Habían pasado ya casi tres años desde la gran tragedia con la Indominus Rex que causó la pérdida de cientos de personas en el parque crétacico Jurassic World.

Claire Dearing se encontraba sutílmente recostada sobre el pecho de Owen Grady desde donde podía apreciar su musculatura desnuda siendo golpeada por los rayos tenues del amanecer que se colaban por las pequeñas cortinas de seda ligeramente abiertas. Se movió lentamente en sus brazos llevando las pocas sábanas que los cubrian con ella depositando un leve beso en sus labios, anunciándole asi que ya habia amanecido, lo escuchó gruñir cerca de su oido y atraerla más a él.

-Grady, hora de levantarse, debemos llegar a tiempo a la conferencia de protección de dinosaurios- susurró Claire aún algo adormilada.

Owen con un rápido movimiento la posicionó debajo de él haciéndole cosquillas en el cuello y dejando un recorrido de pequeños besos en el mismo, Claire entre risas lo apartó de ella ya que sabía que si le seguia el juego no iban a estar presentes en la conferencia.

Salió de la cama con una pequeña sonrisa recogiendo del suelo la playera que Owen habia usado la noche anterior para colocársela y caminar asi a la cocina del departamento que compartían para comenzar a preparar el desayuno.

-Amor- comenzó a hablar Owen mientras conducia hacia la plática que Claire habia agendando con los medios de comunicación y con el senado de los Estados Unidos al mismo tiempo que apagaba la radio con algo de furia creciente en su interior puesto que nuevamente la comenzaban a responsabilizar de las muertes y pérdidas ocurridas - lo que pasó en Isla Nublar no fue tú culpa ¿comprendes?, ninguno de nosotros dos, ni Masrani ni nadie de la isla sabia lo que ese dinosaurio, si es que le puede llamar asi, provocaria. Asi que vas a entrar allí con la frente en alto, orgullosa de lo que has conseguido y completamente segura de que los convencerás de rescatar a esos animales- terminó mirandola a los ojos y tratando que esbozara una leve sonrisa, puesto que el sabía cuanto le afectaban las habladurías que los medios querian hacer creer sobre ella y el puesto de gerencia que mantenia en el parque.

Llegaron al tribunal, bajaron de la camioneta y vislumbraron la acera llena de gente queriendo obtener fotos, autógrafos e inclusive respuesta a preguntas que pretendían seguir haciéndolos sentir culpables de lo ocurrido. Claire se aferró al brazo de Owen tratando de no desvanecerse mientras caminaba por entre la multitud y llegaban a las enormes puertas que los separaban del exterior. Una vez dentro Claire aflojó su agarre agradeciéndole por lo bajo y dandolé un tierno pero significativo beso en los labios mientras se dirigía a tomar su asiento al frente en tanto Owen tomaba uno en la parte de atrás.

El juez comenzó la reunión haciendo una vez más hincapié en que Claire Dearing y Owen Grady, los nuevos padres del mundo moderno, eran los responsables de la catástrofe ocurrida; haciendo que Owen apretará los puños bajo su asiento y viera a Claire con los ojos cristalizados, ella rápidamente se puso de pie tratando de borrar los fantasmas de las pequeñas lágrimas que querian salir a flote y comenzó a contar de la manera más tranquila posible su versión de los hechos.

-...y fue por eso entonces que tuve que correr enfrente de la T-rex con una bengala encendida en mi mano, para protegerlos- miró a los ojos por un instante a Owen- para proteger a mi familia y de paso a cientos de personas más.- El juez sin haberse conmovido un poco por el relato recién contado de Claire dió por terminada la sesión dejando en claro que en la siguiente asamblea estaría presente el Dr. Ian Malcolm matemático especialista en la teoría del caos para dar una opinión acertada hacia el caso en cuestión del volcán a punto de estallar en Isla Nublar y la preservación de los últimos dinosaurios vivos en el mundo.

Owen y Claire salieron del tribunal tomados de la mano dirigiéndose asi hacia la camioneta para retomar el camino de regreso a casa. Al haber entrado ya a la tranquilidad de su hogar Claire dejó salir todo el dolor que le habian causado las palabras dichas en esa estación de radio y por el juez mismo que llevaba el caso, Owen lentamente la cobijó entre sus brazos susurrándole al oido que las cosas mejorarian y que de una u otra forma lograrian salvar a los dinosaurios.

A la mañana siguiente Claire se despertó sola en lo ancho de la cama, podía respirar el delicioso aroma a café inundar el ambiente y oir la tenue melodía de "Don't cry" de Guns N' Roses (reproducir multimedia con audífonos puestos para una mejor experiencia) en el fondo, se levantó de manera rápida y caminó a la cocina en donde vió a Owen frente a la estufa, sonrió de lado y se dirigió hacia la espalda de Owen la cual abrazó causando un escalofrío por todo su cuerpo, a pesar de que llevaban casi tres años saliendo ella le seguía provocando eso en él, seguía sintiendo sus caricias tal y como si fuera la primera vez y se preguntaba si podía ser capaz de enamorarse dos veces de la misma persona.

Owen se giró a verla atrapando sus labios con los suyos sintiendo como si el mundo a su alrededor se detuviera, la tomó de la mano y la llevó al centro de la sala de estar, donde muy lentamente comenzó a bailar con ella al ritmo de la música haciendo que todos los malos recuerdos del día anterior se disiparán, Claire comenzó a sollozar levemente acurrucándose más entre los brazos de su novio dejandosé llevar, Owen al ver ese acto, por reflejo la separó de él para comenzar a besar y limpiar sus pómulos ligeramente humedecidos por las lágrimas.

-Te amo Owen Grady- dijo Claire viéndolo a los ojos y riendo un poco por la sensación de su barba rozando sus mejillas.

-Te amo más Claire Dearing- le respondió Owen para asi abrazarla de nuevo y perderse en el maravilloso aroma a vainilla que la piel de su cuello desprendía.