DISCLAIMER: Los personajes de Orgullo y Prejuicio pertenecen a Jane Austen y sus herederos. Esta historia sí es de mi invención.


Mary - Piano

-Do... Re... Mi... - murmuraba Mary para sí misma, mientras forzaba a sus dedos para que se moviesen como ella quería. -No, así no vale, necesito ir más rápido...

-¡Mamá! - gritó la pequeña Lydia a su lado. -¡Mady ha abrido el piano!

-Abierto - la corrigió Mary sin pensar.

-¡Oh, no, Mary! - exclamó la señora Bennet mientras entraba a la estancia. -¡Me volverás loca de los nervios con el sonido infernal de una niña aprendiendo!

-¡Pero mamá, no estaba tocándolo! ¡No estaba haciendo ruido! ¡Y Elizabeth también aprendió! - contestó, enfadada.

Su madre le dio una bofetada, y le contestó airada.

-¡No me alces la voz, niña! Nunca debí dejar que este instrumento del diablo entrase a la casa. ¡Y con una que sepa tocar basta!

Mary empezó a llorar, hasta que sus lloros, los gritos de la señora Bennet y las risas de Lydia hicieron que el señor Bennet saliese de su despacho.

-¿Qué está ocurriendo?

-¡Oh, señor Bennet! ¡Estas niñas van a matarme de los nervios!

-Mady ha abierto el piano - le dijo Lydia con una sonrisa angelical, como si no fuese la culpable de ese lío.

-Ni siquiera... ni siquiera estaba tocándolo - musitó Mary.

-Lydia, Mary, a vuestra habitación. Hill, llévate a la señora a la cama - ordenó el señor Bennet, enfadado. -Es imposible encontrar un momento de tranquilidad en esta casa...

Mary subió corriendo las escaleras y se tiró sobre la cama, llorando. Solo quería comprobar si sus dedos ya eran lo suficientemente grandes como para tocar el piano...

Un par de horas después, la puerta se abrió y entró Jane, que se sentó a su lado y sin decir nada le acaricio la mano. A los pocos minutos, empezó a hablar.

-Padre nos ha dicho a Lizzie y a mí lo que ha pasado. ¿Por qué quieres aprender a tocar el piano, Mary? Es un camino muy difícil.

-Me emocioné mucho cuando la tía Gardiner tocó la Navidad pasada. Quiero hacer que la gente se sienta igual - dijo, avergonzada. Era un secreto que había guardado durante casi un año.

-Qué bonito - dijo Jane dulcemente. -Lizzie y yo hemos hablado. Dice que puedes tocar por la mañana, cuando mamá se va al mercado, que es cuando suele tocar ella. Y dice que te dejará las partituras fáciles con las que ella aprendió. Así que no te preocupes, podrás aprender.

Mary abrazó a su hermana con lágrimas, esta vez de agradecimiento. Sabía que tendría que practicar muchísimo, todas las horas posibles. Pero se convertiría en la mejor pianista de la región, o, al menos, lo intentaría.


N.A.: He subido dos capítulos hoy, este y el de Maria Lucas. ¡Mis disculpas de nuevo! Respecto a este… en fin, Mary no es un personaje muy desarrollado, y me llamaba la atención su frase de que ensayaba mucho. ¡Se agradecen las reviews!