Naruto, ese es el nombre de nuestro protagonista
Tiene una cabellera tan rubia que el sol le hace juego, junto con un par de ojos tan azules que compiten con el mar
Aún siendo bueno, su simple presencia molestaba a su pueblo, lo herían y lo dañaban
Ahora, Naruto estaba llorando bajo un árbol. Hacía frío, pero eso no podía importarle menos; se encontraba totalmente solo y perdido en los bosques que rodean a Konoha, su pueblo natal, pues justamente escapaba de allí
De repente, un chico pelinegro que tiene una marcara naranja de un solo ojo en forma de espiral, aparece de pronto, asustando a nuestro pequeño niño de rubia cabellera
El extraño se acerca suavemente y le pregunta con mucho cuidado -¿Estás bien?-
Naruto jamás lo ha visto antes, pero aún así le pide a cualquier cosa que no le haga daño, antes de hacer una simple pregunta -¿C-cuál es su nombre señor?-
El chico de cabellos negros le responde luego de una breve vacilación -Mi nombre es...-
Naruto lo mira atentamente, antes de que el chico responda con voz divertida -Mejor no te lo diré- Antes de agregar -Pero puedes llamarme Tobi-
Asintiendo, el menor se seca las lágrimas que amenazaban con salir y rodar por libremente por su rostro, antes de mirarlo nuevamente -Tobi-san, usted no me hará daño ¿verdad?-
El chico, ahora conocido como Tobi, frunció el ceño bajo su máscara, de seguro ese es Jinchuuriki al que buscaba -No te haré ningún daño, tranquilo- comenzó con cuidado, antes de continuar -Me gustaría saber tu nombre, si es posible-
Luego de un pequeño tropiezo con las palabras, finalmente responde -Me llamo Naruto, Tobi-san-
Tobi asiente con aprobación -Naruto, ¿Tú sabes quién soy?-
Ante esto, Naruto se sobresalta -Solo sé que puedo llamarlo Tobi-
Tobi reflexiona un momento, antes de suponer que su mascara no sería necesaria, por lo que decide quitarse la máscara, haciendo que el niño tenga más confianza -Vale, te diré algo que no debes compartir con nadie ¿okey? es un secreto entre los dos- Tobi le guiña el ojo con complicidad escondida en su tono
Nuestro rubio asiente levemente, nunca le habían contado un secreto
-¡Bien! te diré mi nombre, pero solo si me prometes que no se lo dirás a nadie- Tobi continuó en una voz baja, ante lo que Naruto habló -Lo juro, Tobi-san-
El chico entonces le dice, como si fuera el más profundo secreto de la tierra -Me llamo Óbito, Uchiha Óbito- Luego de eso, sube más la voz, y le da énfasis con los brazos -¡y vengo a rescatarte!-
-¿A rescatarme?- Preguntó Naruto, con mucha timidez
El Uchiha asiente repetidamente, antes de fingir que da una importante lección -Vengo a rescatarte de un horrible pueblo llamado Konoha- Hace una pausa dramática antes de señalarlo -Allí es donde tú vives, donde te tratan mal-
El menor simplemente atina por asentir nuevamente
-Bien, yo te llevaré conmigo, ¡porque estamos particularmente interesados en tí!- Exclama con mucha emoción
-Yo no tengo nada de especial Tobi- Óbito-san-
El mayor frunce el ceño y lo mira -Solo Óbito está bien, además, tú eres muy importante, porque dentro de tí, hay algo que puede ayudar a todo el mundo- Luego lo mira a los ojos -Está justo en tu estómago, pues fue sellado allí cuando naciste- Sonríe y continua -¿Quieres venir con nosotros?-
Naruto lo ve con sorpresa -Acaso... ¿Acaso tú no crees que sea un monstruo?- Pregunta el pequeño rubio
Óbito lo mira nuevamente y le sonríe en grande -No lo creo, eres muy agradable, Naruto-kun-
Naruto se ve inseguro de repente -Me gustaría ir con ustedes a ese lugar del que me hablas, pero las personas raras vienen por nosotros ahora-
Óbito asiente, era de esperar algo como eso, Kushina-sama era un sensor, al igual que Minato-sensei
-Bien, entonces te llevaré conmigo, ¡tengo una habilidad especial que me permite ir a donde yo quiera!- Dice el pelinegro, mientras toma al niño con cuidado entre sus brazos
-No me has dicho como se llama el lugar- Dice nuestro pequeño rubio
-Oh- el pelinegro ya está listo para partir -Es una organización- Y justo cuando van a irse, le dice en la oreja -Se llama Akatsuki-
Y desaparecieron
Cualquier persona que pasara por allí, no encontraría ningún rastro de que ellos estuvieron allí
