Capítulo 4

Por algún motivo siempre que presionaba el botón en el ascensor iba al piso 15, allí solo estaban los de publicidad. Cuando se daba cuenta de su error terminaba de pisar el botón para subir al último piso.

- Porque siempre te detienes en el piso 15? - le pregunto Kagome.

- No lo sé, la verdad no sé.

- Será que tú subconsciente, quiere decirte algo? - le pregunto Kagome.

- No lo había pensado.

- Quizás alguien allí, nos puede ayudar.

Inuyasha llegó a su oficina, y lo único que pudo hacer fue llamar a Ayame, para preguntarle si sabía de alguien en el piso 15, con quien él hablara mucho.

- Mmm… no que yo sepa, antes del accidente usted siempre hacia la misma rutina, venía a la oficina, y en algún punto de la noche se iba.

- Me iba después de ti?

- Siempre.

- Gracias Ayame.

Ayame se fue y no logro darle algo de información relevante.

- Todo es una pérdida de tiempo - dijo Inuyasha fastidiado.

- No hay que perder la esperanza - Kagome trato de darle ánimos.

- Es inútil Kagome, mantuve mi vida privada. Realmente en privado. - se dijo Inuyasha molestó consigo mismo.

- Desapareciste de los medios, un año antes del accidente. - dijo Kagome en voz baja

Kagome no podía evitar pensar que llevo a Inuyasha a desaparecer de los medios, del mismo modo que Inuyasha se preguntaba lo mismo.

- Quizás mataste a alguien - dijo Kagome como broma para que Inuyasha hablara

- Claro, eso significa que la persona que mate fuiste tú, y tú espíritu vino buscando venganza - dijo Inuyasha para seguirle el juego.

- Ya entiendo cuál es mi propósito.

Kagome se lanzó a hacerle cosquillas a Inuyasha pero Inuyasha le dio la vuelta, haciéndole las cosquillas a ella.

- Inuyasha, ya basta, por favor… - le imploraba Kagome entre risas.

- Esta es mi venganza - le decía Inuyasha entre bromas también.

Hasta que alguien le tocó la puerta a Inuyasha, el no la soltó, no fue hasta ese momento que Inuyasha volvió a tener la misma compostura intachable que debería tener siempre.

- Adelante… - dijo Inuyasha tratando de sonar lo más serio posible.

- Disculpe señor… - dijo Ayame mientras entraba a la oficina, Kagome se levantó y acomodo en el sofá.

- Que ocurre? Ayame

- Hay una señorita que desea verlo.

- Señorita? - Inuyasha miro a Kagome, para buscar la respuesta en ella, pero Kagome está tan confundida como el.

- Si, es una modelo, usted salia con ella.

- En serio, traela rápido - dijo Inuyasha feliz.

- Enseguida voy - dijo Ayame para salir, corriendo.

- Estas seguro? - le pregunto Kagome, cuando Ayame salió de la oficina

- No lo entiendes, si es una ex-novia quiere decir que sabe algo de mi. Puedo preguntarle quien soy - le explicó Inuyasha.

- Ya veo - dijo Kagome quitándose una presión del pecho.

Inuyasha estaba impaciente porque esa mujer entrara, ya tenía varias preguntas en su cabeza. Al abrir la puerta, una mujer muy hermosa entro, directo a abrazarlo.

- Inuyasha…

- Eh, Mmm…

- Acabo de regresar del extranjero, y me enteré de lo que te paso, cómo estás? Como te sientes?

Inuyasha se sintió un poco incomodo que esa mujer lo tocará tanto, y que no dejara de abrazarlo.

- Bien, estoy bien. - dijo Inuyasha nervioso, sin poder dejar de ver a Kagome

- Me dijeron que me olvídaste - ella comenzó a sollozar.

- No, espera no llores. - le pidió Inuyasha

- Es que olvidaste entonces todo lo que vivimos - le decía sin dejar de hablar.

- Lo sé, y lo lamento. Escucha podemos empezar de nuevo? Hola, me llamo Inuyasha Taisho - la interumpio Inuyasha.

- Inuyasha no seas tonto, yo ya te conosco - le dijo ella burlándose de el.

- Pero no te recuerdo - le recordó Inuyasha

- De verdad olvidaste todas las noches que pasamos juntos? - le pregunto ella a Inuyasha.

- Si, lo olvidé todo, no recuerdo nada - Inuyasha ya estaba perdiendo la paciencia, realmente salía con esa mujer de medio cerebro.

- Y recuerdas nuestra última noche en el hotel? - le pregunto ella, Inuyasha ya no la aguantaba.

- Sabes que, quiero que tú me cuentes - Inuyasha solo podía pensar en lo idiota que tuvo que ser para salí con esa mujer.

- Bueno me llevaste al hotel, creí que tendríamos la mejor noche, pero ese día me terminaste

- Vaya fui un desconsiderado - dijo Inuyasha con sarcasmo.

- Pensé que si no recordabas esa noche entonces podemos seguir donde nos quedamos - dijo ella más animada.

- Creo que mejor quedamos como amigos - le dijo Inuyasha sin arrepentimiento.

- No, no quiero. Yo te quiero, no me dejes - le suplico ella comenzando a llorar, de manera ruidosa

Esa chica lloraba tan fuerte que Inuyasha sentía que había perdido un familiar cercano, y Ayame entro preocupada por ella, cuando la vio en el piso. Vio a Inuyasha con cara de que pasó.

- No lo sé, solo se que comenzó a llorar de la nada. -le dijo Inuyasha a Ayame

- Señorita por favor calmase - le pedía Ayame

- Inuyasha está terminando conmigo - lloraba inmensurable mente

- Pero tú y yo no somos nada, terminé contigo hace años - le dijo Inuyasha, lo que provocó que su llanto fuera peor.

- Pensé que Inuyasha se alegraría de verme pero solo me rechaza - lloraba la modelo.

- Inuyasha, dile que se calme, e invitarla a salir a un lugar privado - le dijo Kagome.

- Que!? Estas loca? - le gritó Inuyasha.

Lo que provocó que ambas mujeres se quedarán viéndolo, su secretaria y la loca modelo.

- Inuyasha, confía en mí - le pidió Kagome

- Tú, vamos a salir en una cita - le dijo Inuyasha a la modelo, cuyo nombre todavía no sabía

- En serio? - se limpio las lágrimas y se alegró de la noticia.

- Si… - le dijo Inuyasha sin muchos ánimos.

Fue allí que Inuyasha se dio cuenta que lo mejor era pedirle una cita, ya que sus empleados se estaban reuniendo en las afueras de su oficina. Eso se estaba saliendo de control.

- Puedes decirme tu nombre?

Le pregunto Inuyasha a la mujer que se limpiaba las lágrimas, necesitaba hablar con ella.

- Mizuki…

- Mizuki, dime podemos hablar en privado? - le hablo Inuyasha en tono seductor.

- Por supuesto, lo que tú quieras. - se le iluminaron los ojos, de la emoción y por terminar de llorar.

- Ayame, quiero que desocupes la sala de juntas, inmediatamente por favor.

- Si

Ayame corrió para desocupar la sala de juntas, Mizuki estaba feliz que Inuyasha quisiera estar con ella. Inuyasha solo pensaba en sacarle la información necesaria, y Kagome solo se preguntaba que planeaba Inuyasha.

Una vez en la sala de juntas, Inuyasha se sentó en su asiento predilecto, mando a la Mizuki a sentarse al otro lado, Ayame en medio, y Kagome a su lado.

- Demos por iniciada la sesión - indico Inuyasha.

- Inuyasha estoy muy lejos - le dijo Mizuki

- Mizuki quiero que me digas que sabes de mi. - le pidió Inuyasha

- Saber? Yo sé todo de ti, Inuyasha. Si me dejar acercarme te lo contaré todo - le imploraba esa mujer.

- No, háblame desde la distancia. Dime qué sabes de mi - le pidió Inuyasha.

- Bueno tu comida favorita es el sushi, usas trajes Dormeuil, también eres dueño de tu propia empresa, te gusta manejar, tu color favorito es el pastel, tu lugar favorito es Luigi's… - Mizuki seguía hablando.

Inuyasha se dio cuenta que esa mujer solo hablaba de cosas triviales, por un momento pensó si se estaba conteniendo por Ayame, pero eso no tendría sentido ya que no está hablando de gustos íntimos.

- Quizás se está conteniendo por Ayame - le dijo Kagome, como si le leyera la mente.

- No lo creo. - dijo Inuyasha en voz baja para que solo Kagome lo escuchará.

Mizuki seguía hablando, pero nada de lo que decía le interesaba.

- Y bueno pensé que estábamos bien hasta hace 4 años que me terminaste - terminó de hablar Mizuki, Inuyasha estaba tan metido en sus pensamientos que no se dio cuenta.

- Inuyasha - le dijo Kagome

- Ah, ¿qué? - preguntó Inuyasha, y Kagome le dijo que viera a Misuki.

- Ahora me crees? - dijo Mizuki animada

- Entonces hace 4 años que no sabes nada de mí? - le pregunto Inuyasha

- Bueno, unos meses antes de tu accidente, fui a visitarte creí que podíamos tener algo antes de mi viaje al extranjero, pero me dijiste que estabas comprometido con alguien - dijo Mizuki

- Que!? ¿Comprometido? - dijo Inuyasha impresionado, levantándose de la silla, error que provocó que cayera al suelo.

- Tonto, no debes hacer movimientos bruscos - le dijo Kagome preocupada levantando lo del piso. Ayame y Mizuki vinieron a socorrerlo.

- Estas bien!? - dijeron Ayame y Mizuki preocupadas.

- Si, estoy bien. Dime ¿estaba comprometido? - le preguntó Inuyasha a Mizuki

- Nunca la conocí, jamás salió en las noticias. - le confesó Mizuki.

- Maldita sea - dijo Inuyasha, más para sí mismo que para otros.

- Ahora estás molestó conmigo - comenzó a sollozar Mizuki nuevamente.

- Sabes que, ya me cansé, Mizuki fue un placer conocerte. - dijo Inuyasha molestó

- Y cuando saldremos en nuestra cita? - pregunto Mizuki

- La verdad Mizuki, lo lamento pero no ocurrirá - le dijo Inuyasha de manera cortante saliendo de la sala de juntas.

Dejando a Mizuki llorar de manera desconsolada, Ayame se cansó de sus lloriqueos y aunque le costó hacerla entender que Inuyasha no está interesado en ella, logró su objetivo, y Mizuki se fue.


Hasta aca el capítulo de hoy, cada vez les dare mas misterios, y muchos mas. los personajes no son míos son creación de Rumiko Takahashi solo la historia me pertenece.