~13/02/2022~
— Yamcha es mi nombre, lindura — El hombre pelinegro y moreno se presentó con una sonrisa confiada.
— Es un verdadero placer conocerte, Yamcha — Lo saludo cortésmente.
¿Será que este es el amor de mi vida?
Es lindo, no lo negué en el momento.
Luego de tomar un café fuimos al parque a caminar, donde platicamos sobre el amor; coincidimos en que los dos necesitamos una pareja, no solo para tener sexo, sino que también sepamos comprendernos y estar ahí cuando seamos vulnerables.
Quede maravillada con Yamcha.
Querido Cupido... Gracias...
Luego de eso, todo resulto ser un completo desastre...
Incluso teniéndolo frente a mis padres no pudo apartar las miradas hacia las demás mujeres que se encontraron en el restaurante; no basto mucho tiempo para que aparentara tener una emergencia para salir del lugar con otra chica.
La reacción de mis padres fue de lamento y decepción, una imagen que jamás podré borrar de mente.
— Querido Cupido... ¿Por qué?... ¿Por qué me mandaste a un tipo como Yamcha? —
Con el corazón destrozado mete la carta dentro del sobre rojo, para después guardarla en el cajón de su escritorio.
Acto seguido, rompe en llanto por la mala jugada que le acaba de hacer el Dios del Amor.
Al final... Yo confíe en ti y me fallaste "Querido Cupido..."
Notas finales:
No siempre es un final feliz ¿verdad?
