DISCLAIMER: Los personajes de Orgullo y Prejuicio pertenecen a Jane Austen y sus herederos. Esta historia sí es de mi invención.
Mrs Bennet - Casamientos
-Hijas mías, tenéis que casaros tan bien como vuestras hermanas - decía la señora Bennet, abanicándose. -Así no seréis una carga para Jane ni para Lizzie.
-Si, mamá - le respondió Kitty, sin hacerle mucho caso. Estaba contestando una carta de Lydia, y necesitaba toda su concentración para darle largas y evitar ir a Newcastle. Prefería ir a Derbyshire.
-¿Lo has entendido, Mary? - insistió la señora. -Ahora tú eres la que más cerca está de convertirse en una solterona, ¿y qué harías entonces? Siempre de una casa a otra, obligada a ver a los hijos de tus hermanas crecer sin tener los tuyos propios...
-Si, madre - le respondió Mary, pensando en cierto párroco del regimiento. Quizás si sus planes con Lizzie salían bien, en unos meses estarían pidiéndole permiso a su padre, y mudándose a su propia casa.
-Y debéis encontrar a un buen marido. ¡Dios no quiera que terminéis mal casadas! Si os fijaseis en alguno de los soldados...
-Con todo el respeto, madre - intervino Mary. -Con que haya un oficial en la familia es suficiente. Nuestra familia no soportaría otro escándalo como el de Lydia.
-¿Escándalo? Ay, Mary, mis pobres nervios sufren cuando hablas así - contestó la señora. -Lydia tiene un marido fantástico, un orgulloso soldado. Cuando el señor Bennet muera, me iré a vivir con ella y Wickham. Estoy segura de que seré muy bien recibida.
-¡Mamá! - exclamó Kitty. -¡No digas esas cosas! Papá todavía vivirá muchos años.
-Si, hija, pero cualquier día puede tener un accidente en esos larguísimos viajes que hace a Pemberley... ¡qué poco me gustan! ¿Qué tendrá que hablar tan a menudo con el señor Darcy?
Sus hijas no contestaron, sabiendo perfectamente que Pemberley tenía dos grandes reclamos para el señor Bennet: los libros y el silencio. Sin dar tregua, la mujer seguía hablando.
-El señor Darcy también es un buen marido. Descortés y desagradable, eso sí, pero al menos tiene una buena renta. A Lizzie no le faltará nunca de nada.
-Los bienes materiales no son tan importantes en esta vida terrenal - filosofó Mary. -Al fin y al cabo, todos morimos, y a lo que realmente debemos aspirar es al elevamiento moral del espíritu.
-Si, hija, si... - dijo con desgana la señora Bennet, sin hacerle caso. -Y Bingley... hijas mías, debéis casaros con un hombre como Bingley. Rico y apuesto, y sumamente educado. Solo le falta vestir uniforme. Yo siempre supe que se casaría con nuestra Jane, en cuanto puso un pie en Netherfield lo dije. ¡Pero se han ido tan lejos! ¡Qué pena!
-Jane y Bingley querían estar cerca de los Darcy - contestó Kitty, poniendo la última frase de su carta. -Y no me extraña, entre los cuatro siempre organizan unas meriendas campestres realmente divertidas.
-Una hija debe de estar cerca de su madre, no de su hermana - amonestó la señora Bennet. -Y el señor Palmer...
Y así siguió el resto de la tarde, y sus hijas sabían que, por desgracia, seguiría exactamente igual hasta que alguna de ellas se casase, o hasta que le entrase uno de sus famosos ataques de nervios.
N.A.: Bueno, pues aquí terminan los personajes que fanfiction reconoce. Sin embargo, faltan dos principales, que se merecen al menos un capítulo, que subiré mañana. Como todavía queda octubre, iré subiendo cosillas sueltas, ya no enmarcadas por ningún personaje específico. Si creéis que falta algún personaje, o queréis que escriba otra historia de alguno en especial... ya sabéis, comentádmelo en las reviews, a ver lo que se puede hacer.
