Disclaimer:
Encanto es una película de fantasía musical animada producida por Walt Disney Pictures y Walt Disney Animation Studios.
Todos los personajes utilizados aquí pertenecen a su autoría.
Estas historias son parte del reto "Angstruary" de la página "Es de fanfics" son historias independientes, la mayoría no relacionadas entre sí, con temática multishipper o que no puede contener ships en absoluto. Cada episodio indicará la pareja o personajes que desarrollará. Si alguna no es de tu interés puedes pasarla de largo, sólo se pide respeto para con los lectores y autor.
"Dysphoria"
Camilo
—¿Espejito, espejito quién es la más bella de la casa Madrigal y del pueblo? Mua, mua, flores por aquí, flores por allá…
—Muy gracioso ¿qué tienes cinco años?
—Oh no, mi yo malvada y menos perfecta ha aparecido… Pobre de mí ¡Mariano mi amor! ¡Ven a rescatarme! ¡Abandona a mi prima y huye conmigo!
Con una pantomima exagerada Camilo bajo la forma de Isabela se lanzó dramáticamente al suelo, fingiendo llorar.
—Ridículo…
La verdadera Isabela ahora con un vestimenta y cabello que no tenía nada que ver con la representación de su primo le miro con el ceño fruncido sin humor para aguantar las bromas del muchacho.
—Eres un aguafiestas —Replicó Camilo volviendo a su forma común— Además ¿porqué tienes un espejo gigante en tu habitación? Eso es tan narcisista…
—En primera nadie te dio permiso de entrar a mi cuarto y en segunda no es que yo lo quiera tener aquí, la abuela Alma pensó que me gustaría, si quieres hacer algo de provecho llévatelo no me interesa esa cosa.
—¿De verdad? ¿Me lo regalas? Es enorme…
—Si a cambio de que dejes de entrar sin permiso ¿trato?
—Trato…
Con ayuda de Luisa, movieron el enorme adorno hasta la habitación del castaño y una vez instalado allí a lo único que se dedico Camilo fue juguetear convirtiéndose en cuanto habitante conocía, pasó horas entretenido algunas veces hasta fingiendo escenarios con aquellas personas a las que imitaba. Era curioso, pero de todas las habitaciones en la casa Madrigal la del joven era la única que no tenía espejos, y era algo de lo que apenas se había dado cuenta.
—Bien suficiente entrenamiento por hoy…
El chico volvió a su forma usual la cual era la primera vez que la observaba con tanto detenimiento, toco su frondoso cabello, dio un par de giros pensando que tal vez era muy flaco, cayó en cuenta de que piel era menos morena que la de sus hermanos y que probablemente se parecía más a su madre que a Félix.
—Así que este soy —Murmuró tocando la mano de su reflejo— ¿Cómo puedo estar seguro de que es mi forma? He cambiado tantas veces y en tantas personas… ¿Cómo era yo de niño?
Trato de recordarse así mismo antes de recibir su don, tal vez alguna foto familiar, sin embargo, nada con respecto a su propia imagen aparecía en su cabeza.
—¿Este soy realmente yo?
Camilo no solía soñar, sus descansos era poner la cabeza sobre la almohada y no despertar hasta el día siguiente, pero aquel día su subconsciente no parecía estar tranquilo dándole al chico la más extraña de las quimeras que su mente podía crear.
Al principio todo parecía normal, él caminando por el pueblo, saludando a cada habitante, hasta que llego a su hogar, casita no le recibió con las puertas abiertas así que tuvo que empujar con todas sus fuerzas para poder entrar. Una vez dentro todo era oscuridad y frío, un frío que no había sentido antes.
—¿Mamá? ¿Papá? ¿Dolores? —Dio un par de pasos más— ¿Toñito?
Cuando por fin llego al centro de la estancia a su alrededor se levantaron muros que lo aprisionaron y en cada uno de ellos se proyectaba una imagen diferente.
—¿Cuál será? ¿Cuál será? ¿Cuál será el Camilo real?
Canturreo una vocecilla mientras los reflejos giraban alrededor del chico.
—Es hermano y es hijo, es primo y sobrino, pero cuanto más lo miras menos tiene sentido.
Sin poder controlarlo, el cuerpo del moreno comenzó a transformarse en la persona frente él, la abuela Alma, Mirabel, el tío Bruno, iba tan rápido que ni siquiera podía reconocer en quien era que se transformaba.
—¿Lo prefieres alto o flaco? ¿Moreno o azulado? ¿Tiene ojos color miel o todo se ve al revés?
Sintió una presión en el pecho que lo hizo caer, la rapidez con que las figuras cambiaban lo mareo, le era imposible ponerse de pie.
— ¿Será hombre o mujer? O un tercero tal vez, el muchacho no lo sabe, no tiene idea de quien es él.
A pesar de inhalar con fuerza sentía como sus pulmones se quedaban sin aire, quería gritarle a quien fuera que estuviera detrás de aquello que se detuviera, que ya había sido suficiente, cuando tuvo la fuerza suficiente para levantar su cabeza la imagen frente a él no eran más imágenes inconexas, sino él mismo, pero años atrás, justo el día en que recibió su don.
Se escondía entre las macetas y temía de acercarse a todos, pensando en todos los rostros desconocidos que había en el lugar, temía a los desconocidos, temía a los regaños de su familia si algo no salía bien y temía que su don no fuera lo suficientemente bueno, "me gustaría no ser Camilo" pensó "ojalá pudiera convertirme en alguien más"
La primera persona en que se transformó fue su padre, aunque una versión más burda y graciosa que hizo reír a todos los presentes, el niño pensó que eso era mejor, no tenía que ser él nunca más, podía transformarse en quien fuera cuando quisiera. No debía preocuparse nunca más por la existencia de Camilo Madrigal.
—¿Cuál será? ¿Cuál será? ¿Cuál será el Camilo real?
Despertó de golpe tratando de tomar todo el aire que sentía que le faltaba, saltó para poner de pie y corrió buscando el espejo, repaso su silueta, trato de memorizar sus rasgos, pero entre más tiempo pasaba observando el reflejo menos se reconocía así mismo.
"¿Cuánto de lo qué se sobre mi mismo es realmente mío?"
No supo si hizo la pregunta con su boca o en su mente, ni siquiera estaba seguro si era así como sonaba su voz.
—Y-yo soy Camilo Madrigal… —Habló mirándose directamente a los ojos— Hijo de Félix y Pepa… Tengo dos hermanos, Dolores y Antonio… Yo, yo ¿qué más soy yo?
En algún punto perdió la noción del espacio y tiempo, no sabía donde estaba o que día era, y no tenía idea de quien era la otra persona en la habitación, de pie justo frente a él.
Cambio de forma una y otra vez, podía identificar a cada persona, pero por más que intentaba no se encontraba a él mismo en su memoria. El aire le volvió a faltar, sentía que se ahogaba y en un impulso de desesperación se lanzó contra el espejo.
El impacto se escucho fuera de la habitación, Mirabel e Isabela fueron las primeras en llegar, encontraron a su primo hecho un ovillo sobre un montón de vidrios rotos, tenía cortes en las manos y cara, no muy profundos pero lo suficiente para que sangraran. Llamaron a Julieta pues el muchacho no parecía reaccionar.
Cuando por fin se levanto sus ojos miraban absortos las decenas de reflejos que había en el suelo, preguntándose quien era aquel a quien sus padres llevaban en brazos.
Tras el suceso, nadie volvió a ver a Camilo, o mejor dicho la forma real de Camilo, uno sabía que el chico seguía allí cuando a la hora de la comida en la mesa había dos miembros iguales de la familia, o al pasar por el pueblo una persona se daba cuenta de que se había encontrado demasiadas veces al mismo vecino.
Realmente nunca permanecía demasiado tiempo con el mismo rostro pues cada tanto dejaba de reconocerlo, todos se preguntaban que ocurriría cuando no fuera ya capaz de distinguir ninguna de las caras que usaba ¿volvería en sí? ¿Comenzaría a buscar nuevos camuflajes? ¿O desaparecería para siempre? Eso si es que aún quedaba algo del verdadero Camilo dentro de aquella mente fragmentada.
Espero que lo hayan disfrutado y cualquier comentario es bienvenido, muchas gracias por leer, un beso y abrazo.
