Semana LeviHan Hot - Día 1 - 14 de Febrero.

Primera vez.

Abriendo esta semana hot con algo suave :D.

Una pequeña historia de la primera vez de un LeviHan adolescentes y curiosos por el cuerpo del otro, con un toque de responsabilidad.

- - - Curiosidad.- - -

El reloj marcaba las 7 en punto, Hanji y Levi trabajaban en un proyecto importante.

Ella escribía en una portátil sentada en la cama, mientras Levi daba los toques finales a una maqueta sobre su escritorio.

- Bien, esto está listo. - Anunció ella tecleando las últimas palabras.

Levi la miró un instante y luego terminó de pegar una esfera de unicel de color rosa sobre la forma general junto aun pequeño letrero que decía "ovulo".

- La maqueta también está terminaba.- Afirmó con simpleza.

Hanji dejó la computadora aún lado y fue donde su amigo para ver el excelente trabajo que había hecho.

- Excelente, y no tuvimos que desvelarnos toda la noche, es más podemos descansar y ver una película. -

-Podríamos revisar el trabajo y arreglar detalles. - Interrumpió Levi haciendo que Hanji hiciera una mueca.

- No es necesario, el trabajo es excelente además ya sabes que nada puede superar las maquetas artísticas de Moblit, es todo un genio con esas cosas del arte.

Levi solo se encogió de hombros sin discutir aquello. - Bien entonces terminemos.

Hanji miró un poco más la maqueta y luego sonrió.

- No es increíble la reproducción humana? - Preguntó pulsando la pequeña esferita que representaba el óvulo dentro de la maqueta.

- Es solo un proceso biológico perfeccionado por la evolución. - Respondió Levi mientras conectaba la laptop a la impresora bajo su escritorio.

- Si, pero… si solo cumple la función de preservar la especie. ¿Por qué el proceso de evolución llegó hasta hacerlo una práctica placentera, que incluso el humano convirtió el acto en una actividad de placer más que de reproducción? - Cuestionó Hanji haciendo que Levi le mirara extrañado por unos segundos.

- No lo se, deja de preguntar cosas fuera de lugar. - Se quejó él ahora imprimiendo el trabajo escrito.

Hanji solo le miró en silencio pensando aquello que le había dado de vueltas en la cabeza desde hace ya un tiempo.

- Oye Levi… considerando que nos conocemos hace años y nos tenemos confianza… me preguntaba su en algún momento… ¿Podría conocer más de anatomía masculina viendo tu cuerpo?

Levi se giró hacia ella con el ceño fruncido ante aquella locura, pero no pudo decir nada ante la imagen de la castaña sonrojada y mirando hacia otro lado.

El mismo sintió que sus mejillas se coloreaban por la situación después de todo llevaba demasiado tiempo ocultando lo atraído que se sentía por su querida amiga y considerando que pasaba la mayor parte del tiempo a su lado en verdad esperaba que casi mágicamente ella se diera cuenta de sus sentimientos.

Y tal vez aquella petición extraña podría ser la pauta que él necesitaba.

- Hanji, me gustas y quiero que estemos juntos, y me gustaría que ambos pudiéramos aprender más sobre el otro en cualquier tema. - Respondió Levi mirando a otro lado.

Hanji le miró sorprendida, por las palabras de Levi, no es que esperara una petición romántica de parte de él o un poema pidiéndole un noviazgo. Pero tampoco una respuesta tan directa.

Ella solo sonrió y repentinamente se abrazó de él. Levi se quedó estático por unos segundos pero después correspondió al abrazo.

Díaz más tarde.

Ambos entraron a la habitación de Levi, la casa se encontraba sola y en completo silencio.

- Déjame ver… - Pidió Hanji señalando el costado de Levi.

- Solo fue un golpe, no pasa nada. - Respondió él haciendo referencia a un golpe recibido durante un partido de fútbol aquella tarde.-

Hanji torció los labios y sin preguntar alzó la camisa de Levi descubriendo su abdomen donde había un moretón del tamaño de una naranja a causa del impacto del balón.

- Deberíamos poner hielo o algo…- Continuo Hanji mientras sus ojos se movían hacia el abdomen donde los músculos atléticos del chico comenzaban a marcarse por el ejército, era claro que si seguía con su rutina diaria su cuerpo de adulto sería una hermosa visión. -

Levi la observó por unos segundos. - ¿Hay algo raro?. - preguntó pero Hanji solo sonrió, Levi acarició el rostro de la chica y se acercó uniendo sus labios en un suave beso.

El beso se mantuvo y ambos sintieron el deseo de mantener sus cuerpos unidos. Los pasos fueron cortos hasta llegar a la cama donde Hanji quedó sobre Levi, ella rió un poco él solo la miró mientras entre lanzaba sus dedos por el cabello castaño.

Tiro suavemente hacia él repitiendo el beso mientras la envolvía por la cintura con su brazo libre.

El beso se intensificó, y la temperatura corporal comenzó a aumentar. Ambos se separaron por un momento con sus lenguas aun tocándose, el sonrojo en sus rostros era claro y sus miradas se notaban un tanto vidriosas.

- Hanji yo… - Murmuró él.

- Quiero experimentarlo contigo… - Respondió ella en un tono sumamente tímido.

Levi abrazo su cintura girandola para quedar arriba. Mientras una mirada intensa se mantenía entre ambos.

Las manos del chico se acercaron tímidamente a los botones de la blusa, esperando cualquier señal que le diera ella para detenerse. Pero uno a uno fueron abiertos dejando ver un bonito sosten de color rosa suave decorado con pequeñas florecitas amarillas.

Levi dudó unos segundos, ambos eran aún muy jóvenes, apenas 17, incluso la ropa interior de Hanji tenía esos tiernos decorados de florecitas.

Pero las manos de ella recorrieron su espalda mientras levantaba su camiseta para sacarla con facilidad. El beso se reanudó y las manos de Levi se atrevieron a tocar las colinas de Hanji, sus dos suaves montículos reaccionaron con el primer rose de las manos del varón aún sobre la tela.

Hanji tocó los pectorales de Levi para deslizarse hacia sus abdominales, ambos dejaron salir un gemido ante el contacto del otro.

El seguro del sostén se abrió y Levi pudo ver por fin cómo eran aquellas colinas frente a sus ojos, suaves, de piel tersa y coronadas por dos cerezas erguidas que parecían esperar ser tocadas.

Su lengua se mostró entre sus labios casi ansiosa y atrapó una de aquellas cerezas entre sus labios mientras daba un suave movimiento de succión. Hanji gimió por aquello disfrutando la sensibilidad de su ser.

Las manos abrieron el botón de cada pantalón y con el roce de ambos las prendas fueron a dar al suelo.

La panti de Hanji era a juego con el sostén y los grises ojos notaron una línea de humedad en aquella tela. Su deseo creció y miró los orbes castaños de ella que le permitían seguir mientras su respiración se marcaba en su pecho.

Levi tomó el encaje y bajo la prenda, sus ojos se abrieron con expresión de asombro, no era que no hubiera visto imágenes de intimidad femenina antes pero era la primera vez que miraba aquello con sus propios ojos.

Sintió saborear aquello como no imaginó que pudiera desear. Se inclinó y Hanji arqueo su espalda ante aquel contacto.

Su garganta dejó salir un gemido sin control y su rosado botón le brindó el primer espasmo verdaderamente intenso que hubiera experimentado aún recordando las ocasiones en que ella misma había tocado tímidamente su perla en momentos privados.

Levi se levantó mirándola en espera de una respuesta sobre su acción e inexperta lengua.

- Quiero hacerlo para ti también.- Murmuró ella y el varón se incorporó un poco.

Los ojos castaños apreciaron como la tela de los interiores masculinos se notaba tensa y un pequeño punto líquido que crecía.

Hanji se sentó frente a él y sus delgados dedos tomaron el elástico de la tela para bajarlo lentamente, hasta que descubrió la anatomía masculina.

Levi mordió un poco su labio inferior ante la imagen de Hanji ahora observando.

Ella pronunció un pequeño "oh". - Eres un chico bien dotado. - Afirmó ella sin pena en su voz aún que sus manos se notaban un poco indecisas sobre sí tomar el erecto miembro entre ellas.

- Tks… - Gruñó un poco Levi avergonzado por el halago de la castaña. Pero apenas pudo reprimir un suspiro placentero ante el placer que sintió cuando las manos de ella lo tocaron.

Hanji posó sus dedos en los testículos examinando su textura y después el largo del miembro erecto.

Arriba y abajo se movió estimulando la erección mientras sus finos labios se abrieron preparándose para probar.

La boca de la castaña envolvió el glande y un poco del largo, procurando no llegar demasiado profundo en su experimentación. Levi colocó la mano sobre su cabeza sin poder evitar tomarla por el cabello ante la imagen de ella probando su hombría.

Pasaron un par de minutos, ella se detuvo y le miró, ambos el deseo les instaba a completar aquella unión.

Hanji se recostó dejando acceso a su intimidad, Levi se colocó con nerviosismo sosteniendo su miembro entre la flor de Hanji. Los translúcidos fluidos se mezclaron, y la respiración se aceleró.

Con sumo cuidado los ojos del varón buscaron la pequeña entrada al delicado templo mientras la lubricación cubría la caliente piel.

El comenzó a empujar hasta que los pétalos cedieron dándole acceso. El empuje fue lento y pausado.

Hanji gimoteo ante la cesación de ser invadida. Levi respiraba de forma agitada controlando su empuje aún cuando su deseo se incrementaba.

Finalmente la caña se abrazó de Leví y él empujó abriendo el cerrado sendero. Hanji gimoteo en el oído del varón y él mantuvo su abrazo en ella, esperando mientras el clamor se ahogaba en su garganta.

La joven pareja esperó un poco hasta que el vaivén empezó lento y aun pausado, frotando sus pieles y consumando de forma física aquello que llevaban sintiendo el uno por el otro desde hace tanto tiempo atrás.

Un par de horas más tarde.

Ambos dormitaban en la cama tal vez más cansados de lo esperado, había un poco de sangre sobre la sábana y un dolor restante tras la culminación. Pero ambos estaban tranquilos y dándose pequeños mimos tras entregarse físicamente.

- Levi… - Llamó Hanji. - Tu… terminaste dentro, sabes que podríamos tener consecuencias. -

Levi entrecerró los ojos, era verdad la pasión del momento los había hecho ser imprudentes, si Hanji quedaba embarazada tanto los padres de ella como la madre de él se pondrían furiosos por la irresponsabilidad.

- Podemos conseguir una pastilla preventiva y usar preservativos después. -

- Bien, pero… esas pastillas sólo las encuentras en la farmacia del centro comercial de la ciudad. Y sabes que mi mamá trabaja ahí en farmacología. No podemos solo ir a comprarla, nos vera o alguien le dirá.-

Levi se incorporó ayudándole a ella. - Bien, hay que asearnos. Ya se me ocurrirá algo.- Dijo él mientras el sonido de un motor se hacía audible.

Miró hacia la ventana un momento reconociendo aquel motor. Kenny había regresado.

Varios minutos después.

Kenny pasó directo a la cocina donde tomó algo de comer, revisó las facturas sobre la mesa y después se dirigió al refrigerador en busca de algo de alcohol. Cuando Levi aun con el cabello húmedo entró.

- Kenny, necesito hablar contigo un momento. - Habló de la nada haciendo que el mayor lo mirara de reojo mientras abría una lata de cerveza.

- ¿Qué? -

- Necesito pedirte algo, es un tema de adultos. -

Kenny curvo una ceja mirando a su sobrino. En definitiva no estaba interesado en "tener una plática de hombre a hombre" con él. El papel de "papá" no era lo suyo.

- ¿Temas de adulto? En mi cómoda, en el primer cajón de arriba hay una caja de condones nueva. Solo usalos y no la metas sin nada. Y agradece a la chica cuando termines. - Explicó Kenny sin mucho interés.

Levi le miró de forma seria por unos segundos, era claro que Kenny jamás se tomaba las cosas en serio a menos que se le digan de la misma forma.

- Me acosté con una chica pero no use protección ahora necesito una pastilla preventiva…. Pero no puedo comprarla porque la señora Zoe me reconocerá en la farmacia donde la venden. -

Kenny escupió la cerveza que bebía en aquel momento, casi ahogándose por aquello. Pará después mirar a su sobrino que le miraba con la misma seriedad.

- Tu…¡Enano irresponsable!. ¿Es tu noviecita cuatro ojos verdad? Es decir tu y Hanji, Ja a sus papás no les va a gustar y a tu madre tampoco.-

- ¿A mamá tampoco le va a gustar saber que estás haciendo el trabajo sucio de la policía… otra vez. -

Kenny frunció el ceño ante la amenaza y por unos segundos ambos Ackerman se miraron de forma retadora.

Más tarde.

Kenny estaba frente al mostrador de la gran farmacia y precisamente le atendía una mujer de cabellera castaña y lentes. A la que Hanji se parecía bastante.

- ¿Y qué necesitas Kenny? - Saludo ella al mencionado al ser vecinos desde hace bastante tiempo.

- Hola Mina, veras necesito una de esas pastillas para que las chicas no se embaracen, y una caja grande de condones.-

- Vaya Kenny ¿tuviste un descuido?- Preguntó la mujer con una sonrisa en el rostro

- Si… algo así.

- Bueno, aquí tienes solo procura no darle malos ejemplos a Levi, no creas que no se que anda de novio con mi Hanji. - Respondió ella bromeando sin saber.

Y solo un poco después Kenny regresó a su auto donde Levi y Hanji esperaban, entró y te dio una bolsitas a la castaña.

- Toma y no te descuides de nuevo. - Ordenó también entregando una botella de agua.

Después miró a Levi con gesto serio y le golpeó la cabeza con la caja de condones.

- Y tú consigue un trabajo después de la escuela, no quiero escusas tontas ni que la calentura les gane de nuevo. -

Levi solo tomó la caja y tuvo que aceptar la reprimenda de Kenny, después de todo solo estaba mostrando preocupación por él.

Semanas más tarde.

Hanji acomodaba algunos productos en un anaquel, mientras Levi atendía una caja registradora. Ambos en una tienda de conveniencia cubriendo un turno corto, para cubrir sus gastos tal como Kenny dijo.

Levi terminó con el cliente que atendía y Hanji pasó junto a él quitándose su mandil.

- Hora de irnos… - Mientras le giñaba un ojo.

Levi sabía que aquella noche "verían" películas en casa de Hanji, ya que sus padres llegarían por la madrugada. Y ellos más que ver televisión pensaban en seguir experimentando y sacando su curiosidad.

Por lo que al final de su turno la registradora marcó un producto más. Una caja de condones.

Nos leemos pronto.

Disfruten de la semana LeviHan hot. :D.