Idea escogida: Diez años de casado.

Palabras: 500.

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Disclaimer: Naruto y todos sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto. La historia es mía y la publico sin ánimos de lucro.

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Aquí, contigo

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Capítulo 3.- Aquí, contigo.

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En silencio ingresé a su habitación y lo encontré durmiendo. Su semblante reflejaba tranquilidad y aunque su piel estaba algo pálida, se veía tal cual lo recordaba; solo que ahora tenía una particular barba.

Lo contemplé por un momento y enseguida me senté enfrente de él. Sentí mucha pena por no haber estado aquí la primera vez, sin embargo, ahora la vida me daba la oportunidad de acompañarlo.

Tal vez mi destino era quedarme a su lado.

Al ver que pasaban los minutos y no despertaba, comencé a observar la habitación hasta que mis ojos encontraron una agenda sobre su mesa de noche.

Con curiosidad la tomé y revisé. Tenía unas cuantas hojas escritas que parecían recordatorios. Nada importante según yo, hasta que llegué a la última hoja escrita, donde había un sobre sin cerrar dirigido a mí.

Mi corazón se desbocó.

Tomé el sobre y saqué la carta, enseguida la leí.

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Tokio, Enero 2022

Temari:

Siento mucho haberte ocultado mi enfermedad, pero si no hacía, hubieses regresado a Tokio y eso era lo que quería evitar. Tu carrera estaba en ascenso y tenías tantas expectativas al respecto, que me fue imposible decirte la verdad. No podía truncar tus sueños, no quería; por eso después de pensarlo mucho, decidí que lo mejor era terminar.

Perdóname por inventarte aquello, pero fue la única idea que se me ocurrió para desilusionarte y así conseguir que no indagaras.

Tuve que herirte, lo sé, por eso te pido perdón; aunque supongo que en ese momento, más que llorar me insultaste. Ojalá haya sido así, porque el papel de llorón en lo que fue nuestra historia, siempre fue mío.

No tienes idea cuánto lloré después de nuestra última conversación, pero tengo la certeza de que cada lágrima derramada valió la pena. Gracias a tu talento has llegado muy lejos y eso me hace inmensamente feliz.

No te quito más tiempo y me despido, mi problemática. Sí, mi problemática, porque pese a los años que han pasado, el amor que siento por ti aún continúa intacto.

Te deseo toda la felicidad del mundo, Temari.

Con amor, Shikamaru Nara.

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P.D.: Si este papel llegó a tus manos, seguramente es porque ya no estoy en este mundo, de otra forma no lo estarías leyendo (sería muy problemático tener que darte explicaciones mirándote a los ojos).

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Con los ojos aguados guardé la hoja y dejé todo entremedio de la agenda. Iba a colocarla sobre el velador, cuando sentí su mirada. Por reflejo solté la agenda y me sequé la cara. Rápidamente desvié la vista hacia la cama.

—¿Tú?. —balbuceó desconcertado, apenas cruzamos miradas —, debo estar soñando.

Su modorra me enterneció y me puse de pie.

—No, no estás soñando, Shikamaru. Estoy aquí, contigo —le hablé con cariño, intentando que no se me quebrará la voz. En ese momento no podía llorar, tenía que mantenerme fuerte para él.

Su somnolencia desapareció al ver que me acercaba.

—¿Quién te dijo que estaba acá? —inquirió complicado.

—Olvídate de eso —señalé con firmeza y tomé su mano—, lo importante es que estoy aquí, contigo. Esta vez no decidirás por mí.

Sus ojos se cristalizaron.

—Temari, yo… perdóname —susurró comenzado a llorar.

—Tranquilo bebé llorón, no hay nada que perdonar —acoté con amor, mientras secaba sus lágrimas—. Si estoy aquí es para acompañarte en tu tratamiento. Vas a ver que saldremos juntos de esto.

—Eres muy optimista —balbuceó hipando, y yo de inmediato besé sus labios.

—Tengo que serlo, si quiero que cumplamos nuestros sueños —señalé con seguridad—. Así que pon tu mejor esfuerzo para salir pronto de este hospital, que después tenemos una boda que organizar.

Esbozó una semisonrisa.

—¿Acaso me estás pidiendo matrimonio?

—Si no lo hago yo, tú nunca lo harás —espeté con sorna—. Vas a ver como en un pestañeo estaremos celebrando nuestro quinto o nuestro décimo aniversario.

Sonreímos con solo imaginarlo.

Y así el tiempo pasó, y llegamos a nuestro décimo aniversario. Ese día me tomé la tarde libre y compré unas cosas antes de ir a visitarlo. En menos de una hora, ya estaba sentada a su lado.

—Feliz aniversario, Shikamaru —susurré dejando los arreglos florales donde estaba descansando. Había fallecido hace medio año, sin embargo, no me sentía tan triste porque siempre había una personita a mi lado.

Miré a Shikadai y me sonrió. Mi pequeño era el regalo más preciado que mi vago me había dejado.

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FIN

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Gracias por leer, espero que les haya gustado esta pequeña historia. Cualquier cosa que quieran decirme, pueden hacerlo a través de un review, me encanta leerlos y responderlos. Recuerden que los reviews siempre motivan al escritor. Yo los amo con el corazón :D

Durante la semana responderé los reviews pendientes, disculpen la demora.

Disculpen también las posibles faltas de ortografías, apenas tenga tiempo las corregiré (ayyy Kami... dame tiempo por favor).

Nos vemos en mi próxima actualización.

Besos y abrazos para todos, espero que tengan un buen domingo y una mejor semana.