Disclaimer:
Encanto es una película de fantasía musical animada producida por Walt Disney Pictures y Walt Disney Animation Studios.
Todos los personajes utilizados aquí pertenecen a su autoría.
Estas historias son parte del reto "Angstruary" de la página "Es de fanfics" son historias independientes, la mayoría no relacionadas entre sí, con temática multishipper o que no puede contener ships en absoluto. Cada episodio indicará la pareja o personajes que desarrollará. Si alguna no es de tu interés puedes pasarla de largo, sólo se pide respeto para con los lectores y autor.
"Mourning"
Abuela Alma
"¿Por qué me dejaste sola?"
La joven Alma observaba la vela que ardía con un brillo místico sobre la mesa, odiaba aquella vela, la odiaba porque apareció justo en el momento que Pedro la abandono para siempre.
Las únicas veces que Alma sonreía era cuando se dirigía a sus hijos, y aún así aquellos gestos estaban cargados de la tristeza que llevaba en lo profundo de su ser.
Detestaba las noches pues una vez que arropaba y se aseguraba que Julieta, Pepa y Bruno dormían tenía que volver a su habitación donde la soledad le esperaba, no soportaba el dolor de ver aquella cama demasiado grande para una persona, sentía que era una especie de burla hacia ella y su pena.
Le tomo tiempo confiar en "casita" como sus pequeños la llamaban, aunque no le asustaba la magia que emanaba del sitio, el saber que para tener aquel precioso hogar rodeado de montes que los apartaban del peligro fue necesario perder a su amado le revolvía las entrañas, se enojaba sin razón y trataba de lastimar a la vivienda, golpeaba sus pisos o arrancaba los azulejos, pero en vez de enfado o rencor sólo recibía una cálida muestra de empatía, como si le dijera "te entiendo, estoy aquí contigo". Cuando entendió que casita no era el producto de un sacrificio, sino la muestra de lo mucho que Pedro amaba a su familia, se volvieron las mejores amigas.
Al haber recibido sus hijos los dones mágicos del milagro, lo primero que pensó Alma fue como ayudar a los demás, cualquiera pensaría que era una mujer caritativa, generosa, pero la realidad es que ella deseaba cumplir con los deseos de Pedro, él siempre buscaba como apoyar a todo mundo, de su parte las personas encontraban un amigo en quien confiar, él ofrecía sin esperar nada a cambio, daba un plato al hambriento, cobijo para el desvalido, de lo poco que tenía siempre estaba dispuesto a compartir con quien lo necesitará, lo único que la mujer buscaba era poder hacer honor a la nobleza del hombre que amaba.
La mayoría de los actos que realizaba los hacía pensando en Pedro, el tiempo pasaba y ella no podía dejarlo ir, cada mañana que se levantaba lo buscaba a su lado en la cama, a veces que caminaba por las calles creía verlo de reojo, se desviaba de su camino siguiendo a una figura inexistente hasta terminar en callejones sin salida o demasiado alejada del pueblo como para que alguien llegará hasta allí.
Aunque el trío de hermanos amaba a su padre y disfrutaban escuchar historias sobre él, evitaban tocar ese tema frente a Alma pues, aún cuando todas las anécdotas las comenzaba entre risas, conforme avanzaba su voz se iba entrecortando, tenía que tomarse más tiempo para aclarar sus ideas antes de que las lágrimas la dominarán y escondiera su rostro entre sus manos sollozando quedamente el nombre de Pedro, el cual, a ojos de los niños Madrigal era sinónimo de amor y angustia.
Alma era joven, fuerte, bella, aquello no pasaba desapercibido para nadie, y mucho menos para los muchachos de la zona, los pretendientes tras la morena eran variados, desde hombres mayores a ella hasta adolescentes inexpertos que se sentían atraídos por la madurez de la chica. En su mayoría eran buenas personas que cuando intentaban cortejarla se preocupaban también por quedar bien con sus hijos, pero la viuda siempre mostró su negativa a dichos acercamientos, los niños Madrigal tenían prohibido aceptar cualquier regalo y de poco en poco los enamorados fueron desapareciendo, completamente convencidos de que sus sentimientos e intenciones no serían correspondidos.
En una ocasión, siendo Julieta ya adolescente, le pregunto a su madre porque nunca considero la posibilidad de enamorarse nuevamente, de tener a alguien a su lado, y con una sonrisa de añoranza la mujer contestó "yo ya amo a alguien, esta siempre a mí lado" su hija creyó que aquello era romántico, pero al crecer se dio cuenta que en realidad significaba que su madre no había sido capaz de avanzar desde aquel fatídico día.
Todos los nietos conocían al abuelo Pedro, no sólo por el enorme cuadro que colgaba en la pared sino por las historias que sus madres contaban, lo admiraban, y estaba orgullosos de llevar su apellido, Madrigal.
Un día, cuando Camilo no tenía mucho tiempo de haber recibido su don, el niño se quedó largo tiempo contemplando el retrato del abuelo, tal vez por curiosidad de saber si sería capaz o creyendo que aquello pondría feliz a su madre y abuela, se transformó, era tal cual la figura de Pedro Madrigal. Corrió a buscar un espejo para admirar su obra, orgulloso de sí mismo decidió que tenía que presumir aquel logro con la familia, a toda prisa se dirigió al comedor donde se estaba poniendo la mesa.
Ni siquiera pudo abrir la boca cuando el estruendo de los platos golpeando el suelo y las miradas atónitas le hicieron darse cuenta de que eso había sido una mala idea.
"Pedro…" ni siquiera vieron los labios de Alma moverse, fue como si lo dijera en un suspiró, como si no fueran palabras sino sentimientos que brotaban de su pecho, la mujer estaba por desmoronarse, Julieta y Bruno la sostuvieron, ayudándola a sentarse, si no hubieran estado allí probablemente se hubiera desmayado de la impresión.
Pepa se encaminó hasta su hijo, quien asustado de la expresión en el rostro de la pelinaranja volvió a su forma normal justo en el momento que esta lo abofeteaba con fuerza en el rostro, jamás lo había golpeado antes, pero no se quejó ni siquiera lloró, al ver de nuevo a su abuela algo le hizo darse cuenta de que lo que había hecho estuvo mal, trató de disculparse, pero no supo como y optó por correr a su habitación.
Nadie menciono nunca más aquel suceso, y Camilo no volvió a transformarse en su abuelo, ni siquiera en los momentos cuando nadie lo observaba. El semblante derrotado y trastornado de la abuela Alma era algo que no podía borrar de su cabeza, el solo hecho de pensar en ello, le transmitía una profunda lastima por la mujer.
Se dice que el tiempo lo cura todo, pero siempre y cuando la persona quiera sanar. Cuando el dolor pasa a formar parte del día a día, sería imposible sobrevivir sin él.
Para la matriarca Madrigal el luto de perder a Pedro, su gran amor, su esposo, el padre de sus hijos, jamás sano, cada día convive con ese dolor y trata de expiarlo a través de su familia, cree fervientemente que esa es la manera en él lo hubiera querido. Por eso, cuando el milagro comienza a flaquear y los dones pierden su fuerza, ella observa el colgante con la pequeña fotografía del hombre, y le pregunta nuevamente.
"¿Por qué me dejaste sola?"
Mil gracias por acompañarme en este reto, de corazón aprecio que se dieran el tiempo de leer hasta el final. Con esto terminamos oficialmente el #angustruary2022... ¡RETO LOGRADO!
¡MUCHAS GRACIAS Y NOS LEEMOS LUEGO!
