Disclaimer:

Encanto es una película de fantasía musical animada producida por Walt Disney Pictures y Walt Disney Animation Studios.

Todos los personajes utilizados aquí pertenecen a su autoría.

Estas historias son parte del reto "Angstruary" de la página "Es de fanfics" son historias independientes, la mayoría no relacionadas entre sí, con temática multishipper o que no puede contener ships en absoluto. Cada episodio indicará la pareja o personajes que desarrollará. Si alguna no es de tu interés puedes pasarla de largo, sólo se pide respeto para con los lectores y autor.


"Gaslighting"

Luisa

Eres tan bella…

Ante tal declaración Luisa no supo cómo contestar, los elogios a los que estaba acostumbrada eran siempre referidos a su gran fuerza, amabilidad o buen corazón, jamás había escuchado que se dirigieran a ella con palabras como "bonita", "guapa" o "bella", a veces, cuando era testigo de la cantidad de halagos que Isabela o Dolores recibían se preguntaba si el que ella fuera grande y musculosa a diferencia de la mayoría de las muchachas de su edad hacía pensar a los demás que esa clase de cumplidos le molestaban, o cuando se sentía menos fuerte, pensaba que tal vez nadie le hablaba de ese modo ya que no era ni bonita, guapa o bella.

Sea como fuese, esa simple frase hizo mella en el corazón de la castaña y le hizo ser consciente de un sentimiento que no entendía.

¿Está bien si nos vemos más seguido? Pero sólo nosotros dos, sin tus hermanas y primos…

Acepto sin siquiera pensarlo, temiendo que de negarse aquel amable chico pensase que ella era demasiado egocéntrica para tener una amistad con él, quería explicarle que su silencio no era indiferencia sino nerviosismo, que no estaba acostumbrada a tener conversaciones con muchachos (sobre todo si estos eran atractivos) que no fueran sobre trabajo. Aunque decidió que lo mejor sería no decir nada de, temiendo sonar demasiado infantil.

¡¿Nunca has salido del pueblo?! ¡¿Cómo es eso posible?! ¡Hay tantas cosas hermosas que ver allá afuera! Tanto que me gustaría mostrarte…

Cuando Luisa sintió como aquella mano se posaba sobre la suya creyó que el corazón saldría de su pecho, tardó largo rato antes de tener el valor suficiente para corresponder el agarre, temiendo que su fuerza lastimara a su compañero.

La idea de conocer el mundo, dejar atrás al pueblo y su familia jamás había cruzado por la mente de la joven, pero en ese instante, con sus mejillas coloreadas de rojo y la sensación de mariposas revoloteando en su estómago imagino por primera vez como sería un futuro al lado de esa persona que decía quererla tanto.

¡Huyamos! Ven conmigo, sólo asegúrate de que nadie lo sepa… ¿O es que acaso no quieres que estemos juntos por siempre?

Aquel era el primer beso que Luisa daba, ni siquiera tuvo tiempo de prepararse, no cerró los ojos y para cuando volvió a ser consiente de lo que pasaba aquellos labios ya se habían retirado de su boca. En ese momento se dio cuenta de que, aunque su familia se opusiese, ella quería estar a su lado, las advertencias de la abuela Alma no eran más que exageraciones, sus padres lo entenderían con el tiempo ¿qué importaba que Mirabel creyese que no lo conocía lo suficiente? ¿O lo que Dolores había escuchado? Todo eso perdía sentido cuando veía esos ojos color miel y escuchaba su melodiosa voz diciendo "Te amo"

¡¿Otra vez comiendo?! ¡No vez que trabajo todo el día! Creo que ya va siendo hora de que tú también aportes en esta casa… Pero si ya no me amas sabes que la puerta está abierta…

El amor no esta en las cosas materiales, pensaba la joven Madrigal ¿qué importaba vivir en un cuartucho al que no entraba el sol? Ella sabía que era temporal, estaba convencida de que aquellas carencias serían pasajeras porque así se lo había prometido él, lo que sus ojos veían, lo que sus oídos escuchaban, los pensamientos negativos que a veces tenía… Nada de eso era real, lo único que valía la pena y que debía creer eran las palabras de su amado, pues nadie la querría nunca como él lo hacía y si había que ayudar entonces estaba completamente dispuesta a hacerlo.

¿Sólo ganaste esto? ¿No me estas engañando verdad? Recuerda que yo soy mejor para llevar las finanzas de la casa…

La vida fuera del pueblo no era lo que Luisa imagino, detrás de las hermosas montañas y sus amables habitantes sólo encontró hostilidad, miradas de burla y cada que hacía un comentario con respecto a ello escuchaba la misma respuesta "¿Ves como nadie puede amarte como yo? Por eso debes obedecerme sin chistar…"

Cada centavo que Luisa ganaba en los trabajos aleatorios que conseguía lo entregaba sin quedarse con nada para ella, con la firme creencia de que su compañero actuaba igual, ahorrando en secreto para una vida mejor y tal vez, incluso, para que en un futuro pudieran unirse para toda la vida con una hermosa boda a la que invitaría a toda su familia demostrándoles lo feliz que era, comprobando que no se había equivocado en su decisión, se repetía eso día tras día, hasta que se convenció así misma de que era la verdad.

¿Qué? ¿Tu familia? ¿Por qué quieres verlos? ¿Acaso no recuerdas que tu misma me pediste que te alejara de ellos? Que no eras feliz siendo una Madrigal, que preferías estar a mí lado ¿o es que ya lo olvidaste?

Honestamente Luisa no lo sabía, había pasado tanto tiempo desde que los dejó y sus memorias se habían vuelto tan difusas que ya no estaba segura de si sus recuerdos eran reales. Además de sus empleos, los cuales tenían que dejar cada cierto tiempo según se lo indicará su "amado" no tenía relación cercana con nadie más… Nunca permanecían más de dos meses viviendo en el mismo lugar, por lo que la castaña no tenía amigos, cualquier carta o mensaje que quisiera enviar tenía que ser revisado y aprobado, incluso las pláticas espontaneas con desconocidos eran severamente criticadas. Luisa no tenía en el mundo a nadie más que aquel hombre y si él decía que su familia no la amaba y nunca lo amo tenía que ser cierto, si él declaraba que estaba equivocada y que las cosas iban mejor de lo que ella veía tenia que ser verdad y era lo único que Luisa necesitaba, creer, creer ciegamente en aquellas palabras, creer que su juicio fallaba, su memoria estaba fragmentada y su percepción errada. Porque si llegase a pensar lo contrario todo se desbarataría y ese amor que la mantuvo en pie no sería más que una ilusión o peor aún, una mentira, así que Luisa seguía creyendo y confiando en palabras vacías, secas y falsas, por eso dejaba que su mente y corazón fueran manipulados hasta el punto de que no recordaba ni quien era ella misma ni lo que significada el verdadero cariño.


Espero que lo hayan disfrutado y cualquier comentario es bienvenido, muchas gracias por leer, un beso y abrazo.