Los personajes de esta historia pertenecen a la historia de Sakura Card Captors creado por las maravillosas CLAMP
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REENCUENTROS.
En el aeropuerto de Narita, en Japón, dos bellas mujeres esperaban en la sala VIP de una reconocida aerolínea, para abordar su vuelo a Londres, cuando cierta castaña comenzó a caminar de un lado a otro en dicha sala.
—Nakuru, tranquilízate, pronto abordaremos, es un vuelo de 12 horas, por favor, ya cálmate.—Decía con una gota en la cabeza, Kaho.
—Kaho, discúlpame, pero mi querido Ariel va a ir a recogernos para llevarnos a casa.—Esto lo dice con estrellitas en los ojos.
— ¿Ariel? ¿Acaso ya vio a Sakura?
—No, Kaho, Ariel no ha visto a Sakura, esperan a que ella despierte para presentárselo. Además, ayer por la noche que hablé con el amo Eriol, el doctor que la fue a visitar les dijo que ella reaccionaría en los próximos días, ya que perdió mucha sangre.—Contesto Nakuru mientras tomaba asiento a un costado de Kaho.
— ¿Acaso tendrá alguna secuela por eso?—La preocupación de Kaho era reflejada en su mirada que se dirigió al suelo al imaginar todas las posibles consecuencias
—No, según me comentó el amo Eriol, aunque el doctor no se explica cómo sobrevivió sin transfusiones de sangre.—Divertida, río Nakuru al imaginarse la cara del doctor al revisar a Sakura estable.
—Me lo imagino, entonces ¿qué medidas tomó Eriol al respecto?
—Contrató a una enfermera, y compró la sangre en un banco de la ciudad. Desde ayer comenzaron con su tratamiento, el cual incluye alimentarla vía intravenosa, esto hasta que ella despierte.
—Pobre Sakura, jamás pensé que llegaría a ver el día en que ella pasara por esto.—Kaho volvió a bajar su mirada al suelo, buscando la lógica en lo acontecido.
—Kaho, no te preocupes ella va a estar bien.—Nakuru le sonrió, tranquilizandola
"Pasajeros del vuelo 1321 con destino a la ciudad de Londres favor de abordar por el andén D."—Anunciaba una voz apenas entendible.
—Ese es nuestro vuelo, Kaho, será mejor que abordemos.
Ambas jóvenes se levantaron y comenzaron a dirigirse al andén D, mientras que simultáneamente, lejos de la sala de espera VIP, dos varones sostenían una conversación.
—Yukito, ¿estás seguro que es de vida o muerte que viajes en este momento a Londres?—Preguntaba un ligeramente alterado Touya Kinomoto
—Sí, Touya, por favor entiéndeme, debo ir. Un muy querido amigo mío me necesita, y no puedo negarle mi apoyo en este momento. —Respondía Yukito con una sonrisa conciliadora que trataba con fuerzas sobrehumana, no mostrar su verdadero sentir ante esta situación.
—Con Sakura en América, mi padre dando conferencias en Oxford y ahora tú que te vas a apoyar a tu "amigo", al cual no conozco, me quedaré solo en Japón.—Touya miraba al suelo, mientras apretaba con fuerza sus puños
—No lo tomes de esa manera, tienes a nuestros compañeros residentes en el hospital.
—No es lo mismo Yuki, pero en fin, en cuanto llegues por favor llámame—Suplico el joven Kinomoto
—Así lo haré, no te preocupes, nos vemos pronto.—Yukito se giro y dio dos pasos cuando una mano detuvo su andar y le hizo girarse para encontrarse con la intensa mirada de Touya.
—Yuki, por favor regresa pronto, la casa estará muy triste sin ti.
Ambos hombres solo se miran de manera intensa y significativa antes de que el joven Yukito suelte su mano y continuó su andar y se pierda en un mar de personas.
"Parecía que Yuki se estaba despidiendo por siempre, pero algo no me deja preocuparme, al contrario, me reconforta, y sé que todo va a estar bien."—Pensó touya mientras aun miraba al mar de personas que iban y venían en el aeropuerto.
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Doce horas después, en el Aeropuerto Internacional de Heathrow en la ciudad de Londres, las dos bellas pelirrojas son esperadas por un guapísimo hombre alto, de cabello negro y facciones muy definidas y masculinas (parecía modelo de revista), al cual Nakuru le brincó encima en cuanto lo vio.
— ¡Arieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee eel! —gritaba una efusiva Nakuru, que de un salto termino aferrándose al cuello del joven Amamiya.
—Nakuru, cálmate, por favor, en este momento Eriol nos espera en casa.—Decía Ariel mientras intentaba no morir asfixiado por la efusividad de Nakuru
—Ay, Ariel, te extrañé tanto, querido, ¿tú no me extrañaste acaso?—Nakuru hacia pucheros, mientras a regañadientes soltaba el cuello de Ariel.
— ¿Extrañarte? No hay día que me dejes hacerlo, me estuviste mensajeando y llamando seguido, por cierto mi amigo Neil pregunto por ti parece ser, que se siente utilizado ya que solo lo llamas cuando salgo de viaje.—Comento mientras recuperaba el aliento.
Nakuru resignada con la respuesta del joven, y seguida por Kaho subieron al Mercedes Benz negro que les esperaba. Mientras en otra salida del aeropuerto un desorientado Yukito pedía indicaciones.
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Mansión Hiragizawa.
Eriol se encontraba en su estudio disfrutando de una deliciosa taza de té en su biblioteca, cuando es interrumpido cuando de golpe abren su puerta.
— ¡Eriol, te extrañé! —gritaba Nakuru mientras corría a abrazar a su creador.
—Nakuru, cálmate, no ha pasado tanto tiempo.—Contesto el Ingles haciendo malabares con su taza de te para no causar un accidente.
—Para mí sí.—La castaña no paraba de hacer pucheros al soltar a su amo.
Detrás de ella entraba Kaho y un sofocado Ariel, que al ver al pobre Eriol siendo casi estrangulado por el abrazo de Nakuru, solo le apareció una enorme gota de agua en la cabeza tipo anime. Cuando de repente Fujikata Kinomoto apareció riendo jovialmente por la escena.
— ¿Cuándo llegaste? —preguntaba una muy sorprendida Kaho—. Creí que llegarías más tarde o mañana temprano, ade...
Kaho fue silenciada por el tierno beso que le dio el profesor Kinomoto en los labios.
—Yo también te extrañé, Kaho.
La susodicha estaba más roja que un tomate ya que Ariel y Nakuru la veían con un poco de burla, mientras Eriol intentaba recuperar el aliento.
—Disculpen mi falta de cortesía. Ariel, Kaho, son bienvenidos a hospedarse en mi ca...
Eriol se ve interrumpido por el sonido del timbre, Nakuru se levanta del regazo de Eriol y va a atender mientras todos se miran expectantes de saber quién es la nueva visita.
—Miren quién vino a visitarnos —anunciaba alegremente Nakuru mientras Yukito la seguía.
—Buenas noches a todos, lamento llegar a esta hora, espero no interrumpir algo importante —decía un cabizbajo Yukito.
—Para nada. Como les decía, todos son bienvenidos a quedarse en mi casa, ya que en cuanto Sakura despierte necesitará todo el apoyo posible —decía Eriol seriamente.
—Así que está viva y no como le hiciste creer a Li y Daidoji —comentaba Yukito ligeramente más animado—. Pero entonces, por favor, explícame qué pasó.
Eriol miró a todos los ahí reunidos y comenzó a relatarles lo sucedido. Los rostros de los ahí reunidos iban del desconcierto, pasando por dolor y rabia. Al final, se miraron unos a otros.
— ¡Oh dios mío! —exclamó Nakuru, haciendo que todos la miraran preocupados—. ¡Me olvidé de sacar a Espinel de mi bolso! —decía Nakuru revisando como loca su bolso de mano Chanel de la temporada, mientras a todos les aparecía una gota enorme en la cabeza estilo anime.
— ¿Cuál es el plan a seguir, Eriol? —preguntó Ariel llamando la atención de los presentes.
—Me temo que por el momento hay que esperar a que Sakura despierte —respondió Eriol con semblante preocupado.
—Con respecto a la profecía que investigabas, tengo entendido que era de suma importancia. ¿Hay algo en lo que te pueda ayudar? —preguntaba Ariel preocupado, y cambiando de tema.
—Siéndote franco, cuando todo esto empezó pensaba viajar a Japón a pedirle ayuda a Li, ya que en la biblioteca de su familia tiene una exquisita colección de libros y pergaminos mágicos que datan más allá de la primera civilización.
— ¿Qué te perece si después de presentarme con Sakura viajo a Hong Kong, a la mansión Li a investigar?—Sugirio Ariel con una mirada, llena de esperanza
— ¿Harías eso, Ariel? Te lo agradeceré infinitamente, ¿pero crees que puedas tener acceso a esta?
—Tú confía en mí, Eriol, tengo mis métodos —comentó Ariel pícaramente, mientras le guiñaba el ojo.
—Mientras tanto, Yukito, toma por favor—Eriol le entrego el libro de cartas Sakura, que aun tenia sangre de su dueña— debes hablar con Kerberos y ponerlo al tanto de la situación.
—Gracias por hacer esto —agradecía con lágrimas en los ojos un muy conmovido Yukito.
— ¡Lo encontré! —declaró Nakuru victoriosa, sosteniendo a un inconsciente Espinel.
Todos volvieron a mirar a Nakuru con gotas en la cabeza, pero Eriol recuperó la compostura para girarse nuevamente a Yukito.
—No es nada, Yukito, Sakura lo vale. Por el momento será mejor que vayamos a descansar, mañana será un nuevo día y creo que todos lo necesitamos —decía Eriol con un semblante cansado.
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Tomoeda, Mansión Daidoji.
Tomoyo y Shaoran cenaban y charlaban amenamente acerca de los planes que tenían sus compañeros de clase para la Golden Week que acababa de comenzar de una terrible y triste manera para ellos dos.
—Yamasaki me invitó a Kioto con su familia, pero le dije que prefería quedarme en Tomoeda por el momento —comentaba Shaoran con muy poco entusiasmo.
—Pensé que regresarías a Hong Kong a visitar a tu familia —recordaba pensativa Tomoyo.
—Sí, pero prefiero evitar las preguntas de mi madre y hermanas acerca de mi novia —dijo Shaoran, viendo hacia el vacío.
—Lamento recordártela, para mí también es muy duro, pero debemos cumplir nuestra promesa y limpiar nuestros nombres, así que arriba el ánimo, Shaoran, que estoy segura que necesitaremos de todas nuestras energías para llevar acabo nuestro cometido —le animaba Tomoyo mientras tomaba su mano y sonreía.
—Creo que me apresuré al aceptar venir a vivir a tu casa —comentaba Shaoran incomodo mientras disimuladamente retiraba su mano.
— ¿Realmente podrías volver a tu departamento, después de lo que ahí pasó? A mi parecer, al vivir aquí, ambos nos hacemos compañía y llegamos al fondo de todo esto.
—Tienes razón, pero me preocupa que al regresar a la escuela esto se pueda malinterpretar.
—No te preocupes, aunque lo hagan, tú y yo solo somos dos amigos que se acompañan en su pérdida. —Sonrió tristemente Tomoyo al terminar esa frase.
—Tienes razón, y si me disculpas, Tomoyo, me retiro a descansar. Que pases buenas noches.
—Descansa, yo permaneceré aquí un poco más.
—Como desees.
Shaoran se retiró a su habitación mientras Tomoyo miraba el asiento vacío que dejó Shaoran.
"Sakurita, si vieras cómo está sufriendo tu persona especial... Creo que jamás podré perdonarme lo que te hice, lo que les hice a ambos."
Tomoyo se secó las lágrimas que se le escaparon, se levantó y se dirigió a su habitación.
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Al día siguiente, en la Mansión Hiraguizawa.
Todos se encontraban desayunando en el enorme y elegante comedor victoriano para doce personas, de madera obscura. Cuando de repente, el Fantasma de Nadeshiko Kinomoto se materializo e hizo que Eriol se levantara de golpe.
— ¡Sakura está despertando!—Les informo el fantasma mientras, miraba a todos los ahí reunidos, con un dulce semblante.
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Notas de la Autora.
1.-Gracia por leer y tomarse el tiempo de deja su Revews. 29 nov 2016
