Ayudando a los guardias a dirigir a las personas del reino a través del pasaje se encuentra Yoshi, el amigo dinosaurio de Mario. En el camino Peach lo mira, y aprovecha la oportunidad para acercársele.

Peach: ¡Yoshi! Qué bueno que te veo. Tengo el presentimiento de que Mario te necesita. Ayúdalo, por favor.

Yoshi da media vuelta y va hacia el campo de batalla.

Por su parte, en forma de puño, la Mano Maestra comienza a aplastar los edificios. Poco a poco las casas y edificios terminan de caer. Los guardias no encuentran una buena manera de atacar, todo parece inútil. Algunos civiles inocentes han sido víctimas de la Mano Maestra, no han sido lo suficiente rápidos para alcanzar a escapar y con esto el objetivo ya no era destruir al monstruo en forma de mano si no detenerlo lo suficiente para que la mayor cantidad de gente inocente pueda escapar.

Yoshi llega corriendo, salta y asesta un cabezazo a la Mano Maestra quien solamente se sacude tras el impacto. El dinosaurio verde comienza usar su larga lengua para atraer los pedazos de concreto más grandes que va encontrando y los lanza como proyectiles. La Mano maestra se percata de esto, agarra los proyectiles en el aire y se los regresa con mayor velocidad. Yoshi esquiva lo mejor que puede pero cae.

La Mano Maestra se prepara con la palma abierta para aplastar a Yoshi, y cuando está a pocos centímetros de caer Mario y Luigi llegan, colocan sus manos encima y retienen el impacto.

Mario: ¿Estás bien, Yoshi? No deberías intentar hacer esto tu solo.

Yoshi levanta la cabeza y observa que sus amigos han llegado al rescate.

Nuevamente la mano maestra se eleva con la intención de caer sobre los tres. Mario aprovecha la oportunidad para ayudar a que Yoshi se reincorporé en la batalla.

Los tres compañeros deciden separarse y atacar todos juntos. Todos corren y saltan sobre los restos de edificación que se iban encontrando en el camino. La Mano Maestra se sigue elevando, Yoshi salta desde un punto alto, y Mario consigue saltar subir sobre su amigo dinosaurio en el aire y volver a saltar.

De esta manera, Mario logra sobrepasar la altura de la Mano Maestra y cae con todo su poder en forma de pisotón doble.

El impacto ha hecho que la Mano Maestra comience a descender lentamente. Y Mario comienza a dar pisotones dobles de forma consecutiva hasta que la Mano Maestra impacta contra el suelo.

Luigi se acerca al lugar de impacto.

Luigi: ¡Hermano! ¿Has vencido?

Mario: No lo sé, Luigi. No creo que esto se solucione así de rápido.

La Mano Maestra comienza a girar y golpear contra el suelo. Mario y Luigi se alejan del lugar.

Mario: Creo que no nos ha mostrado aún su máximo poder. No sé porque pero parece que necesita encontrar algo para lograrlo.

Luigi: ¿Necesita encontrar algo?

Continuará…