Un nuevo día llega, las aves cantan y el sol brilla de una manera hermosa. Todo pinta ir bien en el reino Champiñón. La princesa del reino, la princesa Peach, acaba de regresar a su reino luego de haber estado secuestrada por algunos meses. Los héroes: una pareja de hermanos fontaneros Mario y Luigi.
Ambos hermanos han ido ganándose un renombre en el reino y los alrededores. Todo debido a un reptil gigante llamado Bowser que siempre ha querido gobernar el reino, conseguir sirvientes y tener poder. Sin embargo, para ello recurre a secuestrar a la princesa e incontables veces ha intentado casarse con ella para obtener estos privilegios. Todos estos intentos frustrados por los hermanos.
Mario es el más valiente de los hermanos, siempre está dispuesto a ayudar a los demás y a envolverse en aventuras junto a su compañero dinosaurio Yoshi, además ha estado enamorado en secreto de la princesa por algunos años, y al parecer no se ha dado cuenta de esto. Luigi por su parte es una persona bastante tímida, le dan miedo los desafíos y enfrentarse a sujetos muy grandes pero con ayuda de su hermano siempre logra salir adelante.
Toda está felicidad por el regreso de la princesa Peach se ve amenazada por una visita inesperada.
Peach: Justo acabo de volver y ya tengo que atender asuntos oficiales.
Toad: La Princesa Daisy está solicitando ayuda de manera urgente, no ha podido darnos más detalles.
Peach: Espero que de verdad sea algo urgente, que quiero tomar un baño y dormir un poco.
Uno de los guardias entra corriendo a la sala real.
Guardia Toad: ¡Princesa! Logramos ver el carruaje de la princesa Daisy acercándose al reino, sin embargo parece que algo la está persiguiendo.
Peach: ¿La están siguiendo?
Guardia Toad: Sí, una mano gigante, blanca. Está flotando hacia ella.
Peach: ¡Llamen a Mario!
En ese momento, Mario, se encuentra junto a su hermano degustando una deliciosa comida en un restaurante de la ciudadela que obviamente en cuestión de segundos es interrumpida.
Guardia Toad: ¡Mario! Es importante que venga con nosotros.
Sin pensarlo, Mario se levanta y sigue al Guardia Toad. Luigi no ha sido llamado pero al ver que su hermano está comenzando una nueva aventura, traga saliva y se levanta de su asiento, pero en ese momento el dueño del local le entrega la cuenta con el total a pagar. Luigi no tiene dinero por lo que no es posible que salga del lugar en ese momento.
Mario es guiado hacia la salida del reino, donde es capaz de observar a la Mano Maestra siguiendo a un carruaje. El carruaje de la princesa Daisy no ha podido llegar al castillo y por seguridad no le han permitido acercarse demasiado aunque eso represente poner en juego la salud de la princesa foránea.
Continuará…
