Buenas! Este es el primer fanfic que me animo a subir a la plataforma después de años leyendo. Es una pequeña reflexión de lucy sobre el gremio. Lo escribí en una noche de insomnio jajaja ojalá lo disfruten!


Disclaimer: tanto la obra como los personajes fueron creados por Hiro Mashima por lo que no me pertenecen.


Me desperté de repente en medio de la noche. La luz de la luna traspasaba la tela de la tienda de campaña que compartíamos con Erza y Wendy. Me senté en el lugar y las observé... dormían tan pacíficamente. Cada una en su saco pero imagino que Wendy debió haber empezado a temblar en medio de la noche y Erza al observarla la acerco hacia ella. Son tan tiernas. Las amo con el alma.

Sin perder más tiempo decidí salir de la tienda a tomar un poco de aire. Me moví lo más cuidadosamente posible para no despertarlas y así fue. Salí al exterior y luego de pararme comencé a estirarme. Aaaah, había dormido bien. Suena raro decirlo si una se pone a pensar que se despertó a mitad de la madrugada pero en serio lo siento así, después de todo cuando estoy con ellos me siento en paz.

Luego de haber estirado todo el cuerpo procedí a sentarme en uno de los troncos que habíamos colocado alrededor de la fogata. Aún quedaban brasas por lo que se podía sentir que algo del calor que esta emanaba. Que rica estaba la carne que cocinaron, Gray cuando quiere se luce. Me habría gustado saber de qué era la carne pero aquella criatura quedó irreconocible... y bueno, no podía esperar otra cosa. No por nada eran el equipo más fuerte de Fairy Tail. Me da gracia recordar la cara del monstruo cuando luego de ser quemado por Natsu y congelado por Gray, observo la cara de Erza enojada. No fue su mejor decision el aplastar su pastel. Bajo ningún contexto ni circunstancia lo es. Nunca.

Apoyé las manos sobre el tronco y me erguí hacia atrás inclinando la cabeza para arriba y así poder mirar el cielo. Que lindo se ve el cielo en la naturaleza, alejado del ajetreo de Magnolia, se lo ve en tranquilo, reposando de forma calma y perdiéndose en su propia paz. También las estrellas brillan con más fuerza, lejos de la timidez de la ciudad, aquí se pueden expresar sin ningún tipo de impedimento. Todo el paisaje actúa como si mismo, no hay nada que les impida esconder su personalidad... toda esta reflexión me hace relacionarlo con el gremio. Siempre yendo a lo suyo, tal vez no reposando con calma pero si brillando intensamente. Más fuerte que cualquiera y sin nunca perderse a uno mismo.

El gremio como el cielo, y los integrantes como cada estrella. Cada integrante por separado emana una luz tímida, como las estrellas que aparecen pidiendo permiso en la ciudad. En cambio, cuando están todas juntas lejos de allí, no hay nadie que las detenga. Justo como ellos, no, como nosotros. Si todo Fairy Tail está unido, nada detendrá nuestro brillo. Alce mi puño al cielo junto con una mirada de determinación.

Pasados unos segundos, comencé a carcajear en silencio, riéndome de las ocurrencias que tenía. En serio estaba de buen humor, mi familia siempre me tiene así. Desde que ingresé al gremio dejé de esconderme detrás de mis miedos y comencé a deslumbrar a todos con mi valentía. Bueno, talvez eso era mucho pero así me sentía. Lucy Heartfillia era más Lucy Heartfillia que nunca. Por eso siempre estaré agradecida con Natsu. Ese chico de pelo rosa y ojos penetrantes me salvó de estar perdida para siempre. Si tuviera que seguir con la analogía del cielo, Natsu también sería una estrella... pero sería la más grande de todas. El sol. Le pega ¿verdad? Aunque eso arruinaría un poco el concepto de la noche. Ah, por eso nunca le quiero mostrar mis novelas a nadie. Siempre termino arruinandolas al final. Aunque bueno, a quien le importa... Natso dentro del gremio puede ser una estrella normal como todos, pero cuando esta conmigo es como un sol. Mi sol personal. Aunque bueno, estar cerca de un Dragon Slayer de fuego puede llegar a quemar a veces ¿no es cierto?.

Me sonroje un poco pero es la realidad. No lo puedo negar. Bueno, ya divagué lo suficiente. Debería regresar a dormir que mañana debemos seguir camino hacia la misión de 100 años. Ahora que lo pienso, es gracioso que acabe haciendo una analogía con el cielo y las estrellas siendo una maga celestial, tiene su magía. ¿Debería haber escrito todo esto? Nah, alguien ya se encargará.


Bueno, hasta acá! Ojalá lo hayan podido disfrutar! Si lo leíste todo ya tienes mi agradecimiento :D.

Saludos!