Mansion Li.

—Recuérdame por qué necesito acondicionamiento físico, si soy un ser mágico y puedo volar —jadeante Nakuru se quejaba con Kaho que tomaba agua y limpiaba su sudor.

—Por qué Nakuru puede sufrir algún ataque sorpresa, antes de transformarse en Ruby Moon, y herida ni la una ni la otra se pueden defender —dijo Kaho con una apacible sonrisa a lo que la guardiana respondió con un largo suspiro.

—No creí que unas chicas como las Li, hagan pasar esto como un pasatiempo, se lo toman muy enserio para ellas y para enseñarnos —sintiéndose observada disimuladamente la guardiana miraba a su alrededor.

—La familia Li no está exenta de enemigos, con la influencia y poder económico que manejan, hay gente que quiere dañarlos, te estoy hablando de secuestros o asesinatos, ellos con o sin magia deben protegerse de distintas maneras, y solo lo comparten con nosotras, ya que somos ahora parte de la familia —dejando helada a Nakuru, Kaho volvió al centro del gimnasio donde Sheifa la esperaba.

—Eriol se ha confiado demasiado, que Shaoran lo enseñe le sentará bien, es tan buen ejercicio, que yo lo obligare a seguir con él al regresar a Londres —aún sintiéndose observada, la guardiana siguió a Kaho.

En las afueras de Tomoeda.

—Los vientos están cambiando y no favorablemente me temo, Terny y Mar están desaparecidos, Jacob tampoco ha aparecido por ningún lado las Li tienen una visita en casa, al no llamarme quiere decir que es algo casual y sin importancia, pero tú mi nueva creación me ayudarás a encontrar a tus hermanos perdidos, no hay mayor dolor para un padre que la ausencia de sus hijos, y los míos deben volver al nido.

Una pequeña silueta, con mirada amarilla que parecía más un gato, pero la pupila cambiaba de forma, de cabello corto color violeta, piel pálida, rasgos muy finos y orientales vestía ropas chinas hechas de cuero negro.

—Si, amo —fueron sus únicas palabras antes de desaparecer entre las sombras mientras Wei la miraba orgulloso.

Hokkaido

—Entonces, papá y tu saldrán a cenar en un rato ¿correcto? —curiosa y preocupada la castaña veía a Shaoran que terminaba de secar su cabello, iba vestido con unos pantalones caqui y una camisa verde de manga corta.

—Si, tal cual estás diciendo, no entiendo por qué estás tan nerviosa, dando vueltas en la sala, mientras manoteas por todo el lugar, Sakura solo es una cena, no pasa nada —decía Shaoran mientras arrojaba la toalla húmeda al sillón, y es que la castaña llamó a su puerta mientras se bañaba, lo que lo hizo salir en toalla dejándola sumamente sonrojada, así que la hizo esperar en la sala mientras se vestía en su alcoba, pero escucharla caminar de un lado a otro lo inquietó bastante, así que salió secándose el cabello.

—Mi padre no es un hombre violento como mi hermano, pero si mi intento de suicidio lo hizo reaccionar de un modo inesperado, tú te dejaras golpear como si nada como con Touya, y eso me asusta —Shaoran, tomó su mano en el aire, y la hizo mirarlo de frente, Sakura en sus ojos solo vio decisión.

—Te prometí que no volvería a pasar, tu papá me lo pidió, y no me negaré soy un hombre que da la cara a sus problemas y err… —la frase del castaño quedó al aire, los labios de Sakura se posaron sobre los suyos, tardó en reaccionar por la sorpresa pero al hacerlo la tomó firmemente de la cintura, la aferró a él con ternura y amor, queriendo fundirla a su cuerpo.

Unos ligeros pero firmes golpes, llamaron a la puerta, lo que les hizo separarse, ambos sonrojados y jadeantes al recuperar la postura un poco el castaño se acercó a la puerta mientras Sakura, se fue a su habitación.

—Joven Li, ¿está listo? —el maestro Fujitaka, lo hizo volver en sí, ya que solo miraba a la puerta donde se perdió su amada.

—Si, vayamos a donde guste —dando un largo suspiro y una mirada llena de dudas a esa puerta cerrada, Shaoran salió de la alcoba ahí se encontró con la apacible sonrisa del padre de Sakura.

—Le agradezco que haya aceptado, por favor vayamos.

Ambos caminaron por el largo pasillo alfombrado hacia el ascensor, cuando unos toques en la alcoba de Shaoran sacaron a Sakura de sus pensamientos, ella solo estaba ahí parada detrás de la puerta, intentando controlar los latidos de su corazón.

—Ya se fueron —le susurraron.

La castaña abrió la puerta y se encontró con la mirada burlona de Eriol.

—Lo siento, no esperaba que mi padre lo invitará a salir, después de como se dejó golpear por Touya, me temo lo peor —saliendo hacia la sala guiada por Eriol la castaña tomó asiento en el sofá mientras él iba por agua.

—Deberías confiar más en Shaoran, yo estoy seguro tu padre le va a decir lo mismo que yo a ti, sea cual sea tu decisión la respetaré, por cariño a ti, y por qué quiero verte feliz, además yo mismo estoy lidiando con algunos demonios, y mis sentimientos por Tomoyo son un caos total, así que bueno, por mi, no tengo conflicto alguno en cancelar nuestro previo compromiso.

Sakura lo miró sorprendida, pero consciente de la situación.

—Es más que culpa lo que te mantiene a lado de Tomoyo en cada tiempo libre que tenemos, ¿cierto?— miro como dejó el vaso de lado y se sentó frente a ella.

—Eres más observadora que nunca, no, no es sólo culpa, hay algo más, y ese algo que no supe ver antes, así que ahora se ha vuelto un demonio recurrente de mi mente —la mano de Sakura sobre la suya entregando el anillo que hace unos días el había puesto en su dedo le dio un poco de paz.

—Deja de llamarlo demonio recurrente, a ella le dolería escucharte llamarlo así, por ahora cuídala hasta que despierte, aquí estaremos para ustedes, y espero esta vez sí sepan pedir ayuda si la necesitan ambos son muy queridos para mí, y espero verlos felices, de la manera que ustedes crean conveniente, pero felices —la castaña dio un ligero y corto beso en la mejilla del lord inglés.

—Gracias por siempre ser tu, Shaoran me golpearia si escuchara que ha sido un divino placer, besar tus labios, acariciar tu piel pero sobre todo caminar a tu lado, y crecer contigo gracias My Lady —Eriol beso su mano, al levantar la mirada vio como Sakura se sonrojo.

—No solo te golpearia, pero bueno espero que le esté yendo bien con papá —aún sonrojada la castaña vio como su amigo sonreía enigmáticamente.

—Merecemos un descanso te diré que hacer para que estés tranquila.

Restaurante Yorokonde Hokkaido.

Hacía rato que comían sin decirse nada, el castaño intentaba en vano sacarse de la mente el beso de hace un rato, y centrarse en el padre se Sakura, pero su mente lo traicionaba.

—Joven Li, espero que sea consciente que como padre de Sakura y después de lo ocurrido con Tomoyo, y que mi hija atentara contra su vida, no lo vuelve mi persona favorita, en el mundo.

Shaoran bajó la mirada he iba a intentar decirle algo pero de su boca no salía palabra alguna.

—Debo decir que eso no quita los años de cartas, llamadas telefónicas y videollamadas entre ustedes, las sonrisas de mi pequeña Sakura durante las mismas, que haya realizado un duro entrenamiento y tomado responsabilidades de un adulto a corta edad por ella, que haya desafiado a las imposiciones mágicas y sociales por estar con ella aquí en Japón, lo tengo presente, al igual que usted estaba hechizado cuando aquella desgracia sucedió. Por eso quiero dejarle claro que sí Sakura quiere estar a su lado cuando esto termine, yo respaldare y defenderé esa decisión incluso de Touya y de la familia Amamiya, en caso haya alguna oposición, dudo que desconozca que el bisabuelo de Sakura la ha heredado en vida, así que mi hija no solo cuenta con el respaldo Kinomoto si no Amamiya, tengo permiso del patriarca de la familia para evitar y prevenir ataques hacia Sakura por la élite china, se haga público su patrimonio, y que es heredera de la familia y futura accionista de las empresas, por tanto joven Li, no creo ni confío en sus palabras, dejemos que sus hechos hablen por sí mismos, y respete lo que decida Sakura ya sea usted o Eriol, yo lo haré y espero lo mismo de su parte, la cabalidad ante todo —el señor de Fujitaka se suavizó al ver lágrimas en los ojos del castaño.

—Sí señor, así será —el castaño se inclinó ante Fujitaka y este tocó su hombro.

—Nos vemos mañana en el entrenamiento, que tenga buena noche, y gracias por la cena —tranquilo y agradecido Shaoran salió del lugar igual que Fujitaka, esa fue una tarde llena de sentimientos y suspiros para todos.