Los personajes de SCC son obra de CLAMP, la historia es de mi total autoría.

Hokkaido

—Rente la habitación contigua a esta para Shaoran y para mí, si nos quedamos con ustedes, Touya nos mata a ambos– sonriente Eriol mira a la castaña que asiente a su comentario— cualquier cosa llámanos, Tomoyo dormirá en el cuarto que ocupe mientras estuvimos aquí— y sin Decir más se fueron a descansar.

En las afueras de Tomoeda.

—Querida Mar, por favor dime dónde está Jacob te pedí que lo trajeras ante mí junto a Ternny y no lo veo por ningún lado— la silueta siniestra apretaba más el pie que tenía sobre la chica de cabello rojo y vestida de lolita gótica.

—Lo… lo… lo hemos buscado por todas partes, amo lo juro pero es como si se lo hubiera tragado la tierra— apenas consiente la chica miraba a Ternny que desde hace horas estaba muy inquieto.

—Dejaremos a Jacob un tiempo, el sentido del viento está cambiando y no podemos descuidar lo que hemos avanzado, regresen con Daidouji y manténganse alertas y sobre todo avísenme cualquier cambio—. La sombra se desvaneció y como pudo la chica se levantó del suelo y se acercó a Ternny quien la llevó literalmente volando hacia la mansión Daidouji.

—Creo que el amo no noto que Natsumi se puso en contacto conmigo cuando estábamos con él— Ternny miraba a Mar que lo miro confundida— toma tus cosas debemos irnos ya a China, ahí ella nos contactara.

—En China solo conocemos la mansión Li, bueno donde nacimos, no podemos llegar ahí— Mar estaba más confundida que nunca.

—Lo sé, obvio no llegaremos ahí, tomemos dinero y busquemos una ubicación de punto medio entre la mansión y nosotros— antes de que tomara objetos de la mansión Mar lo detuvo.

—Tengo suficiente dinero para viajar, y un hospedaje prolongado para ambos, Tomoyo siempre fue generosa con mi salario pero nunca toque un peso del mismo… nunca lo necesite así que vámonos ya, antes de que el amo nos busque.

Y sin nada más ambos homúnculos salieron de la casa.

Departamento de Shaoran.

—Entonces preciosa, ¿nos vamos a Hong Kong?— coqueto el joven de cabello verde envuelto únicamente con una sábana le preguntaba a la guardiana que se vestía.

—No, yo viajo tú te quedas aquí, en cuanto me vaya te aconsejo busques refugio en la casa de Sakura, que te muevas de aquí a allá para que no te encuentren son lugares en los que no te buscaran— suspirando y colocando su vestido Nakuru lo miro.

—Aun así te veré en Hong Kong, debo ir a arreglar las cosas con mi hermano y ese par de brujas— rabia y rencor era lo único que esas palabra destilaban.

—Ahí no puedo ayudarte ¿podrás arreglartelas solo?— preocupada la guardiana acarició levemente su rostro.

—Soy un chico rudo, podré hacerlo créeme y si te necesito sé cómo buscarte, así que aunque sea un rato te veré, te extrañare aunque lo dudes—. El chico beso la espalda de la guardiana que se giró para levantarse.

—Yo también estoy segura que nuestros caminos se cruzará de nuevo— y sin más sintió como el chico la jalaba nuevamente a la cama y la besaba apasionante, mientras sus manos ágilmente buscaban despojarse de su recién puesto vestido—. De… de… debo alistar el viaje— jadeante la chica ponía un poco de resistencia pero se estaba dejando llevar.

—Te recuerdo que quien inicio esto, fuiste tú, llegaste y te me viniste encima ni siquiera preguntaste si me dolía, te serviste sola— pícaro Jacob mordió el labio inferior de la guardia provocando un gemido que le permitió quitarle el vestido.

—Mucha resistencia, no pusiste, y de dolor no te quejaste— traviesa Nakuru hizo un giro que la hizo quedar sobre el chico.

—Auch— respondió mientras acercó su boca al pecho erecto de Nakuru— unas horas no harán la diferencia, disfrutarnos en este momento, es lo que importa, tu y yo aquí y ahora, ya mañana será.

Ambos se fundieron en un profundo beso, ambos se necesitaban, ese tipo de calor y cercanía aunque ambos estaban con mil cosas que resolver, coinciden que no hay mejor manera de liberación de estrés que esa.

Hotel Hilton Tokio.

—Deberías tener más fe, en mi, soy tu prometida, pero también soy una Li, estaré bien, Tú concéntrate en Sakura, Eriol, y Shaoran, nosotras también contamos contigo y esas pociones—. Bastante sería decía la pelinegra que empacaba sus cosas mientras, su novio la veía preocupado y hacía que las cosas de su novia se movieran de lugar.

—Lo sé, es solo que, Wei te crío esto no es fácil para nadie, me preocupa que sabe cómo llegar a ti, puede hacerte mucho daño, no solo a ti, a Shaoran y a Sakura, a todos. Literalmente nos estamos metiendo en la boca del lobo para hacerlo salir, es ir de cabeza contra él, es obvio se altera y es ahí donde ninguno de nosotros es capaz de saber la magnitud de su actuar y de sus alcances— consternado Ariel atrajo a su novia hacia él y la abrazó con fuerza.

—Por eso vamos en grupo, nos cuidaremos las espaldas, entre nosotros, además planeo hacer esta boda tan real que se concrete y no les quede opción a Sakura y Shaoran de casarse— posando sus labios fugazmente en su novio ella lo abrazó con fuerza y lo escucho suspirar profunda y cansadamente.

—Las coincidencias no existen solo lo inevitable— dijo Ariel antes de soltar a su novia que volvía a empacar su maleta mientras él se recostó cerrando los ojos oyendo los pasos de su amada por toda la habitación.

Sueño de Tomoyo.

Ya llevaba un rato, caminando a la orilla del mar era un paisaje hermoso, Eriol la envió a un lugar hermoso definitivamente, se sentía tranquila y el sonido de las olas del mar rompiéndose la inundaba de paz.

—¿Por qué no quieres conocerme?— dijo una voz aguda sacándola de sus cavilaciones.