Capítulo 1
Inuyasha estaba estresado, realmente tenía un infiltrado y no sabía de qué oficina era tenía que detener al delator.
Cuando observo la hora del reloj en la pared, ya eran las 11:37 pm, que hacía tan tarde allí? Decidió irse a casa, de igual manera está cansado. Revisó su celular, y se dio cuenta que tenía mensajes de Ayame, le indicaba que olvidó darle unos papeles del equipo de diseño para revisión, Ayame era buena chica pero siempre olvidaba cosas. Decidió bajar al piso 15 y buscar los diseños en la mesa del director.
Cuando llegó al piso, salió del ascensor, fue directo a la oficina del director de publicidad y diseño, le dio órdenes específicas de dónde encontrar los papeles que necesitaba, cuando se dispuso a salir escucho una risa que venía del fondo del pasillo, así que decidió ir a investigar. Logró descubrir de dónde venían las risas, al cruzar el pasillo. Vio a una mujer comiendo en el piso, mientras veía videos en su teléfono, pero cuando ella lo vio solo pudo gritar.
- Ah! - gritó la mujer al verlo.
- Ah! ¿Por qué gritas? - le preguntó Inuyasha molestó.
- ¿Quién eres? - pregunto esa misteriosa mujer.
- Eso debería preguntar yo! - preguntó Inuyasha molestó aún por el grito.
- Yo trabajo aquí, ¿quién eres tú? - le regaño esa mujer
- Pues yo soy el dueño del edificio - le dijo Inuyasha con aires de superioridad.
- Si claro, y yo soy la reina de Inglaterra.
- Que mujer tan desesperante - Inuyasha actuó molestó, pero era la primera vez que una mujer le gritaba.
- Y tú, eres un idiota, por tu culpa mi comida cayó en el suelo, me quedé sin cenar. - le reclamó esa mujer.
- Ja, eso era tu comida, parece alimento de perro - se burló Inuyasha.
- Idiota! - le gritó Kagome, para salir de ese lugar.
- Oye mujer, ¿quién te crees para hablarme así? - le pregunto Inuyasha molestó
- Será mejor que te vayas antes que llame a seguridad para que te saquen, Shu Shu - esa mujer lo echó cual perro, esa mujer tenía un carácter muy malo.
- Será mejor que te prepares, para mañana estarás despedida.
- Mira como tiemblo - se veía segura de lo que hacía.
Inuyasha no quería seguir perdiendo el tiempo con ella, ya mañana se encargaría de saber qué hace allí, por ese momento solo quería irse a casa a dormir.
Ring ring
Su teléfono celular comenzó a sonar, al ver que él no tenía nombre, no pudo hacer más que contestar la llamada.
- Amor, soy yo vamos a salir.
- Mizuki! - Inuyasha reconoció la voz de la mujer
- Si, vamos a salir, sé que estás en tu edificio de trabajo, vamos estoy aquí afuera.
- Mizuki…
Inuyasha comenzó a salir con esa modelo, pero después de unos días se dio cuenta que no era de su gusto, aún cuando le decía que no quería nada, ella siempre lo llamaba, no encontraba cómo quitársela de encima, tampoco quería encontrarla afuera, ya que ella siempre que le decía algo que no era de su gusto se ponía a llorar, no sabía si lo hacía solo para manipularlo o si realmente ella era así. Pero temía que algún periodista le sacara una foto y adiós a su buena imagen por culpa de ella.
- ¿Aún sigues aquí? - volvió esa mujer loca con un carrito de limpieza.
- ¡Callate, tu no sabes nada! - estaba molestó, y esa mujer no era de su agrado.
- Entonces porque no te vas? - le pregunto ella más calmada.
- No es tu asunto.
- Inuyasha? - fue allí que se dio cuenta que estaba aún en la llamada
- Misuki, lo siento no estoy en la empresa.
- ¿Con quién hablabas? - allí estaban los celos injustificados de Mizuki.
- Con nadie, solo es un fantasma - quiso bromear Inuyasha.
- Que? - Mizuki no entendió el chiste.
- Nos vemos Mizuki… - le colgó Inuyasha, se sentó derrotado en una silla.
- ¿Aún sigues aquí? Creo que llamaré a seguridad - volvió la mujer.
- Solo cállate y déjame solo - le dijo Inuyasha sin embargo su estómago lo traicionó, sonando por hambre.
- Ah, así que tienes hambre, por eso estás tan gruñón - le dijo esa molesta mujer.
- No es tu problema - dijo Inuyasha cortando su conversación
- Espérame aquí ya vuelvo
Vio que esa mujer se fue en el ascensor, y después de unos 20 minutos, llegó a pensar que ella no volvería. Cuando se levantó de la silla el ascensor abrió sus puertas y entró esa mujer con dos bolsas de papel.
- Pero hay una condición - le dijo un poco apenada.
La condición era sentarse donde la encontró. En ese pasillo allí en el suelo.
- ¿Por qué nos sentamos aquí?
- Te lo digo como un secreto, pero la cámara tiene este pasillo como punto ciego.
- Ya veo…
- Vamos a comer…
La chica sacó dos platos de ramen, y dos botellas de jugo, junto a sus palillos, y un paquete de galletas.
- Ramen?
- Si, come tranquilo.
- Jamás he comido ramen, mi madre decía que era comida de pobres.
- Como!? Perdón que te lo diga pero tu mamá hizo que te perdieras de una delicia. Adelante prueba quiero saber cómo será tu primer bocado.
Ella se quedó viéndolo, contenta de saber que probará su primera comida, Inuyasha sopló para enfriar un poco el ramen antes de comerla, cuando se llevó su primer bocado a la boca.
- Y que tal? - ella vio como a Inuyasha se le perdía la mirada.
- Está muy bueno… como es posible que nunca comiera algo así antes -
Inuyasha prácticamente olvidó que debía masticar para comer, tanto fue que la chica le abrió el jugo para que pasará el bocado. Tras unos minutos donde Inuyasha terminó su plato antes que ella.
- Toma - le dijo ella, para darle su plato.
- Pero no vas a comer tú?
- Ya casi había acabado mi comida anterior, creí que tenía más espacio pero ya estoy llena - le dijo ella para que terminara de comer su plato.
Inuyasha estaba feliz de haber comido algo tan bueno, veía a esa chica a la cara. Mientras ella abría el paquete de galletas para ofrecerle.
- Toma - le dijo ella
- Gracias… - le dijo Inuyasha
- Ah, entonces si eres amable después de comer - le dijo ella bromeando.
Inuyasha quería gritarle que no era así, que ella era la mala pero también se atragantó con la galleta, donde tuvo que pedirle el jugo a ella para pasar nuevamente el trago. Mientras tanto ella solo se reía.
- Oye porque estabas aquí tan tarde? - le preguntó ella sabiendo que Inuyasha buscaría pelea.
- No quería encontrarme con alguien
- ¿Tu novia?
- Una ex-novia, siempre me acosa, he tratado de terminar con ella, pero siempre que lo intento se pone a llorar y llama mucho la atención.
- Entonces sigue siendo tu novia, hasta que no termines con ella, seguirá molestándote y si te manipula con el llanto entonces termina con ella en un lugar donde estén los dos solos. De esa forma si llora sería solo para ella.
- Ella siempre me pide ir a un lugar público.
- Dile para encontrarse en algún lugar donde no pueda negarse. Convencela de que vas con otras intenciones.
- Eres mala, me gusta como piensas - la alabo Inuyasha por primera vez.
- Hasta que lo admites - lo tomo como un alabó.
- Inuyasha Taisho - se presentó el.
- Kagome Higurashi - se presentó ella.
- Entonces trabajas aquí limpiando el piso de noche?
- Si, limpio los pisos del 13 hasta el 15, dejo este último por el punto ciego en la cámara. - le confesó ella.
Comenzaron a hablar de cosas triviales, hasta que a Kagome le sonó el celular, anunciando que su tiempo de trabajo estaba por terminar.
- ¿Qué hora es? - preguntó Inuyasha, al escuchar sonar el teléfono
- Son las 3 de la mañana. - le dijo Kagome.
- Diablos es tarde…
- Tienes a alguien que te espere?
- La verdad no, vivo solo. Y tú?
- Terminé con mi novio hace 2 meses. - le confesó ella.
- ¿Tienes un auto? - le pregunto Inuyasha
- No, el dinero no me alcanza.
- Y como te vas a tu casa?
- Pues en bus.
- A esta hora?
- Aún pasan buses a esta hora.
- Te llevo…
- Que!?
- Te llevo a tu casa - le dijo Inuyasha firmemente
- No se, quien eres realmente, dices que eres el dueño pero la verdad no te creo.
- Yo soy el dueño Kagome, porque no me crees?
- No lo sé… no tienes cara de ser millonario
- Y de que tengo cara? - Inuyasha tenía curiosidad.
- Tienes más cara de perrito abandonado - le confesó Kagome
- De perro… sabes mujer, ya no me estás agradando. - se ofendió Inuyasha
- Tranquilo, igual puedo adoptarte - le bromeó Kagome acariciandole el cabello a Inuyasha, como si realmente de un perro se tratara.
- Kagome, no me trates como un perro - le regaño Inuyasha
- Vamos… me llevarás a mi casa, ¿no? - fue lo que Kagome dijo antes de ponerse en marcha.
Inuyasha llevó a Kagome en auto, y descubrió que vivía sola en un departamento. Bueno ya le había dicho que rompió con su novio.
- Gracias por traerme - dijo Kagome
- De nada - Inuyasha no encontraba qué palabras decir.
- Chao - se despidió Kagome y comenzó a caminar a su departamento.
- Oye, Kagome! - se bajó Inuyasha del auto, y se colocó frente a ella.
- Te debo una cena - le dijo Inuyasha.
- Mmm… no te sientas obligado… - habló Kagome antes de verse interrumpida por Inuyasha.
- No, no es obligación, de hecho me agradó tu compañía, era la primera vez que hablaba con una mujer que no perteneciera a mi círculo personal - le confesó Inuyasha.
- Será complicado, pero si lo deseas podemos vernos en el piso del edificio en nuestro punto ciego. Yo llevo la comida y tú la bebida - le dijo Kagome alegremente
- Es un trato
Ambos estrecharon su mano antes de despedirse, Inuyasha no se fue hasta que vio como Kagome se perdía en el ascensor.
Ahora saben cómo fue que se conocieron, conforme vayan saliendo los capítulos las respuestas serán respondidas
Los personajes no son míos son creación de Rumiko Takahashi solo la historia me pertenece
