Semana LeviHan Hot

Día 3 - 16 de Febrero.

Castigo.

- - - Las reglas de una apuesta. - - -

La luz era baja en un tono casi ámbar, el ambiente se sentía cálido o tal vez era solo su cuerpo el que estaba aumentando de temperatura.

Su boca dejaba salir un jadeo entrecortado debido a la mordaza que la cruzaba.

Sus brazos estaban sujetos a su espalda mientras otras cuerdas cruzaban sus fuertes músculos ahora cubiertos de sudor en una postura arrodillada.

Una correa le mantenía mirando al frente pero lo que mayormente resaltaba era su muy erguida erección entre sus piernas, sujeta con dos aros de cuero que le mantenían presionado, en una estimulación que era entremezcla de placer y dolor.

Sus ojos plateados miraban al frente mientras sus negros cabello se mesaban sobre su rostro.

La imagen que se reflejaba en su mirada era la de un cuerpo esbelto y castaño, apenas cubierto con lencería negra de encaje. Sus largas piernas estaban separadas dándole vista a la gloria mientras los largos y finos dedos jugaban con el suave botón rosado entre los pétalos.

Levi gimió entre su mordaza, la excitación lo estaba enloqueciendo y los aros presionaban más su hombría necesitada de atención.

Hanji le miró con un gesto travieso dejando de tocar su flor para levantarse y caminar de forma sexy hacia su prisionero.

- ¿Qué sucede Levi? Estas algo inquieto. - Habló ella mientras levantaba su pierna rozando el rostro del varón con su muslo y colocando los dedos de uno de sus pies enfundados en una media negra sobre el palpitante glande del hombre.

- Estás a punto de explotar, eres un chico muy impaciente.- Continuó hablando ella mientras retiraba su pie notando como el líquido preseminal escurría en un fino hilo.

Las manos de Hanji se posaron en la mordaza y al fin liberó el seguro. Levi jadeo y luego la miró con una mezcla de enojo e impaciencia.

- Esto es demasiado… tu cuatro ojos pervertida. - Se quejó él mientras su respiración seguía siendo entrecortada.

Hanji rio con un tono alegre por aquella acusación. - Pero Levi tu sabes que lo que se pacta se cumple, perdiste la apuesta y debes cumplir con el castigo, ese era el trato. Y dijiste que jugaría conmigo.-

Levi mantuvo su mirada en la de ella. - No entiendo cómo pudiste ganar esto… - respondió mientras contenía un espasmo de placer y desesperación por su necesidad de terminar reprimida por los aros en su miembro.

Hanji se acercó más a él y enredo sus dedos entre los negros cabellos guiándolo a lo que deseaba.

Levi no dijo más y casi con impulsó hundió su nariz en el pubis femenino lamiendo los pétalos comprobando la humedad presente.

La castaña gimió por el contacto deleitándose con la habilidad de la lengua de su amante. Pará ese punto ella se retiró al sentir como sus piernas temblaban. Se arrodilló junto a él y comenzó a besarlo mientras recorría el duro falo con las manos.

Levi la beso de forma demandante, necesitaba liberarse o aquello pasaría de un duro juego sexual a una tortura. Ella lo sabía y finalmente sus manos fueron hacia su espalda donde liberó el pequeño gancho metálico que mantenía atado al varón.

Las cuerdas cayeron al suelo ahora flojas, los brazos de Levi estaban libres y su primer impulso fue ir sobre Hanji a la que puso contra el piso frotando su dura erección entre sus pliegues mientras respiraba agitado en el cuello de la castaña.

- Levi… - Gimió ella al sentirse inmovilizada por el cuerpo de su deseoso amante.-

Una de las manos de Levi recorrió su cuerpo desde su cintura apretando las caderas sobre ella, finalmente realizó un movimiento rápido soltando el seguro que aprisionaba su miembro dejándolo libre para hundirse en ella de forma casi salvaje, apenas amortiguado por la concentrada lubricación de la castaña que arqueó la espalda ante el embate, sus uñas rasguñaron la espalda del hombre dejando rojas marcas en esta.

Pero Levi ni siquiera sintió aquello, estaba envuelto en un éxtasis total por poseer a aquella inquieta mujer que prácticamente hacía con él lo que deseara.

Embistió rápidamente por todo el deseo acumulado en aquel juego de cuerdas.

Hanji gemía sin poder contenerse y rápidamente tocó el cielo con la estimulación de su clitoris con cada embestida de su amado de negros cabellos.

Las paredes se cerraron aprisionando el grueso miembro haciéndolo llegar al éxtasis y llenando su intimidad con la caliente simiente, tras lo cual ambos cayeron derribados por los actos realizados aquella noche.

Un día más tarde. - Escuela.

Levi cumplía con su labor normal en la conserjería de la escuela. Había terminado su labor de la mañana y tenía un poco de tiempo para disfrutar su té.

Extrajo un termo negro y plateado con una pequeña notita adherida en la que se podía leer.

" Un té especial para el amante apasionado"

Él leyó la notita y dejó dibujar en sus labios una pequeña sonrisa. Comenzar a vivir con Hanji tenía cosas buenas, aunque tuviera que recoger con más frecuencia el departamento, los pequeños detalles que ella tenía con él eran como cálidos mimos a su corazón.

Sirvió el fragante aroma del té que aún humeaba y dio un sorbo, el sabor era nuevo, ¿naranja?.

Seguro ella había pasado a esa nueva tienda del centro comercial. Y probablemente era una forma de compensar que ahora él tuviera los brazos adoloridos por su juego de cuerdas.

Aunque claro eso no hubiera ocurrido si no hubiera apostado con ella. Dejarla hacer lo que quiera si acertaba lo que elegirían los mocosos en la clase extra.

Aún que no pensó que Hanji tuviera aquellas fantasías de sexo duro. Aunque lo disfruto, realmente no era algo que él esperara, ella había sido tan dominante.

Aquellas ideas pasaban por su cabeza mientras miraba por la ventana como al otro lado del patio se veía la ventana del salón de Hanji e incluso podía verla dando su clase. Aún que no era lo único que Levi vio. Al otro lado del patio estaban Mikasa, Armin y Eren mal ocultos entre los arbustos.

Levi frunció el ceño ante aquello y no era que le importara lo que hicieran o se saltaran las clases pero Mikasa era su prima y no le gustaba la idea de que sus padres gastarán en una buena educación para ella mientras está se saltaba las clases junto con sus amigos igual de irresponsables.

Por lo que dejó su té aun lado y salió directo hacia ellos, cuando sus pasos llegaron lo suficientemente cerca pudo verlos estremecerse.

- ¿Por qué están fuera de clase? -

Cuestionó con tono severo. Pero Mikasa se levantó mirándolo de forma retadora.

- No puedes regañarnos, la profesora Hanji nos dejó tomar su hora libre. -

- ¿Qué? - Cuestionó Levi ante aquello considerando que ahora mismo Hanji estaba dando clase.-

¿Por qué haría eso?- Interrogó curvando una ceja por aquello.

Eren habló pensando un poco. - Bueno la profesora dijo que podíamos tomar su horario libre si tomábamos su clase extra en lugar de la de otro profesor.

Levi se quedó quieto por unos segundos procesando aquellas palabras.

- Que tomarán su clase extra… - Sus finas cejas se curvaron mientras el ceño en su rostro se frunció.

Más tarde.

La luz del atardecer coloreaba de tonos naranja el vacío salón, en la escuela ya desierta. Hanji terminaba de poner sus cosas en los cajones lista para ir a casa cuando la puerta se abrió dejando ver a Levi.

- Levi, ya estoy lista, podemos ir a casa pero antes podemos… - Decía ella cuando sus ojos chocolate miraron la forma en cómo el varón la miraba mientras cerraba la puerta tras él.

- Levi… ¿sucede algo? Pareces un poco… molesto. - preguntó Hanji con un tono inocente por la clara molestia del varón.

- Bien cuatro ojos, me puedes recordar los términos de esa apuesta de días atrás. -

Hanji miró hacia otro lado estaba demás sobre pensar las cosas, era evidente que Levi ya sabía de su pequeña trampa en la apuesta.

- Levi… creo que sería correcto ir a casa y no darle importancia a esto… - Se excuso Hanji pero Levi se le acercó de forma dominante mientras abría su camisola de trabajo mostrando debajo de esta sus músculos desnudos.

- ¿Levi? -

Un poco después Hanji se mantenía sobre su escritorio boca abajo mientras sus manos estaban atadas a su espalda por su propia camisa. Podía sentir las fuertes manos de Levi recorrer sus suaves glúteos mientras empujaba en ella con deseo.

Los labios de la castaña dejaban salir entrecortados jadeos ante el estímulo.

- Levi… no… Erwin aún está… en la escuela… él podría… escuchar.-.

El varón se inclinó sobre ella mordisqueando el lóbulo de su oreja antes de susurrar en su oído.

- Él no vendrá si no haces ruido, además estoy siendo bastante suave contigo a comparación de lo que tu jugaste conmigo. Eres una mujer muy inquieta Hanji… - Explicó él mientras daba una pequeña nalgada haciéndola gemir.

Pronto él recorrió la atención de sus manos sobre los pecho de ella para después levantarla de aquella postura sobre el mueble. Se mantuvo dentro aun dando un paso atrás para sentarse en la silla que ella ocupaba todos los días dejando a la castaña montada sobre su hombría mientras la movía en un vaivén de deseo.

- Debería darte un castigo más severo por engañarme … - Jadeo Levi besando el cuello de Hanji que ya solo se dejaba llevar por el placer que le proporcionaba su enérgico amante.

- Mañana cuando estés explicando tus cosas científicas quiero que recuerdes lo que ocurrió sobre esta mesa.

La castaña sólo gimió en respuesta. En tanto afuera del salón un hombre alto y rubio mantenía una mirada seria y molesta por lo que había descubierto.

- Esos dos son descarados a más no poder. - Se quejó Erwin redirigiendo sus pasos lejos de aquella puerta, era claro que no podría hablar con Hanji de nada en ese momento.

Al día siguiente la clase entera se preguntaba qué le ocurría a la normalmente activa profesora Hanji Zoe, que en aquel momento sólo les había dado hojas para leer y ahora parecía adormilada en su escritorio aún después de que el intendente Levi le había llevado un vaporoso té hace varios minutos, incluso notándose atento con ella

Aunque era claro que los chicos nunca sabrían la noche que pasó Hanji con su querido Levi, menos sabrían más allá de que siempre los ven juntos o que parecen tener una relación "tranquila y discreta", menos que suelen hacer entre ellos apuestas con resultados más que candentes.

Fin.

Semana LeviHan Hot. :D

Nos leemos pronto.