Favor, leer las notas finales si tienen alguna duda, gracias.

Descargo de responsabilidad: Todos los personajes y situaciones mencionadas en esta historia Fic, son propiedad de Bandai y Estudios Sunrise y de sus respectivos creadores y propietarios.

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CRISIS EN COLONIAS INFINITAS

PRÓLOGO

La verdadera historia empieza cuando los universos son creados con la brillante luz de la gran explosión que destruye las tinieblas. Los Universos pletóricos de vida comienzan a iniciar su camino con los seres que las habitan, pero acechando en la oscuridad se encuentran los habitantes de las tinieblas primigenias que rechazaron la luz. Enterados de esto, la fuerza creadora forma a Los Centinelas quienes se encargan de evitar que los seres oscuros controlen los universos.

Los distintos mundos se habitan por razas de seres con poderes que se hacen llamar Dioses, a quienes se les confiere el cuidado de los mundos y sus habitantes. La arrogancia gana a algunos que sucumben en las luchas que se libran entre ellos por el poder, pero siendo de esencia distinta a los mortales, reencarnan cada cierto tiempo donde inician un camino de aprendizaje para que nuevamente puedan ser merecedores de ver la esencia divina. Otros caen en las luchas contra los Demonios, sirvientes de la oscuridad. Es el resultado de estas luchas que los Primordiales, los habitantes del caos primigenio movidos por la ambición y el deseo de tener lo que rechazaron, deciden ocupar los mundos de la luz y destruir todo aquello que lo representa. Los Dioses son derrotados inicialmente, pero los Centinelas acuden a la batalla y derrotan a los Primordiales. Impedidos de destruirlos, los Centinelas los condenan al encierro eterno, creando los Sellos de la Oscuridad. Los que no pudieron ser expulsados fueron condenados al sueño eterno. Esta batalla pone fin a la era de los Dioses quienes ceden su lugar a las razas mortales que iniciaban recién su camino. Muchos Dioses fueron hechos reencarnar entre los mortales para que inicien su camino junto con ellos, pero otros fueron depositarios de la responsabilidad de velar por los mundos y universos debido a su actitud humilde y protectora.

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En algún punto del Universo Infinito, de la Inmensa Existencia…

Se desarrollaba una batalla, una poderosa que podía decidir el destino de aquel universo y sus demás realidades. Eran las fuerzas humanas subidas a un enorme Mecha convertido en una poderosa energía azul de nombre 'Espiral', cuyo nombre del enorme Mecha que era del tamaño de una galaxia, era 'Chou Tengen Toppa Gurren Lagann'. Estos humanos pertenecían a la brigada de Dai-Gurren. Se enfrentaban a la raza de los Anti-Espirales, montados en su Mecha igual de enorme, de color purpura y aspecto cadavérico, seres que una vez fueron figuras humanoides, que también eran receptores del poder Espiral, pero que, debido a su continuo y desmerecido uso, decidieron dejar de usarlo, ya que creían que podría traer la destrucción del universo debido a su uso continuo.

Ambas fuerzas llevadas por sus posturas e ideales, chocaron usando sus taladros de energía Espiral, mientras el universo y los demás seres de las galaxias circundantes esperaban el resultado. Si serían eliminados para siempre por los Anti-Espirales si ganaban, o si podrían ser finalmente libres si ganaba el equipo de Dai-Gurren, liderados por un joven llamado Simón.

Pero lo que nadie sabía, es que otra fuerza, más enorme y observando desarrollarse estos acontecimientos con fascinación, disfrutaba del momento de poder intervenir y dar el golpe de gracia.

"Si. Bien, sigan así. Su poder será mío, con ello recuperaré mi antiguo poder y crecerá aún más. Podría sobrepasar las leyes universales, y nadie podrá detenerme. Su poder y tecnología ciertamente es curiosa, puedo usarla, aunque aún necesitare más. No hay duda de que los humanos tienen un don para elevarse, en especial para construir en base a la ciencia y tecnología. Algo que siempre me ha interesado. Puedo sentir a través de varias brechas en el tejido del universo que se forman por esta confrontación… Me hacen ver otros mundos con igual potencial. Mundos con gran inteligencia y avances… Y si logró apoderarme de todo eso. Entonces nada podrá detenerme ni le temeré a nada. Nada ni nadie podrán detenerme".

Fue en ese momento donde ambos taladros hechos de energía Espiral chocaban, que esta entidad intervino, en forma de una enorme nube maliciosa, que comenzó a oscurecer y 'devorar' con su sombra todo a su paso. Ni los planetas, galaxias, o el resto del universo se salvaron.

"¿Qué significa esto? ¡¿Qué sucede?!" Simón exclamó anonadado, como miraba su universo era consumido y desaparecía dentro de su cabina de mando dentro del enorme mecha

"¿Acaso esto es obra de los Anti-Espirales!?" Yoko Littner mencionó, una pelirroja que conducía una de las partes móviles de la enorme mecha del Gurren Lagann

"No. No parece obra de ellos", Nia Teppelin mencionaba, una chica de cabellos celestes y ojos estrellados, a bordo de la cabina del Gurren Lagann, quién pilotaba junto a su novio Simón

Incluso el Anti-Espiral lucía sorprendido, la figura de sombra negra con líneas blancas, parecida a una caricatura para niños. Podía sentir una presencia ominosa, como nada de lo que hubiera sentido, según detectaban sus sensores de energía Espiral de su enorme mecha.

"¿Qué es esto? Esto es diferente a cualquier lectura que hayamos leído. Es distinta a la energía Espiral, pero aun así es tan poderosa. Nada en este universo es idéntico a nada que hayamos sentido antes, y nosotros somos prácticamente de todo el universo. ¿Qué significa esto?"

Las palabras del Anti-Espiral trajeron expresiones de sorpresa a los miembros del Dai-Gurren. Si una entidad que ellos consideraban casi un Dios, no sabía nada acerca de la naturaleza de esta nueva 'amenaza', entonces, ¿Qué significaba eso?

La presencia no se detuvo ante nada, no explicó sus motivos ni poso para hacer discursos grandilocuentes. Su misión, su ansia era devorar y exterminar todo a su paso, absorber la energía de Espiral que dominaba este universo para poder cumplir sus planes. No se detendría ante nada. Por lo que no explico cuando su sombra cubrió la enorme mecha del Anti-Espiral y lo consumió, borrándose de la existencia, ni un grito pudo profesar, ante el horror y estupefacción de los miembros del Dai-Gurren.

"¡Rápido equipo Dai-Gurren! ¡No permitamos que se acerque a nuestro planeta! ¡No importa quien sea, lo taladramos hasta el cielo!" Simón rugió con fuerza

"¡Chou Tengen Toppa Giga Drill Breaker!" Un enorme taladro hecho de energía Espiral azul creció de la enorme mecha hecho de energía Espiral del mismo color y se impulsó contra la enorme nube maliciosa

Pero todo fue en vano, ya que, al chocar la energía con esta entidad en forma gaseosa, lo que hizo fue que la energía terminara siendo absorbida, terminándolo de absorber por completo, a la vez que drena las reservas de energía Espiral de la enorme mecha Gurren Lagann, para sorpresa y horror de sus miembros.

"¡Simón!" Gritaba Nía al ver cómo impotentemente el Gurren Lagann comenzaba a ser devorado y deshaciéndose dentro de las 'entrañas' de la nube ominosa, deshaciéndose cómo si nunca hubiera existido

"¡Nía!" Gritaba Simón como veía a su novia y amor, desaparecer lentamente frente a él

En un acto desesperado y sin tener tiempo para pensar nada más, al ver el amor de su vida desapareciendo, él se arrastró hacia ella y la besó con fuerza; mientras ambos desaparecen. No quedó nada del enorme Gurren Lagann, como la nube enorme procedió a devorar todos los demás mundos, entre ellos la Tierra, deshaciéndose, ante al angustiado sonido de sus habitantes, al ver impotentes como sus héroes del Dai-Gurren fueron fácilmente derrotados y sin ellos poder hacer nada.

Todo el universo de los seres del Espiral, así como sus realidades paralelas. Fueron absorbidas y borradas de la existencia para siempre. Todos los pasados posibles, todos los presentes idénticos o diferentes, o todos los futuros posibles, desaparecieron sin dejar rastro. Como la entidad malevolente, en aquel punto oscuro del universo donde antes había vida, se regodeaba de la energía que consumió. Pero no era suficiente, necesitaba más.

"Necesito más, toda esta energía Espiral, representa el potencial de las especies para evolucionar, para erguirse contra los mismos Dioses y ser mejores, ser uno con el universo. Pero no se los permití, no permitiré que nadie me supere. Pero necesito más, si lo hago, nadie en la Existencia podrá detenerme, ni los 'Dioses', ni los Guardianes, ni los Centinelas, ni menos los Primordiales. Pero debo hacerlo con cuidado…no tardarán en darse cuenta de la desaparición de este universo. Debo ser más 'discreto'. No puedo hacerlo de forma directa…además…"

La entidad comenzó a vislumbrar a través de su 'mente' o lo que parecía ser su conciencia, expandiéndose más allá, vislumbrando mundos donde la tecnología humana ha alcanzado grandes logros, mundos donde los seres humanos se ha expandido por todo el espacio y el universo, gracias a sus mentes brillantes y ansias de ir más allá de lo que cualquiera ha hecho. Quizás por eso, muchos seres superiores, veían a los humanos con buenos ojos en muchos otros mundos alternos. La entidad lo miraba con una mezcla de envidia y ansias.

"Esa ciencia… Ese potencial para ir más allá… Debo obtenerlo sin que se den cuenta… Este universo que acabo de consumir puede servirme para mis propósitos… Nadie se dará cuenta que desapareció si vuelvo a reconstruirlo a partir de cero, gracias a la energía ilimitada que consumí del Espiral, puedo hacerlo… Solo será para ellos un punto negro por unos pocos segundos… Si, y luego… Atraeré a aquellos que servirán a mis propósitos… Para vigilarlos y ver que harán, ver su potencial, tengo todo el tiempo del mundo gracias a mi omnipresencia y eternidad, el tiempo para mi es relativo… Puedo jugar en este experimento el tiempo que desee hasta que me aburra… Pero el problema inmediato serán los Centinelas… Este universo ya me pertenece y a ninguno otro ser superior o igual a mi le interesa, demasiados ocupados en sus propias realidades y universos como para preocuparse por la desaparición de uno… Pero los Centinelas son otro asunto, su constante vigilancia y guía de la Existencia para los seres en constante evolución espiritual, podrían enviar a alguien a investigar… Debo bloquearlos antes… Sin romper el pacto… Técnicamente si tomase a uno de ellos para que se quedara aquí y fungiera de 'observador' y les mandara mensajes regularmente… Podría funcionar… Y tengo al candidato perfecto para eso…"

La entidad en forma de nube, comenzó a iluminarse y extenderse por todo el universo y dimensiones de esta realidad, a la vez que lo que parecían relámpagos comenzaron a iluminar más el lugar oscuro, dándole un aspecto tétrico. Pronto, aquel universo desaparecido fue enteramente suyo… Y todo lo que crearía a partir de allí, atrayendo a incautos de otros universos y realidades estaría bajo su dominio.

Pronto, todo sería suyo… Junto con la venganza.

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Mystacor.

La sede de los Centinelas. Aunque se cree que aún existen más, a lo largo y ancho del universo, sin duda Mystacor era el más rumoreado, pese a que muchos desconocían de su existencia o de los mismos Centinelas, debido a su poca presencia, siendo solos los seres de más alto elevado poder o cargo en una realidad, los que conocían de su existencia. Los Centinelas hacían todo lo posible por inmiscuirse poco en mundos ajenos, dejando que sus propios habitantes en momentos de crisis, lidiaran y solucionaran sus problemas, buscando siempre la evolución y observando, atentos que ninguna fuerza oscura como la del Primordio, irrumpiera en el universo infinito, y vigilando la evolución de los seres de la existencia. Pocas veces han intervenido de forma directa, cuando las crisis con eventos asociados al Primordio toman lugar.

En este mundo, su sede más conocida, es un planeta casi idílico donde la naturaleza ha crecido para coexistir con las personas, quienes trabajan unidos en una existencia pacífica donde no existe la miseria ni la guerra. Tienen pocas ciudades o asentamientos, y aunque su tecnología no es tan adelantada como la de otros mundos, tenían lo suficiente como para poder salir de planeta en naves espaciales, aunque siendo estas prestadas de otros seres que venían a vivir en el planeta, búsqueda de paz y tranquilidad, aunque el mundo estaba protegido para que pocos conocieran su existencia y entrarán, de no ser por invitación implícita de los Centinelas.

En la sede que se conocía como su base, era donde la llamada 'Orden' aunque los Centinelas no tenían una nomenclatura con que llamarse a sí mismos, sólo se consideraban a sí mismos como sirvientes de la creación y de los Celestiales, que se encargan de monitorear la existencia. Su evolución espiritual y mental era alta, con algunos miembros habiendo tenido tantas vidas y evolucionando a través de los siglos hasta alcanzar un estado superior de conciencia espiritual y mental. Quienes alcanzaran el máximo, podrían fusionarse y ser uno con el universo.

En la sede, en una habitación donde se toman lecturas a través de máquinas sofisticadas y personas con una conciencia espacial grande, revisaban a través de todo el espacio, lecturas de sucesos o eventos que perturban el equilibrio del Omniverso. A través de una ciencia llamada Psicohistoria. La Psicohistoria consiste en que, a pesar de que no se pueden prever las acciones de un individuo en particular, las leyes de las estadísticas aplicadas a grandes grupos de personas podrían predecir el flujo general de los acontecimientos futuros. Es una combinación de historia, psicología y estadística matemática para calcular el comportamiento estadístico de poblaciones extremadamente grandes, así como de universos debido a su campo vibratorio que ronda en distintas magnitudes, haciendo que muchas veces el Tiempo transcurra de forma diferente en cada universo separado.

Una breve alarma parece tomar en los estudios de este campo, cuando un Centinela joven, aún en aprendizaje, quien es colocado junto a alguien de mayor experiencia, le guía para entender más de esta ciencia, aunque no es exacta, pues no predice los movimientos de los seres de forma individual, lo cual pueden afectar en mayor medida como transcurren los eventos en un universo. El joven estaba aprendiendo a monitorear los análisis, cuando se dio cuenta de algo, una perturbación en un punto distante del universo. Los análisis mostraban algo que solo desaparecía y volvía a aparecer en cuestión de segundos. Esto no parecía lógico alguno. Mirando los análisis de la psicohistoria, estos parecían estar fuera de control, como el sacaba los papeles impresos de los análisis y no entendía muy bien lo que estaba sucediendo.

Decidiendo llamar a su maestro Centinela, este era un poco más viejo, aunque no por eso menos capaz. La mirada que le dio a las lecturas, solo sirvió para mostrar su rostro estupefacto. Debía de contactar al consejo de Centinelas, los más experimentados y a 'cargo' del lugar, algo no estaba bien. Y tenía que ver con uno de sus Centinelas más 'famosos' o quien siempre parecía buscar más peligro a la hora de intervenir en mundos ajenos, aunque no por eso disminuye su profesionalismo. Debían de monitorear y ver lo que estaba sucediendo con su Centinela, Kay Namura.

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A otro universo a distancia…

En este universo una guerra entre razas había terminado. Dos razas, tan distintas pero similares la una a la otra, habían terminado casi masacrándose hasta el punto de la extinción. Una eran los seres humanos, navegando en naves espaciales por todo el espacio exterior, por el enorme universo huyendo de la raza que destruyeron sus mundos y los redujeron casi a la extinción. Una especie que ellos mismos crearon. Las máquinas… O lo que llamarían aquí como Cylon.

La humanidad había creado a estas máquinas como sus sirvientes, que luego de una rebelión y guerra contra esta, después de una larga y sangrienta guerra, las Doce Colonias de la humanidad firmaron un armisticio con los Cylons, y durante cuarenta años no se supo nada de ellos, hasta que aparecieron de nuevo con el propósito de exterminar a la humanidad. En esos 40 años evolucionaron, y tienen la habilidad de parecer humanos, es casi imposible distinguirlos. Muchos ni siquiera saben que son Cylons, piensan y actúan como humanos hasta que su programación es activada. Habían pasado años de intensas luchas y persecuciones por todo el universo, hasta que se llegó al final, cerca del llamado planeta Tierra, donde lo que quedaba de la humanidad y de los Cylon sobrevivientes con forma humana, podrían comenzar de nuevo.

Claro, que, aunque todo terminó más o menos bien, tras las sombras mucho no sería contado, muchos hechos y situaciones podrían ser olvidados a medida que pasase el tiempo y la humanidad junto a los Cylon, sobrevivieron unidos y evolucionaron para poder evitar-si así fuese esta vez-Los mismos errores del pasado. También personas serían olvidadas por el tiempo, solo para ser recordadas en cuentos contados, como leyendas o mitos. Aunque una persona en particular nunca aparecería en ninguna versión, como si 'nunca hubiera estado ahí en primer lugar', cuando eso es falso.

Una mujer rubia con ropa y atuendos militares de color verde, de más de sus veinte años de edad, estaba en la cima de una colina, observando como las personas bajaban de las naves a comenzar una nueva vida en ese nuevo mundo. Esta mujer se llamaba Kara Thrace, aunque sus amigos le decían 'Starbuck', hace ya toda una vida. Antigua teniente y capitán de la astronave de combate Galáctica, excelente piloto de combate de las naves de combate espacial Viper; y una excelente soldado también, aunque algo indisciplinada y rebelde. A su lado aparecía otro sujeto, un hombre vestido con las mismas ropas militares, con cabello corto de color castaño rojizo, podía parecer que entraba más allá de su veintena de edad, aunque por los continuos viajes en el espacio-tiempo podría tener más de 40 años, aunque luciera joven. El nombre de este 'joven' era Kay Namura, Centinela de Mystacor. Aunque tiene otro nombre al haber estado en aquel universo de incógnito durante meses, 'Josef Langley', su segundo nombre y apellido de parte de su madre.

"Supongo que aquí comienza, ¿no?" Kara le preguntó a Kay quien estaba a su lado observando esto

"Se podría decir que sí. Tras la revelación de los Cinco Cylon originales, y el descubrimiento de la Tierra, lo que queda de las fuerzas Cylon híbridas y humanas comenzaran a repoblar este planeta hace tiempo abandonado".

"¿Qué pasará con esa Cylon llamada Número Seis y Baltar? Nunca entendí que eran ellos".

"Son enviados por los Celestiales. A veces ellos mismos eligen seres para fungir como sus Vigilantes, quienes se encargan de vigilar la evolución de los seres de la existencia. A diferencia de los Vigilantes que vienen de los Centinelas, estos muy otras pocas veces o ninguna, saben de su verdadera identidad y propósito sino hasta más adelante cuando por una serie de variables, ellos van descubriendo su propósito y despertando sus sentidos, de acuerdo a las vivencias que obtienen".

"Increíble que ellos sean eso, pese a todo el daño que hicieron. Ellos fueron responsables del genocidio de las 12 colonias de Kobol, ¿Lo sabes?"

"Lo sé. No soy quién para juzgar, ellos no sabían nada de sí mismos aún. Además, esas vidas inocentes no serán desperdiciadas, la muerte no es el final, Kara. Ellos podrían volver a vivir como seres nuevos, para reconstruir todo el daño que ha sufrido este universo. Tu mejor lo sabes, ya que técnicamente 'moriste' y estas aun aquí. En forma casi incorpórea, pero sigues aquí".

"Aun siquiera sé que soy, ¿Tú lo sabes?"

"Creo que no necesito explicar que tu moriste en la explosión del torbellino. Si Número Seis y Baltar son enviados por los Celestiales, es sin duda asumir, lo que eres tú. Tu cuerpo apareciendo en la Vieja Tierra fue nada menos que un milagro, como lo fue la víbora prístina y tu regreso a la flota, vivo y bien. Tus visiones, la pintura profética de la supernova, las notas de la canción que forma la serie numérica que traza la Galáctica y la flota a la Nueva Tierra. Kara, eres una mensajera divina, un Ángel guardián, lo que nosotros los Centinelas conoceríamos como Celestiales, tu poder despertó en el momento de tu 'muerte'. Aunque no tenías recuerdos de tu yo divino, y seguiste manteniéndote como humana para ayudar a la flota humana en el camino a la Nueva Tierra y llevarlos al final de su viaje. Un final que los llevaría a su ascensión espiritual, constantemente en evolución".

Kara solo no pudo más que poner una sonrisa reacia, como aún le parecía improbable esto, "Soy un Ángel, ¿entonces? Vaya, de todas las cosas, nunca me lo hubiera imaginado. Como ya sabrás de mi vida, no soy la persona más ejemplar que conozcas".

"No tiene nada que ver con ser ejemplar o no. Fuiste humana y mantuviste tu actitud normal, todo ser humano aún en evolución tiene sus defectos, yo también. Una vez que despiertas muchas de tus actitudes anteriores cambian, no olvidas quién eres, pero adquieres un nuevo y mejor propósito. Mejoras como persona y ser humano, y comienzas a ser más desinteresada y velar por la seguridad de otros, sobre todo en respecto de la evolución o escala espiritual hablamos. No todo tiene que ver siempre con el Primordio, sino ser la guía que se necesita para los demás. Y lo hiciste más que bien, Kara".

Kara solo le sonrió como le tendió la mano a su lado, y Kay se la apretó sonriendo también con afecto.

"Es raro que nunca te presentaste formalmente al resto. Solo te conocimos con el nombre de Josef".

"Ese es mi segundo nombre en realidad. Lo he usado muchas veces cuando quiero ir de incógnito. Me ha ayudado mucho irónicamente al ser mi segundo nombre. El primero es Kay… Josef Namura Langley".

"Um. Debimos haber quedado como unos tontos, pero si los Cylon encubiertos a bordo de nuestra flota, pudieron pasar frente a nuestras narices, no me imagino a ti que eres más distinto. Nos engañaste bien, haciéndote pasar por soldado y piloto de Viper".

Kay encogió los hombros, "solo tome el puesto, código de número y uniforme de un soldado muerto durante el genocidio en Caprica. Esperé un tiempo para infiltrarse mientras observaba todo detrás de escenas, hasta que volví y me introduje en su nave, la Galáctica, durante las escaramuzas con los Cylon, robando un Viper que estaba a la deriva con su piloto ya muerto. Tambien use algunos trucos mentales, para despistarlos. Si me preguntas cómo volar una nave… Bueno, en Mystacor también tenemos naves espaciales, un poco más avanzadas, aunque no de combate. Además, recibí entrenamiento de combate de parte tuya, fui uno de tus aprendices, ¿recuerdas?"

"Si. Recuerdo que eras muy callado pero atento, que no parecías querer llamar la atención en ti mismo, pero tomabas notas y apuntes en tu pequeño cuaderno. Veo que aprendiste rápido, fuiste un excelente alumno. Tu primera incursión lo hiciste bien, aunque casi te derriban".

"Si. Dañé mi Viper, y tuve que encogerme con tu regaño y del jefe Tyrol por dañar una de sus naves. Pero fuiste una estupenda maestra, gracias a ti, es que sobreviví".

Ambos se sonrieron como pasaron a observar más del paisaje como el nuevo Éxodo de la humanidad iniciaba hacia un nuevo viaje, para comenzar de nuevo...

"¿Y ahora qué?" Kara preguntaba

"Ahora, es momento donde inicia todo. Lo verdadero, si es que esta humanidad merece evolucionar junto a lo que quedan de los Cylon híbridos. Observar si logran pasar la flama y evolucionar, o continuar cometiendo los mismos errores. Pero en ese caso, mi trabajo ha terminado. Solo queda dejárselo a los que lleguen. Yo me iré y también tu… Hasta que regreses, pero como alguien más. Una vez más, para ayudar en el camino a la humanidad en sus nuevos caminos".

"Uff. Y yo que me pedía un descanso".

Kay río por lo bajo, "si, también yo. También sueño con lo mismo".

Fue en eso que voltearon al sentir que alguien se acercaba, era Lee Adama. Vestían el mismo uniforme militar verde-gris que ellos dos. Kay le soltó la mano a Kara y con un gesto de la cabeza se despidió, era momento de dejarlos solos.

"Nos veremos de nuevo algún día, Kara Thrace. Quizás cuando llegue mi hora".

Kara solo se río por lo bajo de forma sarcástica, como si tratara de desestimar estos mensajes crípticos, justo como era ella misma. Ella solo le dio un apretón de manos firme, y con una despedida, Kay se alejó, dándole espacio a que Lee se acercara y terminará lo que tendría que decirle a Kara.

Sea como terminaran las cosas aquí, su misión estaba terminada, por lo que Kay abandonó ese mundo poco después.

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Regresar a Mystacor, después de una misión provocaba una variedad de mezclas de sentimientos en Kay. Cuando era más 'joven' solo podía sentir satisfacción tras una misión concluida, pese que no fuese perfecta, esto podría ser la antesala a poder tomarse descansos en Singa con su hija. Ahora con más de 40 años, aunque su aspecto aún lucía como un joven llegando a su treintena de edad, todo debido a los continuos viajes en el espacio-tiempo, que afectan su organismo y debido al transcurso de las líneas temporales, lucía como si envejeciera muy lentamente, aunque por dentro él ya sentía 'viejo'.

Aun así, decidió hacer el procedimiento estándar, verificó con otro Centinela con más experiencia y 'estatus' sobre las consecuencias de la misión, sus pormenores y si se necesitaría mantener una vigilancia más en aquel mundo del que provino. Como también aplicar soluciones a algunas cosas que quedaron inconclusas y que se deberían cerciorarse antes de pasar. El luego decidiría tomar un descanso en su habitual habitación de la base de los Centinelas, antes de prepararse para volver a Singa con su hija, ya que hacía tiempo, más de un año, desde que no la veía.

Después de dormir, lo que parecía ser más de medio día, él se despierta y se alista próximo a partir. Su habitación no es grande, es pequeña con una cama, un escritorio y una ventana que le permite apreciar una hermosa vista del planeta. Pero ahora no tiene tiempo, y está deshaciéndose de la ropa usada. Se pone una nueva, más del planeta Singa a donde se dirige. Es en eso, que alguien toca a su puerta. El no necesita pensarlo dos veces, cuando le da permiso a la persona para entrar, ya había sentido su presencia.

Era Krina. Una de sus compañeras Centinelas y amiga. Tenía el cabello largo castaño y ojos del mismo color, vestía con ropas normales estándar del planeta de Mystacor que usaban los habitantes, era bastante guapa también, aunque no por ello era alguien para tomar a la ligera, si se podría vislumbrar los músculos de sus brazos que se veían apretados en la tela de su ropa. Parecía humana, pero no lo era, viniendo de una raza humanoide idéntica a la humana, pero con sus propias diferencias. En Mystacor habitan seres de muchas razas, en especial humanoides, aunque había pocos seres humanos como Kay.

"Hola Krina, cuánto tiempo". Le hablaba amablemente el chico como se levantaba de la cama y caminaba hacia ella

"Kay". Decía ella sonriendo como cerrando la puerta y sonriendo, se abalanza a un abrazo con el chico

Después de un momento de estar abrazados, se separaron sonriendo. Ambos se sentaron en la cama y comenzaron a hablar, mucho de la conversación eran solo sobre sus vidas, que han estado haciendo en todo este tiempo separados, a veces no se podían encontrar cuando estaban ambos en Mystacor, debido a que ambos estaban ocupados en misiones respectivas y no podían encontrar momentos en encontrarse dentro de la base, cuando el otro ya se ha retirado.

Kay le habló de su última misión, la novena si recuerda bien. Él había tenido nueve misiones desde que fue elegido como Centinela tras un riguroso entrenamiento y educación. El recuerda su primera misión cuando tratando de investigar una anomalía en un mundo idéntico al que nació, terminó conociendo a las versiones alternas de su madre y padre. Eran recuerdos que quería olvidar. También su segunda misión no fue mejor, recordando los tiempos en la Academia Youkai y como congenio con todas las personas de aquel mundo, tanto humanas como Youkais. Él quería recordar los mejores tiempos con ellos entre todos. En especial con cierta vampiresa.

Aun así, había hecho su trabajo, aunque todos las consideraban a todas de 'exitosas', él seguía teniendo sus dudas sobre si debió cambiar algo o actuar diferente, ya que desde su segunda misión se volvió más centrado y racional, apegándose más a la misión y tratando de pasar desapercibido como siempre debe corresponder. Ha tenido sus tropiezos, pero cree que ha conseguido cierto equilibrio, además, ¿no estaban aquí para aprender?

"Ya veo, entonces, ¿Qué sucederá con aquel mundo? ¿Los Cylons y humanos dejarán de matarse mutuamente?" Le pregunta Krina curiosa tras leer la historia de su reciente misión

"Eso espero. Aunque se estará monitoreando de cerca, espero que la unión que trae la niña Hera, la hija de Sharon Athena y Helo Agathon. Ambos son buenos padres, una es una Cylon y el otro un humano. Los conocía y fui su amigo, así que estoy seguro de que lo harán bien, así como el Almirante Adama y su hijo".

Krina sonrió como unió sus manos a las suyas y las apretó en señal de confort. Luego ella pasó a hablar de su primera misión, la primera que ella había tenido como Centinela, tras años de intenso entrenamiento y guía.

Kay se mostraba orgulloso de Krina, por haber logrado superar las expectativas y conseguir formar parte de la orden. Para Kay, Krina fue su quinta misión y el reclutarla como Centinela fue todo un logro considerando lo estrictos que eran los del Consejo a la hora de admitir a alguien. Siempre supo que ella lo lograría, como maestro y amigo, está feliz y orgulloso por ella. Aunque escuchar acerca de su primera misión, de la cual ella regresó hasta hace poco, preocupaba un poco a Kay, ella se denotaba decaída, pero no era para nada extraño denotando como ella le narraba a grandes rasgos su misión, y cómo le fue difícil para ella no involucrarse directamente cuando ella quería, para ayudar y salvar personas que no merecían terminar sus vidas.

"Yo quería intervenir tan mal. Sé que no se me está permitido, y que todo debe transcurrir conforme están estipulados y podemos vislumbrar los eventos desarrollarse gracias a la psicohistoria, pero aun así…"

Ella le habló de un mundo, similar al de donde vino Kay. Una tierra paralela ligeramente más adelantada y futurista donde la ciencia ha progresado hasta la creación de criaturas mecánicas de IA conocidas como Bt(beta). Una Tierra alternativa, donde una facción conocida como el Imperio de la Máquinas, gobierna una gran porción de tierra conocida como "La Zona" en el desierto de Gobi. El Imperio de las máquinas invierte mucho en avances científicos y enseña a los niños desde temprana edad a convertirse en científicos esforzados. La ingeniería mecánica ha culminado en la creación de cyborgs y, más recientemente, bestias mecánicas, impulsadas por sangre humana, el Bt. Un Beta tiene diferentes formas y poderes, basados en bestias o criaturas mitológicas.

Ella fue testigo de la batalla final de aquel mundo entre la máxima creación del Imperio de las Máquina, un Beta llamado Rafaello, el cual quería devorar el mundo entero para sumirlo en el caos y oscuridad para luego evolucionar y hacerse más fuerte, y devorar el Sol, y el resto de la galaxia. Esta enorme monstruosidad estaba influida por influencia primigenia, nada extraño si el líder del Imperio, el llamado Emperador de las Máquinas. Era un ser corrompido por el Primordio, donde una vez había sido un ser humano, científico en plena edad medieval, donde sus ideas adelantadas para su época, le valieron la persecución y enojo de las clases religiosas de la época, tachándolo de 'loco', comenzando a odiar a la humanidad e inmiscuyéndose más en sus creaciones sobre mecánica y los primeros pasos para la robótica, en su afán de crear seres 'vivos' para considerarse un 'Dios'. La mala fortuna dictaría que, en su afán de búsqueda, se topará con los Primordiales debido a sectas y cultos que ellos tenían en esa época, y usándolos como motor para sus creaciones, el ganaría la 'inmortalidad' gracias a ellos, y viviría varios siglos hasta la época moderna, donde tendría establecido su Imperio de las Máquinas, con sus máximas creaciones, los Betas. Esperando que el Beta más poderoso, Raffaello, pudiera servir de su 'cuerpo nuevo' para abandonar el viejo, el cual ya había muerto, y solo quedaba su cerebro vivo, unido a máquinas para sobrevivir.

Claro que Rafaello si iba a servir como cuerpo sustituto, pero para los Primordiales que ansiaban habitarlo. El Emperador de las Máquinas, al igual que Nestema (*) usaría su nuevo cuerpo enorme y abominable, lleno de una gran aberración por las formas definidas por el hombre, con enormes tentáculos como burlas grotescas de la realidad más allá de la comprensión humana, cuya perturbadora forma no puede ser abarcada ni descrita en ninguna lengua mortal conocida. Tal era siempre ese efecto en los seres del Primordio cuando tomaban forma física. Lo usaría como transporte del primordial dentro de él, para sembrar la desesperación y angustia al resto del universo. Consumiendo toda vida a su paso y haciéndose cada vez más fuerte.

Para Krina, el no intervenir, casi le mortificaba, y Kay entendía muy bien sus sentimientos, sobre todo al oír la historia.

"Ver a estos guerreros valientes, luchando en sus Betas. A Lourdes y su Pegaso Fantasma X, a Ron y dragón azul Sol del este, a Falcón y su fénix rojo Tierra del sur, Homero y su enorme tortuga verde Luna del Norte. Y también el mejor de todos… Marlon de Quevedo y su Pegaso Beta X. todos valientes, quienes dieron su vida al final para detener a Rafaello. Me hizo triste y quería ayudar, pero me lo prohibieron, pues no fue una misión en solitario, tenía un compañero novato y un Centinela guía. Aun así, los tres decidimos terminar lo que terminaron esos héroes, y dirigirnos hacia donde estaba el Emperador de las Máquinas, oculto en una base satelital en el espacio exterior. El cobarde solo era un cerebro humano conectado a máquinas para su supervivencia, y esperaba que su Beta, esa cosa contaminada por el Primordio, devorará la Tierra para que, al llegar al espacio exterior, el pudiera fusionarse con ella en su máximo nivel. Lo destruimos a él y su base satelital, alguien que era un sirviente del Primordio y quien no dio señales de arrepentimiento o rendición, aunque no espero haber salvado su esencia del alma para que reencarne, estoy segura que el Primordio estará enojado con su fracaso y ya harán cuenta de él".

"Nuestra misión, aunque a veces nos desagrade, es salvar a las almas Krina. Preocuparnos porque puedan salvarse y volver a empezar de nuevo, para pagar su Karma de una mala vida. Incluso de personas que pensamos que no se lo merecen, como el Emperador de las Máquinas. Eso es algo que yo también tuve que pasar, Nestema fue un ejemplo. Él fue causante de la muerte de mi esposa, y aunque al final no lo perdoné del todo, lo salvé de su destino por el Primordio. Quizás no te satisfaga que merezca un 'castigo', pero esa no es nuestra tarea Krina. Hay que dejárselo a las entidades espirituales que gobiernan ese mundo". Kay hablaba con un toque de sabiduría

Krina respondió, "tienes razón. No es fácil. Aunque para ser mi primera misión, me contuve bastante. Salvar el alma de ese ser, causante de tantas desgracias y sufrimiento en aquel mundo no fue un placer. Pero al menos puedo vivir con mi conciencia tranquila".

"Conciencia tranquila, alma limpia. Yo también he cometido errores y me he dejado llevar por la ira y resentimiento. Eso es algo que a veces se encarga de pagar el Karma. Quizás en mi siguiente vida, pueda recompensar, de eso se trata. De evolucionar espiritualmente hasta que seamos uno con el universo".

Krina sonrió débilmente como respondió, "supongo que es justo. Al menos podrás ser feliz al reencontrarte con tu esposa cuando mueras, ya que no necesitas pensar en la siguiente vida".

"Nada es seguro, podría encontrarme con ella como no, ella era un hermoso ángel que quizás donde quiera que este, no sea lugar para almas como la mía", Kay decía, denotando la mirada melancólica de Krina, añadió más, "pero para eso puedo tardar mucho, así que no me preocupo por eso ahora".

"¿Eso quiere decir que no te importaría casarse de nuevo en algún momento en el futuro?" Krina le preguntaba como si quisiera intuir algo

"No. Estaría bien con eso si encuentro a la adecuada, además ya estuve casado dos veces antes. Déjame disfrutar de mi soltería por el momento", Kay termino de decir de forma sarcástica buscando levantar el ánimo

Krina dio una risa baja, algo triste de que Kay no estuviera seriamente pensando en ella, como más que una amiga. Aun cuando se conocieron, él fue su maestro y le enseñó varias cosas, las cuales le ayudarían cuando eligiera venir a Mystacor para convertirse en Centinela. Ellos habían sido más cercanos en ese entonces, como amigos y diría que casi novios. Pero para Kay solo debía considerarlo como 'amigos con beneficios' y no fueron más allá de eso, una vez regresaron del mundo donde ella vivía. Ella ya debía saber que él quizás no la miraría con otros ojos, algo que la frustraba aún más cuando se enteró que él se había casado por segunda vez meses después en una misión que él llevaba a cabo en otro mundo, aunque al regresar, él ya fuera soltero nuevamente. El nunca habló con ella de lo que sucedió, aunque se denotaba triste cuando ella se lo mencionaba pocas veces. Ella decidió dejar de preguntárselo, al ver siempre su estado depresivo con ese tema. Quizás sea mejor así, él no estaba listo ni tenía ganas para otro romance ahora, para su decepción.

"A todo esto Kay. Kron y los demás Centinelas te buscan, tienen algo que quieren hablar contigo".

Kay frunció el ceño ante esto, "apenas llegué ayer y me encontraba descansando. Di mi reporte ayer y dejé las cosas en claro para una solución. No entiendo ahora porque…"

"No tiene nada que ver con tu anterior misión. Se trata de algo nuevo, creo".

Kay suspiró como asintiendo con la cabeza, decidió salir junto con Krina para saber de qué se trataba y terminar con esto. Quería irse de nuevo a Singa con su hija, no la veía desde hace meses.

Pasaron por el pasillo normal sin casi accesorios de color crema, como figuras en su mayoría humanoides pasaban de un lado a otro, algunos eran científicos ya experimentados, otros aprendices que recién iniciaban su etapa. Muy pocos tenían que ser guerreros que usaran la violencia como último fin… Como él. En uno de los lados vieron a través de una puerta, una habitación donde se entrenaba a los más jóvenes aprendices recién elegidos para pertenecer a su orden.

Krina señaló a dos de ellos, dos chicas. Ambas con un potencial enorme.

"Esas dos chicas, aunque ambas van en niveles separados, y sus desarrollos van progresivamente más lento una de la otra. Se denotan con potencial. La que va más adelantada allí se llama Astria. En un par de años podría estar lista para empezar a fungir en misiones. La otra allí aún es menor y primeriza, le costará más años poder integrarse, pero tiene alto potencial, se llama Dora".

Kay solo asintió viendo a las dos chicas junto a varios otros aprendices, sentados en posición de loto, meditando siendo guiados por un Centinela de mayor experiencia. Ambos continuaron su camino, hasta que llegaron a una habitación grande y espaciosa, donde era el lugar donde se realizaban los estudios de Psicohistoria, aunque había más de una docena de estos en distintas áreas de la base, debido al continuo estudio de los mundos en el multiverso infinito, y se necesitaban tener más, para que más Centinelas pudieran estudiar, aprender y vigilar los mundos para potenciales amenazas.

Allí había dos Centinelas esperándolos. Uno parecía ser un aprendiz joven de cabello azul oscuro y ojos verdes, que aprendía los caminos fundamentales de estudiar la Psicohistoria, y otro era su guía, un Centinela ya con varios años mayor, con cabello gris y arrugas en sus ojos. Parecían humanos, pero Kay sabía que no lo eran, era de una raza aparte humanoide, aunque dentro de las instalaciones todos aprendían a comunicarse en distintas lenguas o de forma mental, muchos preferían aprender del idioma de los nativos de Mystacor, para hacer más fácil la comunicación.

Kay les dio las manos a los dos, el joven se llamaba Stendal y fue compañero Centinela junto a Krina en su educación y guía para formar parte de la orden, de hecho, había sido él quien la había acompañado a su primera misión contra el Emperador de las Máquinas en aquel mundo controlado por los Cyborgs y la Robótica. El más viejo se llamaba Qui-jon y tenía varias décadas como Centinela, tanto en esta como su anterior vida.

"Un gusto verlo de nuevo Qui-jon, ¿Tú debes ser Stendal, cierto? Krina me ha hablado de ti", Kay le hablo

Stendal asintió como sus ojos no paraban de mirar a Krina, algo que denota Kay, pero decidió ignorar.

"¿Para qué es que me llamaron hasta aquí?"

"Si, veras Kay, estábamos nosotros estudiando y enseñándole yo a este nuevo aprendiz, los principios básicos de la Psicohistoria, y revisando los monitores en búsqueda de alguna alarma sensible a las vibraciones de las barreras entre realidades paralelas y mundos alternos. Cuando notamos que estaban sucediendo cosas raras en todos nuestros aparatos y sensores".

"¿Cosas raras?"

"Bueno, no tanto. El efecto ya se había visto en el pasado, aunque lo considerábamos muy poco probable debido a los pocos casos que han ocurrido. El caso de todo un universo junto a sus demás realidades paralelas, serían destruidos en unos segundos. Sin dejar rastro de ella. Tal cosa no sería extraña si supiéramos las causas. Como causas 'naturales' producto del mismo espacio donde reside el universo, como la explosión de una supernova o por medios artificiales que hemos visto en razas más avanzadas con tecnología y medios capaces de desarrollar semejantes niveles de destrucción. Tales universos los tenemos mayormente vigilados, más que otros. Este universo no era diferente, pues según lo que se tenía vigilado, tal mundo era junto a la mayoría de sus seres vivos, poseedor de un poder llamado Espiral, que les permitía evolucionar aceleradamente. Tal situación, no sería extraño si de un momento a otro este terminará desapareciendo a causa de ese tipo de poder. Pero lo extraño, es que nuestros monitores, segundos después de sentir que las vibraciones dimensionales de aquel mundo cesaron, dieron a entender su fin. Volvieron a sentir otras vibraciones creciendo y expandiéndose, solo 'segundos' después de la destrucción de aquel universo, lo que traducido en segundos podrían ser 'millones de años' para las personas de fuera de aquel universo, debido a las diferentes vibraciones entre las barreras de los mundos. En esto fueron exactamente, menos que 'segundos' o 'minutos' en contador normal. Es como si a la vez que el universo desaparecía, otro tomaba su lugar de forma acelerada a la vez. Pocos seres de las existencias sin aparatos de medición de vibraciones de barreras o con sus estudios en Psicohistoria, no hubiesen podido detectar esto. Temo que esto pueda extenderse a los otros universos cercanos".

Kay frunció el ceño ante esto, cogiendo en sus manos las lecturas de las vibraciones, y viendo los monitores donde se analizaron tal magnitud que sacudía hasta un universo. Tal cosa era siempre estudiada, pues el peligro inherente de esto al resto de la Existencia podía ser un hecho.

"Todo este bien extraño haría bien hacer un seguimiento a esto, mandar a alguien de aquí para verificar, sobre todo si es que teníamos algunos Vigilantes allá, que nos dieran reportes sobre el estado de aquel universo. Me parece extraño que los Vigilantes no hayan reportado nada que sospecharan que podrían llevarlos a su destrucción. Es como si esto fuese algo repentino, que 'apareció' o se manifestó en su universo y fue borrado de tajo. Que no hubo tiempo de informar".

"Así es", hablaba el Centinela más viejo, "por eso estábamos pensando en informarle al Consejo para que designaran a un Centinela o varios más para ir…"

"¿Y esto en donde me coloca? Porque si ya debieron haber informado al Consejo antes, no veo por qué citarme a esto, cuando hay otros Centinelas disponibles, con más experiencia que yo".

Todos se quedaron silenciosos, dejando la habitación salvo aquellos cuatro, vacía de cualquier otra actividad mientras descendía a un tenso silencio. Fue en eso que alguien más hacia ingreso a la habitación. Era Denonte, uno de los Centinelas con mayor experiencia dentro de Mystacor, con decenas de vidas habiendo evolucionado espiritualmente, y muchas de ellas sirviendo a la Orden en Mystacor como Centinela y Vigilante en pasadas vidas. Denonte era un poco mayor que Kay por unos centímetros, tenía figura humanoide similar a la humana, aunque Kay sabía que él descendía de otra especie humanoide en este universo, aunque él haya sido humano también en vidas pasadas. Tenía cabello corto de color negro, cara ancha y ojos de un color azul profundo donde podía verse la 'profundidad' del alma del sujeto, denotando sus antiguas experiencias y vidas y evolución. Vestía con algo similar a una toga blanca sobre una túnica del mismo color.

"Paz a tu alma, Kay", Hablaba Denonte con una voz carrasposa y pesada, que hacía denotar su larga data y experiencia en Mystacor

"Paz a tu alma, Denonte", Le devolvió el saludo Kay inclinando un poco su cabeza en respeto

"Qué bueno volver a verte Kay. Supe del éxito de su misión. Me alegra que hayas ayudado a establecer a las personas, tanto humanas como con las máquinas Cylon, para empezar un nuevo ciclo".

Kay solo agradeció a Denonte, como paso a hablarle sobre el nuevo tema que los ocupaba, confiando.

"De todos modos, como me iban explicando y que ya debes de saber Denonte, si bien este caso es bastante extraño, no creo que ustedes no sepan o no estén preparados para tal eventualidad. Tú, Zodiac y el Consejo son los Centinelas más antiguos y con más experiencia en dado caso. No sé por qué estoy aquí, iba a regresar mañana mismo a Singa con mi hija, luego de terminar el reporte de mi última misión".

Denonte suspiro como paso a hablar, "porque es contigo que queríamos hablar de este caso. Tu recomendación de enviar a alguien de acá es correcta, al haber perdido contacto con los Vigilantes de aquel universo. Queríamos proponerte que fueras tú mismo y te hicieras cargo de esta misión".

Kay solo entornó los ojos, como su rostro adquirió una expresión neutral, aislando sus emociones del temperamento hirviente.

"¿Por qué yo? Acabo de regresar de una misión que me tomó muchos meses, estoy cansado y lo único que quiero es regresar a Singa con mi hija", Krina tomó nota de las palabras de Kay que siempre decía al volver de una misión y veía un patrón extraño en estas

"Lo entendemos, pero algo en nuestras lecturas e investigaciones nos han arrojado algo inquietante, y que tiene que ver contigo".

Las palabras de Denonte hicieron que Kay frunciera el ceño, confuso ante esto.

"¿Qué tiene que ver conmigo?"

"Si me acompañas, lo entenderás". Le pidió Denonte a lo que Kay con un gesto solo pudo seguirlo

Krina quería seguirlos, pero la mano de Stendal sujeta a su brazo le impidió, y con una mirada suya le dio a entender que esto era asunto de los dos. Kay y Denonte caminaron por los amplios pasillos de la base, hasta llegar a una puerta de metal de color gris. Dando paso adentro, parecía una habitación normal, con una mesa y unos sofás, con una ventana que daba paso a la hermosa vista del paisaje rural de Mystacor. Sentándose en uno de los sofás, con un gesto, Denonte le indico a Kay que se sentara.

Kay no era de las personas que les gustara perder el tiempo, por lo que le pidió el tiempo a Denonte que le explicara.

"Veras Kay. La razón de esto tiene que ver con las lecturas acerca de las vibraciones de las barreras dimensiones que repercuten de aquel universo a los demás universos alternos. Pareciera que estas vibraciones comenzaron tan pronto como el universo en cuestión, fue 'destruido' y 'reconstruido' casi al mismo tiempo. No sabemos si esto puede ser obra del Primordio o no, pero nos preocupa lo que hemos hallado. Instamos a nuestros Centinelas con conciencia espacial más desarrollada, para que pudieran sentir lo que sucedía en aquel universo".

Kay sabía que se referían a los Centinelas con conciencias espiritual y mentales más poderosas entre la Orden. Capaces de 'separar' su alma del cuerpo y hacer un sondeo astral, navegando con su conciencia tan rápido como la luz, a través de las estrellas. Se podrían llamar Psíquicos o Espers, según algunas definiciones de especies, como la humana en algunas versiones del planeta Tierra de la Vía Láctea. Aunque ellos no tenían esos nombres aquí, sino eran llamados como Centinelas o consejeros espirituales, que ayudaban también a los problemas espirituales que aquejan el alma de una persona, después de misiones pesadas y con gran carga emocional. Él había ido con ellos tras las primeras misiones también.

"¿Y que han descubierto sus hallazgos? Si se les envió a ellos para extender su conciencia y ver lo que sucedía en aquel universo, debe de ser algo importante para que me pidan que me haga cargo de esto".

Denonte suspiro, como le respondió, "ellos no pudieron entrar al universo, les fue vetado. Cada vez que lo intentaban cruzar con más fuerza, incluso con sus mentes unidas, eran repelidos por una extraña fuerza que no estamos seguros de que podría ser. Pero estamos seguros que esa fuerza está viva. Porque entre las lecturas que tomamos de las vibraciones altas de las barreras entre dimensiones, los Centinelas pudieron detectar lo más parecido a una voz, hablando entre susurros".

"¿Una voz? ¿Susurros?" Hablaba Kay atento y confundido, también sintió un escalofrío recorre su espalda ante un mal presentimiento

"Sea lo que sea, parece ser una entidad viva y muy poderosa que rechaza a los Centinelas".

"¿No debería esta clase de entidad, si no es primigenia, dejarlos entrar y apegarse al Pacto? Se sabe que este tipo de entidades que otros seres y especies de razas más inferiores, consideran a este tipo de seres que tienen Omnisciencia y demás poderes divinos como Dioses. Ellos y los que le siguen al evolucionar y convertirse en este tipo de seres, saben de inmediato sobre los Centinelas y del Pacto, saben que no deben violarlo ya que eso conlleva consecuencias desastrosas. Todos los seres hasta el momento con este tipo de poder, sean corpóreos o no, se han adquirido a eso, porque saben y conocen el alcance de la oscuridad primigenia. Les tienen miedo, aunque lo nieguen".

"No creemos que nada de esto tenga que ver con los Primordiales. Y si esa entidad es la 'encargada' de ese mundo, de velar por los seres y su evolución, y ser su 'guardián' ante posibles brotes enemigos de oscuridad de cualquier tipo, tiene todo el derecho de saber qué hacer con ese mundo a cargo".

"Excepto que no debe impedir nuestra misión. Y por lo que veo, lo está haciendo. ¿Han podido comunicarse con eso?"

"No, no hemos podido. No nos dejará entrar, a nadie de nosotros a excepción de uno".

Kay frunció el ceño, ya parecía entender a dónde iba esto, pero no le gustaba lo que se estaba imaginando.

"¿Sí? ¿Quién?"

"Tú".

Kay trago saliva al confirmarse sus dudas.

"¿Saben el porqué de esto? ¿Por qué es solo a mí a quien 'dejaran entrar'?"

"Aun no. Pero las vibraciones dimensionales arrojan tu apellido en ondas cuánticas, las cuales son interceptadas por nuestras máquinas que leen las lecturas, y por las ondas mentales de nuestros Centinelas que investigan extendiendo su conciencia más allá de este universo. 'Namura', es la palabra que casi todos coinciden que se 'menciona' recurrentemente, como si te estuvieran llamando".

Kay solo se quedó allí sentado reflexionando con la mirada perdida. Denonte guardaba respeto prudente, al mantenerse en silencio, mientras Kay sopesa sus pensamientos.

"Entonces… Significa que no hay opción. Debo de ir. Aunque Mikina estará desilusionada una vez más porque siempre la dejo, y tardó tanto tiempo en volver con ella. Pero Singa es su hogar, y sé que estará bien con sus abuelos".

"Aún puedes regresar días después de haberte ido, Kay. Sabes que aquí puedes sincronizarte con las frecuencias vibratorias de Singa, e impulsarte por toda la línea del tiempo y espacio que desees, según haya sido estudiado en la Psicohistoria. Puedes aparecer días después de haberte marchado o hasta horas, y ella no perderá un momento demasiado largo contigo. Eso afectará tu cuerpo también, casi 'rejuveneciendo' las semanas o meses atrás, al momento en el que te fuiste, como si no hubiera pasado un día, una hora o minuto desde tu partida". Denonte le hablaba, aconsejando a Kay en tono suave y reflexivo

"Mi hija no es tonta, no le he explicado aún los funcionamientos de ser Centinela, pero ella intuye un poco más. Su percepción extrasensorial está desarrollándose rápido, ella me dice que sueña con su madre, también la capturó a veces hablando sola, como si hablara con ella. Quizás su evolución mental consciente y espiritual, la hace más susceptible y abierta a estas cosas, casi más 'comprensiva'. Pero sigue siendo una niña de poco menos de diez, ya debió de haberlos cumplido mientras estaba fuera. De por sí, la última vez que nos vimos, ella no me hablaba tanto. Aún debe estar enojada por mis largas ausencias, que ella intuye que pasa más tiempo del que me voy y que ella siente en tiempo lineal. También que ella me culpe por no decirle sobre lo sucedido con personas cercanas a mí a quien ella se apegó mucho, y cuyos destinos no quiero contarle, como con Tsukune".

Kay solo tenía una expresión resignada cómo se recostaba en el sillón pensativo.

"Y, además, no me siento como en un hogar en Singa, no me gusta regresar allí. Al mundo donde tuve tantas penurias, pero también alegrías, donde viví feliz con mi esposa hasta que murió trágicamente. No tengo ningún lazo con nadie que desee guardar, a excepción de mi hija. Y la tumba de mi esposa cuyo cuerpo congelado en hielo velaré por siempre. Ellas son mi único motivo para regresar siempre. Solo cuando estaba con mi esposa, Saily, sentí que podía hacer un hogar allá, ahora no. Quizás sea parte del porqué yo acepto tantas misiones, y aunque tengo prisa por ver a mi hija, puedo tomarme todo el 'tiempo del mundo', en regresar. Es un sentimiento agridulce. Solo después, me sentí como un hogar otra vez cuando… Mejor ni hablo de eso. Demasiados recuerdos amargos".

Ambos se quedaron en silencio. La atmósfera pesada. Kay estaba un poco deprimido, sabía que su deber y misión como Centinela eran importantes, para la seguridad del Omniverso. Si un acontecimiento tuvo que ver con la aparente destrucción de todo un universo, lo relacionaba de alguna forma. Entonces él tenía que tomar cartas en el asunto. Al menos para averiguar de qué manera lo relacionaba.

"Está bien, lo haré, ¿Es para eso que me dijeron y querías una charla privada?"

"No tienes que aceptar si no quieres Kay. Nadie te está obligando y tú sabes…"

"No importa si quiero o no, hace tiempo aprendí que lo que quiero no es exactamente lo que el multiverso necesita. O si no, mi padre nunca me hubiera mandado lejos, nunca hubiera perdido a mi esposa, y demás acontecimientos trágicos que desearía que nunca hubieran sucedido. Así que en perspectiva esto es algo que no puedo eludir, y que se acopla a mí deber como Centinela. Se esto bien, comprendí que renunciaría a muchas cosas cuando decidí convertirme en uno. Así que no voy a quejarme en este momento, y haré lo que tengo que hacer".

Denonte solo suspiro, como comprendiendo las palabras de Kay, les relató a grandes rasgos cómo podía ejercer su misión, los efectos y riesgos que podrían conllevar al ir. Todo para prepararse para la próxima misión. Aunque se tomaría un par de días de descanso, antes de alistarse.

.

"¿Estás seguro de esto Kay?" Krina le pregunto mientras ambos caminaban por el corredor hacia el lugar donde Kay sería enviado

"Si. Si algo o alguien están haciendo 'murmurar' mi nombre a través de las barreras dimensionales, no tengo opción que creer que es algo que quieren conmigo, más si pocos seres en la existencia, como los Centinelas tienen a alguien que se nombre igual a mí".

"Si quieres, podría acompañarte…"

"No Krina. Me llamaron a mí específicamente, no sé qué sucedería contigo si fueras conmigo. Es muy arriesgado. Además, tú tienes tu siguiente misión en unos días ya asignada, ¿cierto? Debes de ir y cumplir con tu deber también".

"Eso no importa, Stendal puede cubrirme".

Kay se río por lo bajo, ella no sabría que Stendal se sentiría desilusionado si ella no fuera por obvias razones, "no puedes abusar de su confianza y amistad, Krina. Ustedes dos estaban asignados para ir juntos en esta segunda misión. Así lo pensaron los Centinelas más experimentados, ya que muchas veces eligen a un grupo de aprendices para que vayan juntos en sus primeras misiones, para poder ganar experiencia para misiones en solitario después".

"Tú no fuiste en grupo la primera vez, ni en todas las otras nueve misiones". Krina le respondía

"Si, así es. Pero antes iba en grupo también con otros Centinelas experimentados en misiones grupales, a otros mundos de incógnito, claro que esas misiones no cuentan, porque no estaba formalmente establecido como un Centinela aún y era un aprendiz. Ese no es tu caso Krina, desde tu primera misión ya eres una Centinela completa. Además, en mi primera misión en solitario, fueron por circunstancias imprevistas. Ya te conté como fue mi primera misión y lo mal que salió por eso, aunque muchos lo consideran 'exitosa'".

"Lo sé. El caso que te encontraste en un mundo alterno con una madre distinta y sus amigos, y la batalla contra los Liliem y su líder Maximus después. Lo siento por eso. Pero entiendo".

Kay solo asintió a sus palabras, como entraron a una habitación. Dentro, había una especie de consola de mando con controles y botones, algo bastante anticuados para Kay que había visto objetos y tecnologías más avanzadas en otros lugares de Mystacor y en otros mundos, pero no se podía ser exigente y pedir demasiado. No es como si los Centinelas alardearan de estas cosas, solo obtenían y daban el tipo de ingreso económico a otros Centinelas, no muy elevado, sino lo suficiente como para poder vivir y pasar el tiempo sin penurias en los mundos que visitaban, plenamente investigados de antemano. Aunque este caso era distinto, e iba a un lugar desconocido.

Kay se paró en medio de una plataforma, en medio de la espaciosa habitación pintada de blanco. Frente a la consola se encontraba Kron, un Centinela alto de tez morena, cabellos rubios casi blancos y también de forma humanoide.

"Supongo que estás listo", Kron le hablaba de forma un tanto inexpresivo, aunque su expresión le dirigía una de 'buena suerte'

Kay solo asintió, cómo se posicionó en medio de la plataforma. Kron se le acercó dándole un extraño objeto a Kay, en forma de varilla, que él tomó en sus manos, como Kron volvió a su puesto detrás de la consola. Krina estaba al lado de Kron, asintiendo en señal de despedida.

"Muy bien. Ese aparato es un sintonizador de frecuencias. Como sabes, cada portal responde a una frecuencia que ese dispositivo ya tiene en su memoria, la cual vibra conforme a las vibraciones de las barreras dimensionales del universo al que vas a ir. Cuando quieras partir debes usarlo para poder replicar la frecuencia, apóyate en tu propio poder si tienes problemas... Tú harás el resto".

Kay no necesitaba que se lo recordaran, aunque agradeció las palabras de preocupación de Kron, para tratar de mitigar el nerviosismo y la desazón que sentía, al momento de partir rumbo a lo desconocido.

"Cuando estés allí, no olvides contactarnos regularmente a través de mensaje astral, o enviarnos una señal de cualquier tipo, estaremos atentos a todo". Krina le trataba de reconfortar a lo que Kay asintió

En ese momento una luz se forma donde él se encontraba, y cerrando los ojos, dejó que esta lo envolviera, hasta desaparecer finalmente.

Krina solo pudo morder sus labios de preocupación, y esperar que todo saliera bien. Que el regresara a Mystacor sano y salvo. Incluso si él no lo consideraba-y dudaba que cualquier sitio en el universo que ella conociera-su hogar.

.

Ubicación desconocida

Sintió sus párpados pesados, tratando de abrir sus ojos, sintió su visión borrosa, tratando de acostumbrarse. Kay se levantó con pesadez, intentando descubrir en donde se encontraba. No recordaba mucho más, que lo último era cuando se despidió en Mystacor, para ir al siguiente universo. Irguiéndose y tratando de mantener su balance, pudo descubrir que se encontraba en un lugar oscuro, donde la oscuridad no parecía tener fin.

El extendió sus sentidos usando su cosmos, aunque tampoco podía sentir nada con sus seis sentidos, ¿quizás si lo elevaba al séptimo? Mejor no hacerlo, al menos hasta que descubriera donde se encontraba. Comenzó a moverse sin ninguna dirección en específico. Camino en la oscuridad, usando su cosmos para intentar guiarse y no caer en alguna trampa o chocar con nada en su camino.

Después de lo que parecía ser una hora, ya sintiéndose frustrado, Kay sintió que algo enorme comenzaba a oprimirlo, como si una presión comenzara a pujar, por lo que elevo su cosmos al séptimo sentido y 'rompió' lo que sea que lo presionaba. Fue en eso que una enorme luz lo envolvió dándole visibilidad a su alrededor, formando un círculo de luz a su alrededor de varios kilómetros de largo, con el fondo aun negro. Una enorme voz comenzó a hablarle en tono grave y grueso, que parecía venir de todas direcciones, algo que el chico no podía identificar su origen.

"Saludos Centinela de Mystacor, es bueno que hayas venido aquí. Supongo que habrás recibido mi invitación al venir. No es mi meta el causar conflicto con los Centinelas, y necesitaba de uno de ustedes el venir aquí para dialogar".

"Antes de hablar con quién sea que está impidiendo la entrada de otros Centinelas a investigar, en un universo que fue claramente destruido y reconstruido a su entero gusto sin ningún derecho. Quisiera que se mostrará de una vez, al menos quisiera ver el rostro con quien estoy tratando".

Kay se mantuvo firme, incluso si le parecía oír lo que parecía ser una especie de risa sonar en todas direcciones.

Una enorme luz se hizo presente, y un rostro enorme teñido de luz se mostró. Parecía ser el de un hombre viejo, con enormes cabellos blanco y barba del mismo color. Esto desconcertó a Kay, podía sentir un enorme poder que fácilmente sobrepasaba el suyo. Un poder casi omnipotente similar a esos seres que se hacían llamar Dioses. Su aspecto hacía recordar a esas imágenes del 'único Dios' de algunas religiones monoteístas de mundos parecidos al suyo. Siempre les tuvo respeto, porque muchos de sus conceptos se ajustaban perfectamente a la creencia de los Centinelas del 'Gran Creador', el universo y la existencia y la pertenencia de todo ser vivo a un 'Todo'. Aunque nunca se imaginaron darle forma 'humana' a eso, ya que para eso debían de alcanzar la Conciencia Universal para vislumbrar, y no se podía contar de nada de eso, ya que 'desaparecías', uniéndote a la existencia como uno solo, dejando atrás tu antiguo ser.

Quién podría ser este ser, y cuál era su propósito, eran cosas que él ahora mismo se preguntaba.

"Supongo que esto responderá a la mayoría de tus preguntas, ¿o me equivoco? Ciertamente muchos en el multiverso, están conformes al tener una imagen o forma física de aquellos que amenazas que escapan a su comprensión, así que me vi 'obligado' a adoptar esta forma. Que es lo que muchos asocian en la mayoría de mundos parecidos al tuyo, con el de la divinidad, ¿cierto?"

Kay no dijo nada, cómo se cruzó de brazos y esperó. La entidad solo lo tomó como que estaba impaciente, por lo que respondió en primer lugar.

"Supongo que te preguntarás el porqué de tu presencia aquí, ¿me equivoco?"

"Tengo muchas preguntas, pero algo me dice que no me darás todas las respuestas".

"Tal vez, Tal vez no".

"¿Por qué de todos los centinelas que no dejaste pasar, solo me dejaste pasar a mí?"

"Porque he presenciado y visto tus acciones a lo largo de la Existencia, Centinela Kay Namura. De la mayoría de Centinelas, tú eres el que más ha destacado y el que más se ha hecho visible y conocido a lo largo de la Existencia. Tus acciones no han pasado desapercibidas, y sólo has aumentado el interés en seres como yo. Aunque claro, el pertenecer a los Centinelas y el Pacto, puedan impedir tocarte".

Kay solo hizo una mueca ante esto, "aun así, ¿por qué yo? ¿Por qué este universo? ¿Por qué tenías que destruirlo?"

La entidad se rió en lo que parecía ser una risa gutural que no parecía sonar humana, "muchas preguntas Centinela. La razón principal por las que estas aquí, son para que sirvas como garantía de que los otros Centinelas no decidan interferir en lo que he planeado con este universo. Tú los contactaras regularmente para decirles lo que te he dicho y lo que has presenciado, a la vez que estarás aquí y veras realizar mi obra sin interferencias del exterior, por eso he decidido aislar este universo astralmente, pero para que haya garantías de que no violaré el Pacto, ni nadie intervendrá de Mystacor, tú te establecerás aquí por tiempo indefinido".

"Básicamente soy un prisionero que te servirá de garantía contra los centinelas, ¿cierto?"

"Podría decirse, sí. Aunque estoy seguro que estarás de acuerdo con eso pronto".

Kay solo frunció el ceño, cómo se cruzó de brazos, "aún no explicas porque destruiste este universo. Algo me dice que no eres de aquí. Y aunque no podremos intervenir directamente, lo que hiciste es una clara violación al romper las barreras dimensionales, e intervenir en un universo que no era el tuyo".

"La energía Espiral que es lo que la llamaban en este universo, hubiera llegado a su fin lo suficientemente pronto de todos modos, destruyendo este universo debido a su uso continuo e irresponsable, por partes de las especies que podían usarlo aquí. Así que solo acelere el proceso de todos modos. Igualmente, pude apoderarme de esa energía, y servirme para reconstruir a gusto este universo como lo deseé. Mientras hablamos, estoy recreando las galaxias, planetas y demás cosas que pueblan el universo a mi entero gusto. Todo para mi experimento si tendrá éxito".

"¿Experimento? ¿Recreación? ¿A partir de qué estás recreando? Si la energía Espiral que consumiste es tan grande, ¿porque pierdes el tiempo en recrear, y no crear cosas por tu cuenta? ¿Es algo que tiene que ver con tu 'experimento'?"

La entidad se volvió a reír, comenzando a molestar a Kay por esa risa que no sonaba humana y era bastante grandilocuente para su gusto.

"Tengo mis razones para eso. Pero en la mayor medida", de pronto una serie de pantallas táctiles que parecían virtuales aparecieron alrededor de Kay

Eran más de doce y todas mostraban imágenes de distintos mundos, universos alternos y realidades paralelas. La mayoría, si no es que todas, eran bastantes desconocidas para Kay, que no lograba vislumbrar el porqué de esto. ¿Qué quería este ser de enorme poder con esos mundos? Podía ver algo en común y es que, en casi todas, la ciencia y tecnología estaban lo suficientemente adelantadas como para crear grandes cosas. También mundos donde la magia era indistinguible de la ciencia, y lo suficientemente grande para vivir sin problemas. Podía ver que, en la mayoría de esos mundos, los seres humanos, o los que Kay podía entender por sus formas humanoides, pilotaban una serie de enormes robots para luchar. A veces contra otros robots pilotados por otros humanos, a veces contra ejércitos grandes, o contra monstruos enormes del tamaño de edificios o montañas.

No entendía el porqué de esto. Sabía que este universo donde antes existieron los seres de la Espiral, la mayoría luchaban usando esta clase de máquinas, 'Mechas' era como los llamaban en la mayoría de mundos similares a donde nació el. Parecía que no era coincidencia que el ser tuviera un principal interés en esto, cómo podía denotar al llegar a este universo.

Él tenía que decidir, quizás este ser no iba a contarle de sus planes, al menos no de forma directa, y él no podía intentar leer sus pensamientos, debido al enorme poder que él poseía. No, tenía que jugar bien sus cartas y descubrirlo por sí mismo, y él era demasiado perjudicial para el universo y una amenaza, tendría que encontrar formas de detenerlo. No podía dejarle interferir con la evolución de los seres de la Existencia y que siguiese causando daño a las barreras que separaban los mundos aparte, porque se correría el riesgo de dañar el tejido del espacio-tiempo, y abrir agujeros que daban directo al vacío, el espacio intermedio entre mundos, donde residían todo tipo de fuerzas oscuras, entre ellas el Primordio. No, debía de tratar de vigilarlo, aunque pudiera pensar que este ser era omnisciente también, y ya supiera de lo que él pudiera hacer, o leyera su mente como un libro, aunque este ser no mostraba emoción alguna de hacerlo. No podía más que seguir su palabra al pie de la letra… Por ahora.

"Quiero recrear algo similar a una simulación, aunque en tiempo real y con participantes reales. Todas las situaciones deben ser lo suficientemente reales para mi entretenimiento. Yo seré el Dios de este nuevo mundo, y quien a menudo otorga favores que se lo hayan ganado al 'equipo ganador'. Tú serás mi guía, juez, jurado y a menudo verdugo. Podrás unirte al equipo que quieras y explicarles y ayudarles según como convengas, pero eso debe ir para todos los equipos, pues debes ser objetivo. Aunque tú no serás el único en ello, ya he llamado a otro, aunque no es Centinela".

"¿Quién?"

"Lo descubrirás con el tiempo, y solo cuando decidas aceptarlo".

Kay no tenía otras opciones, por lo que solo asintió, dejando en claro su participación.

"Muy bien, en ese caso. Comencemos con este juego. Bienvenido, Centinela Kay Namura. Podrás contactar a tus compañeros en Mystacor, y si quieres, podrás ofrecerles el poder vislumbrar cómo se desarrollan estos eventos en tiempo real. Ese él es poder que te concedo, así ellos no tendrán motivos para querer intervenir más de lo necesario, y nos dejarán en paz para seguir nuestros propósitos".

"La tuya más bien". Kaypensó un tanto amargo y sarcástico

"Bien, elige a tus participantes, Centinela. Con el tiempo se irán integrando más, y se irán explicando las reglas, aunque estas no son inmutables, y pueden irse cambiando, ajustándose conforme a las nuevas situaciones surjan y lo requieran".

Kay solo hizo una mueca, como sabía que no podría jugar con las reglas, si estas podían irse modificando constantemente. Fue en eso que otra luz lo envolvió y cerró los ojos con fuerza. Cuando volvió a abrirlos, se encontró en otro lugar distinto. Parecía ser una bahía médica de algún tipo, las paredes eran blancas pero hechas de metal, y había camillas, suministros médicos, y demás utensilios. En eso denotó que en su mano derecha había un archivo en una carpeta marrón, y abriéndose vio que era el perfil de una persona. Quizás uno de los 'seleccionados' para este próximo experimento.

En eso se escucha la voz de nuevo, viniendo de todos lados, sin dirección aparente y sin aparecer:

"Hay más archivos como ese dentro de la oficina que te deje dentro de esta nave. Que para responder tú pregunta, si estas dentro de una nave espacial, una que será una de las que dirijan los participantes de tu equipo. Puedes leer sus carpetas, o usar el método de lecturas de pantallas virtuales que podrás con la pulsera electrónica que tienes en tu muñeca izquierda".

Kay viro su vista su muñeca y se dio cuenta que así era, al apretar un pequeño botón rojo, se abrió una pantalla virtual frente a él, con el mismo perfil del individuo de su carpeta. Bastante práctico, él pensaba.

"Ahí encontrarás planos de la nave, el funcionamiento de sus sistemas internos, y más perfiles seleccionados de los participantes con quienes congeniarás. También información de los próximos participantes de otros equipos. Si necesitas más información, sobre todo que quieras preguntarme, solo piensa en la pregunta que quieras hacerme, y la información será transferida en datos a tu pulsera con un pensamiento. Aunque también podrás comunicarte conmigo a partir de ese aparato cuando quieras. Te recuerdo, que, para hacer las cosas más interesantes y parejas, he restringido la mitad de tu poder, no podrás elevar tu cosmos al séptimo sentido, ni estallar tu KI tan fuerte como para destruir un planeta, menos un país. Aunque podrás defenderte un poco mejor que la media, aun seguirás sometido por medio de esta pulsera que nunca se separará de ti. Y si intentas removerla, bueno… Serás desintegrado en átomos de una vez, no quedando rastro de ti, con tu alma que saldrá expulsada de este universo, ¿nos entendemos? Dentro de aquí, tu Pacto de protección contra mí no tiene vigencia, aunque me sirvas de protección contra los demás Centinelas. Tampoco pienso romper el Pacto de todos modos, ni involucrarme con el Primordio de ninguna manera, solo me interesa mi experimento".

Kay permaneció en silencio en todo momento, absorbiendo la información. Haciendo una mueca ante lo que decía esta entidad sobre estar controlado a cada momento y ser restringido de sus poderes y habilidad por mucho tiempo, con peligro de morir si desobedece. Bueno, solo debía seguir su juego de momento.

"Supongo que este dispositivo también podrá enviar mensajes a Mystacor, ¿cierto?"

"Si, en estos momentos, ellos están recibiendo información de este mundo, y podrán ver todo mediante proyección astral en sus mentes, aunque no podrán interferir directamente, además de sus dispositivos y medios tecnológicos como otras pantallas virtuales que tengan a la mano".

Kay asintió, como preparándose para poner manos a la obra, dio una última pregunta.

"Aun no me has dicho tu nombre, quisiera saber para quién estoy 'ayudando' en este próximo experimento enfermo que quieras crear".

La entidad pareció reírse, como terminó de decir.

"Me han llamado de muchas formas a lo largo del tiempo, en muchos mundos. Pero según me ha llamado siempre, llámame The One".

Kay solo frunció el ceño ante esto, pero no dijo más. Era hora de ponerse manos a trabajar.

.

Y así fue como Kay contactando a Mystacor, establece las reglas que se seguirán de cerca acerca de este extraño juego que esta entidad que se hacía llamar The One, estaba comenzando a empezar. La entidad comenzó a extender su poder fuera de la barrera dimensional de esta realidad de este universo, mientras él hurgaba los distintos universos en los cuales estaba interesado que compendian por miles, tratando de elegir lo que gustaba de las distintas épocas y periodos, para elegir a los participantes y lugares que él quería en su experimento.

Los Centinelas de Mystacor seguían esto de cerca, no muy convencidos, pero dejándolo ser por ahora, confiando en cómo lo manejaría Kay y que no afectará al Pacto, hurgando en fuerzas oscuras o peor, como las fuerzas primigenias. No sabían aún el verdadero motivo del porque The One hacía esto, pero mientras Kay seguía al tanto del evento, como los Centinelas podían vislumbrar a través de pantalla astral en sus mentes o monitores virtuales conectados a su energía astral directo de sus mentes, para visualizarlo de forma física a los demás grupos de Centinelas, que aún no podían hacerlo ni vislumbrar el lugar donde se llevarían a cabo estos eventos. Mientras algunos investigaban la verdadera identidad y propósito de The One.

Sin saberlo, a excepción de The One, lo que quedó de la entidad que gobernó este universo anteriormente, antes de que The One apareciera y destruyera todo; conocida como los Anti-Espirales, habían dejado una marca, una huella de su conciencia en forma de energía pequeña, a salvo en la oscuridad del espacio, como cuando The One comenzó a borrar todo. Gracias a que la fuente de su energía era lo opuesto a la energía Espiral que usaron la mayoría de seres vivos de este universo antes de ser destruidos, ellos pudieron subsistir gracias su enorme poder Omnisciente y Omnipotente, aunque no eran tan poderosos como The One, que quedó demostrado. Esta huella aún era pequeña, pero contenía todos los datos y conciencia fusionada grupal de los Anti-Espirales, uniendo en su rencor contra la entidad que los había destruido. Creciendo bajo la propia energía desplegada del Espiral que The One había consumido y hecho suya. Esperando el momento para crecer de nuevo, elegir a un nuevo huésped para su heraldo de la muerte, su mensajero como lo fue anteriormente Nía Teppelin; el cual los activaría para despertar cuando reunieran las energías suficientes y fuera el momento adecuado.

Poco sabían, que The One, gracias a su poder superior, conocía de los planes del Anti-Espiral, de hecho, él les había permitido vivir sin necesidad de destruirlos por completo, dejando que ellos creyeran que cantaban la victoria. El solo lo hacía para permitir como el juego se volvería más entretenido con esta adicción. Por ahora, les dejaría a sus anchas, hasta que sea el momento de revelarse, entonces él se divertirá como nunca, a la vez que probaba lo que su experimento abarcaba.

Sin duda, sería un enorme viaje.

.

Una persona trataba de abrir sus ojos somnolienta, su visión era borrosa como trataba de abrir sus ojos y despertar como se revolvía en donde estaba acostado. La persona en cuestión, de género masculino, trataba de desperezarse como se frotaba los ojos, mientras hacía acopios para levantarse de la camilla médica en donde se encontraba. Al levantarse y recobrar algo de sentido, giro su vista que recuperaba su sentido, por toda la habitación, tratando de darle sentido a donde se encontraba. Parecía una sala médica de algún lugar, aunque le parecía remotamente familiar.

El hombre en cuestión, llegados a finales de sus años veinte, vestía una especia de uniforme militar, aunque de aspecto más futurista, de chaqueta azul, con símbolos y emblemas de organizaciones militares en sus hombros y brazos, pantalones largos de color pulcramente blancos, y grandes y largas botas militares o polainas del mismo color azul de su chaqueta militar. Su cabello era corto de color marrón casi rojizo, ojos azules, y estatura promedio de 1.80 metros. Era guapo, aunque no tanto para deslumbrarse según estándares femeninos.

Esta persona se levantó de su camilla, irguiéndose mientras trataba de recobrar el sentido de su mente y recordar su último pensamiento.

"¿Dónde estoy? ¿Qué es este lugar? ¿Por qué me parece familiar? Que extraño… Lo último que recuerdo…" La persona se llevó su mano derecha a su cabeza, sosteniéndose cuando un pequeño dolor de cabeza le sobrevino, sus recuerdos estaban revoltosos y él quería darle sentido a lo último que recordaba

Luego fue recordando poco a poco, sus últimos recuerdos mostrándose en su mente rápidamente, como si de una proyección de película se tratase.

"Pero… recuerdo que… la guerra contra el resurgimiento de Neo Zeon… el asteroide Axis… la Tierra… los Mobile Suits… el Psycoframe… la voluntad de todos… mi Nu Gundam… el Sazabi… Char… pero, ¿Qué está pasando? Lo último que recuerdo es que intentaba detener el curso de choque de Axis en la Tierra…"

"Veo que ya estas despierto", Hablaba una nueva voz entrante

La nueva persona entrante era nadie menos que Kay Namura. Quien entraba a la habitación con una carpeta blanca en una de sus manos. Él le sonrió amigablemente, pero eso no hizo calmar al sujeto, quien lo miraba con sospecha.

"Creo que debes de tener muchas preguntas… Haré todo lo que pueda para responderlas, pero no esperes que lo sepa todo, ya que la información apenas la obtengo completa… teniente coronel, Amuro Ray".

De inmediato, Amuro Ray bajó su mano y se quedó mirando sorprendido a este desconocido, quien conocía su nombre, entornando sus ojos, le preguntó con suspicacia.

"¿Quién eres y qué es este lugar? Me recuerda a una nave de la Federación, pero su diseño me resulta familiar".

"No es extraño que sientas eso, estás en lo cierto en sentirte así. Esta es la sala médica de la nave anteriormente conocida como la White Base, una nave espacial de clase Pegasus del gobierno de la Federación Terrestre".

Amuro se sobresaltó al oír eso, ¡¿White Base?!¡Eso era imposible! Esa nave fue destruida en la batalla final de A Baoa Qu, contra el Principado de Zeon.

"Eso no puede ser verdad, esa nave se destruyó hace tiempo, ¿es esto acaso una réplica? ¿Quién lo mandó a construir la Federación o…? ¿Fueron los de Zeon?" Amuro término con una nota de advertencia en sus palabras finales

Kay solo suspiro, pues sabía que sería difícil explicar esto, "no, no es una réplica. Ni tampoco pertenezco a nada relacionado con Zeon. Fuiste traído aquí, o la palabra abducido es mejor definición, junto a esta nave para ser partícipe de un experimento. Tu último recuerdo es luchar en el asteroide de Axis, para intentar detener su colisión con la tierra, ¿cierto?"

Amuro abrió sus ojos recordando exactamente sus momentos finales antes de quedar todo a oscuras. Lucho, piloteando su Nu Gundam directo hacia el asteroide y tratando de detener su caída usando la fuerza de su propio Mobile Suit. Aunque en últimas instancias confiaba que su Psycoframe ayudará a amplificar su habilidad Newtype y usar la fuerza de la conciencia y voluntad de los que luchaban a su alrededor, él no recuerda si tuvo éxito, ¿se salvó la tierra? ¿Qué sucedió después?

"Como dije, hay mucho por explicar, las respuestas que buscas te las responderé luego", Kay hablaba como le entregaba a Amuro la carpeta blanca de sus manos, las cuales tomo dubitativo, "allí adentro hay un archivo de audio de la persona que te trajo aquí, su propósito y demás por si quieres entender. También hay documentos de lo sucedido, informes cronológicos, reportes de lo sucedido durante y después de la batalla en Axis. Veras lo que le ha pasado a tu mundo durante décadas después de tus acciones heroicas y de tu sacrificio por el bien de los demás. Realmente eres una persona admirable, Amuro Ray. Cuando me enteré acerca de ti, decidí que fueras el primero en venir, quería mucho conocerte".

Amuro no sabía que decir, como sostenía la carpeta con nerviosismo en sus manos, solo trago saliva como pregunto.

"No entiendo, algo dentro de mí me dice algo… tengo esta extraña sensación que puedo sentir sobre algo fuera de lugar… mis sentidos son más desarrollados que el humano promedio…"

"Se a que lo que te refieres. Sé que eres un Newtype, un humano que ha evolucionado en tu mundo, tras millones de años, y comenzando a adaptarse ustedes recientemente a vivir en el espacio exterior. Sé que puedes sentir cosas más que la persona promedio, es porque tu conciencia y espíritu están abiertos, casi igual a mí, aunque yo lo sea más porque entrené para llegar a eso".

Amuro pasaba a verlo con una un ceño fruncido, entendiendo a medias lo que quería decirle, Kay solo suspiro como debió darse cuenta que debía ser más explicativo, y hablar en un tono neutral que le fuese entendible al hombre, ya que muchas veces su modo de hablar y ver las cosas, podían chocar debido a su influencia de Mystacor.

"Te pondré el archivo de audio, si me acompañas al puesto de mando, supongo que tú sabrás el camino pese a los años que han pasado en esta nave. Es necesario que por favor escuches atentamente, Amuro Ray. Y que decidas lo que harás a partir de ahora. Porque el destino del multiverso, en especial del tuyo, depende de lo que decidas".

"No entiendo a qué te refieres…"

"Cuando escuches la grabación, entenderás muchas cosas, pregúntame lo que quieras si tienes dudas. Otros como tu vendrán después, y es mi deber el tener que ayudarlos también, pero necesito a alguien en quien confiar, alguien en quien pueda contar a la hora de dirigirlos cuando no pueda debido a mi condición de 'neutral'. Y confió en ti para eso Amuro. Al aprender de tu vida, me demostró que aún tienes fe en la humanidad, pese a haber visto su peor lado más destructivo".

"Aún no te conozco, y no se para que me quieres".

Kay dio una sonrisa débil, como instándolo a que lo siguiera le hablo, "pronto sabrás muchas cosas, Amuro. Te hablaré sobre quién soy y de dónde vengo. Pues necesitarás enterarte cómo funciona el Omniverso, cómo se mantiene el equilibrio, las luchas eternas entre fuerzas opuestas para mantenerlas en equilibrio. Sabrás de Mystacor, sobre los Centinelas, el Pacto y demás. Pues todo esto te será necesario a la hora de jugar dentro de este horrible experimento que recién comienza".

"¿Experimento?" Amuro hablaba confundido por sus palabras, mientras salían de la sala médica

"Si, un experimento macabro, donde una entidad que se hace llamar divina, desea probar a la humanidad, y tenemos que demostrarle de qué estamos hechos, porque si no…" Kay volteaba a mirarlo crípticamente

"El destino de este y todos los demás universos que participen… Estarán en peligro".

FIN DEL CAPITULO

Notas de autor:

Bueno, aquí está. El comienzo de otra de mis historias multi-crossover. Quienes estén familiarizados con el universo Crossover del Centinela del escritor Eduardo Castro, que es donde se desarrollará la historia. Esta historia vendría cronológicamente después de "Los doce maestros", "Educando a Mamá" y antes de "Juicio Final". Historias del universo crossover creado por Eduardo Castro. Esto es en parte un homenaje a este universo y a este autor, de quien tanto me ha inspirado y tengo un gran respeto por su gran creatividad y persona.

También tengo otra historia basada en este universo, llamada "Un Centinela en la Academia Youkai", la cual vendría cronológicamente igual después de las historias de "Los doce maestros", y "Educando a mamá" y antes de "Juicio Final". También esa historia vendría mucho antes de los eventos de esta misma historia, que ahora mismo les estoy presentando.

En orden cronológico de estas historias (las que están en negrita son las escritas por mí):

Los Fundamentos del Poder, Tan solo un Ángel, ¿Un Nuevo Comienzo?, La Búsqueda y la Esperanza, Recuerdos e Ilusiones. (Historias Precuelas del universo del Centinela).

El Centinela-Preámbulo.

Primer Libro: Los Doce Maestros

Segundo Libro: Santuario en Llamas

Educando a Mamá.

Un Centinela en la Academia Youkai

Borrador 1 (Aun sin nombre)

Crisis en Colonias Infinitas

Juicio Final

El y Ella

El Último Sello

Mundo Nuevos

En Búsqueda de la Oscuridad

Esta historia surgió como la necesidad mía de explorar y expandir mis habilidades como escritor. En poder abarcar enormes historias con una enorme multitud de historias y personajes entrelazados. Inspirados por historias de gran talla tales como "La Leyenda" de Asiant, "Crisis Universal" de Asiant, "En Búsqueda de la Oscuridad" de Eduardo Castro, etc.

También me inspiro en mi gusto por los videojuegos, en especial los de crossover de temática Mecha. Que es en lo que mayormente se inspirará para crear esta historia. Para hacerlo diferente de las otras historias de los otros autores de quienes me inspiro. Ya que no recuerdo un Fanfic crossover entre multitud de series Mecha puro. Estará más inspirado por los videojuegos de Super Robot Wars, Another Century 's Episode, etc. Así que en parte puede haber inspiraciones, referencias, menciones o parecidos a varios aspectos de esos videojuegos, es que me inspire de ellos para crear mi propia historia. Claro, que incorporándose al universo del Centinela de Eduardo Castro.

Las menciones explicitas, referencias y cameos de otras obras, sobre las anteriores misiones en las que participaron Kay y Krina, son sobre las obras de Battlestar Galáctica del año 2004, una conocida serie de ciencia ficción de culto, y B't X. Este ultimo es un manga y anime de ciencia ficción creado por Masami Kurumada, el mismo autor de Saint Seiya. Y la serie anime de temática Mecha, que fue presentada al inicio, y que fue destruida junto con su universo por The One, es Tengen Toppa Gurren Lagann.

Sin más, este prólogo puede parecer algo flojo, pero es donde se presentan la mayoría de preguntas y hechos que se responderán a medida que avance la historia. También puede parecer al principio más un crossover de Gundam, porque serán las primeras series en aparecer, pero a medida que avancemos, más series Mecha distintas irán apareciendo. Prometo momentos mayormente cargados de acción, y grandes dosis de fanservices Mecha (no del tipo que imaginan los que ven Echii.) Es todo. Sin más, solo lean y disfrutan como se vaya desarrollando esto.

PD: Los personajes Centinelas usados aquí, son en su mayoría, creaciones de Eduardo Castro, personajes regulares de su universo, obvio. Personajes como Krina, Denonte, Kron. Otros como Stendal y Astria también, pero son de aparición única en el fic de "El y Ella". Otros mencionados como Dora, aparecen en el fic de Asiant "Crisis Universal". Solo aparecen y se mencionan como homenaje a estos grandes autores.

Me despido, Saludos.