Capítulo 5

Por su parte Inuyasha estaba molestó en su oficina, solo tenía sus manos en la cabeza tratando de mitigar su dolor de cabeza, Kagome no hacía más que solo verlo, saber que estaba comprometido fue una revelación que no se esperaba, donde estaba su prometida? ¿O su esposa?

- Inuyasha… - le hablo Kagome muy preocupada.

- Esto se me está complicando, y no tengo respuestas - le dijo Inuyasha, molesto

- Debemos preguntarle a tu madre - dijo Kagome preocupada

- Sabes tan bien como yo que ella no me dirá nada

Inuyasha ya no sabía con quién molestarse, ya conocía lo suficiente a su madre para saber que no le diría nada, y no tenía quien para darle las respuestas que necesitaba.

- ¿Qué tal Miroku? Él es tu mejor amigo. Quizás él la conozca - dijo Kagome

- Quizás…

Inuyasha no sabía qué hacer ahora, y no tenía una respuesta clara sobre su vida pasada.

- Dile la verdad a tu madre, dile que irás a una fiesta de despedida de soltero - dijo Kagome con determinación

- Sabes que se pondrá como loca y no me dejará ir.

- No hay otra opción, debemos hablar con Miroku para saber sobre tu prometida, sino entonces pídele a ella que te diga la verdad. - le exigió Kagome.

Inuyasha no quería incomodar a su madre pero sabe que Kagome tiene razón, ella no estaba dispuesta a darle soluciones, entonces debía buscarlas en otro lado. además el ya no era un niño para pedirle permiso.

Inuyasha ya tenía todo listo para la fiesta, ante la llegada del sábado, donde los invitados fueron confirmados, Inuyasha se encontraba en la entrada del local, confirmaba junto a seguridad el ingreso de los invitados, cuando Miroku llegó con él, ambos se saludaron con una abrazo.

- Pensé que no harías mi despedida de soltero, debo admitir que estoy sorprendido - dijo Miroku bromeando

- No tenía razones para negarme - le siguió el juego Inuyasha.

Ambos entraron en el salón, dentro la música tecno combinaba con las mujeres semidesnudas, y las bebidas exóticas.

- Me gusta el ambiente - le indico Kagome

- En serio, no estás molesta? - le pregunto Inuyasha sorprendido

- Lo que me disgusta es no poder disfrutar de la bebida, además también me gustaría darle un billete a esa bailarina, me gusta como se mueve - decía Kagome feliz de estar allí y triste de no poder hacer nada.

- No pensé que fueras ese tipo de chica? - pregunto Inuyasha sorprendido

- No me gustan las mujeres, si es lo que piensas - le aclaro Kagome

- Ah, perdón. Y entonces?

- Se observar a una buena mujer cuando la veo.

- Desde cuándo?

Kagome se quedó muda, no sabía cómo pero estaba segura que le gustaban los hombres, y estaba segura que podía estar en esos lugares.

- No lo sé - respondió Kagome

Inuyasha ahora se preguntaba quién era ella? exactamente, y porque estaban juntos?

- Vamos a preguntarle a Miroku por mi prometida - Inuyasha cortando sus pensamientos

Inuyasha se movió entre el público, buscando a Miroku necesitaba hablarle mientras estaba cuerdo.

- Miroku necesito hablar contigo - le pidió Inuyasha

- Si pero que sea rápido, el reto de alcohol va a comenzar - le pidió Miroku rápido

- ¿Es verdad que tengo una prometida? - le pregunto Inuyasha

- Si, y una mujer muy buena, gracias a ella Sango será mi esposa, woo! - estaba feliz Miroku

- ¿Sabes dónde está? - le pregunto Inuyasha desesperado

- No lo sé, ella vivía contigo cuando ocurrió lo del incendio - le confesó Miroku

- Entonces ella murió? - fue lo único que pudo pensar Inuyasha

- No lo sé - le confesó Miroku

No había otra explicación, ambos estaban en el incendio, ella murió allí y él cayó en coma. Inuyasha no podía evitar preguntarse si la amaba, debía amarla pero ¿cuán grande eran sus sentimientos por ella?

- Inuyasha - le llamo Kagome

- Lo siento, no estoy de humor… - le dijo Inuyasha a Miroku

- Inuyasha…

Miroku trató de llamar a su amigo, pero los otros hombres lo arrastraron a beber del barril como desafío, por su parte Inuyasha no podía sentirse peor, murió su prometida y no sentía ni el más mínimo de tristeza por ella. Por su parte Kagome solo podía estar de pie viéndolo, sin saber que hacer o sentir por él. Solo veía como Inuyasha se consumía en el alcohol.

- Oye, y porque estás solo?

Cuando Inuyasha levantó la mirada, frente a él estaba una de las estriper completamente desnuda, parecía que no sentía ni el mínimo pudor de estar así frente a él.

- Si lo deseas, puedo animarte - dijo ella en tono seductor, mientras se agachaba para que Inuyasha tuviera mejor vista de sus senos

¿Qué debía sentir? ¿Qué debía hacer? Su prometida, que clase de promesas le habría hecho? Debía olvidar a alguien que jamás conoció, debía sacarla del lugar donde ya no está, debía volver a surgir.

- Inuyasha, no lo hagas con ella. No me gusta la forma que te mira - le indico Kagome

- Cállate, cállate, cállate - le gritó inuyasha a Kagome

- ¿Quieres que me calle? - le pregunto la stripper a Inuyasha.

- Inuyasha no seas tonto, ella trama algo - trato de explicarle Kagome

- Cállate, es mi vida, sino te gusta puedes desaparecer - le gritó Inuyasha a Kagome

- ¿A quién le estás hablando? - le preguntó la stripper a Inuyasha.

- ¿Ya tienes un lugar en mente? - le preguntó Inuyasha a la stripper.

- Si, vamos…

La stripper tomó a Inuyasha de la mano, y lo guío hasta los baños, Kagome no sabía qué hacer no quería ver lo que harían, tampoco quería dejarlo solo, qué podía hacer?

- Quizás Inuyasha tenga razón, y yo solo debo desaparecer - dijo ella en susurro, como si temiera que alguien la escuchara.

Pero Kagome se dio cuenta que no tiene razones para eso, podía estar desnuda de igual forma que esas mujeres y ningún hombre voltearia a verla. Ella no existía, no era real, solo molestaba a Inuyasha impidiéndole tener una vida ahora que sabía que estuvo comprometido, y que ella había muerto. Lo mejor que podía hacer era desaparecer. Vio la dirección donde se fue Inuyasha, hacía que dio la vuelta y comenzó a caminar.

Por otro lado, cuando la stripper cerró la puerta del baño con el seguro de la puerta, se le lanzó encima a Inuyasha, quizás no eran besos sentimentales pero despertaban la pasión que podían tener.

- Me pregunto si mi prometida, me amaba? - pensaba Inuyasha.

Que clase de mujer había sido? ¿Qué planes tenían a futuro? ¿Qué apariencia tenía ella? ¿Acaso ella solo había amado su dinero? O lo había amado a él? El la había amado a ella? Por más preguntas que hiciera no lograba tener una respuesta.

- ¡No estás muy animado! - lo despertó la stripper de su mente

Cuando Inuyasha posó su mirada en donde ella veía, simplemente vio como su miembro no estaba animado, y el tampoco.

Es la primera vez que me pasa, quería decirle Inuyasha pero desconocía si era la primera vez que le pasaba. Observó como ella lo tomó entre sus manos y comenzó a estimularlo.

¿Cómo habrá conocido a su prometida? ¿Habría sido en una fiesta? ¿O una reunión? ¿Quién dijo primero te amo?

- Creo que ahora sí estamos - le dijo la estriper, para meterlo a la boca.

Ahora estaba solo, ella se fue, o murió. Y Kagome también se fue…

- Kagome - dijo sin poder evitarlo.

- Llámame como quieras - le indicó ella.

- ¿Dónde está Kagome? - pregunto Inuyasha, al ver que ella no estaba allí

- Quién sabe dónde está, tal vez se fue - le dijo ella sin saber que esas palabras le molestaría.

Realmente Kagome se fue? Ella no podía dejarlo, ella estaba tan perdida como él, debía buscarla, le prometió ayudarla.

- Lo siento, debo buscar a Kagome.

- Pero…

Inuyasha se vistió, y salió corriendo de allí, había mucha gente, no podía verla, acaso desapareció? ¿Realmente se había ido? Donde estaba acaso salió de lugar?

Inuyasha fue corriendo a la entrada, lo más rápido que pudo con la muleta. Kagome ya no estaba para que se apoyará bien. La necesitaba, la quería, no quería estar solo, solo ella lo entendía, solo ella sabía cómo se sentía.

Salió del local, e inmediatamente los reporteros y periodista le cayeron encima.

- Por favor, díganos cómo se siente?

- Díganos cómo ha lidiado con su vida después del coma?

- Ya conoce el inicio del incendio?

- Volverá a reconstruir su casa?

- Se rumorea que tenía una prometida?

- Se rumorea que su prometida murió en el incendio

- También existe el rumor que perdió la memoria

Los periodistas no dejaban de hacerle preguntas, ya le dolía la cabeza.

- Por favor, les pediré de antemano, que no pregunten rumores falsos - solo podía fingir que les prestaba atención.

Las luces no le dejaban ver nada, solo quería buscar a Kagome, entre tantas luces observó como una figura negra se acercaba a él, vio como metía su mano en el abrigo y sacaba un arma, y le disparaba.

Solo veía como luego del sonido, todos lo dejaban solo, como después de caer en el piso frío, quedó viendo el cielo nocturno. Podía sentir cómo todo se volvía oscuro.


Hasta aquí el capítulo, recuerden que es el protagonista, los personajes no son míos son creación de Rumiko Takahashi solo la historia me pertenece.