Capítulo 7
Inuyasha decidió volver a la cama, si era verdad que estaba en coma no importaba verla ahora o después.
- Inuyasha, deseas que te traiga algo? - le pregunto Izayoi.
- Puedes traerme chocolate? - le pidió Inuyasha
- Si, iré inmediatamente, por favor espérame aquí - le pidió Izayoi para salir de la habitación.
Quedó un silencio sepulcral, en la habitación. Inuyasha solo veía la televisión sin prestarle atención, en su mente solo quería ir a ver la mujer que lo había conquistado.
- Inuyasha… - Kagome no sabía que decir.
Nuevamente un silencio se hizo presente en la habitación.
- Ella también está en coma… - dijo Inuyasha como un susurro
- Pero al menos está viva, deberías estar feliz que la mujer que amas está viva - trato de animarlo Kagome
- Yo, estuve a punto de engañarla con otra mujer - se culpaba Inuyasha
- No lo sabías - Kagome trataba de ser condescendiente
- Tampoco he venido a visitarla - sonaba dolido.
- No sabías que estaba aquí…
- Me gustaría saber cómo es ella? - preguntó Inuyasha.
- Lo sabrás, cuando te recuperes - le animó Kagome
- No voy a faltar a mi promesa Kagome, te ayudaré a saber quién eres.
- No sabemos siquiera si Kagome es mi verdadero nombre - le explicó ella.
- Kagome…
Ella tenía razón, sería difícil hasta imposible saber quién es ella. Debía haber una manera de buscar información.
Inuyasha estaba pensando en como ayudará Kagome, que se sorprendió que alguien tocará la puerta de su habitación de hospital.
- Hola, buenas tardes - entraron 2 hombres a su habitación
- Hola, quienes son? - les pregunto Inuyasha
- No se asuste, soy el detective Jimmy Kudo y el detective Shinichi Kudo. Estamos a cargo de tu caso.
- Ya veo, ¿en qué puedo ayudarlos? - les preguntó Inuyasha.
- Recordará que recibió un disparo, queremos saber si conocía al perpetrador? - pregunto Shinichi
- Primero quiero saber si la información que les pueda proporcionar será o podría estar a margen público? - preguntó Inuyasha
- No, toda información será de margen privada, solo nosotros 3 podemos tener acceso a ella - le indicó Jimmy
- Bien, como sabrán desperté de un coma hace unos meses, como consecuencia me temo que el perdido la memoria, así que desconozco si, alguna vez llegué a conocer a ese hombre. - les confesó Inuyasha
- Ya veo, entonces no hay manera de saber, si lo conocía - dijo Jimmy pensando
- Entonces tampoco sabría nada de la tal Bubble - le dijo Shinichi
- No, lo lamento - confesó Inuyasha.
- Supongo que no hacemos nada aquí, lamentamos molestarlo - dijo Jimmy
Ambos hombres se despidieron y se disponían a irse, cuando Inuyasha tuvo una idea. Reteniendo a los detectives.
- Oigan, puedo hacerles una pregunta? - pregunto Inuyasha
- Dígame - le dijo Shinichi
- Tengo varias noches soñando con una mujer, no sé si la conosco o no, pero me gustaría saber si es real. Hay alguna forma de averiguarlo? - Inuyasha mintió diciendo que sueña con ella, la ve justo frente a él.
- ¿Tienes su rostro claro en tu mente? - le preguntó Jimmy
- Si…
- Podemos hacer un retraso de ella quizás nos ayude o nos lleve a un callejón sin salida - le dijo Shinichi a Jimmy.
- Bien - dijo Jimmy
Para sacar un bloc de notas y con un lápiz, comenzó a dibujar a la persona que Inuyasha le describía, por supuesto tenía a Kagome justo al frente para dictar todo su rostro a la perfección. Cuando el dibujo quedó perfectamente igual a Kagome.
Izayoi decidió permanecer afuera de la habitación mientras Inuyasha hablaba con los detectives.
- Ya estaríamos - dijo Jimmy guardando el dibujo
- Nos retiramos - dijo Shinichi despidiéndose.
- Gracias, por todo - les agradeció Inuyasha.
- Gracias - les agradeció Izayoi fuera de la habitación
Cuando los detectives se fueron, Izayoi entró en la habitación, y le dio el chocolate a Inuyasha.
- Vaya siento que hace años no probaba el chocolate - lo comía Inuyasha.
- Yo quiero - Kagome no podía evitar babear por el chocolate.
- Me recuerda cuando era niño - se burlaba su madre.
- Mamá, cómo era yo? - le pregunto Inuyasha
- Eras un buen hijo, te mudaste de casa apenas cumpliste los 18. después que tu padre muriera te hiciste cargo de la empresa a una edad temprana, nadie te tenía fe en el puesto, pero tú no querías dársela a nadie, siempre has sido muy celoso con tus cosas… yo siempre te iba a visitar todos los días, me preocupaba por ti. Me pedías que te dejará tranquilo, y que no me preocupara tanto por ti. - le explicó Izayoi solo por encima de las cosas.
- Mamá - Inuyasha comprendía su dolor en sus palabras.
- Pero, después cambiaste, comenzaste a salir conmigo, me propusiste salir cada domingo en una cita, solo nosotros. Me tratabas como un caballero, luego llegó ella y te veías cada vez más y más feliz. Siempre estabas sonriendo, ella te hacía feliz - decía Izayoi con una sonrisa en el rostro.
- Pero había dicho que ella no era feliz - le dijo Kagome.
- Mamá, qué sabes de mi prometida? - preguntó Inuyasha
- Bueno ella, no era muy vivaz. Al inicio cuando llegó a la mansión, note que se sentía muy cohibida de estar allí, siempre le hablaba a todos con respeto. Cuando la conocí estaba muy nerviosa, después de unos días fue que se abrió conmigo. Comenzó a sonreír un poco, pero al poco tiempo volví a verla triste, cuando tú llegabas a casa se alegraba un poco y fingía estar feliz.
- ¿Fingía ser feliz? - se preguntaron Inuyasha y Kagome al unísono
- Si, desconozco si hablo contigo sobre cómo se sentía - le confesó su madre
- Me dices que ella no era feliz conmigo - a Inuyasha le costó decir esas palabras
- Desconozco el verdadero motivo - Izayoi no sabía qué decir.
- Vaya, no dejo de descubrir que soy una basura de persona - se dijo Inuyasha a sí mismo
- No lo eres, hijo. Desconozco lo que pasó y si tú tenías conciencia de lo que le ocurría a ella
- De igual forma mamá, si yo realmente la conocía y la amaba entonces por qué nunca tome sus sentimientos en cuenta? Por que convertí a la persona que amaba en la persona más infeliz del mundo?
- Inuyasha - lo llamó en susurro Kagome
- Soy una basura de persona - le dolían sus palabras pero más le dolía saber que le arruinó la vida a alguien preciado para él.
- Inuyasha… - esta vez fue Izayoi quien se quedó sin palabras.
El silencio reinó en la habitación, fue la enfermera quien le dictó a Izayoi que la hora de visitas ya había terminado y debía volver mañana.
- Vendré mañana - le dijo Izayoi a Inuyasha.
Pero él no contestó, tampoco la escuchó irse, él solo estaba sumergido en su propio dolor, en su propia mente. Su mente solo daba vueltas a la imagen de una mujer con rostro irreconocible donde veía como su sonrisa se perdía poco a poco.
- ¿Cómo no puedo notar esas cosas? - susurro Inuyasha para sí mismo.
- Ella fingía una sonrisa cuando estabas - le dijo Kagome
- Y que con eso? - pregunto sarcásticamente Inuyasha
- Las mujeres, sabemos cómo disimular nuestro dolores, seguramente ella no quería preocuparte o angustiarte, por eso fingía ser feliz, para que tú fueras feliz - le explicó Kagome
- Entonces ella viviría infeliz eternamente para que yo sea feliz?
- Inuyasha…
- Sabes algo, le diré a mi madre que no me vuelva a hablar de ella, si no puedo recordarla entonces no podré extrañarla me olvidaré de ella.
- Inuyasha, no creo que eso sea lo correcto
- Y qué quieres que haga? Que la haga infeliz nuevamente? No quiero eso…
- No es eso, puedes escucharla y saber que la hacía infeliz.
- No quiero lo siento, no ahora.
- Tú si cambias de opinión muy rápido - se quejó Kagome
- Que!?
- Hace unas horas, estabas desesperado por ir a verla y ahora nada, decídete ya, tienes pensamientos muy cambiantes. Me hace perder la fe que te tengo - confesó Kagome comenzando a molestarse y alzar la voz.
- No seas tonta, voy a ayudarte a saber quién eres! - le gritó Inuyasha en su defensa
- Y qué hay de tu prometida? ¡Cuántas promesas le hiciste! Y las estás rompiendo ahora por esta decisión? - le gritaba Kagome
- Pero no fui yo quien se las hizo, fue otro. - trato de defenderse Inuyasha.
- Y como sabes, que tan diferente eres de ese hombre? - Kagome seguía molesta pero ya no gritaba.
- Yo… se que soy diferente. - Inuyasha no tenía modo de defenderse.
- Cómo puedes ser diferente de un hombre que no sabes cómo es? - Kagome solo quería que él se diera cuenta de todo lo que estaba dejando atrás.
- Dime ¿por qué haces esto Kagome? - Inuyasha no sabía que debía hacer
- Debes conocerla, y tratar de disculparte con ella. Cuando despierte entonces puede arreglar tu relación o simplemente terminarla pero esa es una decisión que deben tomar ambos.
- Kagome…
Hasta aquí el capítulo de hoy. sin más que decir me voy
los personajes no son míos son creación de Rumiko Takahashi solo la historia me pertenece.
