Aramis Gremory tenía un problema con nombre y apellido: Issei Hyoudo, un joven estudiante de segundo año de la academia Kuoh que había llegado por mero azar a su vida y por desgracia parecía ser una especie de faro que podía convertir hasta a el más malo de los malos en un ser… no despreciable, si, no iba a decir que los convertía en personas agradables pues jamás le parecieron agradables.
Todo empezó por la mujer que intentó asesinarlo… énfasis en lo intentó, pero por fortuna tomó la decisión correcta a tiempo y se contactó con su hermano mayor, para que tomara acciones en el asunto, pudo haberlo hecho él mismo, estrangulando a esa sucia gallina, pero, pero, peeero, tenía que mantener una buena relación con los Ángeles caídos.
La siguiente fue Ravel Phenex y su hermano, primero porque Aramis no deseaba casarse, y si bien la había rechazado cortésmente, Riser Phenex no estuvo contento con que "mancillara" a su hermanita. Aramis entornó los ojos, ¿no era peor casarse con ella? Porque el inframundo no iba a estar contento hasta tener la nueva generación que tanto esperaban, y él ¡Satán! ¡Él no se iba atrever a tocar a Ravel quien era prácticamente una niña!
Y para ser sincero una niña, mujer, específicamente no le agradaba, de lo contrario no habría ignorado tan tajantemente a Sona o a Seekvaira, pero siendo sincero su corazón latía más por Riser que por la pobre Ravel.
Y ahí es cuando su problema número uno se convirtió en su problema número uno, a él le gustaba Hyoudo Issei, y puede o no que fantaseara con que Issei se presentara como Omega con el único deseo de poder marcarlo y que toda su manada lo aceptara, pero tenía este pequeño problema, con Issei, quién parecía atraer a cada mujer con la que se topaba como miel a las abejas, y eso no auguraba nada bueno con respecto a su casta.
Por ejemplo, había encontrado a esta monja bastante interesante, Asia sin duda era una adición muy valiosa para su nobleza e inmediatamente le había tomado mucho cariño —¿así se sentía Sirzechs cuando le demostraba su cariño? —, así que de inmediato la comenzó a ver como su pequeña hermana, pero Issei, Issei, ¡dulce Satán!, él la veía como una potencial pareja y no sólo él, sus padres también, se sentía muy traicionado por Asia, pero aun así no podía dejar de amarla como a una hermana.
Luego estaba Akeno, su desvergonzada reina también osaba coquetear con Issei y luego fingir demencia cuando la observaba deseando que su poder surgiera de sus ojos, ¡y luego tenía el descaro de burlarse de él! "Me tiene muy descuidada, amo Aramis" solía decir, y el simplemente cerraba los ojos y apretaba la mandíbula.
Afortunadamente Koneko lo había dejado pasar sin pena ni gloria, porque sería un verdadero problema sacarle a esa gata de encima a Issei.
—¿En qué piensas hermanito? —alzó la mirada encontrándose a Sirzechs en sus narices.
—¿No tienes un cachorro que cuidar? —preguntó con hastío, sabía bien que, si bien a su hermano le encantaba hacerlo enojar y molestarlo, no tenía tanto tiempo para ir al mundo humano como para desperdiciarlo a la ligera.
—Si, y espero que tu tengas uno pronto —Aramis alzó una ceja.
—Creí que la manada me había dado el visto bueno para esperar a que Ravel cumpliera la mayoría de edad o encontrara una pareja adecuada… para mí.
—Oh y como manada nos encontramos en el mismo acuerdo… pero el consejo no está de acuerdo —Aramis apretó los dientes y llevó una de sus manos a sus sienes.
—Diles que solo estoy en espera de que mi peón se presente.
Sirzechs soltó una carcajada, puede que, porque se estuviera burlando de él o porque conociera sus intenciones o ambas, definitivamente ambas.
—Nunca te había visto tan… encaprichado con alguien o siquiera haber mostrado interés —Aramis entrecerró los ojos, Sirzechs definitivamente conocía sus intenciones—. ¿Y si él no se presentara como omega?
—Sería una lástima por Ravel, porque no dejaría mi interés por Issei a un lado… pero el deber es deber y no quiero al consejo como un grano en el culo.
—No puedes tener a dos parejas, Aramis.
—No puedo marcar a ambos, pero un Alfa rara vez se deja marcar, ¿no es así? —Sirzechs apretó los dientes.
—No cometas el mismo error que yo.
—Tengo la esperanza de que Issei no sea como Serafall, que pueda formar una manada sin que la casta de mi amado se interponga —Sirzechs sonrió un poco.
—Yo también, hermano, yo también.
—Pero Grayfia también es una gran cuñada, deberías decirle a madre que la despida a ver si recuperan la llama de la pasión —Sirzechs puso los ojos en blanco e intentó ignorar a su hermano.
15-02-2022
