Sona se detuvo en seco cuando se encontró a Aramis Gremory fuera de la enfermería con una sonrisa de oreja a oreja, estaba actuando extraño.

—¿Tenemos que esconder un cuerpo? —Aramis la volteó a ver con extrañeza y después negó con la cabeza.

—No, ciertamente no todavía.

Sona miró preocupada al Heredero Gremory, desde el anuncio de su compromiso rara vez lo había visto y cuando lo vio, no había sido la mejor experiencia, aunque había descubierto una serie de insultos bastante creativos.

—¿Qué ocurrió entonces?

—¡Issei se presentó como Omega! —el ceño de Sona se arrugó sin que pudiera evitarlo e inmediatamente Aramis se dio cuenta.

—¿Qué pasa, mi pequeña gota de rocío? —Sona apretó la mandíbula, pero aun así sonrió.

—Creí que no querías casarte.

—Con Ravel no —explicó—. Llámame tonto idealista, pero… yo deseo casarme por amor y ciertamente no amo a Ravel.

—¿Qué hay de mí? —preguntó Sona, Aramis bajó la mirada, puede que no lo hubiera confirmado hasta ese momento, pero era demasiado tarde, quizá un año antes él hubiera estado saltando de felicidad, pero si Issei aun así hubiera aparecido en su vida no sabría qué hacer.

—Sona, no voy a mentir, ciertamente te quiero mucho y puede que en el pasado hasta te haya amado, pero si tengo que casarme por obligación, no quiero que seas tú quien viva con esa miseria —declaró él tomando a Sona por los hombros y luego la abrazó con fuerza—. Además, aún soy bastante tonto como para ganarte en un partido de ajedrez —Sona soltó una pequeña risita y se separó de él.

—Si, realmente lo eres —Sona miró al chico y notó que la ansiedad salía de él como un río desbocado—. ¿Qué pasa?

—¿Y si no es mi destinado? —mordió sus labios con ansiedad, sin embargo, Sona acunó las manos de Aramis entre las suyas—. ¡Me harán casarme con Ravel!

—Aramis, quisiera decirte que no te preocupes, pero lo mejor que puedes hacer es ponerles una condición que no puedan cumplir.

—¿Tú también crees que él no es mi destino? —Sona arrugó la nariz y negó con la cabeza.

—Con nuestras familias, no puedes aparecer simplemente sin un plan de respaldo —finalmente alzó la mirada y acunó el rostro de Aramis—. Ellos nos ponen requisitos absurdos por ser familiares de los Reyes Demonio, entonces nosotros también deberíamos de ponérselos. Ahora entra allí y averigua si es o no tu destino.


Cuando Aramis entró a la habitación no esperaba que el olor a malvavisco quemado fuera tan penetrante ciertamente no olía feo para él e incluso se le hacía agua la boca.

Amo Aramis —la voz de Issei hizo que todo su cuerpo se estremeciera—, amo Aramis, por favor…

Aramis se acercó a la camilla donde Issei se encontraba, claramente no tenía el saco del uniforme y probablemente tampoco la camisa, pues apenas alcanzaba a notar la camiseta roja que usaba bajo el uniforme.

—Estás en celo Issei.

—Lo s-siento —bajó la mirada y claramente se mostraba arrepentido, sin embargo, se notaba que quería tocar con desesperación a Aramis, y él de cierta forma estaba aterrado de tocarlo y no encontrar la marca que los uniría.

—No tienes que disculparte por nada.

—Amo Aramis, le dije que quería tener un harén enorme y… no estorbaría en su camino después de eso… pero… pero estoy tan mojado y…

Aramis apretó la mandíbula, pues si no lo hacía terminaría por marcar ahí mismo a Issei, fuera su destinado o no. Cerró los ojos y decidió que una retirada estratégica era lo mejor para su cordura. Estaba dispuesto a retirase en aquel momento, Issei lo notó e inmediatamente lo atrapó de la muñeca.

Todo ocurrió bastante rápido, una tenue línea que parecía un dragón recorrió la muñeca de Aramis, apenas notó esto y de inmediato él tomó a Issei por el cuello con la otra mano. Issei esperaba con temor que fuera un toque doloroso, pero fue todo lo contrario, fue una caricia bastante suave que lo llevó con delicadeza directo a los labios de Aramis.

Y lo besó.

Lo beso tan lenta y profundamente que Issei pensó estaba arrancando todos los suspiros que podría haberle dedicado a otra mujer y los había tomado para él.

—Tengo que algo arreglar —susurró sobre sus labios. A regañadientes se separó de él y salió rápidamente de la enfermería.


21-02-2022