Capítulo 6
Cuando Inuyasha abrió los ojos, solo podía escuchar la máquina, que le indicaba su sonido regular del corazón, tenía un respiradero, quería levantarse…
- No te levantes - le dijo una voz a su lado
- Kagome…
- Aquí estoy, Inuyasha - le dijo ella, para tomar su mano.
- Lo siento, Kagome lo siento… - Inuyasha quería disculparse por haberla echado de su vida
- Tranquilo… entiendo que estás estresado por todo lo que a pasado
- No te vayas…
- No me iré…. - le dijo Kagome para abrazarlo.
Necesitaban ese abrazo, necesitaban saber que el otro estaría allí para ellos. Estuvieron así unos minutos.
- Kagome qué fue lo que pasó?
- Un hombre te disparo en la calle… te vi salir del local, te seguir los periodistas te rodearon, un hombre sacó un arma y te disparo
- ¿Por qué lo hizo?
- No lo sé…
Kagome le pidió encender el televisor, e Inuyasha se levantó para encenderla, al inicio solo pasaba los canales hasta que llegó a un canal de farándula.
- El magnate Inuyasha Taisho, recibió un disparo ayer en la noche, al parecer el hombre se camuflajeo entre los paparazzi, cuando el señor Taisho salió del recinto, donde se encontraba celebrando la despedida de soltero del famoso actor Miroku Maitreya.
hablaba la reportera, mientras se veían las grabaciones de fondo donde Inuyasha recibía el disparo.
- Regresarme a Bubble, regresarme a Bubble - gritaba ese hombre que le disparó mientras era arrestado.
Inuyasha, solo quería intentar recordar quién era ese hombre, y quién era esa tal Bubble.
- Tal parece que el perpetrador se llama Naraku, huérfano. Tiene 25 años, tiene una alta cadena de crímenes violentos, donde su principal activo es el robo y las drogas, ha sido apresado varias veces - la reportera describió los antecedentes de aquel hombre pero Inuyasha seguía sin reconocerlo.
Ambos veían como arrestan al tal Naraku, sin saber cuál había sido la razón que lo llevó a eso.
- El habla como si le quitaste a alguien importante en la vida - le indico Kagome.
- Quizás era su esposa o algo así… ¿Qué clase de hombre habré sido? - pensó Inuyasha en voz alta.
- Pero ya no eres ese hombre, quizás todo esto pasó para mejor - trato de darle ánimos Kagome.
Quizás Kagome tenía razón el mundo le dio la oportunidad de ser una mejor persona, no solo una sino dos veces, quizás sus respuestas no estaban en el pasado sino en lo que puede lograr para su futuro
- Kagome, ya lo decidí. No voy a seguir buscando en mi pasado.
- Inuyasha…
- Solo voy a ayudarte, tú debes estar aquí conmigo por alguna razón. Cada vez que descubro algo de mi, ocurre algo malo, quizás solo deba dejarlo en el olvido. Quizás yo mismo me niego a recordar - sé sincero Inuyasha
- Cómo vas a averiguar quién soy, si solo tú puedes verme?
- Aún no lo sé, pero te prometo que lo descubriré… bueno lo descubriremos juntos - dijo Inuyasha un poco avergonzado.
Luego de esa confesión ambos permanecieron callados, solo se lograba escuchar la máquina conectada al corazón de Inuyasha. Ese silencio se rompió cuando la madre de Inuyasha entró en la habitación.
- Inuyasha, mi hijo. ¿Cómo estás?
Inuyasha solo observo como su madre tenía los ojos con una bolsas negras debajo de ellos, sus ojos rojos de tanto llorar.
- Mamá, lamento que te preocupes tanto por mi.
- No, eres mi hijo. Yo siempre estaré al pendiente de ti - dijo Izayoi comenzando a sollozar.
- Mamá, no llores…
- Lo siento, es que casi te pierdo por segunda vez
Inuyasha sabía que su madre podría enfermar, y si las cosas seguían así no dudaría mucho tiempo.
- Mamá, qué dijo el médico?
- Tuviste suerte que la bala no rozará ningún órgano, pero perdiste mucha sangre, sumándole que aún no estabas bien físicamente desde tu despertar.
- Ya veo, ¿cuánto tiempo estaré aquí en el hospital?
- Lo que necesites para sanar, pero si lo deseas puedo pedir que te trasladen a casa, y te contrataría una enfermera personal.
- No mamá, prefiero quedarme aquí
- Mi hijo…
- Mamá, estoy bien - trato de animarla Inuyasha
- ¡No me mientas! - Izayoi no soportaba ver a su hijo en ese estado.
- Mamá… - Inuyasha no sabía qué decir, sabía que ella estaba sufriendo pero no sabía cómo animarla.
- Inuyasha, dile que cuando salgas de aquí prometes tener un día con ella, pero solo si deja de llorar - le dijo Kagome, como instrucción a Inuyasha
- Mamá, si dejas de llorar, cuando salga de aquí te invito a salir - le repitió Inuyasha
- Que!? - Izayoi se veía impactada por sus palabras
- Dile que es bonita - le dijo Kagome a Inuyasha como orden
- Alguna vez, te dije lo hermosa que eres? - le pregunto Inuyasha
Izayoi solo podía quedar impactada ante las palabras que Inuyasha le estaba confesando, para ella esas palabras eran un deja Vu.
- Inuyasha… - fue lo único que pudo decir
- Mamá, estás bien? - se preocupó Inuyasha al ver que se quedó callada
- Acaso estás recuperando la memoria?
- Que!? - a Inuyasha esa pregunta lo dejó impresionado
- Es que tú y yo salíamos cada domingo, y siempre me hacías exactamente la misma pregunta - le confesó Izayoi
- En serio? - Inuyasha no recordaba eso.
Quizas no era mal tipo después de todo en su pasado, si salía con su madre cada domingo. Por lo menos le gustaría recuperar eso.
- Inuyasha, pregúntale a tu madre, quien eras en el pasado? - le pidió Kagome
- Mamá, que clase de persona era yo?
Aunque le dijo a Kagome que no se enfocaría más en el pasado, que su madre le revelará que no era un mal hijo le hizo tenerse fe a sí mismo, quizás no era tan mala persona.
- Bueno, comenzaste a salir conmigo a petición de tu prometida… - le confesó su madre sin darse cuenta.
- Mi prometida?
Inuyasha en ese momento comenzó a preguntarse si su madre y su prometida se llevaban bien.
- Mamá, acaso no te llevabas bien con mi prometida?
- Eh? Si, nos llevábamos bien. al inicio ella se mostró muy nerviosa cuando nos conocimos, yo también estaba nerviosa. Pero ella, siente tenía una sonrisa en el rostro, aunque poco a poco se volvió más apagada, siempre que le preguntaba que ocurría, me decía que estaba bien, o que no me preocupara.
- Apagada?
- Si… se mostraba muy triste, aunque siempre buscaba disimular su tristeza con una sonrisa, la verdad era que tú te preocupaba mucho por ella. Y Ella solo fingía esa risa contigo.
- Acaso, pasó algo para que fuera tan protector con ella?
- No lo sé, pero la mantenias en la casa, los paparazzi siempre estaban fuera de tu casa, esperando fotografiarla a ella, pero tú no querías que nadie supiera quien era ella. No querías que su rostro se mostrará al público
- No comprendo que quería lograr - se preguntó Inuyasha a sí mismo en voz alta.
- Ella no se veía que fuera una mala persona - le termino de aclarar su madre.
- Donde esta enterrada? - Inuyasha quería al menos despedirse de ella en su tumba.
- Enterrada?
- Si, ella estaba conmigo en el incendio, verdad?
- Si, pero no está muerta.
Inuyasha no pudo evitar sorprenderse de saber que ella estaba viva, entonces por qué no lo visitaba? acaso lo odiaba? Habían terminado mal las cosas?
- Donde esta ella? - le pidió Inuyasha a su madre de forma desesperada.
- Esta al final del pasillo..
- Quiero verla - Inuyasha comenzó a quitarse los aparatos
- Inuyasha que haces? - le preguntaron Kagome y Izayoi preocupadas por el.
- Debo verla, quiero saber cómo está - dijo Inuyasha para levantarse de la cama.
Sin embargo su debilidad solo provocó que se fuera directo al suelo frío de hospital.
- Inuyasha! Por favor vuelve a la cama! - le gritó su madre
- Ella tiene razón puedes verla más tarde - le siguió Kagome
- No, quiero verla, quiero preguntarle qué ocurrió? - exigía Inuyasha
- Inuyasha ella no te dirá nada - le termino de decir su madre cuando el llegó a la puerta
- Que!? - pregunto Inuyasha, tanto él como Kagome la veía preguntándose en el porque?
- Ella, no a despertado del coma. Ha estado en coma desde el accidente - le confesó su madre
- En coma? - dijeron Inuyasha y Kagome.
Hasta acá el capítulo de hoy, que pasará más adelante, yo lo sé. ustedes no.
los personajes no son míos son creación de Rumiko Takahashi solo la historia me pertenece
