Semana LeviHan Hot

Día 2 - 15 de Febrero.

- - - Romance prohibido. - - -

Una mano cubrió la boca evitando que saliera de esta sonido alguno, ahogando un gemido, mientras la cadera continuó empujando sobre la húmeda piel.

Levi mordisqueo el lóbulo para después besar el cuello. Hanji solo se retorcía con las continuas estocadas que recibía mientras sus piernas temblaban, poco a poco se fue inclinando sobre el escritorio hasta que el peso del varón la mantuvo sobre este.

Hanji mordió un poco los dedos de Levi cuando su orgasmo corrió entre sus piernas. Levi se mantuvo sin bajar el ritmo presionando el palpitante botón de la castaña llevándola al borde del derrumbamiento por el placer y solo un momento después él mismo culminó llenando por completo el preservativo que evitaba que su semilla creciera dentro del fértil útero de la castaña.

- ¿Y bien agente? ¿Será que ahora mi buen comportamiento será recompensado? - Susurro el varón en el oído de la castaña. Manteniendo su peso sobre ella en aquella postura.

Hanji se giró para hacerlo a un lado. - No. Levi está aquí para que hablemos sobre el caso. No sé supone que deberíamos terminar cogiendo sobre mi escritorio. Eres un recluso sentenciado y yo la agente que te detuvo y debe hacer que cooperes con esto. ¿Acaso quieres pasar los próximos 30 años en prisión?. Si cooperas puedo hacer que tu abogado pueda pedir que reduzcan tu sentencia.-

Levi chasqueó la lengua, ahí estaba de nuevo primero el cielo y después la realidad.

Y era que Levi era ahora un recluso sentenciado sin mayores juicios, antes mano derecha de Kenny Ackerman el actual hombre más buscado de la ciudad, el estado, el país y quizá pronto más aún.

Hanji por su parte era una agente del cuerpo especial de investigación, lo mejor de lo mejor de la policía y agentes gubernamentales. Y sólo aquel equipo había podido tender una trampa a Kenny y su grupo pero sólo habían logrado atrapar a Levi aunque aquello era sólo por decir, ya que durante el operativo la más joven del grupo de los Ackerman tuvo un descuido que puso en riesgo a su grupo Levi había logrado sacar a la chica que se menciona era su prima sanguínea pero él quedó atrapado y ahora estaba ahí.

Y la razón de por que ahora tenía un apasionado encuentro con la mujer que lo capturó era que después de un largo "juego" de cacería entre los agentes y los Ackerman, Hanji había tenido tiempo suficiente para interactuar con Levi y estaba de más decir que ambos se habían sentido atraídos mutuamente por el otro.

Ninguno lo había admitido pero se habían enamorado.

Incluso su primer encuentro carnal había sido casi un año atrás cuando el equipo de la castaña había acorralado a Levi y su prima en París antes de que completarán un trato con la mafia.

Había sido una persecución intensa pero en un error Levi atrapó a Hanji, aquella noche ella despertó de la inconsciencia en una suite quién sabe dónde en aquella ciudad.

Ella y Levi platicaron largas horas e incluso tomaron vino, tras unas copas el calor de sus pieles los arrastró a comenzar la tórrida relación prohibida por sus respectivas posiciones.

Hanji había dejado ir a Levi en más de una ocasión pero no ahora después de que su jefe Erwin Smith el agente más reconocido de su élite comenzará a sospechar de su atracción por Levi.

Así mismo Levi había dado más de un secreto a Hanji para que frustrara algunos planes de Kenny que al igual que Erwin tenía un olfato muy agudo y ya notaba la debilidad que su sobrino mostraba por la castaña.

Ambos se miraron, sabían que estaban en un punto muerto. Solo uno podía salir victorioso de aquello.

- Hanji… - Habló él. - Eres muy inteligente, y sabes a la perfección que yo no estaré aquí, demasiado tiempo. Has visto en más de una ocasión como trabaja mi familia, el apresarme no los hará venir aquí de hecho podría escapar pero no lo he hecho porque me gustan estas reuniones contigo.

Se que pedirte que vengas conmigo no resultaría y claro yo no voy a ir a prisión. Solo para que me visites una vez a la semana. -

Hanji giró sus ojos a otro lado sabía que Levi no podía ser el hombre con el que podría hacer una vida, era un criminal y ella una representante de la ley y la justicia, sin embargo sus sentimientos le gritaban cuanto quería estar al lado de él y a cada momento Levi demostraba lo mismo.

Ambos se miraron nuevamente en completo silencio, para después tomarse en los brazos del otro sus labios se unieron en un beso sediento de amor. Pero ambos sabían que los besos no eran más que limosnas de su deseo de una vida juntos.

La pasión regresó buscando llenar la sensación de pesar porque pronto se separarán nuevamente, ella a su oficina llena de papeles y planes para atrapar al resto de los Ackerman y él a la solitaria celda de confinamiento que lo separaba de los demás por ser demasiado peligroso.

Aunque aquella noche las cosas marcharían de forma distinta. Cuando los labios del varón se deleitaba en el cuello de la castaña la puerta se abrió de golpe con un manojo de llave colgando de la cerradura.

Un rubio alto abría la puerta con un ademán de mostrar el interior, Mike Zacharius uno de los compañeros de Hanji, mostraba un rostro serio mientras dejaba paso al mismo Erwin, jefe de ambos.

- Como dije, Hanji tenía el aroma de Ackerman en ella, al principio creí que era por las horas de interrogatorio pero era claro que no. - explicó Mike.

Erwin miró a ambos con sus ojos fríos y severos, azules como el cielo pero insondables como el agua en el mar ártico.

- Hanji, estoy muy decepcionado, ya consideraba tu interés por Ackerman demasiado evidente, pero no quería creer que te enredaste con él. - Sentencio el rubio con tono firme.

Hanji se separó de Levi pero Levi no soltó la cintura de Hanji.

- Erwin… yo. - Quiso explicar la castaña pero Levi no se alejó manteniendo sus ojos en los de Erwin de forma firme casi retadora.

Erwin se mantuvo en su postura sería. - Mike lleva a Levi a su celda.

El más alto se dirigió a ellos, el de cabello negro no se opuso, dejó que lo esposaran y camino fuera dándole una mirada a Hanji.

Una vez solos Erwin colocó toda su atención en la castaña. - Bien Hanji, eres mi mejor agente. Siempre he valorado tu gran inteligencia, incluso pondría mi vida en tus manos. Pero no comprendo en qué momento tú y Levi… bueno creo que es claro que tuvieron muchos encuentros para forjar sus intereses.-

- Erwin, se que esto es malo pero Levi… yo… ah bien no voy a mentir, Levi y yo tenemos una… una relación muy complicada. -

El rubio levantó la mano interrumpiendo a Hanji. - Hanji está fuera de la investigación de los Ackerman. Has inmiscuido sentimientos personales en esto. Mi opinión clara como alguien que te aprecia no me gusta la idea de que alguien como tu este con alguien como Levi. Los motivos sobran, ahora tomarás tus documentos e irás a casa para tomar unas largas vacaciones.

Regresarás al trabajo cuando decida qué puedes tomar un nuevo caso.

- ¡Pero Erwin! - Se quejó ella.

Erwin solo dio media vuelta para salir. La castaña miró como su jefe se retiraba no pudo decir más, después de todo los habían atrapado en el acto.

En tanto Levi era conducido a su celda, cuando otro guardia salió al pasillo.

- Yo lo llevaré, el comandante Erwin quiere verte en la oficina ahora mismo. - Dijo aquel hombre.

Mike le observó detenidamente, no identificó a aquel guardia, empezando por su estatura era más alto que el resto, además de que cubría su rostro con aquel protector de seguridad.

-¿Quién eres? - Preguntó el rubio lo que derivó en el rápido movimiento del misterioso guardia.

Mike quiso reaccionar pero un ataque desde atrás golpeó su nuca dejándolo inconsciente.

Levi le miró caer y luego al guardia junto al segundo intruso.

- Tardaron demasiado. - Finalmente dijo Levi mientras se aseguraba que Mike estuviera solo inconsciente.

- ¿Demasiado?, ja por favor deberías agradecer que tuviste suficiente tiempo para retozar con la castaña. - Respondió el hombre descubriéndose el rostro para mostrar que era Kenny y el segundo ahí presente era Mikasa. Qué apresuró a los mayores.

- Hay que salir ahora o nos descubrirán. -

Levi solo miró atrás, pero Kenny que quitaba las esposas le reprendió con una sola mirada.

- Ni lo pienses, tu y tu enamoramiento estúpido ya nos causó demasiados problemas, no creas que no se que TÚ le estuviste dando pistas a la agente, agrádese que tu madre no me deja abrirte la cabeza. -

2 meses más tarde.

Hanji tomaba una taza de té mientras miraba las noticias, más notas de casos y actividades aisladas, no eran más que las muestras de que los Ackerman seguían actividades.

Ella solo meneo la cabeza, sabía que Erwin era muy astuto pero no podía llevar toda la carga de la investigación y aun así se negaba a dejarla regresar al caso. Aunque claro cómo podría, sabiendo el enamoramiento de ella con un hombre tan peligroso como Levi.

- Levi… - Susurró pensando en dónde podría estar él y que estaría haciendo. Cuando repentinamente su garganta se contrajo rechazando el té que bebía.

Una arcada llegó a ella. Hanji pasó por el momento y después se miró al espejo con clara expresión de preocupación. ¿Por qué había náuseas repentinas?

La castaña dejó salir una risa nerviosa. "Eso" no podía ser posible, ellos siempre se cuidaron cuando lo hacían, no había posibilidad.

¿Cuándo fue la última vez de su período? Se cuestionó mientras se alistaba para salir directo a la farmacia. Encontrándose en el pasillo con su amable vecina.

Petra Ral que vivía con su novio. - Excelente día Hanji, ¿Estás bien, te ves pálida? - Preguntó la chica bajita.

La castaña solo sonrió atribuyendo su malestar a una comida pasada.

Oficina de Erwin, días más tarde.

- ¿¡Qué!? - Exclamó el rubio. - ¿Embarazada de Levi?- Repitió con una mezcla de molestia y estupor. - Hanji esto es muy serio, ¿como pudiste tener este descuido? No puedes permanecer aquí, si Ackerman lo sabe irá por ti estoy seguro. A partir de ahora estarás en el programa de protección. -

Hanji torció los labios por aquello. - Erwin, Levi no va a hacerme daño, este es su hijo.

Erwin solo frunció el ceño. - Hanji no voy a permitir que él se acerque, menos que interactúe contigo. -

La castaña sólo suspiro, después de todo las cosas terminarían siendo como lo dictará Erwin. Aunque tenía razón en un punto. ¿Cómo había quedado embarazada? Tal vez en la última vez, él se quedó sobre ella bastante tiempo y el condón estaba completamente lleno.

Eso ya no importaba, ahora solo caminaba hacia su departamento mientras seguramente otro de los agentes le vigilaba desde un punto oculto.

Al llegar se topó con Petra que la esperaba con unas bolsitas de galletas y una tarjeta de felicitación. Ella era una buena chica, la acompañó a la farmacia al ver que en verdad se notaba mareada y ahora teniendo de forma clara que Hanji esperaba un bebé ni siquiera le había cuestionado algo como quien era el padre, después de todo Hanji vivía sola.

Tres noches después.

Hanji dormía apacible cuando sus ojos se abrieron por la sensación de que algo ocurría a su alrededor. Su mano derecha se deslizó despacio por debajo de su almohada donde tomó su arma oculta ahí.

Se levantó con rapidez y miró una silueta sentada en el sillón de su habitación, Hanji golpeó el apagador junto a su cama encendiendo la luz mientras apuntaba.

Su sorpresa fue grande al ver que aquella figura era Levi, sentado solo mirándola.

- Hola, Hanji… Creo que apuntarme con un arma es un recibimiento algo brusco.-

La castaña bajó el arma más por sorpresa que nada. - Levi… ¿qué haces aquí? - Pregunto.

- Vengo por ti y mi bebé. -

- ¿Cómo sabes de eso? - cuestionó ella ante la afirmación, nadie más de unos cuantos sabían aquello.

Levi se levantó acercándose a la cama mientras respondía con simpleza. - Petra trabaja para mí, ¿Recuerdas cuando se mudo aquí? Fue después de que regresaste de la investigación en Europa. Kenny pensó que quería eliminarte pero no era esa mi intención.

- ¿Petra?... - Cuestionó algo confundida. Aunque no lo había pensado, aquello pasó desapercibido para sus ojos.

Levi acortó la distancia entre ellos y tomó el rostro de Hanji.

- Escucha Hanji, escapemos nadie sabrá más de nosotros, ni los agentes, ni Kenny, ni nadie. Solo nosotros, empecemos de cero, donde nadie nos arrastre a bandos distintos. -

Hanji no supo qué decir ante aquello, simplemente sonaba imposible. Pero los ojos de Levi mostraban seguridad y determinación.

Ella solo cerró los ojos uniendo sus labios con los de él, la decisión estaba tomada y ellos listos para escapar de sus posiciones que volvía su amor algo completamente prohibido y juzgado.

:p

Nos leemos pronto.

Disfruten de la semana LeviHan hot. :D.