Hola!
Yo se que todas/os/es estamos esperando con ansias otro bebé Uchiha, y el otro día estábamos hablando en twitter la idea que Sasuke y Sakura tuvieran gemelos varones, Y LA VERDAD ES QUE SÍ.
Como sea, se me ocurrió este one shot inspirado en un fanart. No les puse nombre a los gemelos porque la verdad tuve cero imaginación con eso, asi que nombres y edades se los dejo a su imaginación.
No estoy segura que sea mi hc, pero es algo que se me vino a la mente.
El de pelo rosa y ojos negros es uno, con la personalidad seria de Sasuke y explosiva de Sakura.
El de pelo negro y ojos verdes con la personalidad tranquila de Itachi, es el otro.
Espero les guste.
-En verdad eres estúpido, mira que lastimarte así por un entrenamiento… Mamá se morirá del susto.- le dice el Uchiha de pelo negro a su hermano, al que carga en su hombro, herido en un simulacro de pelea.
-Ja, como si hubiera algo que pudiera matar a mamá.- le contesta este, en lo que su cabeza se balancea al compás del camino y sus cabellos cortos color rosa se mueven a su ritmo.
-Si lo hay. ¿Te acuerdas cuando papá se cortó el cabello? Ese día casi la perdemos.-
El Uchiha de pelo rosado se ríe fuerte ante el recuerdo en su mente. -Es verdad. ¿Recuerdas que al principio lo desconoció y casi lo ataca pensando que era un ladrón en la casa y luego se desmayó cuando se dio cuenta que era él?-
El de pelo negro asiente sonriendo. -Ella siempre se desmaya por papá. Sarada dice que antes actuaban como recién casados todo el tiempo.-
-Claro, como si no lo hicieran ahora.- responde irónico el que está colgando, cerrando los ojos con impresión cuando a su mente se le vienen escenas de sus padres juntos que, presenció por accidente, pero que, claramente, desearía no haber presenciado.
-Sé lo que estás pensando y créeme, tampoco desearía haberlo visto.- dijo el pelinegro arrugando su frente, mientras negaba con la cabeza. -Pero, hay que entenderlos. Están juntos desde niños, son de esas parejas que duran.-
El pelinegro reafirma el agarre del cuerpo de su hermano con un pequeño salto, provocando un quejido de dolor al otro. -¡Oye!- exclamó con furia.
-Lo lamento.-
-Hmp.- le contestó el pelirrosado, para luego exhalar y tranquilizarse.
Generalmente es tranquilo y serio como su padre, pero de vez en cuando tiene cambios de humor que ni siquiera él mismo tolera. Es su hermana generalmente la que lo ayuda a lidiar con eso. Y si no, respira. Inhala y exhala, tal como le enseñó ella.
-Sabes, el viejo Naruto me contó que papá no le prestaba atención a mamá de niños.- le comenta el pelirrosado, en un intento de cambiar el tema para aminorar el ambiente,a lo que el pelinegro se detiene en seco.
Voltea su cabeza lentamente su cabeza hacia atrás, para observar los ojos negros de su hermano, quien también había alzado la cabeza, para observar los verdes de él. Ambos se miraban con una expresión sobradora, alzando una ceja para luego explotar a carcajadas.
-¡SI, CLARO, JAJAJAJA! ¡SI PAPÁ SIEMPRE ANDA DETRÁS DE ELLA!-
-¡Y NUNCA LA DEJA EN PAZ HOMBRE! ¡JAJAJA!-
Ambos hermanos se ríen de las costumbres pegadizas de su padre para con su madre, y desde que aprendieron a hablar, ambos lo molestaban con eso.
(En la cocina de su casa, mientras toma el té con su esposa, Sasuke estornuda dos veces y se siente irritado de repente.)
Aunque si bien Sasuke era celoso con su esposa y su hija, demás está decir que ambos hermanos eran hiper protectores con las mujeres de la casa. Aunque ambas eran mayores que ellos.
-El tío Naruto es bastante divertido a veces.- dice el pelinegro. Este encontraba a Naruto como un hombre sabio y divertido, si bien sabía que era un poco despistado, tenía respeto por él, como Hokage, como mentor de su hermana y como miembro de su familia. Incluso lo llamaba "Tío".
-Ese viejo loco solo dice tonterías.- En cambio, para él pelirrosado, Naruto era sólo un amigo de sus padres. Un muy, muy ruidoso amigo de sus padres.
No entendía que veía Sarada en él para admirar tanto. Si Sarada necesitaba un mentor para su futura tarea como Hokage, bien podía Kakashi-sensei. Ese sí, era un ninja digno de respeto. Había logrado ser chunnin a la misma edad que Kakashi, y estaba trabajando en crear su propia técnica conjunto con su Sharingan, tal y cómo el ninja peli plateado lo había hecho a su edad.
Oh si, el Uchiha pelirrosado admiraba al Colmillo Blanco. Junto a sus padres, claro está.
-Te preguntaría por qué no te cae bien, pero la verdad es que no te cae bien nadie. Sólo mamá y Kakashi.-
-¡Cállate estúpido! No es que no me cae bien, sólo que es gritón y torpe, tal y como el gritón y torpe de su hijo.-
Oh no, aquí vamos de nuevo.
¿Cuántas veces habían tenido esta conversación?
-Veo que todavía no te cae bien Boruto.-
Puede notar que el pelirrosado no le responde y no le sorprende. No puede ver la expresión de su cara, pero no lo necesita. Por algo es su hermano gemelo.
-Sé que deseas cuidarla y yo también, pero ya hablamos de esto. Es lo que Sarada eligió.-
-Sarada puede conseguir algo mucho mejor que ese tarado.- le sentencia. -Ella es la futura Hokage.- le aclara, cómo si el otro no lo supiera.
-Boruto la cuidara bien. Papá lo ha entrenado bien.-
-"Pipi li initinidi bin"- le remeda el otro. -Yo puedo cuidar a mi hermana perfectamente sólo. No necesito la ayuda de nadie. Menos de un rubio cabeza de banana.-
Lo dice el que tiene la cabeza de chicle.- reflexiona el Uchiha de ojos verdes mientras suspira cansado.
-Hermano, debes aceptar que están juntos. Boruto ya es parte de la familia. Mamá y papá ya le dieron su aprobación.-
-Bah, eso no cuenta.-
El Uchiha pelinegro sonrie con melancolía, y en sus ojos se refleja la tristeza. -Es fácil decirlo cuando ya tienes su aprobación.-
Un silencio incómodo se establece entre los dos. El pelirrosa levanta su cabeza un poco, cambiando la vista de la espalda de su hermano, por la de su nuca, observando el largo cabello negro en una especie de rodete.
-Todavía no se los ha dicho.- No era una pregunta. Corta el silencio, en una desesperante necesidad de que su hermano se abriera con él.
-...-
-...-
-Sabes que no.-
Era obvio, pensó el pelirrosado enojado. Enojado con su hermano o con sus ideas. En verdad no sabia porque estaba enojado, pero estaba enojado.
-Yo lo sé, Sarada lo sabe, mamá probablemente también, ¡Mamá no haría problema alguno!-
-Créeme, ya se que mamá no seria el problema.-
-Entonces, ¿Qué? ¿Papá?-
El silencio del pelinegro es tangible. El Uchiha de ojos negros tambien conoce a su hermano, y la ausencia de sus palabras puede leerse como un libro abierto.
-¡Oh vamos! ¡A papá ni le importaría! Es más, estoy seguro que es lo que menos le importa de nosotros.-
-¡Claro que si! El tío Naruto me dijo que uno de sus deseos era restablecer el clan. Lo que significa matrimo- él no termina la frase porque su hermano lo interrumpe gritando- ¡Te dije que ese viejo loco solo habla estupideces!- le reclama enojado. -¡A papá le importa muy poco eso! ¡No seas tonto! Quien te guste, es problema tuyo.-
A diferencia de su hermano pelirrosado y de su hermana mayor, que podían pasar por la perfecta mezcla de sus padre, el Uchiha pelinegro de ojos verdes no se sentía tan así. No es que sus padres hicieran diferencias o algo por el estilo, es sólo que siempre se sintió… distinto. No era ni tan serio como su padre, ni tan explosivo como su madre. Siempre fue tranquilo y calmado. Claro que jugaba y reía con su hermano, pero había algo que los diferenciaba, y no era solo los rasgos físicos. Recuerda que una vez le preguntó a su padre a quien se parecía de ambos y él le contestó que se parecía a su tío.
-¿Al tío Naruto? -preguntó confundido, ya que era absolutamente todo lo opuesto a él.
-Dios, no. Tu otro tío. Itachi se llamaba.-
-¿Itachi?-
Sasuke asintió con la cabeza.
-Veo mucho de él en ti.- le dijo sonriendo. Una sonrisa que, ellos sabían, sólo le mostraba a su madre.
Otra cosa que lo diferenciaba de su hermano, era que detestaba la violencia.
Mientras que su hermano había elegido como objetivo seguir el estilo de su padre, y convertirse en un ANBU de élite como Kakashi, él prefirió seguir el camino de su madre, entrenando en ninjutsu médico. Mientras que su hermano pensaba en matar a un pájaro para que no sufriera, éste pensaba en sanarlo. Él no buscaba la gloria que su gemelo buscaba, ni quería ser un líder como su hermana. Prefería ser otro tipo de shinobi. Para él, trabajar en el hospital, sanando a los niños heridos y a los enfermos, era todo lo que le hacía feliz. Podía vivir de eso toda su vida y estaría contento consigo mismo.
Claro que era criticado por esto. Ambos hermanos habían desarrollado el Sharingan, y que un par de estos, considerados armas de batalla privilegiadas, se desperdiciaran en un hospital, era considerado una pérdida.
-Oye, papá no es tan tradicional como tu crees.-
-Cómo podría saberlo si sólo entrena contigo.-
-Pero tú no entrenas combates. ¿Qué te va a enseñar? ¿A cortar la carne con una sola mano?-
El Uchiha pelinegro ya se sentía cansado de esta conversación sin destino alguno. -Ya dejalo, no tiene sentido.-
-Sólo digo que podrías pasar tiempo con él, y hablar de esto sin necesariamente un entrenamiento.-
-¿Cuál sería el punto? Para todos Sarada y tú son los próximos grandes Uchiha-Haruno. Yo sólo soy…-
-Bájame.- le corta el pelirrosado, sacudiéndose.
-¿Eh?-
-¡Que me bajes te digo!- El pelinegro detiene su marcha en seco confundido. Sostiene el cuerpo de su gemelo con cuidado por la espalda, ya que tiene su torso desnudo y vendado. Lo baja al suelo con mucha precaución, ya que no sólo era su hermano, sino también su paciente. Su ninja médico interno salía a flote, tal y como pasaba con su madre.
Después de ayudarlo a enderezarse, el gemelo de ojos claros se sostiene de sus hombros y el de ojos oscuros lo sujeta de sus antebrazos.
No está seguro de que soltarlo haya sido una buena idea.
-¿Qué eres qué?- pregunta él pelirrosado con el rostro agachado.
Su hermano alza las cejas en confusión.
-Te diré lo que eres, imbécil. Eres el segundo mejor ninja médico que conozco, la primera ya la conoces. Pero quizás puedas superarla. Eres un Uchiha exactamente igual que Sarada y que yo. Somos hermanos. Tú y yo, tenemos un vínculo inquebrantable. Lo que a ti te duele, a mi me lastima. Quien venga por ti, se las verá conmigo. Incluso si ese es papá, pero sé que no lo hará. Él te aceptará.-
El ninja médico se queda estupefacto ante las palabras de su hermano. Puede ver en sus ojos negros y en su ceño fruncido, el claro rostro de su padre, una copia exacta. Pero la fuerza reflejada en estos, es el espíritu de su madre.
Otra cosa que los diferencia.
El de pelo rosa, no tiene vergüenza alguna en hablar en público, como en este caso en medio del camino. Podría declarar sus sentimientos a los cuatro vientos, tal como lo hacía Sakura. En cambio, el pelinegro, era tan vergonzoso como lo era Sasuke, se sonrojaba por todo y claramente, estaba sonrojado ahora, y más con la gente que pasaba caminando y los miraba.
-¿Cómo sabes que me aceptara?- pregunta, mitad triste, mitad esperanzado.
- Porque somos familia.- le contesta seguro el Uchiha lastimado, sosteniéndolo de la nuca para que lo vea a los ojos.
-te enfrentarías a papá por mi?-
-Si tengo que hacerlo, sí.-
-¿Y a mamá?-
-Me... molería a golpes... pero si.-
-¿Y a Kakashi-san?- Pregunta con una pequeña sonrisa. Bueno, puede que ahora lo estuviera molestando un poco.
-Oye, no me pongas en una decisión difícil.- su hermano lo apunta con el dedo índice, en un claro indicio que no tire del hilo demasiado.
-Idiota.- contesta el pelinegro sonriendo mientras arruga los ojos.
Probablemente nunca lo diga, pero se siente muy afortunado de que, una de las personas que más admira en este mundo, se enfrenta al mundo mismo por él.
-Bien. Ahora vamos, llévame que tengo una cita con una chica.- El pelirrosado coloca sus manos en su caderas, ladeando su rostro. Puede que sea serio y explosivo, pero seguía siendo un Uchiha. Y los Uchiha levantan suspiros y miradas, y este miembro del clan era consciente de esto.
-¿Ehh? ¿Otra más? ¿No tuviste una ayer?- el pelinegro se agacha para volver a cargar a su gemelo en el hombro, nuevamente reacomodando su agarre con un salto, para volver a llevarse un insulto del otro.
-Sólo vivo mi juventud. Tú deberías hacer lo mismo.-
-¿Y eso? ¿Acaso leíste el libro de Gai-sensei?- El de ojos claros se lo pregunta sonriendo, esa sonrisa que expresa tranquilidad y diversión. Igual a la de su difunto tío.
-¡Oye! ¡Gai-sensei es el rival eterno y amigo de Kakashi-sensei, debo conocer todo de él!-
-Claro, claro.-
El Uchiha de pelo rosado se distrae observando sus cortos mechones de cabello. Es un poco más oscuro que el de madre, mientras que el pigmento negro de su hermano es mas claro que el de su padre.
-De verdad lo digo. Vive tu juventud. Habla con papá.- le habla en voz baja, con la ilusión de sonar serio.
-...-
-...-
-Supongo que esa… es una conversación para otro día.- le comenta en un dulce tono pesadumbre, con dejos de tristeza e inseguridad.
-Shannaro…- suspira el pelirrosado rendido.
Rendido, pero jamás derrotado.
Después de todo, nunca subestimes a un Uchiha.
Comentenme lo que piensan, sus head canon y eso.
También me gusta la idea de sólo otro nene, pelo negro y ojos verdes.
PD: en verdad prefiero las nenas jajaja, pero acá me gusta que sólo Sarada sea la nena de papá.
