Hola! Aquí Saori-nee esta vez con una historia casi 100% lemmon protagonizada por el que quizás sea el trío más demandado en el fandom (¿acaso hay otro? xD) vale advertir de antemano que este fanfic incluirá varias escenas entre las tres chicas c;

Espero disfruten de esta historia y sin más que decir por el momento, comenzamos!


Las Hermanas Houraisen

Habitación de Rena – Noche

Estoy nerviosa. Acostada sobre la cama únicamente con una bata de baño, me encuentro a merced de dos de las personas a las que más amo en este mundo, aunque no del modo que desearía.

Por un lado a mi izquierda se encuentra mi adorada y pequeña novia Runa, quien además también es mi alumna, vistiendo una erótica lencería nueva.

Nada fuera de lo común de no ser porque a mi derecha, se encuentra su ya adulta y voluptuosa hermana mayor, quien además de ser mi senpai en mis tiempos de escuela, también fue mi primer amor. La famosa última dama de Saint Michael's, Rena, vistiendo la misma lencería erótica que su hermana con la excepción de que a ella casi le revienta el bracier por cargar con semejantes tetas incluso más grandes que las mías.

Rena nota que las estoy viendo y me dice.

– ¿Qué pasa Takako? ¿Disfrutas de las tetas que estás viendo? Supongo que con mi hermana loli como novia, no estas acostumbrada a ver un par gigante como este ¿verdad?

– ¡¿A quién llamas loli?! Si te esta viendo de esa manera es porque le repugnan ese par que tienes por flotador. Además, a Sensei le gustan las chicas como yo.

– ¿Hablas de chicas planas, tablita?

– ¡¿A quien llamas tablita?! Pedazo de…

– Chicas, por favor, no tienen que pelear – preocupada.

Esto hace que la atención vuelva a mí, y sonriendo dicen.

– Es cierto hermanita, esta noche no se trata de nosotras – voltea a verme con una sonrisa.

– Tienes razón, Nee-sama – voltea a verme con la misma sonrisa pervertida que su hermana – esta noche, no pegarás ni un ojo, Sensei, prepárate.

Preocupada, trago saliva ¿Cómo fue que terminé aquí?


Flashback – Hace unas horas

Era una noche tranquila de fin de semana. Runa y yo habíamos sido invitadas a pasar la noche en el departamento de Rena y hasta entonces todo iba de maravilla.

Rena nos recibió alegre, platicamos, reímos y contamos varias anécdotas del pasado, pero justo cuando terminó la cena…

– Esto ha sido muy divertido, me alegra mucho que mis dos personas favoritas hayan podido venir a acompañarme.

– Muchas gracias a ti por invitarnos, Rena-senpai, la hemos pasado muy alegres ¿verdad, Runa?

Asiente con la mirada indiferente de una chica de su edad sin despegar la vista de su celular.

Rena se termina la botella de vino que estaba bebiendo y se levanta de mesa.

– ¡Vaya, pero miren la hora! Será mejor que empecemos a recoger si ustedes dos desean llegar a coger esta noche ¿verdad?

– ¡Rena-senpai!

Este tema llama la atención de Runa, quien de inmediato deja su celular e infla el pecho con mucho orgullo.

– Así es, Sensei y yo tenemos la intención de hacerlo mucho por varias horas esta noche. Eso te da envidia ¿verdad, Nee-sama?

– ¡Runa!

– Para nada, si quisiera coger solo tendría que hacer una llamada y alguna de mis amantes vendrías corriendo a mi puerta, pero no me siento con ganas esta noche. Además si no les importa, preferiría ver como lo hacen y evaluar si mi hermanita en verdad sabe lo que hace.

– ¡¿Eeeeeeeehhh?! ¿Rena-senpai?

Rena se vuelve conmigo y me da una sonrisa.

– Dime Takako ¿mi hermanita en verdad te satisface sexualmente? Debe ser frustrante hacerlo una y otra vez con una loli que apenas sabe lo que hace.

– ¡No soy una loli!

Rena ignora las palabras de su hermana y pone sus dedos sobre mi barbilla a manera de seducción.

– Si quisieras, podría enseñarte todo un mundo de fantasías que jamás podrías haber imaginado ¿te gustaría eso, Takako-chan?

– Yo… – quiero decir que no, pero la seducción de Rena ha sido una fuerte debilidad mía desde la escuela.

– ¡Olvídalo! – Runa se pone entre Rena y yo – De ninguna manera te dejaré a Sensei para ti sola ¡Consíguete mejor una novia antes de que te hagas vieja!

– Runa… – se que esta siendo grosera, pero la manera en que me defiende… me hace muy feliz.

– Descuida Runa, no tengo intención de bajarte a tu novia, sobretodo viendo lo muy felices que son juntas y lo mucho que se aman. Jamás querría interponerme entre ustedes dos.

– Rena-senpai.

– Solo estoy diciendo que el placer sexual es algo muy importante en cualquier relación amorosa y me preocupa que mi hermana loli no te pueda dar el placer que una mujer adulta necesita.

– ¡Que no me llames loli!

Rena toma a Runa de los brazos y le dice.

– Eres una Houraisen, Runa, las Houraisen siempre damos el mayor placer sexual a nuestras parejas como ninguna otra mujer lo hace. Dime esto, si Takako y yo lo hiciéramos esta noche ¿estás segura de que tu rendimiento podría igualar al mío?

Rena esta siendo muy dura con ella, siento que es necesario que intervenga pero antes de que pueda hacerlo.

– ¡Por supuesto que sí!

– ¡¿Runa?!

– ¡Te demostraré que puedo cargar el apellido de la familia y darle a Takako más placer del que tú le podrías dar!

– De verdad no es necesario…

Runa apunta con determinación a su hermana.

– ¡Te desafío a un duelo con Sensei!

– ¡Runa!

Rena nos observa en principio sorprendida, pero pronto su sorpresa se convierte en sonrisa y dice.

– ¿Estás segura de que eso es lo que quieres, Runita?

– Así es.

– Muy bien, en ese caso les sugiero que vayan a la alacena y tomen un par de barras energéticas y mucha agua. Las necesitaran si desean aguantar conmigo Toda la noche.

Trago saliva. Runa ni se inmuta, firme en lo que dijo.

– Takako, si gustas ve y date un baño antes de empezar, Runa y yo nos bañaremos juntas para planear los detalles.

– Entendido.

Runa se va con su hermana, pero antes de que se vayan.

– ¡Esperen! ¿No tengo ningún voto en lo que va a pasar esta noche?

– No – dicen al unísono.

– Uuh…

Después del baño, salí de la bañera para encontrar que las malvadas habían robado mi ropa y dejado únicamente una bata de baño para cubrirme. Supongo que debieron pensar que escaparía si dejaban mi ropa.

Me dirijo a la habitación principal para esperarlas y las escucho en la bañera riendo y terminándose de bañar. No parecía que estaban a punto de hacer lo que iban a hacer.

Un silencio repentino se torna en la habitación y salen las dos hermanas del baño con el cabello suelto, sus cuerpos mojados y vistiendo únicamente un juego de lencería cada una para cubrir sus partes íntimas y hacerlas relucir más.

– Buenas noches, Takako.

– Te ves muy linda esta noche, Sensei.


De vuelta al presente

Así es como terminé ahora con dos hermanas mirándome seductivamente desde lados opuestos de la cama.

Ambas se acuestan a mis lados sin despegar jamás su vista de mí y acariciarme.

– Estas muy sexy esta noche, Sensei.

– Amo lo tímida que te pones en situaciones como estas, Takako-chan.

– Dime ¿te gusta como me veo con el cabello suelto? Me hace ver como toda una adulta ¿no lo crees?

– Así es hermanita, pero todo mundo sabe que lo que verdaderamente te hace ver adulta, son estas.

Rena se levanta lo suficiente para poder quitar su bracier y se pone de rodillas sobre la cama. Con sus tetas al aire, lanza su bracier al otro lado del cuarto y toma tanto como puede de ellas en sus manos.

– Te encanta lo grandes que son ¿verdad Takako?

– Eso…

Runa nota que se esta quedando atrás, así que también se levanta y quita el bracier de ella mostrándome su pequeño y casi plano pecho.

– Mira Sensei, son las tetas que tanto te gustan. Puedes almorzarlas y chuparlas tanto como quieras como todas las noches que lo hacemos.

– ¿Chuparlas? Takako, acaso ¿eres esa clase de mujer que disfruta chupando las tetas como si fuera una bebé?

– No, yo no…

– Debiste decirlo antes, en ese caso, que lo disfrutes.

Antes de que pueda decir algo, Rena dirige su pezón a mis labios y lo mete haciendo que involuntariamente comience a besarlo.

– Tranquila, no succiones tan fuerte que me terminarás lastimando.

En realidad no estoy succionando nada, pero seguro lo dice para molestar a Runa.

Parece que obtiene el efecto que deseaba, ya que de inmediato Runa aparta a su hermana y pone su teta en mi boca.

– Pero estas son las que te gustan, vamos, succiona de ellas tan fuerte como quieras.

Runa pone su pequeño pezón en mi boca y comienzo a succionar de él.

– Vaya Runa, no quieras acapararla toda para ti sola ¿por qué no dejamos que ella decida y le damos a probar cada una?

– De acuerdo.

– Esperen… yo…

Runa quita su teta de mi boca y Rena vuelve a poner la suya en la mía. Después que la quita, Runa pone la suya y así continúan turnándose dándome a probar de sus pechos.

Esto continua así por unos minutos, saboreando el sabor que emana de ambas hasta que me quedo sin aire y necesito un momento para respirar.

– No más, ya no puedo más.

– Takako, pero si apenas estamos empezando.

– Nee-sama ¿qué te parece si en lo que dejamos a Takako respirar, nos encargamos de darle placer nosotras mismas.

– Ah, suena a una buena idea hermanita.

– ¡Esperen! ¿No estarán pensando…?

Ambas voltean verse sonriendo y entonces, abren mi bata de baño revelando mi cuerpo completamente desnudo ante ellas.

– Tan hermosa – al unísono.

Cubro mi entrada allá abajo con mis manos, lo cual solo hace que se exciten más y comienzan a besarme empezando por el rostro y mis mejillas.

– Estás muy hermosa esta noche, Sensei.

– Takako, no sabía que tenías un cuerpo tan hermoso, tan caliente.

– Chicas…

Ambas se turnan para besarme en los labios y meter su lengua en mi boca mientras la otra besa desde mis mejillas hasta mis orejas, mi cuello y la parte alta de mi busto.

Continúan besándome por allá arriba hasta que Rena baja a mis tetas y dice.

– Vaya ¿pero estás que son? – toma una en sus manos – están casi tan grandes como las mías. Me alegra ver que mi hermana esta muy bien alimentada por estas.

– Rena – avergonzada.

– Y eso no es nada – Runa separándose de mis labios – deberías escuchar como grita, observa.

– Runa ¡Aaaaaahh!

– Quiero probar.

– Rena ¡Aaaaaaahhh!

Ambas prueban de mis tetas, succionando y lamiendo de mis pezones erectos por la excitación.

Toman de ellas, besándolas y haciendo círculos en ellas hasta que se cansan y empiezan a besar más abajo. Tengo que morderme un dedo para no gritar.

Continúan besando mi ombligo, mis caderas y cuando están por llegar a mis piernas, observan que aún las tengo cruzadas para que no puedan ver el jardín secreto que se oculta en ellas.

Ambas voltean a verme y me dicen.

– Takako ¿te importaría abrir tus piernas?

– Eh… eso…

– Vamos Sensei, no seas egoísta.

– ¡Kyaaa! ¡Runa!

Entre ambas consiguen abrirlas dejando mi entrada secreta completamente abierta ante ellas.

– Tan hermosa.

Ambas sonríen y se inclinan a verla más de cerca, para entonces ya esta muy húmeda y montones de jugos salen de ella. Disfrutan de la vista sin hacer nada, respirando su aroma y observándola temblar.

– ¡No se queden ahí nada más viéndola! ¡Hagan algo!

– ¿Qué hagamos algo? No lo sé Runa ¿Qué deberíamos hacer en una situación como esta?

– Ni idea, quizás Sensei nos pueda dar una idea de que podemos hacer ¿Qué te gustaría que hiciéramos Sensei?

– Estas chicas – casi llorando de la vergüenza, pero no puedo aguantar más, así que – lamela, quiero que la lamen ¡por favor!

– Debiste decirlo antes, en ese caso, buen provecho.

– ¡Kyaaaaaaa!

Ambas se turnan para besar mi vagina, lamiéndola, saboreándola y haciendo círculos en ella. De vez en cuando una de ellas inserta su lengua en lo más profundo de mi, mientras la otra saborea y lame mi clítoris.

El placer que siento es demasiado y no tardo mucho en sentir que el clímax esta cerca.

– Me vengo ¡Me voy a venir! Aaaah, Aaaaahhhh ¡Aaaaaaaahhh!

Me termino viniendo en el rostro de ambas, quienes sonríen al recibir los jugos de mi interior en sus labios y rostro.

– Tan deliciosos.

Pasan los que cayeron en su boca, y sonriendo ambas voltean a verse y lamen los jugos del rostro de la otra.

Al terminan, ambas hermanas se dan un beso en los labios metiendo su lengua en la boca de la otra. Al separarse de su beso, sonríen al verse.

– Muy bien hermanita, has demostrado que sabes lo que haces pero aún hay un par de cosas más que me gustaría enseñarte.

– ¡¿Eh?! – exclamo preocupada.

– ¿Estarías dispuesta que te enseñara?

– Por supuesto, Nee-sama.

Parecía que esta noche aún estaba lejos de terminar.


Unos minutos después

Tras limpiar mis jugos de sus rostros, ahora me encontraba con la cabeza recostada sobre el pecho de Runa, mientras Rena me abría las piernas y la vagina con sus dedos.

– Observa bien Runa, para dar placer a una mujer, es importante empezar poco a poco, no puedes directamente por su vagina, tienes que acercarte lentamente. Puedes empezar con algo de juegos, quizás besándole los pies.

– Rena… ¡Kyaaaaa!

Rena toma uno de mis pies y lo lame, pasando desde el tobillo hasta la punta de mi pie.

– De ahí puedes ir subiendo poco a poco, generando la expectativa. Acariciando y masajeando sus tobillos, piernas, rodillas, hasta llegar a los muslos y una vez ahí, comenzar a besar alrededor de su entrepierna sin llegar a tocar todavía la vagina.

– Sí, todo eso ya lo sé.

– Ah, crees que lo sabes, pero es importante tener un control sobre ti misma cuando lo haces, en cualquier momento puedes perder el control e ir directo por la vagina. Incluso cuando llegas a ella hay que ser paciente y tomarse su tiempo con ella.

Abre mi vagina con sus dedos.

– Primero empiezas olfateándola, deja que el aire de tu nariz la excite en su interior.

– Aaaah… Rena – Runa nota como mi cuerpo esta temblando.

– Después de eso puedes continuar besándola todavía sin meter nada en su interior, dedicándole un tiempo a lamer sus labios exteriores y rozando con los interiores. Después empiezas a abrirte paso poco a poco adentro metiendo tu lengua y comenzando a succionar los jugos que salen de ella. Así.

– ¡Kyaaaaaa!

Mientras lo hace, Rena continua hablando.

– No quieres hacer un solo movimiento de lengua, tienes que hacer variedad y ser creativa con lo que haces, intenta hacer el alfabeto con tu lengua dentro de ella, así. A, B, C…

– Rena-senpai… Rena-senpai… ¡Aaaaaaahhh!

Se separa un momento de mi vagina para voltear a vernos.

– No te olvides de tomarte unos momentos para respirar y tragar todos los jugos que puedas del exterior. Ahora que ya la tienes agotada y deseando más, continuas haciéndolo y llegamos a la parte más importante de todas, el verdadero mejor amigo de toda mujer.

– Espera… no vayas a… ¡Kyaaaaaaaaaaaa!

Succiona mi clítoris al tiempo que inserta dos dedos dentro de mí.

– El clítoris es la parte más importante que tendrás que lamer y acariciar para asegurar que tenga el mejor momento de su vida. Pero no por ello debes descuidar lo demás.

– ¿Uh?

– Las tetas, Runa, acaríciale las tetas. Te enseñaré.

– ¡Aaaaahh!

Aprovecho el momento que me deja para respirar e incluso llorar un poco del placer.

– Tomas tanto como puedes en tus manos, pellizcando un poco fuerte el pezón y lo retuerces mientras las aprietas y giras la muñeca. Así.

– ¡Aaaaaaaahhh!

Ahora hazlo tú en lo que vuelvo acá abajo.

– ¡Rena-senpai! ¡Rena-senpai!

Mientras masajea mis tetas como le enseñó, Runa observa celosa como su hermana me da placer de manera que ella jamás lo ha hecho. Intento controlarme con mis gemidos para evitar que se enoje, pero en este momento me encuentro más allá de todo razonamiento.

Continua con este movimiento haciendo variedad con sus dedos y sin soltarla en ningún momento más que para dejarme respirar un poco, y en unos cuantos segundos…

– Espera, ya no puedo más, algo viene, aquí viene ¡Aaaaaaaaaaaaaahhhh!

Una lluvia de jugos más fuerte que la que jamás he dado sale de mi interior, empapando la mano de Rena y sus sábanas.

Rena saca sus dedos de mi interior observando mis jugos cálidos y pegajosos en ella y dice.

– Y así, es como das placer como una Houraisen.

Rena lame los jugos de sus dedos mientras poco a poco voy perdiendo el conocimiento.

– Yo… ¿qué pasó?

Me siento en las nubes, jamás me había sentido tan agotada como me siento ahora, lo cual termina por ser el colmo de Runa, quien se separa de mi y se pone en cuatro patas sobre mí.

– ¡Esto aún no ha terminado! ¿Crees que eso que sentiste ahora fue un orgasmo? Prepárate Sensei, para cuando termine contigo ¡Necesitarás una silla de ruedas para volver a caminar!

– ¿Uh? ¿Runa? ¡Aaaaaaahhh!

Runa se aprovecha de mi vulnerabilidad para tirarse contra mí y besarme, llenándome de su saliva en mis labios y pasándola como si de dulce miel se tratara.

Me abraza, me acaricia, me besa y masajea mis tetas como le enseñó su hermana.

– Runa… espera… se siente muy bien, pero… estoy muy sensible allá abajo, no sigas, te lo ruego, por favor.

– De ninguna manera Sensei, tenemos que seguir haciéndolo hasta que desmayamos ¡No puedo perderte contra Nee-sama! ¡¿oíste?!

– Runa…

Intento rendir más para ella, pero mi cuerpo ya no puede más. Poco a poco la luz se va volviendo negra y entonces caigo desmayada.

– ¿Sensei? ¡¿Sensei?!


Mientras estoy desmayada

Runa se preocupa y empieza a agitar mi cuerpo abatido.

– Descuida Runita, estará bien, sólo necesita descansar.

Se tranquiliza al verme respirar, durmiendo tranquilamente.

– Que alivio – sonríe.

– Ahora, aprovechando en lo que despierta…

Mientras esta en cuatro patas, Runa siente un líquido cremoso caer en su vagina antes de sentir las manos de su hermana tomarla por la cintura, y entonces…

– ¿Uh? ¿Qué estás…? ¡Kyaaaa!

Siente algo grande entrar en su interior al tiempo que siente como toda la energía abandona su cuerpo y se concentra allá abajo, en su panza.

– ¿Qué…? ¿Qué es esto?

Poco a poco se da la vuelta y descubre un enorme dildo dentro de ella amarrado a un strap-on de su hermana.

– ¿Esto? Es la prueba final para convertirte en una mujer Houraisen, Runita. Descuida, solamente duele al principio, pero te aseguro que en unos segundos te sentirás mejor.

– Eso… yo… ¡Kyaaaa!

Rena continua moviendo sus caderas, penetrando a Runa una y otra vez con ello quien poco a poco se va acostumbrando a la sensación.

– ¿Ya te sientes mejor Runita? Dime ¿Lo estás disfrutando?

– Esto… hermana… se siente fabuloso. Jamás… había sentido algo tan maravilloso como esto – no puede contener la excitación.

– ¿Verdad que sí? Me alegra mucho que lo estés disfrutando hermanita.

– En verdad… eres la mejor. Eres mejor que yo. Te mereces mucho más estar con Takako que… – un par de lagrimas caen por su rostro mientras lo dice.

– Runa…

La voltea con ella sin sacarle el dildo. Limpia las lagrimas de su rostro con su mano y le dice.

– La única persona que merece estar con Takako, eres tú y solamente tú.

– Pero no soy tan buena, lo que tú le hiciste a ella…

– Solamente tengo más años de experiencia, pero vas por buen camino. Toma todo lo que te enseñé esta noche y te aseguro que Takako jamás querrá salir de la cama contigo. Y aún si no lo haces y mantienen toda su vida en castidad… estoy segura que ella jamás querrá estar con ninguna otra más que tú.

– Nee-sama…

Se besan, un beso íntimo y sincero entre hermanas, metiendo tanto como pueden de sus lenguas en la boca de la otra, al separarse una fina línea de saliva aún une sus labios.

– Aunque claro que si eligieras el camino de la castidad, me quedaría a Takako para mí sola y satisfacerla sexualmente.

– ¡¿Qué?!

Lo dice de broma, le dedica una sonrisa a su hermana y Runa le dice.

– ¡En ese caso prepárate! Que a partir de ahora le haré tantas cosas a Sensei que de ninguna manera querrá pasar otra noche con nadie más que yo.

– Cuento con ello, Runita.

Se vuelven a besar.

– Ahora volviendo a tu entrenamiento…

– ¡Kyaaaa!


Al recuperar la conciencia

Poco a poco voy abriendo los ojos y la luz vuelve a mi cabeza, reconociendo poco a poco el ambiente a mi alrededor.

– ¿Uh? ¿Dónde estoy?

Sobre mí, veo a Runa quien continua en cuatro patas, aunque agitándose y gimiendo como si la estuvieran masturbando.

– ¿Runa?

– ¡Kyaaa! ¡Sensei!

– Runa ¿esta todo bien? ¿Por qué estás…?

– ¡Sensei! ¡No me veas!

– ¡Hhhhhhmmm!

Antes de que pueda decir algo, me besa atrayendo mis labios hacia ella y succionando mi saliva.

Al separarnos, me tomo un momento para respirar y verla allá abajo.

– ¿Runa? ¿Por qué…?

Al hacerlo, veo a Rena penetrándola una y otra vez con un dildo amarrado a su strap-on.

– Eso… ¡¿Es un dildo?!

– Sensei…

– ¡Rena! ¿Pero qué crees que estás…? ¡Kyaaaaaaa! ¡RUNA!

Runa saca el dildo de ella y lo lleva a mi vagina el cuál empuja hasta lo más profundo de mí.

– Runa… esto…

– Descuida Sensei, solo duele al principio, ya verás que te sentirás mejor.

– Runa… Hmmmm…

Runa me besa al tiempo que deja que su hermana me penetre con el strap-on una y otra vez.

Después de eso se turna para penetrarnos a ambas, moviendo el dildo arriba y abajo intercambiando nuestras vaginas.

Tras unas cuantas embestidas en las cuales Runa y yo nos continuamos besando para callar nuestros gritos, sentimos nuestras vaginas ardiendo y el final llega.

– Runa, termino ¡Me voy a venir!

– También yo Sensei, ya no puedo más, me vengo ¡Me voy a venir!

– ¡Aaaaaaahhh! ¡Runa!

– ¡Sensei! ¡Aaaaaaaaaahhhhh!

Ambas nos terminamos viniendo y nuestros jugos empapan el dildo de Rena bajo nosotras.

Rena lo retira de nuestras vaginas y lo toma para lamerlo como si de una paleta helada se tratara.

– Mi sabor favorito – lo lame hasta dejarlo seco y lo guarda en su lugar – Muy bien, me han convencido, ustedes dos están muy bien juntas y mi hermana ya es toda una Houraisen. Vivirás una vida llena del mejor placer sexual a su lado, felicidades Takako.

– Rena…

– Ahora sí me disculpas…

– ¡Kyaaaa!

Rena se acuesta en la cama y se pone en cuatro patas sobre Runa.

– Quiero comprobar si a mi hermanita aún le queda algo de energía antes de dormir.

– Rena… espera… Hmmmmp.

Rena besa a Runa, tomándola de las muñecas y succionando tanto como puede de la poca saliva que le queda.

Esto es malo, parece que Rena aún no ha quedado saciada sexualmente y si no la controlamos, podría seguir con esto toda la noche. No sé si nuestros cuerpos aguantaran una ronda más con ella.

Me pregunto que es lo que puedo hacer para dejarla saciada finalmente y entonces se me ocurre una idea. Usaré su propia arma contra ella.

Rena continua besando y lamiendo el cuerpo de Runa, enfocándose en sus pezones y haciendo círculos en ellos mientras los lame.

– Para ser los pezones de una loli, estos si que se han desarrollado rápido y fuerte. Si continuas así terminarás teniendo unas tetas tan grandes como las mías algún día, tablita.

– Rena… – esta muy cansada para insultarla de alguna manera.

– Descuida, Onee-chan esta aquí para ayudarte y asegurarme que tus tetas crezcan sanas y fuertes. Ahora sí me disculpas…

– Rena-senpai.

Justo cuando las esta a punto de probar, siente un líquido caer atrás de ella pero no en su vagina, sino en su ano.

– ¿Pero qué…? ¡Aaaaaaaaaaahhhhh! ¿Qué… Qué es esto?

Al voltear, encuentra el dildo que anteriormente había usado, amarrado a mi cintura y completamente en su hoyo trasero.

– Descuida, ya te he puesto lubricante, esto no debería doler.

– ¡Espera, Takako! ¡Aaaaahhhhh!

En ese momento termino por insertar el dildo en su ano y Rena grita de placer.

– ¿Se siente bien, Rena?

– Te… estaba tratando de decir… que ese es un dildo vaginal, el anal esta sobre el estante del baño.

– ¿Eh?

– Jamás… he tenido algo tan grande… en ese hoyo.

Al principio me preocupo por ella, pero cuando veo que lo esta disfrutando...

– En ese caso…

Volteo a Rena para dejarla recostada boca arriba sobre la cama y en esa posición continúo dandole placer anal penetrándola una y otra vez.

– ¡Aaaaahh! ¡Takako! ¡Aaaaaahh!

– Silencio Rena, trata de contener tus gemidos o vas a despertar a alguien.

– ¡Lo intento, pero no puedo! El placer de sentir algo tan grande allá atrás dentro de mí… ¡Se siente fabuloso! ¡Aaaaaaahhh!

– Si no te silenciamos esto va a terminar mal ¡Runa!

– Entendido Sensei.

– ¿Qué estás? ¡Hhhmmmmm!

Runa se sienta encima del rostro de su hermana y se acuesta haciendo un 69 sobre ella.

– La vagina de Onee-chan, tan deliciosa.

– Runa… Hhhhhmmmm…

Ambas hermanas se empiezan a dar placer oral mientras le continuo dando al trasero de Rena el cual, creo que cada vez se hace más grande.

Mientras se continúan lamiendo sus vaginas, Runa levanta su rostro y me dice.

– Sensei, bésame.

– Runa.

Runa se vuelve a sentar, poniendo su trasero y vagina sobre el rostro de su hermana y acerca sus labios para besarme.

Al hacerlo, saco por accidente el dildo de Rena y lo meto en su vagina para continuar dándole placer.

– ¡Aaaaaah! ¡Takako!

– Sensei…

– Runa…

Nos besamos y tomamos de las manos mientras continuo penetrando a Rena, y a su vez ella lame la vagina de Runa sobre ella.

Al final sin separar su beso, Runa toma mis tetas en sus manos y las acaricia como le dijo Rena para excitarme más y así terminar todas al mismo tiempo.

– Esto es todo, ya no puedo más, me vengo ¡Me voy a venir!

– Chicas, las amo mucho, las amo con todo mi corazón.

– Nosotras también te amamos ¡Te amamos!

– ¡Chicas! ¡Aaaaaaahhhh!

– ¡Aaaaaaaahhhh!


Bonus Short Story – Más tarde esa noche

Finalmente tras una larga noche de sexo, sudor y jugos, el sueño nos alcanza y ahora descansamos las tres juntas plácidamente sobre la cama en la cual habíamos jugado toda esta noche.

Rena fue la primera en dormirse, después Runa y al final me encuentro yo que a pesar del cansancio que siento en todo mi cuerpo, aún ahí algo que me impide dormir.

Noto que Runa se mueve a mi lado y me abraza. Sonrío al verla y le pregunto.

– Runa ¿estás despierta?

Abre sus adormilados ojos y con mucho cansancio consigue mover su cabeza para decirme que sí.

En momentos como estos, en verdad aparenta su edad.

– Ya deberías estar dormida – le digo con una sonrisa.

– Lo mismo podría decirte, Sensei.

– ¿Crees que si te abrazo dormirás mejor?

Tal como una niña, asiente con su cabeza y me abraza enterrando su rostro entre mis tetas.

– Cielos Runa, en serio te gustan mis tetas ¿verdad?

– Así es, son las mejores.

– Y son todas tuyas, nadie más que tú puede tomarlas.

– ¿Nadie más que yo y Nee-sama?

Sonrío ante su inseguridad y le respondo.

– Te recuerdo que todo esto fue tu idea, y solo fue esta noche. Mis tetas son solamente para ti.

– Me alegra escucharlo. Aunque no son mucho, las mías también son para ti, Sensei, pero ya verás que algún día crecerán.

– Estoy segura de ello, Runa – me abraza sin despegarme de ella.

Así como estamos ahora en realidad parecemos una madre y su hija, pero prefiero no pensar en ello.

Intento dormir ya más tranquila de sentir a Runa a mi lado, pero siento que algo todavía no esta bien en ella, así que le pregunto.

– Runa ¿hay algo que te preocupa?

– ¿Uh?

– Siempre que te abrazas a mi de esta manera y no puedes dormir significa que algo te preocupa, dime ¿qué es?

Runa se deja caer en mis tetas y con cierta frustración me dice.

– No es nada importante. Algo tonto de hecho.

– Nada de lo que digas puede ser tonto ¿Qué pasa?

– Bueno… se que ya lo dijiste muchas veces, pero…

Se toma su tiempo. En verdad la Runa que tengo ahora frente a mí es el completo opuesto a la reina mandona y orgullosa que suele ser durante el día y aunque ambas facetas me encantan, sin duda esta es mi favorita.

Acaricio su cabello animándola a que me diga.

– Ya dime – con voz dulce y amable.

– Bueno, ahora que lo has hecho conmigo y mi hermana, si tuvieras que elegir… ¿Quién fue la que te hizo sentir mejor? ¿Nee-sama o yo?

– Runa… – esta inseguridad suya es tan linda, hace que se me derrita el corazón.

Siento el deseo de volver a hacerlo con ella y montarla para demostrarle mi amor, pero no quiero despertar a Rena quien ya se encuentra profundamente dormida, así que en su lugar la tomo en mis brazos, la acerco a mí y le doy un dulce y cariñoso beso en los labios.

Al separarnos, la veo a los ojos y digo.

– Fuiste tú Runa, siempre has sido tú y siempre será así

– Sensei…

Runa se abraza a mí con una sonrisa y dice.

– Te amo, Sensei.

– Yo también te amo, Runa.


Hasta aquí esta excitante(?) historia! :D

Creo que todas/todos estamos de acuerdo en que lo hermoso de Sono Hanabira son sus excitantes y tiernas historias de amor entre dos chicas, aunque si hubiera algún otro trío amoroso (aparte de Takako x Runa x Rena) nomas por diversión entre amigas ¿cuál otro trío les gustaría? A mí en lo personal me encanta Kaede x Yuuna x Mai, aunque estoy de acuerdo en que JAMÁS las separaría de sus respectivas parejas jajaja (eso sería pecado xD)

Saludos y hasta la próxima historia, nos estaremos leyendo! c: