Disclaimer:

Encanto es una película de fantasía musical animada producida por Walt Disney Pictures y Walt Disney Animation Studios.

Todos los personajes utilizados aquí pertenecen a su autoría.

Estas historias son parte del reto "Angstruary" de la página "Es de fanfics" son historias independientes, la mayoría no relacionadas entre sí, con temática multishipper o que no puede contener ships en absoluto. Cada episodio indicará la pareja o personajes que desarrollará. Si alguna no es de tu interés puedes pasarla de largo, sólo se pide respeto para con los lectores y autor.


"Soulmate not destined"

Bruno/Mirabel

Muchas de las visiones solicitadas a Bruno tenían que ver con el amor, jóvenes (y otros no tanto) que deseaban conocer quién sería la o él con quien pasarían el resto de sus vidas, era tal la demanda de aquellas peticiones que el vidente se llegó a ganar el apodo de "El que une las almas" más no siempre había buenos resultados, a veces no era la persona que esperaban, otras ni siquiera existía dicho compañero y en su mayoría no significaba que tendrían un final feliz. Porque estar enamorados no asegura que su final sea un felices por siempre.

Sin embargo, a pesar de que la respuesta puede destruirte el corazón jamás se dejaba de preguntar a quién podrías encontrar para amar y ser amado, sobre todo ahora que Bruno había regresado y el pueblo entero ansiaba volver a ver su don en acción.

—Me encantan los preparativos para la feria…

Mirabel corría y saltaba cargando con una cesta llena de adornos, su felicidad era contagiosa para todo cuanto se cruzaba con ella, niños, adultos y hasta animales sonreían cuando pasaba a su lado sin saber siquiera que los ponía tan felices. Todos compartían aquella dicha, todos menos Dolores, quien más parecía triste y nostálgica al lado de su prima.

—¿Y se puede saber a ti que te pasa? —Le preguntó al fin la más joven sin entender la actitud de la morena—Vienes suspirando desde que salimos de casa.

—Lo siento, es sólo que no me gustan las ferias…

—¡¿Qué?! ¡¿Cómo pueden no gustarte?! ¡Hay comida, música, baile!

—Ruido insoportable…

—Oh… No puedes… Ya sabes… ¿Apagar tu don o algo así? —Dijo Mirabel con una mueca de duda.

—No es sólo por mi don… El tío Bruno…

—De nuevo con algo que hizo el pobre tío Bruno…

—Cada año cuando estaba en el pueblo se encargaba de hacer predicciones en estas fechas… —Continúo Dolores ignorando a su prima— Y en una de esas ocasiones fue cuando vio mi futuro…

—¿El amor imposible pactado en lazos con otra?

—Si…

La morena suspiro pesadamente con dramatismo ante lo que Mirabel solo pudo rodar los ojos, a veces creía que su familia era demasiado histriónica.

—¿Te pone triste una predicción que te dijeron de niña?

—¡Tal vez para ti no tenga importancia, pero a mí me afecto mucho cuando lo supe!

La más alta paro en seco dejando caer la caja que la caja que llevaba consigo, se llevó las manos a la cadera con una cara de indignación que más que asustar a su compañera le hizo aguantar una gran carcajada.

—De acuerdo, de acuerdo, lo siento, es algo importante para ti, pero Dolores —Trato de disminuir el enfado de su prima— Esa predicción no fue acertada contigo… Es decir, Mariano y tú ahora tienen un noviazgo sólido y ya no existe su compromiso con Isabela… ¿No es momento de dejar los resentimientos del pasado atrás? Vamos…

De respuesta sólo recibió un largo suspiro, acompañado de una enigmática mueca en el rostro de la más alta.

—No es resentimiento —Hablo tras una larga pausa Dolores— No puedo explicártelo, no lo vas a comprender

—También he tenido visiones con Bruno… El tío Bruno —Se corrigió con rapidez— Y dan un poco de miedo, pero no tanto para traumatizarte por que son… ¿Quince años?

—De acuerdo, si tan tonto crees que es el asunto, hoy cuando el tío Bruno vuelva a levantar su tienda de adivinación, irás y preguntarás tu suerte en el amor…

—¿En serio?

Por respuesta sólo recibió un par de brazos cruzados sobre el pecho y un puchero de enfado.

—De acuerdo… —Termino cediendo derrotada— Iré a mi adivinación amorosa…

Dolores sonrió y dio saltitos de emoción, traumático o no, saber el futuro amoroso de los demás no dejaba de ser interesante.

—Te prometo que no escucharé nada y si es malo estaré allí para apoyarte…

Agrego recogiendo las cosas que había dejado caer al suelo, lista para continuar su camino, seguida por Mirabel quien sólo rodó los ojos tratando de restarle importancia, aunque en el fondo no tenía un buen presentimiento de todo aquello.

En cada celebración que se daba en el pueblo, la familia Madrigal participaba activamente, desde los preparativos y decoraciones hasta pequeños puestos donde mostraban sus dones, Luisa hacía competencias de levantamientos de peso, Julieta un taller donde enseñaba a cocinar, incluso el pequeño Antonio participaba como intérprete de las mascotas del pueblo, y ese año no sería la excepción, sobre todo ahora que el miembro más enigmático de la familia había regresado.

—La fila es inmensa Dolores…

Al llegar al área que ocupaba el tío Bruno, se dieron cuenta de que no eran las únicas interesadas en su suerte aquel día, al menos veinte personas más esperaban su turno delante de la improvisada tienda.

—Sabía que esto era popular ¿pero tanto? Oh, ven tengo una idea…

Tomando del brazo a su prima la arrastro hacia los árboles y tras una corta caminata se escabulleron dentro del lugar.

—¿Cuánta gente queda allí afuera?

—¡Tío Bruno!

El aludido dio un grito asustado, observando con temor al par de chicas.

—¿Q-qué hacen aquí? —Preguntó tras haberse recuperado— ¡¿Y por qué no llaman como la gente normal?! ¡A mi edad ya no puedo recibir esos sustos!

—Mirabel quiere saber su futuro amoroso…

—En realidad no es por mí, yo…

—¡Yo me encargaré de la multitud que espera! ¡Prometo que no escucharé nada! ¡Pero debes contarme todo al terminar!

Dolores no les dio tiempo de opinar o negarse a la petición, empujó a Mirabel hacia Bruno y salió con prisa para hablar con las personas afuera.

Evitando que su sobrina cayera de bruces al piso, se apresuró a atraparla y cuando ambos se dieron cuenta de la cercanía se apresuraron a alejarse avergonzados.

—A-así que… —El moreno fue el primero en hablar— Vienes a saber tu futuro…

—Y-yo, no, bueno sí, es más bien culpa de Dolores… Ella me hizo aceptar y me arrastró hasta acá

—¿Aún no supera lo de su amor en brazos de otra? ¿Qué no es su novio Mariano?

La chica alzó brazos y hombros con una media sonrisa, haciendo que ambos rieran, la tensión inicial se había roto y podían charlar con comodidad nuevamente.

De un tiempo a la fecha, aquel tipo de situaciones se habían vuelto más comunes entre ambos, un roce accidental de manos, atraparse el uno al otro con miradas fugaces y la sensación extraña de nerviosismo cuando se quedaban solos, no habían hablado con nadie sobre ello porque ni ellos mismos admitían que pasaba algo.

—B-bien, entonces comencemos, ya sabes el proceso, ojos verdes, arena girando alrededor que tarda semanas de salir del cabello…

Mirabel sonrió y tendió sus manos hacia el mayor, quien dudo un poco y lentamente acepto el gesto, permanecieron un largo rato así, mirándose el uno al otro y sintiendo la calidez que ese gesto producía en su interior.

—¡Podrían darse prisa allí dentro! —Les regaño Dolores asomando la cabeza por la cortina— La gente comienza a violentarse por aquí…

—¡S-sí!

Respondieron ambos sonrojándose y la chica desapareció nuevamente.

—De acuerdo… ¿Lista?

—Eso creo…

No había mucha confianza en aquella respuesta, pero ya era tarde, el característico verde esmeralda comenzó a refulgir en el lugar mientras la arena formaba imágenes alrededor de los Madrigal.

Aunque Mirabel ya había sido testigo de aquel fenómeno, se dio cuenta de esa ocasión era diferente, las imágenes no significaban esta vez destrucción y caos, por el contrario, se vio a ella feliz, tomando a un pequeño entre sus brazos, detrás una pequeña casa rodeada de árboles y flores, la siguiente escena la mostraba remendando una camisa y luego cocinando la cena y al final de toda la imagen apareció un hombre, el cual llegaba a casa le tomaba por la cintura y besaba con dulzura para después acariciar la cabeza del niño. Aquel hombre misterioso cuyo rostro se revelo hasta al final, era Bruno.

El vidente fue el primero en soltarse del agarre, la arena comenzó a derrumbarse y como ninguno fue capaz de reaccionar, el vidrio que proyectaba la visión cayó al suelo rompiéndose en pedazos.

Cayeron en un silencio sepulcral, mirando los fragmentos destruidos que aún reproducían lo que acababan de ver.

—Bruno…

La chica fue la primera en hablar, intentando acercarse a su tío, y cuando este fue consciente de ello se apartó violentamente.

—¡No! ¡Vete!

—¿Qué? L-lo acabas de ver… Ambos... Yo…

—¡No! —Gritó desviando la mirada— ¡No sé lo que hayas visto tú, pero se lo que vi yo!

—¡A nosotros!

—¡No hay nosotros!

—¡Estábamos juntos! ¡Eras una familia!

—¡Era el exilio y ya somo una familia!

Esta vez el más alto alzó la vista, con un brillo de tristeza y miedo recupero su tono habitual de voz y miró fijamente a Mirabel.

—Nosotros ya somos una familia y es por lo que esta visión es imposible de cumplirse…

—Pero yo…

—No termines esa frase, por tu bien —Bruno hizo una pausa y sonrió con cariño— Yo ya sé lo que es vivir en las sombras, ser aquel de quien no se puede hablar y debe ser olvidado, no deseo eso para ti… Te quiero demasiado como para que lo sufras también.

—¡Pero no parecíamos estar sufriendo! ¡Era un destino feliz!

—Las profecías son uno de los tantos caminos que existen para una decisión, no están escritas en piedra y aún si así fuera, yo haré todo lo posible porque esta no se cumpla.

Para dejar más claro su punto pisoteo uno a uno los pedazos de vidrio hasta que el mensaje que transmitían era imposible de interpretar.

—¿Porqué?

—¡Eres mi sobrina! ¡Soy mucho mayor que tú! ¡¿Qué más argumentos necesitas?! —Respondió con desesperación el moreno— Eres una niña, esos sentimientos que piensas tener no son reales, no puedes arruinar tu vida así

—¡¿Arruinar mi vida?! —Mirabel no pudo disimular el enfado en sus palabras—¡¿Es qué acaso vimos el mismo futuro?! ¡Yo no parecía arruinada! ¡Parecía feliz! ¡Al igual que tú!

—¡¿Serías feliz exiliada?! ¡¿Alejada para siempre de tu familia?! ¡¿Sin poderle explicar a tu hijo de donde proviene o porque todos a su alrededor lo señalan y se burlan?!

—¡No tiene que ser así!

—¡Pero lo es! ¡Lo sería! —Se corrigió el vidente—Vives en una fantasía, el amor verdadero no lo puede todo Mirabel, debes madurar y entenderlo.

—Entonces admites que me amas —La más joven no se rindió, dando un paso al frente.

—Sólo olvida este día, ignora esos sentimientos hasta que conozcas a un buen muchacho con el que puedas ser feliz.

—¡¿Y por qué no piensas en tu propia felicidad?!

La chica lo tomo del brazo mirándole con ojos suplicantes que el mayor tuvo que hacer mucho esfuerzo por ignorar, de un movimiento brusco se separo de la joven dándole la espalda.

—Yo no seré feliz al lado de una chiquilla caprichosa, sabiendo que traicioné a mi hermana le di una carga innecesaria a un niño inocente…

La morena trato de interrumpir, pero Bruno no le dio tiempo, aún sin mirarla continúo, tenía que hacer que se fuera antes de que sus propios sentimientos lo traicionaran.

—En cambio, el día que sepa que tu padre te acompañe para entregarte en el altar en brazos de un joven que te ame, en ese momento estaré tranquilo y esa será mi felicidad.

—¿Por qué tienes tanto miedo? Esa visión nos une, ata nuestras almas, no puedes simplemente ignorarla…

—Vete Mirabel —Sentenció finalmente con enfado— No existe nada que una a las almas, son cuentos que a la gente le gusta creer… ¡Vete y no quiero que vuelvas a hablar de este tema, jamás!

Cuando por fin se dio la vuelta, la apariencia de Bruno era igual de siniestra a como la describían sus primos en el pasado, a la joven no le quedó más que obedecer, sintiéndose derrotada, frustrada y herida, en cuanto puso un pie fuera de la carpa hecho a correr sin poder ser capaz de detener su llanto que más que tristeza representaba ira.

Dolores confundida miro entre su tío y su prima decidiendo ir tras la segunda, había cumplido su promesa de no escuchar nada de lo que sucedía dentro y no tenía ni idea de que había afectado tanto a Mirabel.

Por su parte, Bruno indicó que por ese día no se darían más visiones y cuando se quedó sólo, recogió las diminutas piezas de su fatídica visión, pensando que estar atado a alguien, amarle y ser correspondido no significaba que su destino era estar juntos.


Muchas gracias por apoyar esta historia, de verdad significa mucho para mí que le den una oportunidad, les mando muchos abrazos y buenas vibras ¡nos leemos el próximo capítulo!

Un agradecimiento especial a Leonel Pea que me dejo su review en el cap pasado, entiendo tu pensar, pero este tipo de ships problematicos son los que más material dan para el Angst xD además muchas de las historias no manejaran ship, para estos primeros casos se dio la tematica y aproveche el bug (?) gracias por leer y espero puedas seguir dándole una oportunidad.