maki, pero mientras se arrodilla en el suelo solo puede admirar a Maki riéndose abiertamente de él.

—Deja de pensar en cosas sin importancia idiota, solamente sigue viviendo—dice Maki con firmeza mientras ofrece una mano para ayudarle a ponerse de pie.

Es diferente.

Rika nunca hubiera hecho eso.

Yuta acepta la mano de Maki para ponerse de pie, pero cuando Maki está por soltarse para seguir su camino, la sujeta un poco con fuerza para mantenerla unida a la suya. Puede sentir la mirada de Maki sobre él, su propio rostro sonrojado no debe ser de mucha ayuda a su juicio, pero quiere vivir esto por un momento más.

La sensación cálida contra su mano.

La mano de Maki es diferente a la de Rika, es áspera por la cantidad de armas que ha aprendido usar y mucho más firme que alguna que tuviera Rika.

Cuando levanta el rostro, Maki lo ve fijamente sin hacer un ademan nuevo de soltar su mano, lo cual hace que se vuelva rojo como un tomate. Siente la extraña necesidad de disculparse, pero antes que pudiera abrir la boca, Maki se voltea y continua su camino; debido a que ambas manos siguen juntas, Yuta termina siendo arrastrado por el camino, luciendo sorprendido.

—Tengo ganas de comer algo de comida de la calle, vamos rápido antes que el idiota de nuestro profesor nos envié de misión—gruñe Maki apresurando su paso para salir del terreno de la escuela.

Yuta la sigue aturdido.

Es otra diferencia, Maki come comida chatarra de forma alarmante y tiene un idioma algo grosero; recuerda que Rika siempre comió de forma saludable y hablaba de forma dulce.

Diferentes.

Tal vez demasiado.

Pero de alguna forma ambas lograron que su corazón latiera de la misma forma acelerada y su rostro se volviera suave al pensar en ellas. No importa que tan culpable se sienta o cuanto quisiera suprimir sus sentimientos, cuando se apresuró para alcanzar el lado de Maki con ambas manos aun juntas, la sonrisa en su rostro no se pudo evitar. Maki maldice con el rostro levemente sonrojado al verlo, pero Yuta mantiene su sonrisa el resto del camino.

Si, son diferentes.

Pero luego de ese día, Yuta deja de prestar atención a las diferencias, para pensar en lo que tiene ahora.

Tal vez este mal.

Pero era difícil de recordar cuando se siente tan vivo al lado de Maki.

Fin

Espero les gustara.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.