En un campo verde dentro de Konoha, se encontró un pequeño pelinegro, el cual tenía ropa color azul marino, junto con un distintivo patrón bordado sobre este

Este niño se llama Sasuke Uchiha

Un chico de la misma edad que Naruto, mientras que, misteriosamente, estaba en el mismo lugar que el rubio cuando todo ocurrió

En ese momento, estaba enojado, y se regodeaba en su miseria -Ahg ¡por qué mi hermano siempre está tan ocupado! Nunca puedes ayudarme, con él ayudándome y corrigiéndome, ¡podría mejorar mucho! ni siquiera puedo hacer bien la gran bola de fuego, de seguro...de seguro soy el fracaso del clan-

Luego, de un momento a otro, ve claramente como dos personas desaparecían misteriosamente en la nada, por lo que, con curiosidad, fue a revisar el lugar

No podía creerlo, ¡no había dejado ningún rastro! pronto, Sasuke grabó algo; un chico igual que el chico más pequeño de las dos personas, definitivamente, a ese chico lo había visto antes -Al parecer la gente lo odia, nunca lo he visto estar o jugar con nadie, y los aldeanos le gritan cosas feas, no sé cómo las soporta- Dice, hablando en voz alta, antes de percatarse de aquello -Debo verme como un loco hablando solo-

Sacudió la cabeza, despejando sus pensamientos, aunque eso no impidió que en su cabeza rondaba una sola pregunta: "¿acaso me odiará el pueblo a mí también?"

Finalmente, deja su negatividad a un lado, no dejaría que estuviese solo -Está decidido, cuando ese chico regrese de allí (a donde sea que fue) seré su amigo-

Claro que había algo de lo que el pequeño Sasuke no se había percatado; el detalle de que Naruto ya no volvería más a la aldea, o al menos, no volvería pronto

Mientras tanto, en la calidez de una guarida perdida entre las montañas, se abre una especie de espacio, antes de que, de él, salgan Naruto y Óbito, quien se había vuelto a poner la máscara

Allí, los esperaban un hombre de cabello anaranjado, junto con piercings en su piel

Camino hasta quedar en frente de ellos y habló con una voz fuerte y profunda -Tobi, ¿acaso se puede saber qué es esto?- Parecía irritado, pero guardó la calma

Óbito simplemente se encogió de hombros y dió una respuesta vaga -Es un niño-

En este punto, el hombre parecía estresado -Ya sé que él es un niño, por si no te quedó claro, mi pregunta es: ¿por qué está él aquí? -

Naruto no quería que culparan a Óbito por algo que él había provocado, y aunque si le extrañó el cambio de comportamiento, decidió que no era momento para eso, antes de intervenir -Vine voluntariamente señor, es mi culpa, así que, por favor, no Regañe al Tobi-san-

Pudo oír a hombre albino con el cabello peinado hacia atrás reírse y burlarse de fondo, su nombre era Hidan -Con que Tobi-san ¿eh? Vaya que te tiene respeto, su majestad del reino de los aniñados-

El hombre se ganó una mirada fulminante de su líder, Pain, antes de que el mismo se dirigiese al pequeño rubio -Tú solo ignóralo, es un grosero irrespetuoso- Naruto asintió antes de que continuara -Ahora, Tobi, ¿tú lo dejaste venir?-

Tobi giró a mirarlo, respondiéndole sin su usual tono divertido -Bueno, él no es lo que aparenta ser ¿sabe?- Luego, volviendo a su actitud divertida, murmuró lo siguiente como si fuese otro secreto importante -Es el Jinchuuriki de Kyuubi-

Casi todos los miembros de la organización le prestaron atención luego de eso

-Hasta que haces algo bien- La imponente voz de Pain resonó por la habitación -Bien, arriba, hay que preparar todo para una extracción exitosa-

Los ojos del pequeño rubio se abrieron con miedo al sentir una sensación maliciosa flotando en el aire -¿Extracción? ¿Qué extracción? Suena mal...- Su voz bajó apenas a un susurro -¿Acaso ustedes también quieren matarme?-

Tobi fue y lo tomó en brazos -Tranquilo, tu venías por una razón ¿recuerdas?-

Naruto asintió vivazmente -¡Ah, sí!- Luego dudó un momento antes de volver a hablar -Me gustaría entrar a Akatsuki, para un mundo de paz-

De fondo, Tobi hacía pucheros -No creo que eso te mate...- Murmuró en voz baja; sin embargo, el pequeño rubio logró escucharlo

Inseguro, decidió preguntar -¿Está seguro, Tobi-san?-

Antes de que el pelinegro conteste, Hidan interrumpió, con un murmullo molesto -Y le sigue diciendo así...-

El Uchiha se cortó a la mitad de su palabra y se volteó a gritarle -¡Tú cállate Hidan! De verdad que hay veces en las que eres insoportable-

De alguna manera, Hidan s quedó callado, (Probablemente porque sentía su mirada asesina marca Uchiha bajo la máscara) y se volvió hacia Naruto nuevamente, luciendo orgulloso y muy satisfecho -Ahora... ¿en qué iba? Ah, sí; Tú no debes preocuparte de nada, estoy completamente seguro, te protegeré ¿está bien? -

Cuando el Uzumaki asintió, Pain tomó la palabra -Jinchuuriki del Kyuubi ¿Eh?, Esto es un regalo del cielo a un dios como yo-

Deidara, quién estaba jugando a las cartas junto con Kakuzu, ahora sí que tuvo curiosidad; ese tonto nunca hacía nada bueno -¿Tobi dice la verdad, líder? Qué novedad...-

Kisame también aprovechó para burlarse del pobre tonto -Con que el niñato dice la verdad esta vez...- Una sonrisa llena de colmilludos dientes pasó por su rostro, viéndose amenazante -Que sorprendente-

Un ofendido Óbito, digo, Tobi, los encaró -¿Novedad? ¡Ustedes son malos! Kisame-senpai-baka, Deidara-senpai-baka- Terminó haciendo un puchero bajo su mascara anaranjada

Konan apartó la mirada de su libro, mientras les ponía a todos un papel explosivo de forma silenciosa, les dió una mirada fulminante y siguió con su lectura, pero pronto tuvo que hablar con una voz tan vacía y fría junto con una expresión que parecía hecha en piedra -Dejen de discutir, el niño ya está asustado, idiotas-

Naruto se removía incómodo, recordando días no muy lejanos en donde la ignorancia gobernaba sobre la sensatez

Eso, por supuesto, llamó la atención de Pain y Konan, quienes apartaron la mirada hacia el rubio

Konan, siendo la más cuerda en ese lugar, decidió preguntar con toda la delicadeza con la que se le era posible -Chico-

Su voz fría lo hizo estremecerse, pero aún prestó atención a su dirección -¿Señorita?-

La peli azul suspiró, eso sería difícil si le temía tanto -¿Cómo aprendiste sobre el zorro?-

El pequeño balbuceó cosas inentendibles por unos instantes, antes de que su voz se volviese más fuerte -Prácticamente todo el mundo me lo dice, señorita-

Siendo también una huérfana despreciada, ella entendió de inmediato las connotaciones de su afirmación, se puso más seria de lo que había estado en mucho tiempo, mostrando fuertemente sus emociones por primera vez en mucho tiempo, haciendo su declaración -Es todo-

Cerró su libro de golpe, haciendo un fuerte sonido, mientras papeles comenzaban a revolotear furiosamente a su alrededor, cortando a cualquiera quien se le acercase -Destruiré esa aldea patética, los niños no debes sufrir así- Su propio rencor guardado desde la niñez también salía a flote, mezclándose junto con sus sentimientos y emociones actuales -Iré, lo quieran o no-

Pain intentó hacerla entrar en razón -Konan, sé que es terrible, pero debes calmarte, no conseguirás nada si te alteras-

Pero ella no escuchaba, el viento comenzó a reprimirse y condensarse, las cosas caían, las cortinas fueron rasgadas y la peli azul estaba tranquilamente, pero bastante enojada, en el ojo del huracán de papel furioso

Nunca pensaron que pudiese hacer tanto daño

-¡KONAN! ¡Tranquilízate! ¡Destruirás todo aquí! - Kisame le gritó a Konan, pero ella ya no escuchaba nada, o a nadie

Pronto, se oyó la una voz de mando, era Pain -Konan, detente en este instante, es una orden-

La chica se giró, alterada, con una mirada aterradoramente fría y con un aire de desprecio, aunque no se dejó intimidar y se repitió -Ahora-

Los papeles comenzaron a bajar la intensidad, los Akatsuki comenzaron a salir de sus lugares seguros...mientras Deidara levantaba una lámpara de pie

Konan se paró frente a Pain, con una mirada oscura

Cuando levantó la mirada, se veía preocupada, con lágrimas a galopadas en las esquinas de sus ojos y pura rabia e impotencia acumulada en su rostro -¿¡Quieres que me tranquilice?! ¡¿Cómo esperas que lo haga?!- Estaba histérica, ella jamás gritaba, no alzaba la voz y siempre era muy educada y tranquila, más no en esta ocasión -¿Es que acaso no lo ves? ¿soy la única que ve el maltrato? ¿No te recuerda...a nosotros?- Parecía débil, pero ellos sabían que era una bomba a punto de explotar -Él sufrió, quizás peor que nosotros ¡Y mira donde estamos! ¡Somos malditos criminales, Nagato! ¿no puedes entender eso? ¡criminales! ¡criminales rango S! Ni siquiera nosotros podríamos hacer una cosa como esa... ¿cómo puedes decirme que me calme? -En este punto, lágrimas corrían por sus mejillas, Pain se acercó y la abrazó, dándole consuelo

Pain se separó un poco de su compañera y le habló, quitando las lágrimas de su rostro -Konan, tranquila, sé que es patético, pero debes guardas la compostura, esa aldea probará de primera mano un poco de nuestra furia ¿está bien? solo...aguarda un poco-

la chica asintió, con sus ojos hinchados y su respiración agitada, antes de que el pequeño Uzumaki se le acercara torpemente con un pañuelo en su mano, el cual le extendió, ofreciéndoselo -Señorita, las chicas bonitas como usted no deberían llorar, porque después tendría que arreglarse para quedar bonita nuevamente- Luego, con una sonrisa brillante y su sentido infantil, le dió un beso en la mejilla -Calma-

Sasori, con su típica voz libre de sentimientos, habla -Con qué arreglarse, eh...igual que tú Deidara, ¿Haces cosas de chicas, acaso?-

Podía sentir la clara burla del pelirrojo, por lo que el malhumorado rubio mayor tomó la lampara que acababa de poner de pie como arma -Cuando te atrape, Sasori-Danna... ¡Te convertiré en astillas!-

Con esto, se lanzó hacia adelante con su arma improvisada, más en último momento el pelirrojo de hace a un lado, fallando su tiro por poco, irritando aún más a Deidara -Eh, Deidara, se necesitará más que eso para derrotarme, soy un ser perfecto, duradero y eterno, no como tú-

El rubio se giró enojado hacia su dirección, ahora ocupando la lampara como una especie la espada -¿Ah sí? Demuéstralo, Marioneta-

La voz del marionetero se oyó en la sala -Cuando quieras-

Antes de que comenzara una nueva pelea, Naruto exclamó -¡Otra chica! Yo pensé que la señorita era la única-

Esta vez, Deidara le gritó -¡Soy un hombre! Maldito envidioso, solo lo dices porque mi cuidado cabello es mejor que el tuyo, niño-

Naruto le respondió de vuelta -No porque también seas rubio significa que te envidie! -

-Tu no lo entiendes, pequeña alma- Comenzó Deidara, como un filosófico, mi rubiosidad es más encantadora y linda que la tuya, porque es arte; ¿Sabes lo que es el arte?- Antes de que contestase, una pequeña explosión sonó atrás de él, con una cara de enloquecido -El verdadero arte es aquel que brilla en su máximo esplendor antes de desaparecer por siempre… ¡así como yo!-

Soltó una risa maniática -Ahora ¡Ahógate en tu miedo! ¡Muéstrame tu desesperación! ¡Llora como niño perdido! ¡PORQUE MI ARTE ES UNA EXPLOSIÓN! -

Fue entonces que Sasori volvió a hablar -El verdadero arte es la belleza eterna, algo que dura para siempre, la perfección, como yo- El pelirrojo de la arena le sonríe con sorna al explosivo rubio, haciendo que lo fulmine con la mirada

Kisame se golpeó la frente mientras murmuraba -Si las miradas mataran...-

-Aquí vamos de nuevo...- Un hombre, mitad blanco y mitad negro, con pinta de aloe vera desapareció entre la tierra, prácticamente fue tragado por el piso

-¡Oh, por favor! ¡jódanse los dos, no pienso tolerar sus estúpidos traseros de nuevo!- El peli plata insultó a ambos y simplemente se quedó a ver el drama, antes de escuchar un murmullo proveniente a su lado, quien miraba a un lado especifico, el lugar de desaparición de Zetsu, para ser exactos "No sabía que las plantas caminaban"

El hombre se carcajeó -Tú, niño, tienes buen ojo, ¿cuántos años tienes? a Jashin-sama no le importaría otro seguidos, sabes?-

Kisame interrumpió antes de que contestase -O otra víctima- Su sonrisa aterradora seguía allí, como una peligrosa advertencia

Hidan no pareció notar esto, pues al afirmarlo, ambos empezaron a pelear -¡Era sarcasmo, maldito idiota masoquista! - el aterrador hombre-tiburón gritaba, mientras el otro respondía con furia -¡Pues yo no! ¡Estúpido tiburón, es una buena adición en nuestra sagrada religión! -

Allí se desconectó, yendo con la única que parecía no querer dañarlo...o algo así

La Dama del cabello azul

En cuanto más la miraba, más parecía un ángel, alguien que podría protegerlo, casi como... una madre

Fue y se paró junto a ella, quién más relajada, tomaba un té, sentada elegantemente en una silla, mientras miraba las peleas en su salón

dejó su taza a un lado y lo subió a su regazo, acariciando su cabello -¿cómo me decías que te llamabas?- Con toda la amabilidad que pudo reunir, preguntó, algo tosca, pero al rubio Uzumaki no pareció importarle -Mi nombre es Uzumaki Naruto, ¡y tengo cuatro años!

-Debes ser tan grande ya...- Konan estaba algo incómoda, no había tratado con niños de su edad antes, de hecho, con casi ningún niño; por lo que trató de imitar a las pocas madres que vió durante su estadía en ame -Quieres…- Apretó los labios y se armó de valor -¿Algo para comer? -

Asintiendo, lo dejó en el piso y se paró, caminando hacia la cocina; Naruto la siguió, siempre manteniéndose detrás de su figura

Allí, le sirvió un vaso de leche y un poco de galletas, ¿a los niños les gustaba eso, ¿verdad?

El chico parecía nunca haber visto aquello en su vida, pero lo disfrutó mucho

Terminó de comer, pero no pidió nada más, por lo que Konan dejó el plato y el vaso para lavar y regresó a la sala del lugar, con naruto detrás de ella

Era un buen niño

a Konan le agradaba, era tranquilo, pero no demasiado para ser incómodo, y no comentó sobre sus esfuerzos de tratarlo bien, parecía feliz con su trato brusco; Konan, sin darse cuenta y en contra de su voluntad, sonrió levemente ante el pensamiento

Pero luego frunció el ceño ante el ruido de sus subordinados

Se dirigió hacia Nagato, con el niño aún detrás suyo, lo levantó y se lo entregó -Ya lo alimenté, ten, es de tu familia, Nagato-

Casi imperceptiblemente, los ojos de ambos se iluminaron ante la idea de una familia real, aunque ninguno quiso tener falsas ilusiones

No deberían vincularse con el niño de ninguna manera, después de todo, tenía posibilidades de morir en la extracción, pero por otro lado...solo era un niño

estaba hambriento de cariño, de una familia

Bien podrían ser la suya en lo que todo ocurría ¿no?