Capítulo 1.2
Tras cruzar la puerta de su departamento, lo primero que hizo Kagome fue calmar su corazón, también se sacó la ropa de trabajo, se metió en la ducha, y a la cama. No podía evitar pensar en el hombre con quien compartió una comida.
- Me pregunto quién es?
Fue en ese momento que Kagome, decidió buscarlo por internet, se le cayó la mandíbula al ver que realmente era el dueño del edificio.
- No puede ser… realmente es el dueño!
Se castigó mentalmente así misma, por la forma en que lo trato. Por otro lado, Inuyasha estaba feliz de saber que volvería a verla.
Kagome tenía una rutina, se despertaba a las 7am, desayunaba se vestía y corría a su primer trabajo, inicio de jornada a las 8:30am en una constructora subiendo los ladrillos, cargando las baldosas, y haciendo las mezclas. Terminaba de trabajar a las 5pm.
Y luego se iba al edificio a trabajar de limpieza, comenzaba de las 6pm hasta las 3am, llegaba a casa como a las 4am, se bañaba y dormía.
Por otro lado Inuyasha no tenía una hora para despertar así que dormía hasta la hora que le viniera en gana, bajas desayunar, lo que le preparara su cocinera, que también hacia el trabajo de limpieza.
- Buenos días, Inuyasha.
- Buenos días, Kaede.
Se iba a la oficina, al llegar todos lo saludaban con respeto, se encerraba en su oficina, y solo lo llamaban cuando había reuniones de nuevos proyectos o sobre lo que haría el equipo de publicidad.
Su secretaria siempre gestiona esas cosas, de igual forma no le duran mucho, ya en 3 años ha tenido más secretarías que calzones, esta vez le tocó una recién graduada, se llama Ayame, es linda y hace bien la mayoría del trabajo. Además Inuyasha también sale con modelos. Básicamente cualquier cosa que tenga falda, y medio cerebro.
Pero Kagome, no es otra conquista, quizás necesita alguien con quien hablar, le pidió control sobre sus empleados y allí estaba el suyo Kagome Higurashi, trabajaba para él desde hace 2 años, está encargada de la limpieza nocturna del piso 13 hasta el 15. Se rió en solitario al recordar que se sienta a comer un punto ciego de la cámara, a partir de ahora le dirá lugar secreto. No quería otra conquista, se alejaría de las mujeres mientras Mizuki desaparece.
Seguiría el consejo de Kagome, le pediría ir a un lugar para los dos solos y le rompería, si llora ya no le importaba.
Así lo hizo, le pidió a Mizuki para verse en un hotel random, cuando entró en la habitación, ella se le lanzó a los brazos, como gata en celo. Pero Inuyasha terminó antes de comenzar nada, y aunque ella le pidió una "despedida" entre lágrimas a Inuyasha no le convenció, y se fue dejándola allí.
Eran las 5 de la tarde, Inuyasha estaba estresado, ya quería que fueran las 11pm para ir donde Kagome, quería comer, por un momento se debatió en porque deseaba su comida.
Cuando llegó la hora de la reunión, Inuyasha no logró pensar en una respuesta clara, pero fue directo al piso 15, y fue al punto ciego de cámara. Allí está ella sentada.
- Hola - le dijo Inuyasha en tono suave, para no asustarla.
- Hola - respondió ella al ser consciente de su presencia.
Inuyasha se sentó en el suelo con ella, apoyando su espalda en la pared.
- Lo lamento - le dijo Kagome, cuando Inuyasha terminó de sentarse.
- Eh? ¿Por qué? - se preguntó Inuyasha
- Por no creerte ayer cuando me dijiste que eras el dueño - le confesó Kagome.
- ¿Solo por eso?
- Si…
- ¿No deberías disculparte por amenazar con llamar a seguridad? - explotó Inuyasha
- Porque tú llegaste a asustarme ayer, ese fue mi modo de defensa, sino te gusta allá tú - le regaño Kagome
- Acabas de descubrir que soy el dueño de este lugar, que soy tu jefe, me amenazaste ayer, me trataste peor que un vagabundo, y solo te disculpas de no creer que yo era quien decía - le gritó Inuyasha
- Pues sí… - le dijo Kagome más tranquila de saber que él entendió
- Vaya mujer más loca
- Vaya hombre más mimado
- Mimado? A quien le dijiste mima… - Inuyasha quería seguir gritando
Pero Kagome lo calló con un Onigiri, que se lo metió en la boca. Inuyasha solo comenzó a comer en silencio algo molestó por la actitud de la mujer a su lado.
- Deja el enfado, o te caerá mal la comida - le dijo Kagome
- Me cuesta no molestarme, cuando la mujer con quien estoy no sabe medir sus palabras.
- Bueno si quieres, entonces me despides y así no volverás a verme - le bromeó Kagome
- Podría hacerlo - le siguió el juego Inuyasha
- Bueno entonces ya no comeras mi comida. - Kagome se lo dijo como advertencia pero lo bromeaba con él.
- En ese caso, te despido de limpieza y te contrato de cocinera, problema resuelto - le dijo Inuyasha.
- Jajajaja - se reía Kagome.
Para Inuyasha era la primera vez que hablaba con una mujer que no fuera su madre, las otras solo decía su poder adquisitivo y ya las tenía en la cama.
Iba a ver a Kagome casi todos los días, siempre Kagome le llevaba comida hecha por ella, y hablaban durante horas, sin sentir que pasaran.
Kagome le confesó que quedó huérfana a los 8 años, y cuando cumplió los 15 años, mintió sobre su edad para poder comenzar a trabajar, y continuó así hasta poder graduarse de la preparatoria, decidió no seguir estudiando ya que no logro sentir aprecio por alguna carrera universitaria, además que eran muy costosas.
Tuvo muchas parejas amorosas, pero no duraba mucho con ellos, ya que siempre se mostraba independiente, con el hombre que más duró término al enterarse que la engañó con otra mujer, luego de 2 años de estar juntos. Su más grande sueño era tener una casa grande y una familia grande, ya que al ser huérfana sabía lo que era sentirse sola. Pero mayormente quería sacar a quienes pudiera del orfanato, es decir no tener hijos propios sólo adoptar.
Tras escuchar la historia de Kagome, Inuyasha no pudo más que contar la suya, su padre también fue el heredero de Tessaiga. Cuando cumplió los 10 años su padre sufrió un accidente de auto al cual sobrevivió, sin embargo lastimosamente murió de cáncer, lo que dejó a su madre muy dolida por su pérdida, refugiándose en Inuyasha para llenar su vacío, ella nunca se volvió a casar y se esmeró en enviar a Inuyasha a las mejores escuelas y darle una vida perfecta.
Su madre es dependiente emocional de él, tanto que al sentirse sofocado por ella decidió mudarse de la casa, y logró convencer a su madre de visitar un psicólogo, pero debido a sus faltas de sueño por su mudanza tuvo que cambiarla a un psiquiatra para que la medicara.
Además de eso Izayoi ya había sufrido anteriormente. El padre de ella, el abuelo de Inuyasha no aceptaba la relación de ambos y en un ataque de ira murió por un infarto, que Izayoi presenció, tenía una hermana que lastimosamente se ahogó en una piscina, además Izayoi sufrió de una secuestro donde estuvo 18 horas. Si bien los criminales no le hicieron nada, el miedo de estar allí, provocó un aborto espontáneo en ella, que habría sido el hermano mayor de Inuyasha
- Es decir, se que mi mamá a sufrido mucho, por eso dejo que sea como es conmigo, pero ella vive muy metida en sus miedos
- Pobre mujer - dijo Kagome sintiendo verdadera tristeza por ella.
- Es complicado no sentirme sofocado por ella - le explicó Inuyasha
- Supongo que todos tenemos nuestros problemas - le decía Kagome abrazándose de piernas.
- ¿Tienes frío? - le dijo Inuyasha para quitarse su chaqueta y dársela a Kagome.
- No, gracias si se ensucia no tendría como pagarla nunca - le dijo Kagome.
- ¿A quién le importa eso? - le dijo Inuyasha, y se la colocó.
- Oye, ¿quieres divertirte hoy? - le dijo Kagome, cortando el silencio.
- Eh?
Cuando terminó la jornada laboral de ella, llevó a Inuyasha a una disco, al inicio Inuyasha se sentía fuera de lugar ya que nunca había estado en un lugar así, siempre iba a donde la entrada costaba los dos sueldos de Kagome, pero Kagome le tomó de la mano y lo guío directo hacia barra donde comenzaron a pedir trago, fue allí que comenzaron a beber, y luego Kagome lo llevó a la pista de baile.
- Inuyasha, esa chica no te quita la mirada de encima! - le gritaba Kagome debido a la música.
Inuyasha posó su vista en la dirección donde Kagome le indicaba, y observó a una mujer de cabellos cortos y cuerpo del diablo, tenía un vestido negro, que no dejaba nada a la imaginación.
- Creo que me gusta! - le dijo Inuyasha.
- ¿Confías en mí? - le gritó ella, Inuyasha dudó un momento en responder.
- Si… - se le escapó de sus labios, sin pensarlo.
Inuyasha solo vio como Kagome le sonreía para luego ir con la chica, hablarle al oído algo. Luego de eso ambas mujeres bailaban alrededor de Inuyasha, eran los tres en esa disco hasta que tras un baile de una hora, ambas mujeres tomaron a Inuyasha de las manos y lo sacaron de allí.
Hasta aca, que le dira Kagome a esa chica quien saber ( yo si, jijijiji)
Los personajes no son míos son creación de Rumiko Takahashi solo la historia me pertenece
