Capítulo 13: Viaje en la oscuridad (original Beast Wars episodio 20)

Estamos en una zona rocosa del planeta, Hebi se encuentra en ella excavando entre las rocas para poder alcanzar un cristal de bit.

- ¡Eh, duendecilla, ven aquí! - Dice mientras alcanza el cristal con un gancho llamando a Kiara, la cual porta un tanque de almacenamiento de ellos.

- ¡Así se hace, Hebi! Otro pedazo más como este y tendremos suficientes para hacer funcionar los escáneres cuánticos.

- Ay, tengo olfato para los bits, muchacha. Yo era el mejor minero del sistema Vespa.

- ¡Sí, claro! - Contesta Juan desde lo alto de las rocas. - Y el hecho de que toda la zona esté llena de yacimientos de bits no tiene nada que ver.

- ¡Envidia que tienes! - Contesta Hebi.

No lejos de allí está Rakkun con un escáner en la mano, buscando bits también.

- Conque ahora no soy más que un minero de bits. Cuanto talento despreciado. - Comienza a lamentar ella hasta que el escáner empieza a pitar muy fuerte. - ¡He encontrado más! ¡Aquí!

Rakkun llama a los otros y se dirigen a la zona indicada del escáner: una gran fosa repleta de bits de todos los tamaños posibles.

- Buen hallazgo, Rakkun. - Alaba Kiara. - Eres aun mejor minero que Hebi.

- Yo soy mejor que Hebi en todo. - Alardea ella.

La felicidad no dura mucho cuando empiezan a oír como un silbido extraño por la zona.

- ¡Cuidado! - Alerta Juan a los demás. - ¡Un misil!

Y efectivamente, del cielo cae dardo gigante y se clava en los cristales de bits, y de entre las rocas aparecen Caith Sith y Dayo.

- ¡Tenéis la puntería en el culo! - Les suelta Rakkun.

- ¿Segura? - Pregunta Caith Sith. - ¡Fíjate bien, cretino!

Los Rangers observan bien el dardo y se dan cuenta de que está sobrecargando los Bits. La respuesta inmediata de Juan es saltar a los cristales de Bits y arrojar el dardo lo mas rápido posible.

- ¡Buena jugada, pero demasiado tarde! - Dice Caith Sith.

- ¡Adiós, estúpidos Rangers~! - Se despide Dayo.

Los Rangers se dan cuenta de la situación con los Bits, pero es demasiado tarde para huir. La inestabilidad de los cristales, sumando a la gran cantidad de estos, produce una gigantesca explosión que cambia la topografía de la zona, dejando únicamente un gran cráter, sin rastro de Juan y compañía.

- ¡Cáspita! Nada podría haber sobrevivido a una explosión semejante. - Dice Caith Sith, el cual se había puesto a cubierto de la explosión junto a Dayo.

- Dayo cree que Eric estará satisfecho de nosotros.

- Sí, hay que informarle inmediatamente.

Ambos Rockets marchan satisfactorios, pero en el fondo del cráter, algo surge de entre los escombros. Es ni más ni menos que Juan, y el pobre está que da pena verlo a causa de la explosión.

- Uuuggh… Me siento como si me hubiese pasado por encima una manada de Mamoswines. ¡Diagnostico! - Juan pide una revisión, pero no hay respuesta. - La explosión debe haber dañado mi moderador interno… - Es entonces cuando Juan abre los ojos y se da cuenta de algo más. - Incluido mis ojos ¡Estoy ciego! - Los ojos de Juan están completamente pixelados y sangrando, pero tranquilos, es rosa.

- ¡Mis ojos! ¡Mis ojoooooos! - Grita Rakkun en la otra punta, encontrándose en la misma situación que Juan. - ¿¡Qué les han hecho a mis ojos!?

- ¡Juan! - Grita Hebi, quien también ha perdido los ojos. - ¿¡Dónde estás, pibe!? ¡Este lugar está más oscuro que el infierno!

- ¡Juan, Hebi, Rakkun! ¡Ayudadme, no veo nada! - Gritaba Kiara también, siendo la que más asustada estaba del grupo. - ¡Juan, ayúdame! ¡¿Qué ha ocurrido, dónde estamos!?

Ante tal nivel de histeria, Juan les pide a todo el mundo que se tranquilicen.

- ¿Tran… quilizarnos…? - Pregunta Rakkun. - ¡NO PODEMOS VER!

- La explosión de Bits nos ha contaminado el organismo entero de bots. - Explica Juan. - Nuestros ojos, y todo lo demás, está fuera de linea.

- ¿Y a-ahora… qué vamos a hacer? - Pregunta Hebi.

- Nuestra única posibilidad es llegar a la base. - Propuesta que enerva a Rakkun, al no poder ver nada. - Hay más forma de guiarse, además no nos queda más remedio. Si utilizamos el partner, la contaminación se extenderá, y si no llegamos a la cámara de reanimación en menos de 60 minutinos, la contaminación apagará nuestros corazones para siempre.

Tal anuncio preocupa bastante al resto, por lo que se dirigen como pueden a la Oak. Mientras tanto, Caith Sith se comunica con Eric para darle las buenas noticias.

- ¿¡Cómo que no habéis recogido los restos!? - Pregunta Eric antes de golpear el comunicador contra las esa, dejando sordo a Caith Sith. - ¿¡Entonces cómo estáis tan seguros de que están muertos!? ¡Volved inmediatamente y comprobadlo!

- Sí, sí, a la orden, lord Eric. - Responde Caith. - Ya le dije a Dayo que había que hacerlo.

Mientras tanto, los rangers van dirigiéndose a la base como pueden, usando una liana atada entre ellos com aseguró para que nadie se pierda.

- Qué agradable aroma. - Dice Rakkun. - Esto no puede ser más que una ciénaga.

- Vas cogiendo la idea, Rakkun. - Responde Juan. - Nos dejamos guiar por nuestros otros sentidos y-

De repente, Juan frena en seco y todo el grupo choca contra él. La primera que se pone en pie es Rakkun, sin darse cuenta que pisa la mano de Hebi, quien la llama desgracia humana, pero Juan les pide a todos que se callen, que no están solos.

Todos se quedan callados ante ese anuncio, pero el miedo se apodera de ellos, sobretodo de Kiara, quien se va alejando del grupo sin darse cuenta, siendo ella el blanco perfecto para una anaconda gigante.

- ¡AAAAAGH! ¡SOCORRO! - Grita Kiara, mientras el gigantesco reptil comienza a darle su abrazo mortal.

- ¡Kiara, Kiara! - Grita Hebi al escuchar la llamada de Kiara. - ¿¡Dónde estás, colega!?

- ¿¡Qué pasa!? ¿¡Nos están atacando!? - Grita también Rakkun histérica ignorando la orden de Juan de no entrar en pánico. - ¡A mí no me cogeréis! - Rakkun entonces sale corriendo sin darse cuenta que tenía un árbol delante, causando un momento Looney Tunes.

- Aaagh… Juan… Hebi… N-No puedo respirar… - Dice Kiara con las pocas fuerzas que le quedan mientras vomita sangra.

- ¡Ya te oigo, chiquilla! ¡Aguanta! - Anuncia Hebi mientras corra a la posición de Kiara, pero la anaconda le pega una leche con su cola. - ¿Conque sí, eh? ¡Ahora verás lo que es bueno!

Hebi coge la cola de la serpiente y le pega un mordisco, causando la serpiente le lance contra un árbol, así olvidándose de Kiara y yendo por él. Por suerte, ante de que la serpiente de llegue a alcanzar, esta es atrapada por Juan, quien ha podido oírla.

- Ya te tengo. - Dice antes de lanzar la serpiente por los aires. - Kiara, ¿estás bien?

- Ugh… M-Me duelen mucho las costillas… Y t-tengo mucho frio…

Al estar en tan mala situación la pobre Kiara, Juan se ofrece a cargarla pidíendole ayuda a Rakkun y a Hebi.

En otro lugar de la zona, Lynx está buscando a sus compañeros desaparecidos.

- Rangu a Lynx, ¿has encontrado a Juan y al resto?

- Negativo, no están en la cuadricula orión.

- Cambia a la cuadricula alfa. Voy a dejar a CRVX1T0 en automático y buscar desde el aire. Si los encuentras, comunícate con Marina, ella está en la cuadricula delta.

Ellos no son los únicos que están buscando a los invidentes, Caith Sith y Dayo están en el cráter a ver si encuentran algún pedazo para Eric.

- Dayo cree que los rangers se han evaporado.

- Tiene que haber restos. ¡Vuela más alto! ¡Busca rastros de bits! - Dayo obedece y logra ver un camino de bits dirigiéndose a la ciénaga. - ¡Síguelo entonces! Tenemos que encontrarlos y acabar con ellos, ¡o lord Eric nos convertirá en fertilizante!

Hablando de Eric, esté es llamado por Doc, quien ha encontrado una señal extraña en el ordenador de la base.

- El ordenador me da unas indicaciones muy extrañas en las coordenadas 9-0-3. Parece… bit ambulante.

- Mmmm Es evidente que uno, o varios de los rangers, han sobrevivido a la inepta emboscada que les tendió Caith Sith y se han contaminado de bots. - Supone Eric al ver la gráfica. - Envia a Borja a esas coordenadas. ¡Qué los busque y los destruya!

De vuelta con nuestro grupo protagonista, Juan empieza a oler ya escuchar algo.

- … ¿E-Estamos ya en la base? - Pregunta la malherida Kiara.

- No, pero parece que estamos cerca de una de las cataratas que abastecen la base. Si damos con ella podremos seguirla.

Efectivamente, siguiendo el sonido han llegado a una cascada, pero todavía queda saber como poder seguir, por suerte Hebi logra encontrar un tronco y se arriesga la vida para comprobar si es seguro, pero Dayo también ha llegado a la zona tras seguirles el rastro.

- ¡Ajá, estáis ahí! - Dice Dayo para sí mismo al localizar su presa. - ¿Eh? ¿qué les pasa a los rangers? Jejejeje ¡No pueden ver! ¡Esto va a ser pan comido!

Dayo aprovecha la desventaja del grupo y destruye el puente de un disparo, provocando que todos caigan por la cascada, dándoles así por muertos. Es entonces cuando Borja entra también en escena y se reúne con Dayo.

- ¡Dayo! Eric me envía para ayudarte.

- No es necesario. Dayo hay ha encontrado a los Rangers y ha acabado con ellos.

Borja no se lo cree hasta verlo con sus propios ojos, y efectivamente lo ve, pero a los cuatro vivos, quienes han podido llegar a una orilla del rio a duras penas, vomitando agua.

- Jajajaja Conque los habías matado ¿eh? - Se burla Borja de Dayo.

- ¡Dayo está harto de los estúpidos rangers! ¡Esta vez se asegurará de acabar con ellos!

Dayo y Borja están listos para atacar a los Rangers, quienes están acorralados sin salida alguna sabiendo que Dayo les atacará en cualquier momento.

- No nos queda que luchar. - Ordena Juan, cosa que alerta a los demás por lo que contó de la contaminación, pero deciden hacerle caso.

Comienza el primer ataque de los voladores, que no es más que una finta para ponerles más nerviosos mientras ellos disparan al tuntún, pero a Juan se le ocurre un plan.

- Chicos, escuchadme, imaginad una cuadricula de tiro, como los simuladores de la nave. - El grupo se desespera al no poder ver nada. - Concentraos, solo tenéis que despejad la mente y abrid los sentidos.

El grupo entonces respira hondo y cierra los ojos, vislumbrando así la cuadricula de tiro, y no solo eso, escuchan el vuelo de Borja y Dayo y la dirección que toman. Ahora sí ¡nuestros muchachos están listos para el contraataque!

El primero es caer es Borja, quien se convierte en una pieza de arte moderno al incrustarse contra uno de los muros de roca. Dayo, en cambio, al ver la situación, sale huyendo mas alto mientras los demás siguen disparando, siendo escuchados por Lynx, quien se comunica con Rangu para informarle.

Al final logran alcanzar a Dayo, quien pega unos cuantos botes en el rio antes de hundirse, pero no todo es victoria. A causa de haber activado el partner, la contaminación se ha acelerado, y uno a uno van cayendo al suelo, quedando solo en pie Juan, pero la esperanza es lo último que se pierde, pues antes de desfallecer, aparece ante él Rangu.

Unas horas después, en la base ranger, Juan sale de la cámara de reanimación, con los ojos como nuevos.

- ¡Hola, majete! - Dice Hebi, siendo el primero en saludar. - ¡Me alegro mucho de verte! Y gracias.

- En mi caos, por partida doble. - Dice Kiara.

- No conseguiste traernos a la nave, pero sí lo suficientemente cerca como para salvarnos. - Agradece Rakkun, a su manera.

- Es una suerte que llegases en el momento oportuno, Rangu, pero no hay mal que por bien no venga. Creo que ha sido una experiencia positiva - Dice Juan, palabras que sorprenden al grupo. - Nunca hemos comprobado todas las capacidades que albergan nuestros cuerpo. Ahora las conocemos, así que me voy a oler el perfume de las flores.

La partida de Juan deja a cuadros al grupo, siendo Hebi el único que rompe el silencio.

- ¿Sabéis? Es imposible no querer a ese paquidermo.

- FIN -