Capítulo 8: Victoria (original Beast Wars episodio 12)

Estamos en la base de los rockets, en el laboratorio de Karma Doc. Eric está junto con los demás rockets experimentando con un cristal de Bits.

- ¡Bien, bien! Casi está conseguido. - Decía Eric, deleitándose al ver que la segmentación del cristal va como lo tenía planeado. - Este puede ser el proceso de refinado que busco. Bieeeeeen~

Pero no todo sale tan bien como él pensaba. El refinamiento se descontrola y destruye el cristal de bits.

- ¡Mal! ¡Maldición! ¡Borja Pavón, traeme otro cristal de bit ahora mismo! ¡BIEN!

- ¡NO! ¡Estoy harto! ¡Me niego a seguir a un jefe tan inútil ni un minuto mas! - Le contesta Borja, más enfadado de lo costumbre. - ¡Has desperdiciado nuestros preciados bits por ultima vez, EricRod!

- ¡Dayo quiere luchar AHORA!

- ¡Pagaréis caro esta insubordinación! ¡Caith Sith, ocúpate de ellos!

- ¡Prefiero ocuparme de ti, Eric! - Decía Caith Sith mientras, junto a los demás, apuntan con sus armas hacia Eric.

Lo que los rockets no saben es qué están siendo observados. En la base hay una cámara oculta que retransmite lo que ocurre al monitor de la base de los rangers.

- ¡Uy! Qué mal rollo hay en el ambiente. - Decía Kiara viendo tal panorama. - ¡Me encanta tener televisión por cable!

- Creo que hemos colocado esa cámara espía en el momento oportuno. - Decía Juan.

- ¿¡Hemos!? - replica Hebi, como siempre. - ¡Fui yo quien se jugó el cuello peludo allí fuera, no te digo!

- ¡Shhh! Mirad. - Decía Rangu, señalando el monitor.

Los rockets han empezado a atacar a Eric, el cual se oculta detrás de un cristal de bits enorme que tienen guardado en una escafandra. Al final, de tantos disparos, el cristal de bits estalla y destruye la cámara.

La explosión es tal que los rangers la sienten desde su base como si fuese un terremoto de gran magnitud. Lo único que rompe tal tensión es Kiara diciendo "por dios".

Los rangers entonces deciden ir a explorar la base rocket, la cual está completamente destrozada.

- Ese lugar… ha quedado totalmente arrasado. - Dice Kiara al ver el panorama.

- En efecto, no detecto ni rastro de vida. - Aporta Juan, que trae consigo un escáner. - Ni tampoco señal energética alguna.

- ¿Se puede confirmar ese dato? - pregunta Rakkun, bastante preocupada.

- ¡Oye! Sus sensores no mienten, Bobakkun. - Suelta Hebi, atacando a Rakkun.

- Por lo tanto, la situación en este planeta ha dado un giro inesperado, amigos. - Dice Rangu. - Todo indica que los rangers… hemos ganado la guerra.

Al final, los rangers deciden introducirse dentro de la base, donde todavía hay llamas de la explosión, y los ordenadores están destrozados, básicamente está todo muerto.

- No hay resto de vida. - Señala Juan. - Pero los reguladores de los campos de bits aun funcionan.

- ¡Al pillaje y al saqueo, por fin! Jejejeje - Suelta Hebi, jugando con una barra de hierro, cuál pirata.

- ¡Solo repuestos para el motor! - ordena Rangu. - Sigue siendo una nave rocket, y por ello muy peligrosa.

- ¿Sí? ¿y entonces porque no va por delante la vieja cara antifaz?

Jugando con la barra de hierro, termina golpeando a Rakkun sin querer, o eso dice él.

- Sí… es lo lógico… me parece bien… - Dice Rakkun, sin inmutarse por el golpe.

- … ¡Joder! ¡La estoy chinchando a tope, y no se pica lo más mínimo! ¿Qué le pasa?

- … ¿Es que no te das cuenta? - Le pregunta Rangu.

Rakkun guía al grupo hacia la cámara donde guardan los bits bajo cuidado, bate en mano por si acaso.

- Lo que buscáis está aquí. No noto ninguna presencia hostil, pero seguiré mirando.

Rakkun avanza por los pasillos de su antigua nave dejando atrás al grupo.

- Eh, jefe. Tengo una duda. ¿Qué vamos a hacer ahora con Rakkun? - Pregunta Hebi.

- No comprendo, ¿qué quieres decir?

- ¡Piénsalo! Verás: sigue siendo una rocket. Solo está con nosotros porque sabía que ganarías, no porque creyese en nuestra misión. ¡Es una guerrera! Si ya no tiene enemigo ¿contra quién va a luchar? - Rangu decide no pensar en ello y va a por los bits. - Oye, este no es momento para mostrarse débil, grandullón. ¡Te apagará como una vela en cuanto le des la espalda!

Mientras tanto, Rakkun sigue explorando la nave, viendo si es verdad que sus viejos camaradas ya no están entre ellos.

Estando a la defensiva, nota que una garra se acerca sigilosamente por su espalda, pero cuando está a punto de atacar… Era Kiara jugando con una garra destrozada de Karma Doc.

- ¡Ja! ¡Broma!

- ¡¿Dónde lo has encontrado!? - Pregunta Rakkun enfadada, y Kiara le responde que estaba por ahí tirado. Del cabreo, Rakkun le quita la garra de las manos. - Ay de ti, Karma Doc. Yo le conocía, Kiara. Esta es la garra que aterró a tantas víctima. Qué acabara así…

- Awww qué pena. ¿Quieres un abrazo?

Antes de que Rakkun le haga algo a Kiara por chincharla de esa manera, aparece Hebi diciendo que ya pueden volver a la base, pero Rakkun decide quedarse un rato mas.

Esa misma noche, en plena tormenta, los rangers se dedican a arreglar el motor de la Oak.

- Seguimos sin poder confiar en Rakkun. - Dice Hebi.

- Antes de decidir cuál será su destino, será mejor decidir el nuestro. - Aporta Juan, mientras suelda el motor.

- Tienen prioridad las cápsulas estancas que todavía están en órbita. - Dice Rangu. - Hay que recuperarlas y rescatar a nuestros compañeros. También hay que avisar a Lynx.

- De acuerdo. Pero después de eso, continuaremos explorando la galaxia, ¿verdad? - pregunta Kiara.

- ¡Eh! ¡¿p-p-pero qué dices?! ¿Te has fijado bien en este montón de chatarra últimamente? - pregunta Hebi, señalando todos los desperfectos de la nave. - Si por casualidad logramos llegar al espacio, nuestro único destino deberá ser Twitch, nuestro planeta. - Y Rangu le da la razón por primera vez. - Oh yeah! ¡Ya era hora! Desde aquí puedo ir a las chicas llorando por mi.

- Quizás sea la noticia de tu regreso lo que les produzca tanta tristeza. - Dice Rakkun al entrar en la sala del motor, y lleva la garra de Doc atada a su cintura como trofeo.

- ¡Jejeje, cara antifaz! ¡Por fin una puya! Un poco sosa, pero veo que vas por buen camino.

- Y por una buena razón: No volveré a verte más.

- ¡Ujuju! ¡Otra buena!

- Shhh ¿Qué dices, Rakkun? ¿No volverás con nosotros a Twitch? - Le pregunta Rangu.

- No… En Twitch no sería mas que una criminal rocket, pero en este planeta no tengo rival. Me quedaré aquí, lo colonizaré y gobernaré.

- Te comprendo. Sin embargo, que conste oficialmente qué desaconsejo esta acción. Eventualmente te conducirá a la destrucción.

- Eventualmente… Eventualmente puede ser mucho tiempo, Rangu Gamer. Saludo a quien ya es mi ex-jefe ranger y a mis ex-compañeros de armas. Adiós.

Rakkun entonces abandona la nave en plena tormenta, con las miradas insólitas de sus compañeros al haber tomado esa decisión.

A la mañana siguiente, Rakkun está caminando por uno de los paramos del planeta cercano a la nave, lista para verla despegar, pero ocurre algo. La garra de su cintura empieza a reaccionar a algo, y apunta a una grieta enorme que hay en el suelo.

Dentro de esa grieta se ven que hay unas maquinas extrañas a su alrededor y también un pequeño ratolín que está comiendo una de sus nueces, pero algo agarra al pequeño animal de la cola y lo arrastra para abajo. Lo único que se oye es al pobre animal sufriendo mientras sus huesos crujen y una carcajada espeluznante.

¡Exactamente! Es Karma Doc, comiéndose al pequeño animal, y lo disfruta.

- ¡Agggh! ¡Me estás llenando de babas, Doc! - Protesta Borja, que está también ahí, mientras le cae la baba de Doc encima.

- ¡Estoy zampando!

- ¡Deja sitio a Dayo! ¡Karma Doc ya está bastante gordo!

- Si Dayo no deja de abrazarse a mí al dormir como si fuera un osito de peluche, ¡Me lo comeré también!

- ¿¡Sí, quien lo dice!?

- ¡Lo digo yo!

- ¡Me dais asco todos! - Estalla Borja Pavón al tener a esos dos discutiendo cerca. - ¡Ah, ya no lo soporto más, Eric! ¡T-Tengo que salir de aquí! - A Borja le da un ataque de locura y empieza a reírse de forma maniática mientras se estira de los pelos, pero Caith Sith logra calmarle dandole un puñetazo en la cara.

- No estaríamos aquí si no hubieras tropezado con ese cable espía.

- Dices bien, Caith Sith. - Dice Eric. - Pero gracias a que Borja descubrió sin querer la cámara espía de nuestros enemigos, hemos podido montar esta pequeña farsa. Bieeeeen~

- ¿Y si nos detectan? - pregunta Tsuki. - No olvides que mi dispositivo de camuflaje de señales es experimental.

- Solo tenemos que esperar a qué reparen su nave, y atacar cuando tengan la guardia baja. Con la nave ranger en nuestro poder, podremos robar las cápsulas estancas en órbita, que contienen rangers ansiosos de jejeje convertirse en rockets. - En pleno discurso, Eric se acerca violentamente hacia Borja, violando su espacio vital. - ¡Así que no se marche nadie!

- ¿Marcharse? ¿Quién ha hablado de marcharse?

En ese momento, encima de la cabeza de Borja cae la garra que Rakkun traía en su cintura.

- ¿Qué es eso? - Todos los rockets miran arriba y cruzan los ojos con Rakkun, quienes les ha descubierto. - ¡Un espía! Es esa traidora de Rakkun ¡Detenedla! ¡rockets, al ataque!

- ¡Las fuerzas de Eric aun sobreviven! ¡He de avisar a Rangu! - Decía Rakkun mientras huía a toda velocidad a la nave ranger.

Mientras tanto, en la nave, Lynx está llegando montando en el ascensor de esta.

- Mmmm… me resulta extraño pallarme dentro de una estructura artificial. - decía mientras subía.

- ¡Ay va, mi madre, Lynx el bárbaro! - Suelta Hebi nada mas verle. - Bienvenido a la civilización. ¡Nos vamos a casa!

- Y justo a tiempo. Comprobando sistemas. - Dice Juan mientras prepara todo para despegar. - Listo, ¡manso a la obra! ¡Potencia total! - Juan ya enciende el motor para que la nave se vaya preparando para el despegue. - ¡Despegue dentro de 3 minutinos y contando!

- Coleguilia, cuando lleguemos a Twitch, te voy a llevar a una dulce ratonera donde te garantizo que no nos faltará de nada. - Le dice Hebi a Lynx para animarle, pero entonces Juan menciona a Rakkun. - No, esa sí que faltará.

- ¡Rangu!

- ¡La veo!

Efectivamente, en el monitor de la nave, se ve a Rakkun corriendo hacia ellos.

- ¡Jo, tío, menuda forma de fastidiarme el viaje!

- ¡Genial, va a volver! - Dice Kiara muy entusiasmada.

- ¡El problema es que no vuelve solo!

Detrás de Rakkun, se ven a los rockets corriendo hacia ella, pero la consiguen derribar disparándole en la espalda. Ella entonces, decide defenderse con su láser ocular, forzando así a los rockets a ocultarse detrás de las rocas y retrasándoles así un poco. Mientras, Rangu decide salir a ayudar a Rakkun.

- ¡Quedan menos de dos minutinos para el despegue! - le contesta Juan. - ¡Este cacharro apenas aguanta ya! ¡No puedo apagar motores!

- ¡No te pido que lo hagas! ¡Si no llegamos a tiempo, despega sin nosotros!

- ¡Ni hablar!

- ¡Es una orden directa, obedece!

Obviamente a Juan no le gusta nada esta orden, pero no le queda otra. Rangu baja por el ascensor listo para salvar a su amiga agarrando un escudo antidisturbios para así poder protegerla, pero entonces Kiara para el ascensor y dice que le acompaña.

- ¡Kiara, no! - grita Juan.

- ¡Kiara, vuelve a tu puesto! ¡Es una orden!

- ¡Nunca rescatarás a Rakkun sin ayuda! -le responde.- ¡Además, Twitch no sería lo mismo sin ti!

- … De acuerdo ¡Vamos a machacarlos!

Kiara agarra otro escudo antidisturbios y baja por el hueco junto a Rangu.

- ¡No puedo quedarme quieto mientras mi compañeros luchan contra el enemigo! - Dice Lynx, armándose también para la batalla.

- Vuelve a tu asiento. ya has oido las ordenes. - Le ordena Juan, pero Lynx protesta. - ¡He dicho siéntate! - Lynx obedece y se sienta. - ¡Vamos a llevar este trasto a Twitch y os necesito a todos para conseguirlo! ¡Hebi, astronavegación! ¡Lynx, ocúpate de los cañones! ¡Rangu va a necesitar potencia de fuego! ¡Muévete!

- ¡A la orden!

Fuera de la nave, Rakkun ya ha resistido todo lo que podía y se está comiendo todos los disparos de los rockets.

- ¡Cubreme! - Le ordena Rangu a Kiara. - ¡Tengo que llegar hasta donde está Rakkun!

- ¡Será un placer!

Mientras Kiara ataca a los rockets, Rangu alza el vuelo y va hacia la posición de Rakkun, ambos cubriéndoselos con el escudo de los disparos de los rockets.

- Esto es estratégicamente desaconsejable… - Le dice Rakkun a Rangu mientras la agarra.

- Cuéntamelo cuando lleguemos a Twitch.

Nada mas alzar el vuelo, Rangu recibe un disparo por la espalda de Borja. Kiara intenta derribarle en pleno ataque de ira, pero Eric aprovecha su descuido y le dispara un láser en el pecho.

Ahora que están todos fulminados, Eric da la orden de ir a por la nave, pero Lynx comienza a disparar los cañones y los derriba a todos y cada uno de ellos.

Pero los problemas no han acabado: el motor de la nave ya empieza a arrancar para su despegue, y la única que ha logrado llegar a la base del ascensor, aunque sea a rastras sin darse cuenta, es Kiara.

- ¡Qué se marcha el tren! ¡RANGU!

Rangu se va acercando malherido cargando con Rakkun a la nave mientras esta se va levantando poco a poco.

Estando lo suficientemente cerca, Rangu consigue lanzar a la moribunda Rakkun a la plataforma, y él decide saltar, por suerte, Kiara le agarra del brazo y se prepara para subirle, y no solo ella, Rakkun también se esfuerza en ayudarle pese a sus heridas. Todo parece ir bien pero… en un ultimo esfuerzo, Caith Sith dispara uno de sus misiles, impactando en el brazo de Kiara, así soltando a Rangu y cayendo contra el suelo.

- ¡NOOOOOOOOO! ¡RANGUUUUUUUUU! - Gritaba Kiara, al ver cómo se iba alejando cada vez mas del cuerpo de su amado jefe y sabiendo que no lo volvería a ver más.

Ante tal panorama, ninguno de ellos se da cuenta de que Eric aprovecha el ascenso de la nave para saltar hacia ella y agarrarse a uno de los trenes de aterrizaje.

Kiara y Rakkun terminan de subir a la nave, sus expresiones ya lo dicen todo.

- Debisteis… *cof cof* abandonarme allí… - Dice Rakkun.

- Por favor, Rakkun. - Le dice Kiara secandose las lagrimas. - No estropees el sacrifico de Rangu.

- ¡Oh, pero si ya está estropeado! ¡Bieeeen! - Dice Eric, sorprendiendo a todos y disparándoles en el acto.

A Todos menos a Hebi, el cual estaba en el baño y se encuentra todo este panorama.

- ¡Ay, me cachis en la mar!

- ¡Ahora tú eres el único obstáculo para mi definitiva victoria! - Le suelta Eric. Hebi intenta atacar con su pistola, pero Eric le consigue agarrar del cuelo antes. - ¡De eso nada, sabandija! ¡Maaaal! ¡Porque voy a hacer contigo puré de hámster!

- ¡DE ESO NADA! - Suelta Juan, levantándose con las pilas cargadas y listo para partirle la cara a Eric.

Ante tal situación, Eric le dispara con el láser de su tatuaje, pero Juan le agarra del brazo y se lo parte en 4 sitios diferentes. Luego le levanta y le mete de cabeza por el hueco del ascensor, y para rematar, le pega un cacho pisotón con tal fuerza que la plataforma del ascensor baja de golpe y se sale de la nave, escuchándose a Eric gritar por la caída que le espera.

Entonces, todo ha acabado, ¿verdad? ¡Pues no! El último láser que disparó Eric le da al ordenador de la nave, provocando que el motor de se sobrecargue y reviente, y la nave caiga en caída picado contra la superficie del planeta.

Todos dentro de ella están en caída libre, buscando donde agarrarse ante el inevitable impacto mortal.

- ¡AQUÍ VA A MORIR HASTA EL APUNTADOR!

- ¡Un momento! ¡Mirad! - Dice Rakkun. - ¡Volando ahí abajo! ¿Es un pájaro?

- ¡Quizás un avión! - Dice Juan.

- ¡No! - Dice Hebi con una sonrisa de oreja a oreja. - ¡ES RANGU!

*BSO de Superman*

¡EFECTIVAMENTE! ¡ES RANGU! Quien llega volando lo mas deprisa que puede a la nave y la frena con sus propias manos, usando así sus propulsores para frenar la caída y volver a colocarla en tierra firme, en el mismo sitio donde se estrellaron

Con todo ya en su sitio, Rangu entra en la nave, siendo recibido por un fuerte abrazo entre lagrimas de Kiara y un choque de manos de Lynx.

- Informe de los daños. - Pide Rangu.

- En una palabra: destrozada. - Comunica Juan. - No volverá a volar jamás.

- ¿Y Hebi y Rakkun? - pregunta Kiara. - ¿Están bien?

Pues…

- ¡Por tu culpa no estoy en Twitch rodeado de hermosas muchachas, desgracia humana!

- Le he hecho un gran favor al planeta.

- Juajuajua Sí, están muy bien. - Dice Rangu riéndose.

- Amores reñidos son los mas queridos. - Aporta Lynx a la conversación.

- ¡Piérdete en un laberinto, estafador!

- ¿¡Ah, sí!? ¡Ven aquí y oblígame, cara de pedo!

-FIN-