La mujer caminaba en la noche con dos bolsas del mercado. Llevaba además carpetas, informes, análisis y las provisiones que recién al salir del trabajo pudo comprar. Faltaban dos cuadras para llegar a su departamento cuando tropezó y cayo al suelo. Shizune estaba tan cansada y frustrada que le costo empezar a juntar el tiradero de cosas.

De pronto, un hombre apareció y sonriéndole le dijo:

-veo una damisela en apuros, mi especialidad.

-hola Naruto-kun, -dijo sonriente- ¿Me ayudas?

El rubio la ayudo naturalmente y también la acompaño hasta la casa de la mujer. Ingresaron al comedor y luego de poner todo en la mesa, el rubio simulo que retiraría.

-gracias por todo Naruto-kun, -le dijo la mujer- Tsunade-sama parece haber rejuvenecido.

-de nada Shizune –contesto sonriente- quería agradecerte….por curarme y cuidarme cuando volví a la aldea.

ambos se miraban con evidentes intensiones ocultas. Shizune le había visto desnudo en la revisión médica y al recordarlo, ciertos calores en su cuerpo surgieron. Naruto la miraba profundamente y enseguida supo por donde venia el asunto.

-Shizune, -suavemente- seguramente estas cansada por el trabajo pero….

-¿pero…? –le alentó a continuar

-me gustaría tomar un te en compañía y…- sonriendo suavemente- ya sabes…hablar sobre estos años pasados.

Shizune sonrió y muy ingenua creyó que Naruto necesitaba desahogarse de las actitudes raras que venia teniendo. Rato después bebieron el te y charlaron. Naruto saco una botella de sake de un pequeño bolso y continuaron la charla. Shizune no solía beber, pero alentada por la "amabilidad" de la visita, decidió acompañar al Uzumaki. Una hora después, mas relajados, Naruto empezó a contar de sus viajes y de las cosas que había echo.

-te has vuelto un pervertido, -le susurro la mujer- Naruto-kun.

-¿pervertido? –Fingiendo inocencia- no lo creo, solo digamos que aprendí, algunos trucos.

-ten cuidado con lo que haces en Konoha, -sonrisita- conozco alguien que te matara si te pasas de listo.

-ese "alguien", no me asusta, -le aseguro sensual- además, no todo es sexo.

-¿Qué dices? –sorprendida

-Por ejemplo, veo que estas muy cansada –bebiendo- sin embargo, podría complacerte sin necesidad de sexo.

Shizune sabia que estaba mal, sabía que si no detenía el curso de la charla, las cosas podían terminar muy mal. Sin embargo, hacia mucho tiempo que no tenia pareja ni relación. Hacia tiempo, que su cuerpo lo tocaba solo ella, y necesitaba más. Sumados al claro efecto del sake en alguien no acostumbrado, produjo un……"descuido".

-¿Por ejemplo? –sugirió sonrojada

Naruto se paro de su silla y rodeando la mesa se coloco a espaldas de ella. Comenzó a masajear suavemente sus hombros. Lento, profundo usando las yemas de sus dedos para relajar los cansados músculos de la mujer. Ella cerró los ojos excitada, su cuerpo acumulaba mucha tensión y malas posturas por tanto documento por llenar.

El cuerpo de Shizune comenzó a "ablandarse", comenzó a olvidar todo prejuicio sobre la situación que podía pasar. Ese masaje era cada vez más intenso y mejor. Sin que ella lo notara, Naruto le bajo el kimono por debajo de los hombros. Ahora tocaba su piel y usaba suaves descargas de chakra para intensificar el trabajo de sus dedos.

Shizune comenzó a suspirar levemente, estaba relajada al máximo, mas podía decirse que estaba indefensa. El rubio le lleno la copa en la mesa y le siguió dando de beber sin dejar de trabajar en su cuerpo. Rato después, eran los labios de Naruto los que suavemente recorrían el cuello de la bella morocha. Ella estaba entregada, y el rubio poniéndose de costado a ella, la tomo por la barbilla y aprovecho el "regalo" besándola en los labios.

-¿Qué haces? –dijo como pudo

-complacerte- susurro el rubio rodeándola con sus brazos.

-no Naruto, -intento resistir- dijiste que…..sin sexo.

-¿estas complacida? -Susurro besándola en el cuello

-si…. –dijo apenas

-que bien….-besándola- ahora podemos pasar al sexo.

La ayudo a ponerse de pie y la bocas unidas traían lenguas batallando. El le bajo el kimono hasta la cintura y desgarro la camiseta de redes interior. Comenzó a lamer sus pechos, masajeando suave con sus manos la espalda de Shizune que ya no tenía dominio de si misma.

-Na….Narutoo……mmmnn -dijo abrazándose con fuerza a el- ¡Naruto no!

-como quieras –susurro el, sin dejar de lamerla-

Bajo sus brazos y tomándola firme de cintura la guio al cuarto. Ella intento resistir, por Sakura, su estudiante y amiga, pero su cuerpo entre el sake y las manos de Naruto, ya no le obedecía. El rubio la acostó sobre la cama y subiendo sobre ella ataco los pechos sin tregua. Su lengua jugaba con los pezones de la mujer desesperándola totalmente.

Las manos de Naruto le arrebataron el kimono negro y bajaron la braga dejándola desnuda. Uso sus dedos para acariciar con delicadeza la intimidad de la mujer, le dio suaves masajes circulares hasta introducir el primer dedo. Ella gemía, aferrada a los cabellos de Naruto, se sentía una niña indefensa, aun cuando tenía más edad que su amante ocasional. Pero edad, no es igual a experiencia, y Naruto había tenido tres años de variados aprendizajes por las aldeas.

-tu piel es tan suave –susurraba Naruto- no puedo…dejar……de….

Lamia sus pechos suavemente, endureciéndolos, acariciándolos, minando por el resto de la noche la voluntad de resistencia en Shizune. La morocha solo uso sus manos para mantener aferrados los cabellos de Naruto contra sus senos. Sus ojos estaban cerrados por que no quería ver, quería sentir.

Dos dedos de Naruto jugaban en su interior sin tregua, estaba muy mojada, demasiado excitada para el poco tiempo trascurrido. Pero Naruto la notaba atada, como si una fuerza le impidiera a Shizune gozar plenamente de lo que ocurría en su cuerpo.

-estas tensa, -susurro perverso- pero yo te relajare.

Besando sus pechos descendió en un suave y erótico camino de pequeños besos hasta la intimidad de la mujer. Ella no se movía, como si su espíritu estuviera concentrado en soportar una tortura. Cuestión que le duro hasta que la lengua se introdujo en ella.

Dos dedos abandonaron el sitio, una lengua comenzó a acariciar el rosado interior obligándola a gemir sin control. Intento moverse, intento detener esa tortura placentera. Pero cada lamida enviaba pequeños choques eléctricos a su espalda. Estuvo obligada a arquearla para soportar la sensación, para gozarla aun más por que Naruto se abría camino con pericia.

-Oh…..Kami, se siente tan bien –pensaba en la lujuria- ¿Por qué el?...no puedo…resistirrr ¡no puedo resistirlo mas!

-¡Narutooo! –grito la morocha corriéndose

El se elevo de su posición y sonriéndole perverso le dijo:

-parece que al fin logre relajarte –susurro divertido

Algunos minutos después entre caricias y besos. El rubio estaba sobre ella en trabajo de "ablande" y la mujer comenzó a reaccionar. En un rápido movimiento lo puso debajo suyo y le arrebato la remera negra violentamente. Se coloco sobre el y lo beso profunda y salvajemente.

-Me gusta este cambio –pensó Naruto- parece que se acabo la timidez.

Los roles cambiaron y era la morocha quien mandaba. Le arrebato el pantalón y los bóxer comenzando a chupar duramente el miembro. El intento incorporarse pero Shizune lo empujo para obligarlo a tenderse. La lengua y la boca de la mujer empezaron a desesperar al Uzumaki. Su miembro latía de excitación y ahora el no paraba de gemir y morderse los labios.

Un minutos después ella se monto sobre Naruto. Gimió y un grito se le escapo por lo brusca que había sido. Pero no tardo en acostumbrarse y comenzar a moverse como un infierno. El rubio se encontró en dificultades para resistir la tremenda cabalgada que estaba sufriendo. Sin embargo se dejo hacer sin resistencia y solo le aviso justo antes de correrse. Ella salió y luego de recuperar la dureza de Naruto, volvió a montarse. Esta vez se inclino y se besaron mientras ella movía su cadera.

-un poco….mas,-susurro Shizune entre besos- estoy….! Casi!

El la tomo con ambas manos de la cadera y se enterró profundamente haciéndola gritar.

-¡Narutooo! –bramo anunciando el orgasmo

Se besaron respirando pesado y el se levanto para cambiarla de posición. Ella quedo estilo "perrito" y el la tomo de la cadera embistiéndola duramente. El movimiento de ida y vuelta era glorioso, ninguno de los dos se conformaría con poco esa noche. Rato después se escucho:

-mas Naruto……-le decía gimiendo- no dejes de……hacerlo

-Shizune….-le decía embistiendo mas duro- estas tan estrecha….siento que me exprimes….

El continuo y cada vez llegaba mas profundo, cada vez lo hacia más duro y Shizune veía las estrellas:

-Ah Kami…..-pensaba ella- esta…tan adentro….que no puedo…..

-¡Narutooo! –anuncio descontrolada.

El tampoco pudo contenerse al escucharla y tuvo su propio orgasmo. El se había corrido en su interior, sudo frio pensando que lo mataría. Ella se dio vuelta y le dio un bofetón. Lo miraba sonriendo y se abrazándose a el siguió besándolo. Con una de sus manos por detrás del cuerpo siguió meneando el miembro de Naruto.

-no me digas que ya se acabo –le rogo Shizune- estoy muy caliente después que te viniste en mi. ¡Maldito! –sonriendo

-no me pude controlar –dijo sonriendo perverso-me apretaste muy fuerte con este cuerpo infernal. –besándole el cuello

-te mato sino……continuas esto, mmmnnn.

-tengo toda la noche –le indico el rubio atacando como siempre.

/

Naruto despertó y tenia a Shizune abrazada a el, sonrió al verle la cara de "mujer complacida" y lentamente se levanto para no despertarla. Brutal noche había tenido, en fin nuevo día, nuevos desafíos.

Se vistió en silencio y tapando a la mujer durmiente se retiro satisfecho, una buena sesión de sexo siempre le ponía de inmejorable humor. Iba tranquilo hacia su departamento para dormir algunas horas cuando un ave de papel vino directo a sus manos. El rubio sonrió por que sabia lo que se venia. El pájaro se extendió y la nota se pudo leer muy clara:

"estoy en la puerta este de Konoha, ven por mi. O entrare por la fuerza"

-por lo menos esta vez aviso, -susurro Naruto- casi destruyo medio Kirigakure hace un año-sonriendo

El rubio fue directo a la puerta designada y dedico especial atención a las curvas del femenino cuerpo de Kurenai. Hinata intento hablarle pero tartamudeaba tal cual su ancestral costumbre. Charlo unos minutos con Kiba, intercambiando amenazas amistosas y trato de ligarse a Kurenai que le respondió con evasivas. En ese asunto estaba cuando una persona con capa negra de remolinos naranjas se acerco a las puertas.

El rubio les tranquilizo a los guardias diciendo que venia con el, y la Kunoichi encapuchada entro a la aldea tomada del brazo de Naruto. Hinata se le quedo mirando rabiosa, pero la recién llegada ignoro a todos a excepción de Naruto. Luego de caminar algunas cuadras, la mujer hablo:

-hace una semana que te busco, -levemente molesta- desapareciste sin decirme nada.

-etto….-nervioso- lo que pasa es…..!Tenia una misión!

-¡Te fuiste de juerga! –Dijo adivinando al instante- seguro emborrachaste tanto que caíste aquí.

-Perdón Konan-san, -susurro el rubio sonriendo- algún día, tenia que volver a Konoha.

-no me gusta este lugar –dijo sacándose la capucha—sabes que corro peligro aquí.

-junto a mi no te ocurrirá nada, -le aseguro sonriente- de hecho, ya tengo casa para alojarnos y….

-no nos quedaremos aquí –dijo fría- me voy en una hora, y tu conmigo.

-deja de comportarte como mi esposa, –le respondió sonriendo- o al menos cumple con tus deberes conyugales.

-no me acostare contigo Naruto –le dijo con suave sonrisa- somos amigos y te ayudo por que me salvaste.

-tal vez, -dijo serio- pero como Amagakure ya no existe, y no tienes a adonde ir, pensé que podríamos quedarnos en Konoha.

-¿después de todo lo pasado, aun defenderás esta aldea?

-no, -serio- pero debo proteger a gente que me quiere, como Tsunade Oka-san.

-Me intentara matar en cuanto me vea. –aseguro Konan convencida

-si no te permite vivir aquí conmigo, -dijo Naruto serio- nos iremos juntos.

-¿Me lo prometes? –dijo con suave sonrisa

-Lo prometo, -señalo el rubio- y bien sabes que siempre cumplo.

/

Tal como Konan advirtió, apenas cruzaron las puertas de la oficina de Hokage, Tsunade le lanzo tres kunai a la mujer junto a Naruto y casi salto su escritorio para ir por ella. Naruto desvió las armas y se paro entre las mujeres evitando la contienda. Abrazo a Tsunade rodeándola, conteniéndola, la mantuvo sujeta hasta que dejo de forcejear. Le susurro palabras al oído para calmarla, para explicarle por que esa mujer que había sido enemiga, era ahora su mejor amiga.

Konan se aparto y fue a sentarse en un sillón de la oficina por gestos de Naruto. El rubio continuaba abrazando a su Oka-san para que se calmara, le explico y le explico, con paciencia y con tristeza. Al fin Tsunade pudo hablar:

-Así que….ella es….-dijo conteniendo la rabia

-Konan-san, es la que salvo mi vida –aseguro el Uzumaki- me enseño a usar el Rinnengan y no morir en el intento. Le debo mucho, es mi amiga, y por ella estoy aquí ahora.

-¡¿Y tu que?! –grito rabiosa la líder

Konan se mantuvo seria, pero en sus ojos grises podía notarse un dejo de tristeza.

-Nagato y yo nos equivocamos, cometimos el error y el lo pago con su vida. Intente asesinar a Madara y me capturo para obtener los secretos del Rinnengan –bajando la vista- Naruto me encontró casi muerta en un laboratorio de Kabuto. Estoy viva gracias a el.

-no tiene a nadie, -susurro al oído de Tsunade, Naruto- no tiene casa, ni familia. Durante años nos hemos cuidado uno al otro, y seguiremos haciéndolo.

-no puedo aceptarla –dijo Tsunade- me pides que…..yo no puedo..

-ella me necesita y la cuidare, sino puede quedarse en la aldea…..

-¿Te iras con ella? –pregunto angustiada

-Hai –dijo triste Naruto

-Que se quede, -dijo la líder- pero me debes un gran favor eh? –sonriéndole

-hecho, -sonriendo- no tendrás queja de ella, te lo aseguro.

/

Luego de la reunión, Naruto y Konan caminaron por la aldea directo a la mansión. Si bien la mujer tenia algunos años mas que Naruto, su belleza era extraordinaria. Siempre ocultaba su cuerpo bajo anchas y largas capas. "Menudo desperdicio" solía decir Naruto, por que no tenia nada que envidiarle a ninguna mujer.

Konan iba aferrada del antebrazo de Naruto, una costumbre de años que a ella le brindaba protección, y a el le agradaba por llevar tan bella mujer junto a el. No olvidaba seducirla a menudo y aunque ella lo ignoraba, constituía la manera de bromear y relajarse que ambos compartían.

-comprare víveres,-susurro la mujer- seguro que tu alacena solo tiene ramen.

-ni eso, -contesto sonriente- recién termine ayer con la casa y me mudaría hoy.

-¿Es grande?, por que te repito que no dormiré contigo. –sonriendo suavemente

-algún día lo harás Konan-san, -seductor- y luego pedirás mas, mas y mas.

-¿Nunca te rindes? –Pregunto divertida- llevas como dos años de lo mismo.

-Perseguí como 9 años a una mujer, -le dijo recordando- ¿Crees que no puedo seguirte tanto tiempo? –sonriendo

Ambos guardaron silencio, era un tema "delicado" y lo sabían perfectamente. Konan compro y compro todo lo que le agrado. Naruto pagaba y sus clones cargaban todas las cestas y bolsas. Media hora después, llegaron a la mansión Uzumaki.

Entraron al amplio comedor y la peliazul se quedo encantada con la enorme cocina. Tenía mesada y todo lo que le agradaba.

-es hermosa –dijo recorriéndola- me encanta.

-sabia que te agradaría, -le aseguro complacido- Además, ¿La mejor cocinera del mundo merece menos?

Konan lo miro sorprendida, a pesar de los años, no se acostumbraba al trato amable y cariñoso que Naruto siempre le prodigaba. Solo podía recordar a un hombre que hace mucho tiempo se había parecido, Yahiko.

Los clones desaparecieron y se dedicaron a acomodar las cosas traídas mientras Konan le contaba lo acontecido días atrás. Naruto no hablo por largo rato, aguanto las reprimendas sonriente y finalmente dijo:

-Te extrañe Konan-san

Ella lo miro profundamente para ver si bromeaba, cosa que no sucedía en ese momento.

-¿Por qué?, últimamente parezco la mama regañona –dijo divertida- incluso te arruino tus "conquistas".

-Kyuubi, Madara, Rinnengan –dijo serio- fue un largo camino por los 9 infiernos. Cuando iba a morir, cuando parecía que el zorro me absorbería finalmente. Apareciste tú, estuvieron Nagato y sus experiencias, estuvo Yahiko y su sueño de paz.

Ambos se miraron como lo que eran, dos amigos en la desgracia del otro. Dos personas que se salvaron mutuamente y aun se protegían uno al otro.

Unos golpes a la puerta los sacaron de conversación. Naruto fue a abrir y se encontró con Ino, Sakura y Tenten. Las tres se miraban entre ellas con disgusto. Pero al ver a Naruto sus rostros cambiaron a la sonrisa soñadora. El rubio las invito a pasar y las chicas traían paquetes en las manos. En el comedor se cruzaron con Konan que las ignoro y siguió acomodando los víveres.

-¿Naruto que hace ella aquí? –gruño Sakura

El rubio les sonrió fingiendo no ver celos y respondió:

-mi sensei viene a vivir en Konoha, permítanme presentárselas.

Konan se iba a encerrar en la cocina pero Naruto la saco del brazo pese a sus suplicas. Luego de presentaciones y saludos con reverencia. Comenzaron a charlar mientras por dentro, cada quien estaba en lo suyo:

-¿Quién se cree para venir a Konoha? –Pensaba Ino- Eso de "sensei" es un cuento seguramente.

-¡¿Por qué mas mujeres?! –Gritaba Sakura en su interior- ¿Dónde esta mi Naruto dulce, fiel y amable?

-Ya veo, -pensó Tenten- diría que por la comida no llegare a el. Pero tengo otro recurso ji ji, si no vi mal esta gran casa tiene……

-La verdad, las 3 están muy guapas,-fantaseo Naruto- Ino y Sakura están muy irritadas por Konan-san. Así que…mejor echarle un vistazo a Tenten.

-no me gusta como me miran- aseguro Konan para si misma- en fin, otra aldea en la que deberé dormir con un ojo abierto.

Las tres chicas visitantes traían comida para el desayuno. Todas se sentaron en la mesa y te de por medio, charlaron fingiendo amistad. Konan no era mujer de fingir nada, sabía que esas chicas la odiaban por estar en la misma casa con Naruto. Sabia el efecto, por que en todas las aldeas recorridas el rubio terminaba siendo "pasión de multitudes".

Desayunaron intercambiando "cortesías", mientras las tres chicas maldecían por lo bajo a Konan por que era bella y no lo podían negar. Naruto desayuno y como aun tenia que dormir por acción nocturna, decidió terminar con la visita.

-¿Alguien sabe que hora es? –pregunto despreocupado

Ino y Sakura tenían que entrar al trabajo del hospital. Se disculparon y apretando los dientes tuvieron que irse. Tenten tenía entrenamiento con su equipo. Gai-sensei era una pesadilla con esas cosas. Pero Naruto ya tenía planeado su movimiento.

-Tenten –dijo suave- antes que te vayas. ¿Tienes un minutos para mí?

-los que quieras –pensó la castaña sonriéndole

-se acostara con ella –pensó Konan volviendo a la cocina

Caminaron por el pasillo lado a lado y abriendo una puerta, Tenten se encontró lo que había calculado hace un rato. Un amplio Dojo de prácticas. Piso de tatami blancos, paredes corredizas para guardar armas, todo lo necesario para un buen entrenamiento.

-muy buen lugar Naruto –dijo al chica comiéndoselo con la mirada- increíble que lo construyeras tu solo.

-que puedo decir, los clones se sombras siguen siendo de mucha utilidad je je –rascándose la cabeza- eh…..Tenten?

-Si..-susurro suavemente- ¿De que querías…hablar?-sonriendo

Naruto se abalanzo sobre ella y la chica retrocedió sonrojada. Se apoyo en la pared y el rubio estaba sobre ella. Cerró los ojos romántica y espero…

Sintió un ruido al lado suyo y al abrir los ojos Naruto estaba muy cerca y serio:

-tengo puertas corredizas aquí al lado –dijo sin dejar de mirarla fijamente- pero necesito…armas. Así que pasare por tu armería esta tarde y tal vez…-mirándole los labios- puedas recomendarme que comprar.

Tenten estaba sonrojada y completamente indefensa. ¡Naruto era tan guapo! Olía tan bien y tenía unos músculos que bueno, mejor ni pensarlo si el asunto es mantener la cordura.

-Bue….bueno –susurro como pudo- ¡Mejor me voy!

Tenten salió corriendo avergonzada y Naruto se quedo apoyado en la pared sonriente. Volvió despacio y ahora si, se daría una ducha y dormiría como el cansancio se lo exigía.

/

Tsunade se pasó todo el día detrás de un misterio ¿Qué rayos le ocurría a Shizune? Había llegado una hora tarde, cosa que no ocurría en años, sonreía con cara de "feliz cumpleaños" por cualquier cosa. Y de postre termino con la documentación acumulada en cuestión de horas. Incluso ordeno la oficina de la líder y no la regaño por estar bebiendo.

La lógica respuesta era, un hombre. Tsunade se lo pregunto para conocer detalles de la "noche" y la morocha le negó todo. Asunto extraño si señor por que ambas se confiaban cosa muy intimas siempre. La rubia comenzó a creer que eran otros asuntos y no daba con la respuesta.

Shizune disfruto el día tanto como la noche anterior. Naruto la había complacido totalmente. Sin embargo, y aunque la locura de una hipotética relación le agradara. Sabía que Naruto nunca seria para ella. Tsunade y Sakura la matarían sin piedad si se enteraban. Así que le convenía callar para no desatar una tormenta.

Shizune se encontró sonriendo y recordó el masaje mágico que la había enloquecido. Ese rubio era un peligro para la castidad femenina. Pero sin dudas, el peligro más adorable que había conocido.

/

En el hospital pasillo del hospital dos "amigas" charlaban suavemente:

-¡¿Qué hacías en casa de Naruto?! –le acuso Sakura- Ino-puerca.

-Le daba un "desayuno de bienvenida" –dijo despreocupada- ¡Frentezota!

-Grrr, ¡Te lo quieres tirar! ¿Verdad?

-no se de que me hablas –dijo con sonrisita maliciosa- solo quería…ver la casa por dentro (si claro)

-¡Aléjate de el! –Le grito roja de celos- sabes que lo amo y lo quiero conmigo.

-Ponte en la fila "niñata" –le interrumpió una voz sexi

Ambas médicas se voltearon y Anko Mitarashi las miraba perversa.

-¿Y tu que quieres? –dijo Ino ofuscada

-Nada que ustedes puedan darme, -dijo relamiéndose Anko- pero mucho de lo que Uzumaki tiene escondido.

-Eres demasiado pervertida para que se fije en ti –dijo Sakura con algo de angustia

-Y vieja…-le completo Ino para cabrearla

-¡¿Qué dicen?! – Estallo la pelivioleta- tengo solo 5 años mas que el. –dijo ofendida- y estoy…"desarrollada" –apunto pasando una mano por sus pechos lentamente.

Ino y Sakura involuntariamente se miraron el busto propio, y comprobaron la desventaja con respecto a quien enfrentaban.

-¡Eso no importa! –Bramo Ino- a lo único que Naruto puede ayudarte, ¡es a cruzar la calle, VIEJA!

Anko y la rubia gruñeron y en ese pasillo del hospital no quedo un alma. Parecía que esto terminaría en pelea. Sakura se había llevado la mano al pecho y con la cabeza baja se lamentaba todo el tiempo desperdiciado con Naruto. En esta época, si ella hubiera tenido el valor, ahora seria Sakura Uzumaki y nadie podría tocar lo que es de ella. Vivirían en esa gran casa y todo el amor de Naruto seria solo para ella.

Pero ahora que trenzarse a luchar con la parvada de locas que perseguían a su Naruto. Pero de esta pelea, no escaparía:

-¡Es "mi Naruto"! –Grito furiosa- ¡Y ninguna de ustedes le pondrá un dedo encima! ¡¿Entendido?!

-claro "virgencita" –le susurro Anko- estoy temblando frente a tu vasta experiencia. Ku ku.

-claro, -completo Ino- no eres tan puta como Anko-Sempai –traviesa

-¡Maldita niñata! –Grito furiosa la Jounnin- ¡Ahora te matare de una buena vez!

En eso entro Tsunade que venia con unos análisis preocupada y vio el lio en el pasillo.

-¡Silencio! –Grito paralizándolas a todas- ¡A trabajar carajo! Y mas les vale no repetir esta escena, o las arrestare a todas….!Partida de locas!

Las tres mujeres desaparecieron por las pasillos para no enfrentar a la Godaime. No era nada recomendable cuando estaba furiosa. La rubia gruño por los problemas y conociendo al "motivo" de estos soltó para si misma:

-Naruto, -suspiro- mas te vale casarte pronto o el hospital no dará abasto con el trabajo.

fin del capitulo.