¡ANTES! de que empiecen a echar tierra y pestes, las advertencias: Este fic fue realizado por DarkLady-Iria y RutLance -CrystalFairy, Batman, DC, Monty Python, Juan Topo y otros detalles no son míos ni me interesan, solamente publico con la aprobación y consentimiento de la autora. No gano nada excepto pasar un rato más en la pc haciendo esto (en lugar de escribir xD) ¿Dudas? Las haré llegar a la autora. El crédito de esta historia no es en absoluto mío.

¡Hola! ¿Cómo se la han pasado en estos días? Con esto de las votaciones uno se harta de ver los mismos anunciones una y otra vez. u_ú Sólo espero que en este año no se les olvide quitarlos ahora que ya terminó.

:D Ahora sí, a lo que te truje, Chencha. Mi hermana y yo les traemos este capítulo "especial", ya que se trata de varios situaciones o trozos que no son tan largos como para meterlos en un capítulo ni tan cortos como para que no existan. x3 Nos basamos en varias escenas de dos series: "Los Simpsons" y "Dave el Bárbaro", aunque fueron más del primero que del segundo. También nos basamos en tres películas: "Shaun of the Dead", "Hot Fuzz" y "Scary Movie 3" Tenemos qué aclarar que los usamos con alevosía y ventaja, pero no lo hacemos para ganar dinero, ni nos trae un beneficio económico, sólo lo hacemos para reír. :3

Lo del Duque de Gotham, es del fanfic "Soy el secuaz del Duque Demonio", es un isekai escrito por mi hermana, DarkLady-Iria. xD

No nos queda más que agradecerles el que hayan llegado hasta aquí. n_n Y sin más ni más, disfruten el siguiente capítulo. ;D


Relatos épicos de una Batifamilia disfuncional.

Capítulo 50: Como partirse la cabeza para hacer algo bien.

Robin esperaba encima de un edificio a que llegara su compañero de patrullaje esa noche.

- Tt.- Se quejó cruzado de brazos al distinguir que se acercaba.

Sin embargo, el otro traía consigo algo. Algo bastante grande.

- ¿Porqué diablos te tardaste tanto, Superboy?- De por sí el ojiverde ya tenía el ceño fruncido, ahora lo estaba aún más.- ¿Porqué rayos traes eso?-

- Es un frasco de groserías, mi mamá me lo dio.- Explicó el más joven sin soltar el frasco, qué tenía una etiqueta pegada en la cuál se leía "50¢"- Por cada grosería que digas, tienes qué meterle cincuenta centavos.-

Damian miró el frasco, luego miró al otro chico. De uno de sus tantos bolsillos sacó un billete de $100 dólares, lo metió dentro de la ranura que estaba en la tapa del frasco de las groserías, sacó su gancho y lanzándose al vacío, vociferó una sarta de groserías e improperios.

- Creo...- Jonathan se rascó la nuca algo apenado y sonrojado por las expresiones de su compañero.- Qué esto del frasco de las groserías no funciona así.-

.~o0o~.

Cuando Jason Peter Todd aceptó ser Robin, lo primero que tuvo que hacer fue leer un manual.

- "10 sí y 500 NO de lo que debe hacer un Robin"- Leyó en voz alta el título.- ¿Es en serio?-

El manual en sí, era un conjunto de imágenes de un chico cualquiera vistiendo el traje de Robin, haciendo lo que no debía.

- "Robin no", "Robin no", "Robin no"- Comentó molesto y girando los ojos.- ¿Quién diablos escribió esto?- Se quejó Jason arrojando el manual.- ¡No dejan hacer nada divertido!-

.~o0o~.

Dentro de uno de los cuartos de la Mansión Wayne, Tim Drake va entrando y se da cuenta de qué no está solo. Viendo por la ventana, se encuentran Richard "Dick" Grayson y Jason Peter Todd.

- ¿Qué hacen mirando por la ventana?- Les preguntó curioso.

- Al pequeño demonio y su "novia"- Le explicó Todd muy serio.

- ¿Y? ¿Hay algo malo en eso?-

En realidad, a Tim no le importaba, si el mocoso tenía novia significaba que su atención estaría acaparada y no los estaría molestando. Pero al ver que los mayores se le quedaron viendo fijo, algo le decía que las cosas no estaban bien.

- Date cuenta por tí mismo.-

Abrieron la ventana que daba a los escalones de la entrada principal de la mansión, en donde Damian y Flatline tocaban un par de guitarras, cantando ambos una melodiosa canción.

~Mi querido cacahuate eres como el mar azul. Se mece con los peces y se asusta con la luuuuz.~

- Ok, ya entendí.- Cerró la ventana.- Es peor de lo qué pensé.-

.~o0o~.

Saliendo de los oscuros cielos de Ciudad Gótica (Gotham City para los despistados) Nightwing, aka Dick Grayson, piloteaba el batplane, con el permiso de Alfred Pennyworth, para dirigirse en calidad de urgente a la ubicación de la Sede de la Liga de Asesinos, en donde Bruce contraería nupcias voluntariamente a fuerzas con Talia Al Ghul, en menos de treinta minutos.

-Puedo entender que B está siendo manipulado de alguna forma, pero ¿porqué estás interesado en detener la boda, Pequeño D? Creí que querías ver a tus padres juntos.

Damian Wayne, el joven Robin, tenía sentimientos encontrados, pero el sentido de justicia que lograba comprender lo hacían tomar la decisión que consideraba correcta.

-En efecto, me gustaría ver a mi padre y mi madre juntos, pero el plan que mi madre ha trazado va más allá de lo diabólico, y debe ser detenida.

-Eso lo entiendo. -Razonó Dick tras una pausa, y preguntó con un tono de auténtica confusión al acompañante que "compartía" asiento con el joven Robin.- ¿Y qué haces tú aquí, Tim?

Tim Drake, también conocido como Red Robin, no tuvo tiempo de dar su discurso que iniciaba con un "Se los dije", y con el poco tiempo con el que contaban, sabía que lo diría más tarde, para echárselo en cara al nieto del demonio.

-Tengo un plan de contingencia, en caso de que el "fantástico" plan del pequeño demonio no sirva en lo absoluto.

-Tt, en tus sueños, Drake.

-Muy bien... -Dijo poco convencido Dick, ya que él tampoco tenía idea de cómo proceder y la única sugerencia lógica que escuchó mientras abordaba el batplane fue la de Stephanie escenificando una dramática entrada en la que gritaban el aclamado "¡Yo me opongo!", y se concentró en el otro joven que no dejaba de patear su asiento.- ¿Y por qué vienes tú, Little Wing?

Jason Todd, alias Red Hood, dejó en paz el asiento principal y cruzó sus piernas, sonriendo tras el casco rojo.

-Sencillo, va a haber golpes y no voy a perdérmelo.

Nadie hizo comentarios sobre lo dicho por Jason, y tras otro incómodo minuto de silencio, Dick se dirigió al super hijo.

-¿Y por qué estás aquí, Jon?

-Mi mamá no quiso que viniera solo con Da... con Robin. -Respondió el chiquillo, observando el paisaje que rápidamente cambiaba conforme se acercaban a su destino.

-¿Y por qué vienes tú, Clark?

-Lois me dijo que viniera.

-¡Ah! Bueno... -Y Grayson aceleró mientras encaminaba el batplane a una inminente trampa.

.~o0o~.

En una casa de campo común, una mujer se hallaba hablando por teléfono.

- Sí, yo le digo.- Lois Lane terminó la llamada y se dirigió a Clark.- Era Bruce, dice que llega en una hora por Damian, llámalo.-

- Creo que está jugando con Jonathan allá fuera.- Se acercó a la ventana y gritó.- ¡Jonnooooooo! ¡Dile a Damian que Bruce viene por éeeeeeeel!-

Y el chiquillo le respondió algo cansado.

- ¡Damian no estaaaaaaá! ¡Me amarró con una cuerda con kriptonita y se fue con Billy a patrullaaaaaaaar!-

- ¿Cuál Billy?- Volvió a preguntar algo preocupado de que llegara Bruce y no supiera darle razón de su hijo.

- ¿En serio, Smallville?- Le arrojó el directorio telefónico y salió de la casa a desamarrar a Jon.- ¿Pues a qué estaban jugando, Jonathan?-

- Ni idea, pero Billy le dijo a Damian que me amarraran, y que luego volvían.-

- Mphf.-

.~o0o~.

- Así que, ¿cuál es el plan?- Preguntó Jason mientras giraba una barreta en sus manos.

- Bien. Tomamos el Ferrari. Llegamos hasta donde se encuentran Alfred y Dami, los rescatamos y nos los llevamos con nosotros. Vamos a la casa de Babs, nos refugiamos ahí, comemos cereal, leche y galletas. Todos felices y contentos, en lo qué esperamos a qué las cosas se arreglen por sí solas.- Explicó Dick mientras imaginaba el cómo todos saltaban de la felicidad por ser rescatados por ellos dos.

- ¿Porqué tenemos qué ir a la casa de Barbara?-

- Porqué tenemos qué hacerlo.-

- ¡Pero ella rompió contigo ayer!- Le recordó.

- Tengo qué saber que ella está bien.-

- ¿Porqué?-

- ¡Porqué la amo!- Le respondió exasperado.

- Está bien, tipo. Pero no me pienso quedar ahí.- Lo señaló con la barreta.- Además de que tu plan tiene bastantes fallas.-

- ¿Porqué no?- Inquirió Grayson.- ¿Cuáles fallas?-

- Porqué si nos vamos a refugiar, quiero estar en un lugar conocido, en donde sepa en dónde están las salidas y donde pueda fumar un cigarrillo.-

- Oh.-

.~o0o~.

No era que él lo hiciera con gusto, pero que Batman te debiera un favor era de las pocas cosas que en la vida, o en el caso de él su segunda vida, que tenías el lujo de obtener.

Además de que eso era para él era muy sencillo de realizar.

- Tt.-

Damian había entrado a escondidas a la baticueva y se detuvo al ver el batimóvil.

- Maldito Todd.- Se quejó al ver el vehículo sin llantas y encima de varios ladrillos.- Es un imbécil si cree que eso me va a detener.

Después de atacar la cocina y devorar gustoso una gran dotación de galletas, que posiblemente Alfred haya preparado para una reunión de Bruce, Jason bajó a la baticueva.

- ...-

Sólo para darse cuenta de que en el lugar del batimóvil se encontraban únicamente los ladrillos, y una pequeña nota.

~Imbécil~

- Bueno.- Jason dejó la nota pegada en la pantalla de la baticomputadora.- Yo ya cumplí, así que no me pueden decir nada. Aunque no estaría de más que le dieran un par de nalgadas al mocoso, para ver si así se compone un poco.-

.~o0o~.

- ¿Y porqué quisiste ser policía?- Le preguntó Jonathan a su compañero.

- Cuando era un niño, mi abuelo me regaló un coche eléctrico de policía. Era precioso, tenía luces, bocina y una sirena de verdad. Recuerdo que nunca me gustaba bajarme de él, y me la pasaba todas las tardes levantando infracciones a mis hermanastros y a otros niños. Me dieron muchas palizas de pequeño, mas nunca dejé de hacerlo.-

- Tu abuelo debió ser una gran persona.-

- Era un ecoterrorista.-

- Qué desgraciado.- Dijo sin pensar Jon, y se trató de disculpar al darse cuenta de lo qué dijo.- ¡Lo, lo siento!-

- ¿De qué? Es la verdad.- Damian se alzó de hombros como si nada.- Y estoy seguro que ese coche lo compró con dinero sucio, por lo que dejé que se pudriera en el bosque que se hallaba detrás de la casa. Pero a pesar de todo eso, nunca olvidé el sentimiento de pelear y defender lo que era justo. El mundo estaba mal y yo tenía qué hacer algo.-

.~o0o~.

Fuera de un salón de clases, hay que letrero que dice "CÓMO DERROTAR A SUPERMAN SIN KRIPTONITA"

- Cómo verán.- El Capitán Bumerán se paseaba de un lado a otro frente a su clase, y toma una naranja del escritorio.- Derrotar a Superman sin kriptonita es igual que una naranja.-

La alzó y se la mostró a sus oyentes.

- Primero está la piel dura.- Se le queda viendo la fruta y la acerca a su boca.- Luego la dulce, dulce pulpa.-

Y se comienza a comer la naranja ante las miradas perplejas de los demás.

- Niet, yo no lo entiendo.- Se quejó KGBeast.

- Si quisiera ver a un idiota comiendo naranjas, hubiera tomado clases de comer naranjas.- Winslow Schott, más conocido como Toyman, golpeó molesto el pupitre.

En otro salón, con un letrero que dice "CÓMO COMER NARANJAS"

- Comer una naranja es como derrotar a Superman sin kriptonita.- Juan Topo Le mostraba a toda su clase la fruta referida.

- ¡YA CÓMETE LA MALDITA NARANJA!- Gritó exasperado Darkseid mientras golpeaba su pupitre.

Al día siguiente, en todos los periódicos, la primera plana estaba adornada con una inusual imagen.

~"JOKER VENCE A SUPERMAN USANDO UNA CÁSCARA DE NARANJA"~

Y más abajo de esa nota.

~"CONFERENCIA DE SÚPERVILLANOS. ORADOR INVITADO, JUAN TOPO. Informes, páginas de la 18 a la 22"~

.~o0o~.

Tim Drake había aceptado la misión. Tomó la memoria USB que contenía el vídeo y lo miró en la soledad de su departamento. Una vez que éste finalizada, el teléfono sonó, tal y como debía ocurrir. Tomó el auricular y trató de calmar su respiración.

- ¿Hola?-

~Bzzzt ... iazzz...~

- ¿Qué?- Preguntó confundido a causa de la estática que interfería con la llamada.- ¿Tiza?-

~Bzzzt ... tiazzz...~

- ¿La tía de quién? ¿Hola?- Tenía qué mantenerlo hablando si quería rastrear la llamada.

~¿Udes... orm... aaaa...?~

- ¿Qué?-

~¿Puedes ... bzzzt... ya?~

- ¿Podría repetir lo qué dijo? No se escucha bien por la interferencia.-

~¿Puedes oírme ya?~

- Perfecto y claro.- Le confirmó Red Robin.

~Siete días~

Le susurró la voz que provenía del otro lado de la línea.

- ¿Siete días?- Pese a todo, tenía qué fingir que tenía miedo, en especial para no arriesgar su identidad secreta.- ¡Oh, Dios mío! ¿Voy a morir el lunes?-

~Sí. No, espera. El lunes... eso serían siete días laborales. Son siete días a partir de este momento~

- ¿Entonces será en siete días a esta hora? Tengo una cena de negocios muy importante en esa fecha.-

~Olvídate de esa cena de ese día. Son siete días a partir de hoy~

- Pero se atraviesa un día festivo, ¿también lo está tomando en cuenta?-

~Bueno, depende. ¿De qué festividad se trata?~

- El Día de Martin Luther King.- Respondió.

~Entonces no~

- ¿Porqué no? Todos en la oficina se van a tomar el día.-

~Con un demonio. Estúpido, te estoy dando siete malditos días. Podría ir ahora mismo y romperte el maldito cuello, ¿quieres eso?~

Y le colgó. Drake de inmediato revisó de dónde provenía la llamada y se sorprendió mucho.

Provenía de su propio departamento.

.~o0o~.

Jonathan Samuel Kent era el hijo de Superman. Y así como su padre, en él estaba la responsabilidad de traer esperanza a todos y cada uno de los habitantes del planeta Tierra. Incluyendo a su mejor amigo, Damian Wayne, quién acababa de decidir tras sufrir una decepción amorosa, que nunca más se iba a enamorar.

"Querido Damian"

La carta que el ojiverde se encontraba leyendo en esos momentos, apareció esa mañana en su casillero de la escuela. Y poquito le faltó para qué le reventara una vena en la frente por TODAS las estupideces que ésta contenía.

"... tus ojos son tan verdes como el pasto que comen las vacas cuando está más verde. Tu cabello es tan negro como el color negro, hacia atrás como si te hubiera lambido un gato. Tu boca retorcida como bote machucado hace que me quede... ¿sin aliento? ¿Aire? ¿Cómo se dice? ¡Eso! Qué no pueda respirar, como cuando no te aguantas y te tapas la nariz cuando algo huele feo..."

Y decidió no seguir leyendo, guardando la carta para llevarla posteriormente a analizar en la baticueva, planeando qué clase de paliza le daría al payaso que se la envió.

.~o0o~.

- Bien, de acuerdo.- Dick suspiró y volvió a contar el plan.- Tomamos el Ferrari. Llegamos hasta donde se encuentran Alfred y Dami, los rescatamos y nos los llevamos con nosotros. Vamos a la casa de Babs, nos la llevamos de ahí. Volvemos aquí, comemos cereal, leche y galletas. Y tú te vas a fumar a otro cuarto. Todos felices y contentos, en lo qué esperamos a qué las cosas se arreglen por sí solas.- Explicó Dick mientras imaginaba el cómo todos saltaban de la felicidad por ser rescatados por ellos dos, pero ahora en la mansión.

- Perfecto.-

- No. No, no, no, no. No podemos volver aquí a la mansión.- Grayson se frotó la cara con ambas manos.

- ¿Porqué no?-

- No estamos a salvo aquí, con los zombies de Bruce y Tim merodeando.-

- Cieeeerto.- Todd se puso de acuerdo con él.- Y menos si se están pudriendo y apestando.-

- ¿En dónde es seguro? ¿En dónde se nos es familiar?- Se preguntó Dick dando vueltas de un lado a otro.

- ¿En dónde puedo fumar tranquilo?-

.~o0o~.

- ¡Ah! Todo ha vuelto a la normalidad.-

Se expresó así en el desayuno Tim Drake, a causa de qué en la noche anterior lograran que su hermano menor, Damian Wayne, pasara de ser un demonio vampiro a un endemoniado mocoso.

- Cállate, Drake.-

Se encontraban desayunando Damian, Dick Grayson, quién se quedara ahí la noche anterior para estar cerca de su adorable hermanito, Bruce y Tim. Alfred les servía la comida como todo buen mayordomo haría.

Hasta que apareció Jason Todd.

- ¡Soy un vampiro y vengo a chuparles la sangre!-

Flotando a casi un metro del suelo, con una capa negra y roja, mostrando unos afilados colmillos y ojos rojos.

- Momento.- Todos dejaron de desayunar, en lo que Tim se levantó bruscamente de la silla, alejándose del recién llegado.- ¿¡JASON ES UN VAMPIRO!?-

- Tt. Todos somos vampiros, Drake.- Le confirmó el más chico de la familia.

Todos, incluyendo a Alfred, comenzaron a flotar en el aire, provocando que Drake se pusiera pálido y retrocediera lentamente.

- Pero, pero... ¡MATAMOS AL JOKER!-

- Hay qué matar al jefe de los vampiros.- Comentó Bruce con una sonrisa maliciosa.

- ¡BRUCE!- Asustado, lo señaló.- ¿TÚ ERES EL JEFE DE LOS VAMPIROS?-

- ¡YO SOY EL JEFE DE LOS VAMPIROS!- Dick Grayson, aquél a quién menos te imaginabas, se echó a reír mostrando sus largos y afilados dientes.- ¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!-

- ¡DICK!- Drake sintió un nudo en el estómago ante tal revelación, ya que él estaba muy seguro, y hasta lo repetía hasta el cansancio, que el primer Robin nunca de los nuncas le haría daño a nadie. Y se equivocó.

- Bueno, no me iba a inmortalizar como uno de los tantos seguidores de Batman, ¿o sí?- Se justificó.

- ¡AAAAAAAH!- Resonó el grito por toda la mansión cuando una manada de vampiros acechó a su presa.

.~o0o~.

- Voy a hacer algo que tus padres debieron hacer hace mucho, mucho tiempo.-

De todas las cosas que le han ocurrido a Damian Wayne, quién por el momento lleva puesto el uniforme de Robin, en sus 10 años de vida. Y hablamos de lo que vivió en su estancia en la Liga de los Asesinos, y subsecuentemente irse a vivir con el Murciélago, esa era sin duda alguna, la más vergonzosa.

Plastic Man lo tenía inmovilizado y sobre sus piernas, en un ángulo en el cuál su retaguardia fuera la parte más elevada de su cuerpo.

Dándole, no una, sino dos nalgadas.

- Ahora ve a tu casa y piensa en lo que has hecho.- Dicho esto, lo soltó y señaló a los tubos zeta.

Robin no decía nada y aún cuando su cara estaba toda roja, de rabia o vergüenza, nadie lo sabía, se dio media vuelta. Y antes de entrar al medio de transporte que lo llevaría de vuelta a la baticueva, le dirigió una mirada llena de rencor a aquél que se atrevió a levantarle la mano y deshonrarlo con ese acto tan vil y cobarde. Ni siquiera su propia madre se había atrevido a hacerlo.

Esto... no se iba a quedar sin punición.

Apenas Robin se había desaparecido de la vista de todos, Plastic Man se volteó a verlos con una sonrisa en su mirada.

- ¿Vieron la cara qué puso? ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!-

Pero antes de qué nadie dijera nada, llevó un aviso de la baticueva, enviado por Alfred.

- Plastic Man, acabo de enterarme de la situación, y está en mi deber avisarle que desde este momento, debe correr por su vida si la valora.-

- No sé para qué.- Contestó el susodicho.- Puedo cuidarme solo.-

Y eso nos trae al momento presente. Con Plastic Man.

- ¡AAAAAAAH!-

.~o0o~.

Y antes de comer el almuerzo, se pusieron a rezar.

- Dios te damos gracias, nuevamente, de que Bruce Wayne, Duque de Gotham, nos haya regalado estas tierras.- Mencionó Clark Kent de forma humilde.

- Sí, a 60 kilómetros de las afueras de la ciudad.- Comentó Lois de forma sarcástica.

- Fue muy noble de su parte.- Su esposo le sonrió muy contento.

.~o0o~.

Era una misión para rescatar a Red Robin. Con sumo cuidado y sigilo, llegaron a la bodega abandonada en donde se encontraba atrapado el vigilante en cuestión. Y justo cuando lograron entrar, se dieron cuenta de qué uno de los secuaces de Black Mask tomaba una llave Stilson de una mesa y estaba listo para usarla en el prisionero.

- ¡AAAAAAAARGHT!- Gritó el tipo, protegiendo su mano, en la cuál se hallaba enterrado un batbumerán.- ¡Es Batman!-

- ¡Bien hecho, Baby Bat!- Nightwing felicitó a Robin y se lanzó a la pelea.

- Tt.- Se quejó el petirrojo, que también se dispuso a pelear.- Fallé.-

.~o0o~.

- Tomamos el Ferrari. Vamos por Alfred y Dami, nos llevamos a Babs. Vamos al Bat Burger, comemos batiburguesas, batisodas y batipapas.-

- No te olvides del Sándwich Dos Caras, y la Ensalada Ivy para el mocoso.- Le recordó Jason.

- Y así todos felices y contentos, en lo qué esperamos a qué las cosas se arreglen por sí solas.- Explicó Dick mientras imaginaba el cómo todos comían llenos de felicidad en el restaurante.- Vamos por una orden extra grande de Robin Nuggets.-

- ¡Oh, sí!- Y los dos salieron corriendo rumbo al garage.- ¡Yujú!-

Fin del capítulo 50.


Primero que nada, queremos agradecer de corazón a todos ustedes lectores, por aguantarnos en todos estos capítulos. :) Como mencionamos una vez, nunca nos pasó por la cabeza el poder llegar hasta el capítulo 50, y miren qué aún nos faltan algunas trílorias por terminar. xD Pero ya en serio, en ocasiones fue díficil, y más en estos tiempos a causa de la pandemia, que esperamos que nada malo les haya ocurrido, y en caso de ser así, les envíamos nuestros ánimos, buenos deseos, y por si sucedió, nuestros más sinceros pésames. u.u

Sólo esperamos seguir haciéndolos reír, o de perdido, entretenerlos un ratito. Ayuda mucho el reír un poco. :)

Gracias nuevamente. Y a ver qué nos depara el futuro, ojalá cosas buenas, o al menos, fuerzas para seguir adelante. n_n

Todos ustedes son geniales, que nadie les diga lo contrario. ;D

¡Nos vemos! ;3


- Entonces, ¿eso es todo? ¿Renunciaré a todo mi legado, sólo porqué no tuviste los pantalones para...?-

- ¡BASTA!- Damian golpeó la mesa, interrumpiendo al chico de 10 años.- Escúchame bien, porqué sólo lo diré una vez. Puede que en un principio tengas la cabeza llena de delirios de grandeza y toda esa basura del legado de Batman y de los Al Ghul. Pero crecerás y te darás cuenta de qué todo lo que haces no te va a servir de nada. Te esforzarás por las migajas que a otros les sobrarán, y sabrás que no valdrá la pena.-

Puso ambas manos sobre la mesa, bajando levemente la mirada.

- Dolerá y será díficil, pero así como yo, abrirás los ojos y verás que hay muchas más opciones a elegir. Yo hice la mía, y tú tendrás qué hacerla también tarde o temprano. Cometerás errores y el mundo no se acabará por eso.- Se recargó contra su asiento.- Y estará bien, porqué será por decisión de nosotros y no de alguien más. Aún si eso conlleva a quedarnos solos.-

- El alien ...- Mencionó Damian, mas volvió a ser interrumpido por el adulto.

- Ni lo menciones.- Se cubrió los ojos con una mano.- Ya era demasiado el que Jon insistiera para que regresara a ser un vigilante nocturno, como para enterarme en menos de un día, y por culpa tuya, de qué está enamorado de mí. Y qué no sé como responder a sus sentimientos sin convertirlo en una amenaza viviente, o un llorón patético romántico empedernido. Aunque lo de llorón lo ha sido desde qué lo conozco a los 13 años.-

Ambos se mantuvieron callados, viendo por la ventana. Uno pensaba en su pasado, el otro analizaba su futuro.

- ¡Woof!- El ladrido de un pequeño perro Pug hizo que dejaran de pensar.

Los dos giraron la mirada al suelo, y efectivamente ahí estaba un perrito Pug sentado, sacando su lengua y moviendo su cola muy contento. Se sonrojaron por lo bonito que les pareció el animalito, mientras por su mente un nombre se les apareció al mismo tiempo.

~Taco~

- Vámonos, Taco.- Dijo una persona que justo en ese momento estaba saliendo del restaurante, y el Pug se fue detrás de él.

Tanto el Damian adulto como el niño se vieron entre sí sorprendidos por lo que acababa de pasar.

- ¿Taco?- Y salieron corriendo detrás del perro y su dueño.


Y antes de qué pase otra cosa, esto está basado en "Mi encuentro conmigo" con Bruce Willis como protagonista. Y deseo escribir esta historia, en la cuál un Damian Wayne de 28 años, se encuentra con su versión de 10 años, y mientras busca el modo de regresarlo a su tiempo, va rememorando su pasado, cuestionándose sobre su presente y futuro. Y por lo que leyeron, será Jondami. x3 Como detalle curioso, es una de las tres películas que me gustan de Bruce Willis, y no es "El quinto elemento", ahí se me hizo muy sosa su participación. xP

¡Nos vemos! ;D