RocketCapítulo 7: Truck Crash (original Beast Wars episodio 10)

Es mediodía, Rangu y Rakkun han ido han ido a explorar uno de los lagos del planeta, y a Rangu le llama la atención una planta que está debajo de una roca.

- ¡Ah! Aquí hay un nuevo espécimen. ¡Vamos, Mmi! ¿Me ayudas o no?

- Agggh Desde luego. -le responde ella. - Disculpa mi falta de entusiasmo por las malas hiervas de nulo color, pero es que no te das cuenta que aquí somos un blanco fácil. ¡Un blanco! Y aun así, te paras para oler las rosas o… Lo que sea eso.

- Ay, Rakkun, me alisté en calidad de investigador. - Comienza a explicar Rangu. - El hecho de haber topado con los Rockets no es motivo para dejar del descubrir cosas nuevas.

- Sí nos encontramos con las fuerzas de Eric, quizás descubras que no es aconsejable entretenerse con la floricultura. Deberíamos estar ideando tácticas de batalla.

- El conocimiento del terreno es una ventaja en la batalla, Rakkun. Tú eres una soldado, deberías saberlo.

- Dudo mucho que esta plantita sea decisiva. ¡Pero bueno! ¡Si te empeñas en tenerla, destruiré la roca!

Rakkun saca su bate, pero Rangu detiene el batezo. Él se fija en una pequeña roca en la base de la grande, así que usa su bate como palanca para quitarla de en medio y que la grande caiga rodando.

- ¿Lo ves? Más vale maña que fuerza. No siempre hay que emplear la violencia.

- Puede ser, pero yo creo que se te ha embotado el espíritu guerrero, Rangu. En nuestra lucha contra Eric, nada puedes descubrir que nos ayude de este hierbajo despreciable. - Tras esta declaración, Rakkun escupe a la planta y se marcha, pero la planta le manda un regalito: una bola con pinchos que se le engancha en mitad de la espalda. - ¡OE! ¡Quítame esto de encima! ¡No puedo alcanzarlo! ¡Quítamelo!

- Espera, espera. - Rangu ayuda a Rakkun y le quita lo que le ha lanzado la planta. - Juajuajuajua Se te ha enganchado justo en el único sitio donde no alcanzad. - Entonces, la bola de pinchos empieza a romperse y de ella sale otra planta. - ¡Fíjate! Es su manera de esparcir la semilla. Ya hemos aprendido algo.

- Oh, sí: Que le pegue un tiro a la ensalada antes de comérmela.

- Juajuajua Vamos, a ver si encontramos mas espécimens.

- ¿¡Qué os parece un felino!? - Dice Caith Sith, que aparece en medio de las rocas del lago y comienza a disparar sus misiles.

Rangu y Rakkun se ponen tras dos rocas separadas y comienza el fuego cruzado, pero Caith Sith dispara a una roca, provocando su derrumbe y atrapando a Rakkun. Cuando Rangu corre en su ayuda, Caith Sith aprovecha para llevar a cabo su plan.

- Tengo u espécimen de Moguri reservado solo para ti, Rangu. ¡Disfrútalo! - Caith Sith dispara un Moguri robótico de su brazo que se engancha al pecho de Rangu, pero este contraataca con un balonazo y le tira contra un tronco seco que está al borde de la cascada. A causa del impacto, el tronco se rompe y cae junto a Caith Sith por la cascada mientras se le oye gritar.

A su vez, Rakkun logra liberarse de la roca y ve lo mucho que sufre Rangu, así que lo lleva la base para que lo traten.

- ¡Estabas ahí para protegerle! - le echa en cara Kiara.

- ¡Nos tendieron una emboscada! ¡Y no me recuerdes cual es mi trabajo, enana, o te tiro por la taza del water!

- ¿¡Quieres intentarlo ahora, cara de pedo!?

- ¡Eh eh eh eh! ¡Vale ya! - dice Hebi, parando la pelea. - Aunque me encantaría ver cómo os saltáis los dientes, mejor lo reservamos para mi cumpleaños. Ahora hay problemas más urgentes. - Tras despejar la mente de Kiara, ella mira preocupada la cámara de recuperación, donde dentro está Rangu. - Juan, ¿qué has descubierto?

- Parece ser una mina viral. Se ha fusionado con su núcleo; no puede desactivar el partner con esa cosa pegada.

- ¡Entonces vamos a quitársela! - Propone Kiara. - ¡Ya le dañaron bastante los bots en el viaje de vuelta!

- No se puede. La mina ha desviado todas sus funciones vitales hacia sí misma. Si se la quitamos… aguantará menos de un minuto. - Kiara muestra su preocupación hacia esa noticia. - Y aun peor: después de eso, la mina explotará, liquidando a todos los que estén cerca.

- Dios mío… ¿Por qué? ¿Qué pretenden?

- ¿Has dicho que es una mina viral? - Pregunta Rakkun. - Conozco los inventos de Caith Sith. Este tiene el propósito de convertir a Rangu en un cobarde para que nos lleve a la derrota, y él tiene el antivirus.

- Tiene que haber alguna forma de detener el proceso. - Dice Juan, pero algo le sorprende.

Se empiezan a escuchar golpes y disparos dentro de la cámara de recuperación, hasta que su compuerta es derribada de un puñetazo y sale Rangu, con los ojos eyectos en sangre.

- ¡Muy bien! ¿¡Quién quiere jarabe de palo!? - Al ver a Rangu tan lleno de ira, todos se quedan sorprendidos. - Nadie me lo quitará. ¿Entendido? - Todos están en alerta, pero la primera en moverse es Kiara para intentar calmar a Rangu. - ¡Quietos, u os vuelo la puta cabeza! - Al ver lo que está apunto de hacer, Juan le agarra para pararle, y Hebi sujeta a Kiara cuando a esta le fallan las piernas de la impresión de ver a su admirado jefe a punto de matarla. - ¡No me dais miedo! ¡No temo a ninguno de vosotros!

- ¿¡No dijiste que ese chisme iba a convertirle en un cobarde!? - Le pregunta Juan a Rakkun mientras se esfuerza en evitar que Rangu se suelte.

- No dudo de que ese era el propósito, pero Caith Sith es famoso por su incompetencia. Yo diría que al contrario: lo que tenemos a un majareta interesante.

- ¡Rangu lo superará! - Dice Kiara reincorporándose. - ¡Venga jefe, resiste! ¡Puedes hacerlo! Por favor.

- ¡Es demasiado! ¡No puedo luchar contra ello! ¡Desactivad mis armas! ¡Encerradme!

Al recibir esa orden, Kiara muestra una tristeza enorme al tener que hacerle eso a Rangu.

Mientras tanto, en la base de los Rocket, Caith Sith se encuentra en su laboratorio, cuando recibe la visita de su amado líder.

- Caith Sith, bieeeeeen~. Estaba esperando tu informe.

- Se lo he pegado, lord Eric. ¡Y bien pegado!

- Excelente, ¿y el antivirus?

- Solo hay uno como ordenaste, está detrás de ti. - Caith Sith le muestra el antivirus a Eric y este empieza a deleitarse con él.

- Jajaja A estas alturas, Rangu Gamer ya habrá cambiado el rostro de su honor por la bonita palidez Cenicienta de un cobarde. Bieeeeen~ Pero no querrá seguir en ese estado. Maaaaal~ Así que, cuando al frente de esa panda de burros, intente un ataque para conseguir el antivirus, esa será su última batalla en la guerra de los streamers.

Volvemos a la Oak, a la zona de celdas, donde Rangu está encerrado en una, luchando por salir. Tiene los puños despellejados y ensangrentados de los golpes a la pared, y las palmas quemadas a causa de los barrotes de energía.

- ¡¿Y tú qué quieres?! - Le grita a Kiara, la cual ha ido a verle. Su expresión demuestra tristeza al ver a su jefe en ese estado. - K-Kiara… Kiara disculpa… ¡Es difícil de controlar!

- ¿Aun queda algo del viejo Rangu Gamer? - Le pregunta Kiara, a lo que Rangu le responde que sí, que todavía queda algo dentro de él. - No lo sueltes, jefe. No dejes que ese chisme te haga perder el control.

- ¡No sé si puedo vencerlo! … Pero… creo que sí podré… adaptarme a ello. ¡Quizás logre dominar esta agresividad! E incluso sacarle provecho.

- ¿De verás? ¡ya lo sabía! Eres muy guapo para que un resfriado acabe contigo. ¡Vamos allá!

Pasamos al puesto de mando; Hebi, Juan y Rakkun están sentados en la mesa hablando.

- ¿Qué quieres decir con sacarle provecho? - Le pregunta Juan a Rakkun.

- Rangu es una maquina de guerra. Sugiero que lo llevemos hacia los Rockets, lo armemos hasta los dientes y le quitemos la correa. Si queremos el antivirus, esa es la manera de conseguirlo.

- ¡Eh eh eh eh! Nada me pondría mas cachondo que ver cómo les sale el tiro por la culata a los Rocket. - Afirma Hebi. - Pero te olvidas de un pequeño detallito.

- Que a Rangu le volarían por los aires. - Dice Juan. - Un gran problema.

- Bueno, eso depende el punto de vista.

- ¡Eh, cállate, cara antifaz!

- En realidad, no es mala idea del todo. - Dice Rangu, que ha sido liberado por Kiara, cosa que molesta a Juan, pero ella asegura que lo tiene dominado. - Creo… Creo que lo puedo lograr. Encauzando este nuevo instinto bélico, ¡podremos atacar su base! Y con vuestra ayuda, hacernos con el antivirus…

- Sí, tan sencillo como robarle el caramelo a un niño. - Secunda Kiara. - Entramos a bombazo limpio en el laboratorio de Caith Sith y trincamos el antivirus. Solo queremos que el jefe vuelva a ser normal.

- ¿Sí? ¿y qué pasa si explota? - Pregunta Hebi.

- Es un riesgo que hay que asumir. - Responde Rakkun.

- Eh, ellos me convirtieron en lo que soy ahora. ¡Creo que ya va siendo hora de darles las gracias, SÍIIIIIIII! - A Rangu se le vuelve a ir la cabeza y dispara dentro de la base, activando la alarma. - ¡Agrrrrrrh, malditas sirenas de alarma! ¡Callaos!

Rangu comienza a disparar a los monitores de la base y todos se ponen a cubierto debajo de la mesa.

- ¡Hay que detenerle antes de que se haga daño a sí mismo! - Idea Juan.

- ¿¡A sí mismo!? ¿Y a nosotros qué? - Pregunta Hebi.

Juan entonces aprovecha y salta sobre Rangu, inmovilizando. Kiara y Hebi también van a sujetarle para poder desarmarlo, pero la ira de Rangu es aun más fuerte que antes y aparta a todos con mucha facilidad.

- ¿No lo comprendéis? ¡Cómo dice Rakkun, debemos atacar a los Rockets de la forma que ellos entienden: Con fuerza y rapidez en su punto más débil! Pero si vuestra cautela supera vuestro valor ¡Que os jodan a todos, no os necesito! Yo mismo lo solucionaré.

Tras su discurso motivador, Rangu abandona la base y vuela a toda velocidad dirección a la Blaze.

Kiara no se le ocurre otra que ir al arsenal a armarse, pero es detenida por Rakkun.

- Esta no es la manera, Kiara.

- ¡Tenemos que ir a apoyarle!

- ¡Es una acción suicida! ¡Carece de estrategia, es pura y ciega agresividad!

- ¡Quizás sea lo que nos hace falta: menos intelecto y más balas!

- Intenta pensar qué haría Rangu. El viejo Rangu, claro está. - Kiara pregunta qué haría. - Mmmm Negociaría así.

En la base Rocket, Borja ha llamado a Eric y a Caith Sith.

- Capto una transmisión ranger. Se oye untando confusa debido a la interferencia de los bots, pero-

- Sintonízala bien. - Borja obedece y se empieza a oír a Kiara.

- Base Rocket, ¿me recibís?

- Sí, duendecilla. Habla, ¿qué tienes que decir?

- Escúchame, pedazo de descerebrado, menuda chapuza el cambio de personalidad que le habéis hecho a Rangu. Vuela hacia vosotros llameantes de ira, y está armado para combatir a base de bien, así que enviadnos ese antivirus antes de que acabéis cómo berberechos al vapor.

- Cualquier renegado ranger que ose entrar en nuestra base no sobrevivirá. Eric, cambio y corto. - Tras cortas la conexión con Kiara, Eric le da un zurriagazo a Caith Sith y le llama gato incompetente.

Hebi pregunta que qué tal ha ido la conversación.

- No ha funcionado. Solo hemos logrado ponerles sobrevino, y ahora nos están esperando. ¡Tú y tus maravillosas ocurrencias!

- Está claro que solo Rangu puede pensar como Rangu. - Dice Rakkun. - En cuanto a nosotros, debemos pensar por nuestra cuenta.

Mientras, Rangu ya ha llegado a la base Rocket y comienza a dispararle bajonazos. Eric le pide a Tsuki informe de situación.

- Tres impactos directos. Hay una brecha en el casco exterior.

- ¡Karma Doc, destruye al intruso!

Rangu avanza por el boquete que le ha hecho a la nave, pero detrás de él aparece Doc, quien le dispara una de sus inyecciones mientras suelta su carcajada, pero Rangu la consigue parar y se dirige hacia él.

Al ver que avanza, Doc compresa a usar las metralletas de sus garras, pero Rangu sigue avanzando pese a los impactos; de pronto la sonrisa desquiciada de Doc da un giro de 180 grados al ver qué le tiene delante.

Rangu coge por el cuello a Doc y lo ensarte contra la pared atravesándole el abdomen con su propia inyección.

- ¡Ha entrado! - informa Tsuki. - ¡Y se acercan los demás rangers!

- ¡Acompaña a Borja Pavón y defended el perímetro! ¡Dayo Script, detén a Rangu YA!

- ¡Dayo le detendrá!

Dayo avanza por los pasillos hasta que empieza a escuchar los rugidos de Rangu, así que opta por ponerse a cubierto en una pared.

Al escuchar los pasados de Rangu cada vez más cerca, empieza a mirar por su alrededor, pero no ve nada; hasta que los brazos de Rangu abren un agujero en la pared detrás de Dayo y lo arrastran hacia la oscuridad, oyéndose un crujido y después silencio.

Y como Tsuki había informado, los demás rangers comienzan un asalto frontal contra la Blaze, donde inician un fuego cruzado contra Borja y Tsuki. En un momento dado, Kiara aprovecha una distracción proporcionada para adentrarse dentro de la base.

Rangu ya ha conseguido llegar al laboratorio de Caith Sith, pero el antivirus no se encuentra por ningún lado, y él ya ha llegado a su limite: Rangu empieza a vomitar sangre, le cuesta más respirar y cae de rodillas al suelo.

- ¿Acaso buscas esto? - Pregunta Eric, saliendo de las sombras con el antivirus en mano. - Este choque de camiones te sienta bien. El viejo Rangu nunca habría llegado tan lejos.

- ¿Qué es… lo que quieres?

- Tu obediencia, a cambio del antivirus. Bieeeeen~

- ¿Y… si me niego?

- No puedes negarte. Maaaal~ No si quieres sobrevivir. Unete a mí o perecerás.

Eric le extiende la mano al moribundo Rangu, pero este recuerda las palabras de Kiara: "¿Queda algo del viejo Rangu? No lo sueltes, jefe. No dejes que ese chisme te haga perder el control."

- ¿¡Ah, sí!? ¿¡Entonces por que no ponemos fin a esto de una vez por todas!? - Dice Rangu, levantándose de golpe y arrancando el Moguri del pecho, activando así su autodestrucción.

- ¡Estás loco! ¡Nos destruirás a todos! - Eric comienza a huir al ver la barbarie que ha cometido Rangu, dandole la espalda.

- ¡Solo es un truco que he aprendido he aprendido de una flor, Eric!

Rangu utiliza las pocas fuerzas que le quedan y lanza el Moguri hacia Eric, enganchándose en su espalda, donde no puede llegar, soltando así el antivirus y pidiéndole ayuda a Caith Sith. Por suerte, Kiara aparece y lo coge antes de que el antivirus se rompa contra el suelo.

consigue curarlo. - ¡Sí, lo conseguimos! ¡Vámonos de aquí antes de que ese chisme explote!

Kiara y Rangu huyen corriendo de la base y les siguen los demás. Mientras, Eric le pide a Caith Sith que le quite el Moguri de su espalda, pero ya es demasiado tarde, el Moguri explota destruyendo parte de la nave Rocket.

A la mañana siguiente, Rangu despierta en su cama, cubierto de vendas, y tiene sentada a su lado a Rakkun.

- ¿Estás velando por mí, Rakkun? No es propio de ti.

- Simplemente saqué la pajita mas corta. Bueno, qué demonios, me alegro mucho de que hayas vuelto.

- ¿A casa, o a la normalidad?

- Sí.

Antes de abandonar la habitación, Rakkun le sonríe por primera vez a Rangu, y ve que le ha regalado una maceta con la flor que encontraron al principio ya florecida.

-FIN-