Mansión Li.

—Deberías ser más discreto si me vas a seguir todo el tiempo —adentrándose en el laberinto del jardín Nakuru, se recargo sobre una pared de hierba.

—Contigo no tengo que disimular mi presencia, y las demás están tan concentradas que no me notan, después de todo conozco está mansión mejor que nadie, se moverme entre sus sombras lo he hecho desde que nací —tomándola de la cintura el chico de pelo ahora platinado tez blanca y algunas cicatrices en el salió literalmente de la sombra de Nakuru—. Lo

que no entiendo ni me explico es como Futtie Li, te patea tan fácilmente ese lindo

trasero —viéndola hacer pucheros el chico sonrió y la besó tiernamente en los labios.

—¿Cuando llegaste? ¿Estás bien? ¿Donde pasas la noche? —el chico la abrazaba más fuerte y colocó su barbilla en la cabeza de la chica.

—Llegue un día antes que tú, si estoy bien, me quedo en tu sombra desde que llegaste, de hecho, quería preguntar, ¿por qué tú acompañante te vigila tanto? —la chica hundió su cabeza en su pecho.

—Seguro Eriol se lo pidió, por Mei Ling y su compromiso con Ariel, debe estar preocupado, por mí falta de reacción al respecto —la guardiana sintió como el cuerpo del chico se tensó ante aquellas palabras.

—Entonces Ariel y tú son pareja —cuestionó el controlando su tono de voz.

—No, nunca lo fuimos ni lo seremos, el es un muy querido amigo y nada más en cambio tu —tranquila levantó la mirada y se encontró con una mirada oscura e intensa que la hizo perderse hasta que el hablo sin dejar de mirarla.

—Yo. Yo ¿que?

—No lo sé aún pero siento algo muy fuerte desde que te vi, y ese primer beso, nunca me había pasado algo así, con nadie así que no se cómo decirlo solo es intenso, y me gusta.

—Lo admito, a mi tampoco me había pasado así que solo me estoy dejando llevar y… también me gusta —un tierno beso entre ellos fue interrumpido por la guardiana que se alejó sonrojada.

—Espera, desde que llegué, estás en mi sombra ¿cierto? Osea que tú escuchaste...

—Como cantas en la ducha, que juegas contigo mismas y dices mi nombre cada que lo haces y estás por llegar, tu plan de hacer volar a Futtie con magia, que te pasas una hora enfrente del espejo mirando tu figura desnuda y te deleitas de ello… o ¿Me falta algo? —coqueto abrazo a la guardiana que intentó separarse y golpearlo.

—Eso es verdaderamente vergonzoso, Jacob no debías hacerlo —él la besó más mientras ella intentaba alejarse y encararlo.

—A mi me parece tierno, y adorable eres única e increíble, vanidosa pero sobre todo eres tú, y eso me atrae más que cualquier otra cosa en el mundo —simplemente, dejó de forcejear, y se dejó llevar por ese beso que se vio interrumpido por unos pasos.

—Te veo más tarde —susurró él perdiéndose en su sombra.

—Nakuru ¿estás bien? Parece que estás conteniendo el llanto, ¿te puedo ayudar en algo? —la guardiana solo abrazo con fuerza a Mei Ling que sin decir palabras le dio un firme abrazo.

—Si, solo es que siempre solo fueron un sueño esas palabras y escucharlas por primera vez hacia mi, es tan bello, tan emocionante, que no puedo manejar mis emociones es hermoso… jamás creí sentirme así nunca, me había resignado a solo pasarla bien a ratos —la pelinegra solo sonrió triste al escuchar sus palabras.

—Sabes, me encanta verte llorar de felicidad, mereces ser feliz, eres increíble, hermosa e inteligente, no tienes idea de cuánto he celado a Ariel por ti, pero el una vez me dijo que cuando me veía enojada, gritando, o alzando la voz mi belleza no mermaba, al contrario sentía que me veía a mi misma sin poses, como las que mis primas y yo mostramos, creo que palabras así o similares son las que te pusieron a sí ¿cierto? —la guardiana asintió hundiendo su cabeza en el pecho húmedo de Mei Ling.

—Entonces sigue adelante un hombre así vale la pena, solo alguien capaz de ver lo que tú miras en ti como defecto, en una cualidad o virtud, y te lo recuerda siempre es alguien que merece la pena y espero conocer pronto— la guardiana se separó un poco y la miro a los ojos agradecida.

—Volvamos a casa Kaho iba a salir detrás de ti pero le dije que ambas se perderían en este laberinto, así que me ofrecí, después de todo mi dama de honor principal, merece la mejor de mis atenciones.

La guardiana sintió que las lágrimas se volvían a arremolinan en sus ojos pelo esta vez Mei Ling las limpio.

—Vamos tenemos una despedida de soltera y una boda que planear, los despistados esos necesitarán toda la ayuda posible ya que después mi boda superará la suya —la risa de ambas inundó la noche y ese laberinto, mientras caminaban hablando de la boda pero sobre todo de Channing Tatum y sus bailes.

Al llegar a la mansión, Kaho sonrió complacida al verlas llegar sonriendo, y correr junto a Futtie que estaba sentada leyendo un libro la gran sala Li, inmaculada blanca como la nieve y una alfombra verde, las hermanas restantes veían a Nakuru, Mei Ling y Futtie cuchicheando entre ellas, sonriendo cómplices.

—Yo lo siento por nuestro hermano, pero más por Touya, se volverán locos con esas tres organizando todo —preocupada Femei se acercó a Kaho, y Sheifa la siguió.

—Dudo pueda hacer algo al respecto, se ven imparables juntas y dudo si quiera Ariel pueda contradecir a Mei Ling —sonriendo Kaho al igual que las hermanas Li observó a las chicas emocionadas.

—Madre, por favor ponles un alto— suplicante pidió Farren que iba llegando junto a su madre y al ver a esas tres juntas y medio oír los susurros se alteró un poco.

—Si Sakura y tú hermano no lo hacen, yo menos podré contra ellas será mejor resignarse y ver hasta dónde llegan, además un poco de diversión entre tanta presión no estará mal—. Todos los otros la miraron boquiabiertos, Ieran Li, diciendo esas palabras no era posible, pero ahí estaba ella sentada mirando a las tres organizadoras girarse agradecidas por sus palabras, para seguir con sus planes.

—La señora Li tiene razón, un poco de diversión a ninguno nos caera mal— puntualizó Kaho que al igual que las demás siguieron mirando en silencio a ese trio que vaya en cuanto Sakura y Shaoran pisaran China no tendrían descanso, o modo de detenerlas.

Sueño de Tomoyo

Las palabras, "Mi otra yo" no paraban de girar en su cabeza, mientras los alpes suizos se divisaban fuera de su cabaña.

—Un bonito lugar el día de hoy gracias por mostrarme un lugar tan bello— nuevamente la voz se hizo presente.

—Creí que no volvería a saber de ti, tengo muchas dudas me gustaría platicar contigo— el silencio se mantuvo varios minutos hasta que Tomoyo volvió a hablar—. ¿Cómo te llamas? Decirte voz misteriosa me parece grosero.

—Jun, así le nombre— la voz de una chica detrás de la amatista la hizo girar y encontrarse con una chica morena, con un entallado vestido negro de cuero corto, su cabello recogido en una trenza aún en la poca luz notaba que su cabello cambiaba, sus rasgos orientales, marcados y unos ojos que al igual que su cabello notaba cambiaban, al mirarla la amatista no sintió miedo, por el contrario era una sensación de comodidad y nostalgia la que le invadió.

—Creí que no querías hablar con ella, que bueno cambiaste de opinión Nat, tú le puedes ayudar mejor con sus dudas estaré aquí por si me necesitan— la pequeña voz callo dejándolas solas.

—Jun no tiene un cuerpo así que voz misteriosa no está alejada de la realidad, por otro lado una disculpa, mi nombre es Natsumi, la gemela de Mar, y quién ha vivido dentro de ti este tiempo.

Aquello dejó a la amatista sin palabras, pero vio vergüenza en la mirada de la chica así que la tomó de la mano y la invitó a sentarse a su lado hecho que sacó a Natsumi de control un momento pero aceptó la invitación ambas tendrán una plática que no se podía aplazar más.