Los personajes de esta historia pertenecen a la Historia de Sakura Card Captor historia que pertenece a las Maravillosas CLAMP.

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Decisiones Parte II

Después de un reparador sueño, Eriol se levantó y salió de la habitación de Sakura que aun dormía. Al salir no se encontró a nadie, así que salió a caminar hacia el lago, se percató de que el sol estaba en lo más alto del cielo, brillando majestuosamente. Sonrió tristemente, al recordar lo pasado el día anterior, y se preguntó realmente cuánto había dormido.

—Te ves mejor. Espinel nos contó a Nakuru y a mí ya lo ocurrido, me imagino lo difícil que debió ser para ti.—Comento Kaho, saliendo de la tienda de amuletos del templo.

—Kaho, no te preocupes, estoy bien, pero déjame decirte que te ves preciosa en tu traje de sacerdotisa, tenia años que no te veía con él puesto, te sienta bien.

—Tan caballeroso como siempre, Eriol. Siempre dices lo que una chica quiere oír, por eso me enamoré de ti.—Dijo un poco sonrojada

—Es una lástima que no haya funcionado. Kaho, ¿eres feliz ahora que el amor tocó nuevamente a tu puerta?

—Sí, lo soy, aunque jamás pensé encontrarla con él, aunque ahora la felicidad se verá opacada por todo esto.

— ¿Hablaste con él?

—Sí.

— ¿Cómo lo tomó?

—Lo conoces mejor que yo, Eriol. Nos espera en Londres, desea hablar contigo.

—Lo entiendo perfectamente, así lo haré. No te preocupes, si algo aprendí de Sakura es que, pase lo que pase, al final, todo estará Bien.

—Eriol, antes de que lo olvide, ayer Nakuru habló con Ariel.

— ¿Ariel?, ¿y eso?

— Nakuru lo puso al tanto de todo, está dispuesto a ayudarnos.

—Pero si aún no sé qué vamos a hacer, y aún falta que Sakura despierte.

—Eriol, Ariel es pariente de Sakura al igual que Daidoji, la diferencia es que él ha logrado despertar algunos dones mágicos.

—Kaho, lo sé, pero no sé cómo tome Sakura conocerlo en estas circunstancias.

—Confiemos en que todo saldrá bien. ¿Cuándo te marchas?

—Esta tarde, y ustedes?.

—Mañana a primera hora. Eriol, dormiste 12 horas ininterrumpidas, ¿crees que sea prudente que viajes con Sakura tan pronto?

— ¿Dormí tanto?—Pregunto asombrado de oir eso ya que el esra capas de resistir bastante— No te preocupes, como esta vez solo somos Sakura y yo no acabaré como la última vez.

—Está bien, necesitaras bastantes cosas para la estadía de Sakura en Londres.

—No te preocupes. En cuanto Nakuru llegue sé que será feliz yendo de compras.

—Tienes razón.

— Me retiro, Kaho, quiero permanecer cerca de Sakura a todo momento.

—No te preocupes, lo entiendo. Tómate tu tiempo en prepararte.

—Lo haré.

Eriol se encaminó hacia el cuarto de Sakura, cuando se topó con una consternada Nakuru.

—Amo Eriol, ¿cómo se encuentra?—Pregunto bastante nerviosa.

—Bien. Ahora me dirigía a preparar todo para teletransportarme con Sakura a casa, pero ¿qué pasa?, ¿por qué tienes esa cara?

—Es que Espinel acaba de llegar con noticias.

— ¿Espinel? Pues ¿adónde se había ido?

— Fue a vigilar a Li y Daidoji. —Al ver cómo el semblante de Eriol se ensombrecía, se apresuró a decir— Yo le dije que no era necesario, pero él insistió.

— ¿Y qué averiguó?

—Que ambos pasaron la noche juntos en la mansión de Daidoji.

— ¿De qué se sorprenden?, era obvio que, una vez Sakura fuera del camino, esto pasaría.

—Amo Eriol, eso no es todo, al parecer Li se va a mudar ahí.

— ¿Cómo?—Eriol denoto sorpresa, y rabia al hacer esa pregunta.

—Según Espinel, esta mañana fueron al apartamento de Li por cosas, y dejaron al mayordomo de este a cargo de la venta del mismo. Después regresaron a la mansión Daidoji.

—En fin, eso no nos interesa.—Eriol queriendo ocultar su malestar camina unos pasos dándole totalmente la espalda a una muy arrepentida Nakuru— Ahora, si me disculpas, tengo que prepararme.

—Como diga, amo.

Eriol se encerró en la habitación de Sakura, que aún dormía, y la contempló unos instantes antes de dejarse caer a los pies de la cama llorando nuevamente de rabia e impotencia.

—Ellos no sabrán que estás viva, esto que están haciendo no tiene nombre, te juro que cuando despiertes y sepas todo esto yo estaré a tu lado, no dejaré que nada te lastime otra vez.

Eriol se levanto comenzó a canalizar energía en sus manos, que materializó en forma de una rosa azul que de repente exploto en muchísimos pétalos que dejó caer sobre el cuerpo de Sakura.

—Estamos listos, es hora de irnos. —Eriol tomó fuertemente a Sakura entre sus brazos y comenzó a recitar— Llave que guardas el poder de la obscuridad, muestra tu verdadera forma ante Eriol, quien es tu amo ¡LIBERATE! Carta mágica, llévanos a casa ¡Teletransportacion!.

Los gemelos se multiplicaron y rodearon a Eriol y Sakura mientras giraban cada vez más rápido hasta que desaparecieron.

Kaho, Nakuru y Espinel, al entrar al cuarto donde estaban, solo encontraron ligeros restos de magia azul con dorada. Kaho se acercó a la cama ahora vacía y acarició las sábanas vacías.

"Eriol, por favor cuídense mucho, mantenla a salvo, ella nos necesitará ahora más que nunca. Solo espero que todas las decisiones que tomemos de aquí en adelante sean las correctas, hay demasiado en juego en estos momentos para equivocarnos, pensó Kaho".

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En Londres, Inglaterra.

Los gemelos desaparecieron dejando a Eriol de espaldas a su escritorio en su inmensa biblioteca. Sakura aún dormía entre sus brazos. Todo estaba igual a como lo había dejado, con excepción de un inesperado visitante que estaba sentado en su sillón favorito.

—No pensé que al llegar a casa te encontraría esperándome sentado en mi sillón favorito.—Comento Eriol Divertido mientras se ponía en pie con Sakura en brazos.

—Lo siento, estaba impaciente después de hablar con Kaho y enterarme de lo ocurrido, decidí esperar aquí tu regreso.

—Entiendo, eres bienvenido en mi humilde hogar.—Dijo Eriol divertido por lo de "Humilde" ya que su mansión era inmensa

—Gracias. —Comento el extraño que aun permanecía en el sillón que heredo Eriol del mago Clow—¿Cómo está ella?

—Velo por ti mismo.—Sugirió Eriol con un deje de tristeza en su voz.

—Imaginé que la traerías de esta forma.—Comentaba el extraño dejando que su voz transmitiera un inmenso dolor.

El extraño se levantó, y a paso lento pero seguro, se acercó a Eriol, se colocó frente a él y acarició el rosto inconsciente de la joven Kinomoto.

— ¿Cómo pudieron hacerte esto? ¿Cómo pudiste tú llegar a tanto?—Preguntaba el extraño acariciando el rostro de Sakura.

— Lo siento, si hubiera viajado a Japón antes esto no hubiera ocurrido —decía un afligido Eriol apretando aún más a Sakura a su pecho—. Discúlpame, por favor.

—Te equivocas, sin ti ella habría muerto, no tengo cómo pagártelo.—Le respondía el extraño posando la mano que acariciaba a Sakura en el hombro de Eriol

—El fantasma de la Sra. Nadeshiko fue quien me llamó.—Comento Eriol retirando sutilmente la mano de su visitante

—Mi querida Nadeshiko, siempre velando por todos. Pero ahora —El extraño al decir esas palabras tenia una sonrisa nostalgia—¿qué haremos, Eriol? Aparte de magia ella necesitará más para restablecerse.

—Lo sé, llamaré a un médico de mi entera confianza para que venga a verla, y posterior a eso contrataré a una enfermera que se encargue de sus cuidados.

—Jamás terminaré de pagarte todo lo que estás haciendo por ella. Gracias, muchas gracias.

—No tienes que agradecerme nada, estoy seguro que esto te hiere más a ti que a mí, después de todo, eres su padre.—Eriol al decir esas palabras miraba intensamente los ojos de su interlocutor, tratando de transmitir un sentimiento que ni el mismo sabia definir.

—Un padre que no estuvo ahí cuando más me necesitó.—Decía un cabizbajo Fujikata Kinomoto, que no paraba de acariciar con suma ternura y cuidado el cabello de su hija.

—No te culpes, tú estás aquí dando una serie de conferencias en Oxford, y ella estaba muy orgullosa por ese logro tuyo, Fujikata.—Eriol tratando de subirle el animo le sonreía con inocencia al decir esas palabras

—Lo sé, cambiando de tema, Kaho me puso al tanto, pero me gustaría escucharlo todo de ti.

—Primeramente hay que acomodar a Sakura en la habitación continua a la mía, después llamar al médico y ver cuál es su estado realmente.

—Tienes razón, Eriol. Vamos.

Ambos hombres se dirigieron hacia la habitación que ocuparía Sakura en completo silencio. Al entrar, Fujikata se asombró de ver la pulcrísima habitación con un diseño minimalista en color azul marino y blanco. Dentro de ella reinaba en el centro una cama King Size, cubierta por edredones Azul Indigo, liso sin ningún decorado, sobre de ella había un cuadro de unos molinos que en vez de aspas tenía mariposas, el profesor Kinomoto lo identificó como un Dali original. A un costado de la cama había un mueble blanco con un solo cajón, sobre él reposaba un florero con algunas ramas de naturaleza muerta.

—Nakuru decoró toda la casa, creo que lo único que le da vida es el cuadro —explicó Eriol ante la mirada de Fujikata, que no dejaba de admirar cada detalle de ella—. Aunque para Sakura la siento fría. Cuando ella despierte dejaré que ella la decore como mejor le parezca, quizás logre darle un poco mas de candidez.

—Gracias, Eriol. Todo esto... no tienes por qué hacerlo.

—Por favor, deja de agradecerme, que no he hecho gran cosa. Esto es mínimo en comparación a lo que Sakura me ha dado a través de sus cartas y llamadas, a lo largo de estos años.

Después de que ambos hombres acomodaran a Sakura en su nueva habitación, ninguno quería abandonarla, pero ambos optaron por dejarla descansar y salir de esta juntos, y dirigirse de nuevo a la biblioteca de Eriol.

—Fujikata, eres bienvenido a hospedarte en mi casa, puedes disponer de cualquier habitación que desees.—Comento Eriol mientras entraban nuevamente a la biblioteca

—Lo sé, y te lo agradezco, más tarde me ocuparé de ello, por el momento llamemos al médico.

—Claro. Después de llamarle, ¿te gustaría acompañarme a tomar una taza de té?

—Gracias, lo necesito.

Eriol tomó su agenda y el teléfono inalámbrico que reposaba en su escritorio. Y, mientras Eriol llamaba al médico, Fujikata se sentó nuevamente en el sillón favorito de este y cerró los ojos.

—Te ayuda a pensar sentarte ahí, ¿verdad?

—Algo así; te soy franco, me reconforta bastante.

—Desde que llegué con Sakura quiero preguntarte cómo te mantienes tan calmado ante todo esto, después de todo, ella es tu hija.—Pregunataba Eriol visiblemente confundido, ya que a el le costo mucho no matar a Li.

—No te niego que en cuanto Kaho me contó cómo la encontraron quise tomar el primer vuelo a Japón, pero ella me tranquilizo y terminó de contarme todo lo que hiciste, me tranquilicé profundamente, ya que tú reaccionaste con cabeza fría y actuaste con rapidez. Quizás esté siendo un sentimental, pero como ambos alguna vez fuimos uno, el que Sakura estuviera bajo tu cuidado es como si una parte de mí lo hubiera hecho.—El profesor no dejaba de apretar sus puños al platicar con Eriol.

—Yo quiero a Sakura y el que nos hayamos dividido hace tanto no impide que compartamos aún ciertos lazos afectivos, además de la magia. Te soy franco, Fujikata, no sé cómo no maté a Li en ese momento.—Eriol tenia una sonrisa enigmática y por su mente pasaba el recuerdo de Li.

—Quizás porque ambos sabemos que, a pesar de lo que hizo, Sakura no nos perdonaría el tocarle algún cabello; aunque, si he de ser honesto, yo no solo lo mataría, dejaría que Touya primero le diera su merecido y después lo mataría.

—Li tiene suerte de que solo lo haya dejado cargar con la culpa, aunque tengo millones de ideas para torturarlo.

—Dependiendo de lo que pase en los siguientes días quizás yo te ayude a llevarlas a cabo.

— Eriol abrió y cerro la boca literalmente antes de hablar—Me dejas anonadado,Fujikata, tú apoyándome en esto, realmente es algo que no esperaba.

—Eriol, querido amigo, en estos momentos Li merece un castigo por jugar de esa manera con mi hija, aunque si he de ser franco jamás lo hubiese pensado, ya que el joven Li se mantuvo firme aún cuando Touya lo hostigó a más no poder desde que regresó.

—Estoy al tanto de eso—Comentaba con malestar Eriol por que Sakura a pesar de los años jamás dejo de escribirle y llamarle por tanto estaba al tanto de los detalles de su relación con Li, y muchas otras cosas— Pero por el momento será mejor esperar a que Sakura despierte y empiece a tomar decisiones con respecto a qué hacer.

—Eriol, hay algo que me preocupa. Kaho hace algunos días me comentó de unas consultas que estabas haciendo referente a una profecía.

—En cuanto pasemos este mal trago te pongo el corriente, ya que por el momento soy incapaz de pensar en otra cosa que no sea Sakura.

—Eriol, eres un gran y buen amigo, espero algún día retribuirte todo esto.

Ambos hombres guardaron silencio cuando oyeron el sonar del timbre.

—Parece que el doctor llegó. Fujikata, ¿me acompañas o esperas con Sakura?

—Te espero con mi pequeña, porque supongo que hablarás con él para ponerlo al tanto de la situación, claro, a tu manera. Pero antes de ir a recibirle, ¿no crees que debas cambiarte de ropa?.

Eriol miro su ropa y comprendió el comentario de Fujikata aun llevaba la ropa que tenia la sangre de Sakura.

—Gracias por recordármelo—Eriol con un chasquido cambio su manchada ropa por unos pantalones caqui y una playera gris de manga larga con cuello V— Adelante, sube con ella, en unos minutos más estoy con ustedes.

Eriol se fue a recibir al Doctor mientras Fujikata subía a los aposentos de su hija riendo internamente por el uso que Eriol le daba a su magia.

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En Tomoeda.

Dos jóvenes corrían desesperadamente como si sus vidas dependieran de ello.

—Shaoran, por favor espérame, yo no soy tan atlética.—Decía una jadeante y sonrojada Tomoyo que trataba de alcanzarlo

—Lo siento, Tomoyo, pero si no llegamos a prisa Hiraguizawa puede haberse movido y necesito que me aclare algunas cosas.—Shaoran disminuyo el ritmo de su andar para quedar ala par de Tomoyo que aunque corría respiraba con dificultad.

—Dudo que Eriol nos diga algo, él piensa lo peor de nosotros.—Una jadeante Tomoyo se reponía mientras comenzaban a caminar

—Soy consciente de ello, pero piénsalo, ¿cómo demonios fue que Eriol dio con Sakura? ¿Cómo nos encontró a nosotros? y ¿A que se re feria con la "Profecía"? que menciono

—Tienes razón, Eriol parecía estar escondido escuchando todo, pero aun así no querrá colaborar con nosotros.—Tristemente Tomoyo bajaba la mirada mientras recordaba que Eriol ni siquiera le dirigió una mirada al irse

—Aunque sea a la fuerza, pero Eriol tiene mucho que responder.—Un decidido Shaoran dispuesto a todo era el que pronunciaba esas palabras.

Ambos jóvenes se detuvieron, al pie de la escalinata del templo Tsukimine, y dudaron si subir o mejor regresar por donde llegaron, optando por subir.

— ¿Qué demonios hacen ustedes dos aquí? ¡No son bienvenidos en este templo! —gritó una enfurecida Nakuru que estaba tomando un poco de sol.

—Necesito hablar con tu amo, ¿dónde se encuentra? —exigía un molesto Shaoran.

—Mi amo no tiene nada que hablar con ustedes, ayer dejó todo claro, ¿no es así? Entonces no tienen nada que buscar aquí.

—Nakuru tiene razón, ustedes no son bienvenidos en mi templo, así que, por favor, retirense —exigió una Kaho que aún portaba su traje de sacerdotisa.

—No me iré hasta obtener las respuestas que necesito, así que más vale que llamen a Eriol.

—El amo Eriol no está más aquí, y aunque estuviera dudo que hablara con ustedes dos, así que ya váyanse.

—Mientes, la esencia mágica de él aún está presente.

—Kaho, déjalos que busquen, de todas formas no van a encontrar nada.—Comentaba Nakuru de manera desafiante y escupiendo cada palabra.

Kaho lanzó una mirada significativa a Nakuru, quien solo asintió. Ambas mujeres se hicieron a un lado y los dejaron pasar a revisar. Shaoran y Tomoyo pasaron con cautela delante de ellas y comenzaron a revisar todo el templo, pero al llegar a una habitación donde la magia de Eriol era más fuerte Shaoran sintió que el corazón le dolía.

—Tomoyo, ella estuvo aquí —decía Shaoran acercándose a la cama y tomando la almohada que reposaba en la cama entre sus brazos—. Esta cama tiene su aroma, su esencia está aquí.

—Quiere decir que Eriol trajo el cadáver aquí, aunque, ¿por qué colocó su cuerpo en una cama?

—Porque Eriol no tenía el corazón de verla en un ataúd como ustedes esperaban —comentaba una molesta Kaho que había llegado y mantenía una fría mirada hacia ambos jóvenes—. Ahora, como pudieron ver, Eriol no esta aquí, así que váyanse.

Tomoyo y Shaoran se giraron a la puerta, sin decir nada salieron de la habitación, aunque Kaho tuvo que detener a Shaoran ya que este no había soltado la almohada.

—Permíteme quedarme con ella, por favor —suplicó Shaoran en un susurro—. Es todo lo que te pido.

Kaho, desconcertada por la mirada del joven chino, solo asintió y lo dejó seguir su camino.

—Al fin se fueron —dijo entrando una fastidiada Nakuru—. Kaho, ¿qué tienes? ¿Por qué tienes esa cara?, ¿acaso esas escorias se atrevieron a decirte algo?

—No es eso, Nakuru, fue la mirada del joven Li, no parece feliz, más bien parecía muerto en vida, aferrándose a una almohada con el olor de Sakura.

—Hipócritas, eso es lo que son.—Decía con desdén y odio una muy irritada Nakuru.

—Nakuru, parece que aquí hay algo más que no estamos viendo.

—Kaho, ellos traicionaron a Sakura, ¿acaso te olvidas de cómo la encontramos?

—No lo olvido, pero después de ver a Li algo me dice que falta una pieza en el rompecabezas para que este encaje.

—Tonterías, y mejor apresurémonos a preparar todo para nuestro viaje, mañana no quiero retrasarme por nada.

"Algo falta, estoy segura, el joven Li realmente parecía estar pasándola muy mal", pensó Kaho.

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Mansión Daidoji.

—Shaoran, ¿te encuentras bien?—Comentaba una pensativa Tomoyo mientras lo veía con tristeza

Shaoran se encontraba sentado en el enorme jardín abrazando la almohada que Kaho le había permitido llevarse, tenía la cabeza hundida en esa almohada, aspirando su aroma como queriendo se llenarse de el.

—Lo siento, Tomoyo, pero es que esta almohada conserva su esencia. Te sonará loco, pero, al abrazar esta almohada, siento que la abrazo a ella.

—No es tonto, Shaoran, pero la explicación de Kaho no me convence del todo.—comentaba Tomoyo posando su dedo en su barbilla recordando lo ocurrido en el templo.

— ¿A qué te refieres?—Un consternado e interesado Shaoran dejaba de hundir su cabeza en la almohada para atender las palabras de la amatista

—Porque si solo era el cuerpo de Sakura, no solo acomodarlo en un futón en el suelo, ¿por qué colocarlo sobre la cama, como si solo durmiera?

— ¿Crees que Eriol nos mintió y ella esté viva? —Shaoran ahora se encontraba de pie con un ligero brillo en su mirada.

—No lo sé, lo único que me queda claro es que todo esto es demasiado extraño.—La bella Amatista veía hacia el vacío tratando de encontrar lo que se le escapa

Shaoran volvió a abrazarse a su almohada, con una muy pequeña esperanza de volver a ver con vida a su amada Sakura.

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Notas de la Autora:

29 nov 2016