Semana LeviHan Hot

Día 4 - 17 de Febrero.

Amigo - Amor secreto.

- - - Amigos. - - -

Hanji se encontraba sentada en las gradas del campo escolar, miraba con atención el partido del equipo de la escuela contra sus rivales.

La academia Alas de la libertad vs El instituto Marley.

Era un partido de rugby y en aquel momento se encontraban 40 - 30, a favor de alas de la libertad, al principio había sido un juego bastante amistoso, pero al final del primer tiempo Marley había comenzado a jugar más rudo de lo aceptable, su capitán Zeke Jaeger había arremetió lastimando la pierna de Mike y dislocando el brazo de Erwin.

Levi se había puesto furioso y ahora jugaba a muerte súbita, mientras en lugar de Erwin y Mike habían entrado Eren y Jean ambos desempeñándose de forma fantástica aún considerando que Eren era hermano menor de Zeke, eso no lo detenía para jugar en favor de alas de la libertad y para ese momento Levi tenía asolado a Zeke con sus ataques directos que ya parecía que el rubio de lentes empezaba a correr de Levi apenas lo veía ir hacia él.

Hanji estaba emocionada le encanta ver como Levi se desempeñaba en el campo su habilidad atlética y fuerza era destacable, había válido la pena toda la insistencia de Erwin para hacerlo entrar al equipo.

Aún que toda esa administración escondía un enamoramiento de parte de la castaña por su querido amigo.

Y aunque ambos se conocían desde pequeño al ser vecinos y pasaban bastante tiempo juntos no había una relación más allá de la amistad y eso causaba tristeza en Hanji.

Ella siempre había podido leer a Levi muy fácilmente pero jamás había logrado descubrir en él algún sentimiento romántico ni hacia ella ni hacia otra chica de hecho.

Aquello era completamente hermético en el de cabello negro.

El silbato del final se escuchó el marcador mostraba 55 a 34, a favor de alas de la libertad, dos jugadores lesionados de su lado y medio equipo del de Marley.

Hanji saltó de la grada para correr directo al campo. Todos estaban emocionados y los jugadores recibían el halago de sus compañeros.

La castaña pudo ver como algunas chicas estaban alrededor de Levi hablando sin parar con sus halagos, y aunque aquello pudiera despertar los celos en ella no ocurría por el mismo comportamiento de él que ahora mismo se había soltado de una de aquellas chicas que le había abrazado uno de sus marcados brazos.

A él simplemente no le interesaba aquel contacto físico y rechazaba aquellas insinuaciones de ellas.

Un momento después sus ojos grises se posaron en la castaña que se acercaba con su gesto alegre.

- Leviiii. - Llamó ella casi saltando sobre él.

El pelinegro, solo frunció el ceño pero no sé movió ni un palmo aún con el impulso de la castaña incluso la tomó brevemente por la cintura para que no se fuera a ir de largo por el impulso que llevaba.

- Estuviste fantástico y lograste que pagarán por lastimar a Mike y Erwin… aún que ahora creo te excediste un poco, Zeke estaba sangrando y ese chico Porcco parecía temblar en tu último ataque. -

- Tks… Ellos se lo buscaron. - Respondió Levi tomando la botella que Hanji llevaba en una mano para darle un largo trago y después verter el resto en su cabeza y hombros, sacando suspiros de sus admiradoras.

El solo chasqueó la lengua con molestia y miró nuevamente a Hanji. - Vámonos ahora, aún hay cosas que empacar. - Pidió el instando a Hanji a moverse.

Y era que aquel era su mes final en la escuela media y el próximo año entrarían a la universidad. Lo que emocionaba mucho a Hanji no sólo porque iría a la misma universidad con Levi aunque en carreras distintas si no que los padres de ambos habían aceptado alojarlos en un pequeño departamento de dos habitaciones no muy lejos de la universidad.

Aunque claro con todo un sermón sobre la responsabilidad y respeto, aún que en el caso de Levi su tío se burló de él dándole una gran caja de condones lo que molestó al padre de Hanji, pero ya sabían que Kenny era así de descarado cuando quería avergonzar a su sobrino.

Aún que Hanji estaba feliz porque tal vez ahora podría darle a entender a Levi cuánto le gustaba, aunque por otra parte si él la rechazaba sería muy duro estar bajo el mismo techo.

Todo aquello estaba en la mente de Hanji mientras por su parte Levi ahora la miraba desde su ventana que daba a la de Hanji en la casa de junto.

- Vivir con Hanji - Murmuró para sí mismo ahora mirando su maleta casi lista a excepción de algunas cosas personales que usaría hasta el día de salir.

Sus ojos se deslizaron hasta la elegante caja negra de condones sobre su buró. Una caja que contenía 25 cajas individuales con 3 condones cada una. Sus blancas mejillas se colorearon ligeramente.

- Cuatro ojos torpe… Eres tan lista para todo menos para darte cuenta de lo que siento… - Se quejo con pesar sabiendo que Hanji parecía no notar sus intentos por llamar más su atención ella parecía solo mirarlo como un amigo

Aunque ahora que estarán bajo el mismo techo las cosas podrían ir a mejor. Incluso tal vez debería ser directo aunque eso podría resultar mal ahora que vivirán juntos.

Un par de meses más tarde.

Levi limpiaba el apartamento como siempre y como siempre regañaría a Hanji por ser tan desordenada.

Pensaba sacando la ropa de la pequeña lavadora que tenían y recordando que debía meter la primera tanda que estaba al sol.

Se apresuró mirando el reloj, Hanji terminaba clases más tarde ese día a diferencia de él que llegaba a casa antes, aún tenía tiempo de hacer algo de cenar y luego terminaría su tarea.

Salió con la canasta de ropa a recoger en la pequeña zotehuela y por unos segundos se quedó observando la ropa interior estampada con pequeñas fresas, una panty de la castaña.

Coloco lo demás en la cesta y llevó la panty en su mano, una vez dentro dejó lo demás aun lado del sillón, miró nuevamente el reloj y después acercó la prenda a su nariz, está olía al detergente usado pero entre el perfume se imagino el aroma de Hanji, su piel íntima tocando aquella tela.

Una idea deliciosa para sus deseos que afloraron rápidamente ante la oportunidad. Sus grises ojos miraron nuevamente el reloj, para después caminar hacia su habitación.

Un ligero sentimiento de culpa lo invadió ante la idea pero no era la primera que se hubiera desahogado pensando en la castaña aunque sí lo era teniendo en sus manos una pieza de ropa interior de ella.

Un poco más tarde Hanji llegó al departamento, estaba algo cansada y además de su mochila llevaba una bolsa de pan.

- Levi, ya estoy aquí y traje algo de pan. - Llamó ella mirando que Levi no parecía estar ahí.

Miró alrededor pero nada. Estaría en su cuarto estudiando como siempre pensó notando la canasta de ropa la cual tomó separando la ropa de ambos.

- ¿Dónde están mis pantys? Se preguntó notando las faltantes. Tampoco estaban un par de camisas de Levi, probablemente se las había llevado a la habitación para plancharlas y entre estas estaban sus pantys.

Camino hacia la habitación para preguntar y como siempre de forma descuidada abrió la puerta, aun escuchando la voz del varón repitiendo su nombre en un tono bajo casi como un jadeo aquello le pareció extraño pero aún así abrió.

La imagen que se encontró fue sorpresiva, inesperada y no sabía cómo reaccionar.

Levi por su parte estaba en completo shock al verse expuesto ante Hanji que había regresado antes.

Sentado en su cama con su endurecida hombría en una de sus manos y la panty en ella.

La castaña se quedó estática pero su cerebro comenzó a procesar la información de forma vertiginosa.

Levi se estaba estimulando, estimulando mientras repetía su nombre y usaba una su panty para ello.

La castaña salió del lugar con paso rápido y sólo en ese momento Levi reaccionó, se levantó tratando de acomodar su ropa y poco después fue en busca de Hanji.

Tocó la puerta de su habitación sin saber qué decir.

- Hanji… yo… yo lo siento… esto… tú… - Pronunció entre confusas palabras.

Dentro Hanji solo escucho. - Hanji, por favor perdóname, me has gustado desde la escuela básica pero nunca dije nada. No sabía cómo, siempre temía tu rechazo. No quiero que pienses que soy un degenerado. Pero ahora que ya no somos niños te sigo queriendo y te veo como mujer… como la mujer que quiero a mi lado. -

Finalmente logró expresar Levi esperando una respuesta pero el silencio se mantuvo al otro lado de la puerta.

El varón de negros cabellos se sintió derrotado, talvez ahora Hanji llamara a sus padres para poder ir a vivir a una casa de estudiantes o solicite un dormitorio compartido en la universidad si es que aún había disponibles.

El giro para alejarse cuando la hoja de madera se abrió, dejando ver a Hanji asonada.

- ¿Yo te gustó? - Preguntó casi con timidez.

Levi asintió con un movimiento lento.

- Pero siempre me has tratado como tu amiga.

Levi frunció el ceño ante aquello. - Hanji, esa es mi mejor forma de expresarme. No sé ser romántico ni todas esas tonterías que hacen los demás.

Hanji salió de la habitación acercándose con pasos cortos, para Levi fue incluso extraño ya que siempre que la miraba ella corría hacia él.

- Levi tú también me gustas… claro no me parece bien que te masturbes con mi ropa interior. Pero también estoy… bueno enamorada de ti desde la escuela básica.-

- Pero tú también me tratas como amigo. - Reprochó él haciendo que ella se exaltara.

- Siempre te he tratado de forma amable además siempre tienes a alguna chica alrededor tuyo. -

Levi acortó la distancia que aún quedaba entre ellos mirando los ojos chocolate, grandes, hermosos y expresivos.

- Hanji quiero que seamos una pareja. -

La castaña sonrió mientras sus mejillas se coloreaban y después dejó de contenerse besando los labios del varón.

Ambos se correspondieron en un beso torpe pero pasional.

Sus manos se enredaron en el dorso del otro el calor reapareció. Hanji tocó bajo la camisa la fuerte espalda y aquellos músculos que siempre le tentaron.

Levi alfin pudo rodear con sus brazos la breve cintura de la castaña incluso se atrevió a tocar un poco su cadera.

- Hanji… alto… yo esto. - Le detuvo Levi pero ella mantuvo sus manos en él.

- ¿Estás excitado? - Preguntó ella con una sonrisa traviesa.

- No quiero que hagamos algo que no hemos pensado antes, no quiero solo tu cuerpo, podemos tener una relación de noviazgo. -

Hanji subió una de sus manos hacia el negro cabello entrelazándolo.

- Creo que hemos sido novios desde pequeños pero nunca nos dimos cuenta… además yo también quiero esto… ¿Tienes los condones que te dio tu tío?. -

Levi le miró casi apenado ante aquello, claro que los tenía con él, pero no quería que ella pensara mal de por qué los había llevado desde un principio.

- Usémoslos. - Fue la respuesta de la castaña. -

Y con ello ambos regresaron al dormitorio de él. La ropa estaba de más ahora. Ella deslizó la camisa fuera dejando el marcado dorso descubierto, después él le quitó la camisa contemplando la tostada piel y las suaves colinas en el sostén cuya tela era decorada por pequeños girasoles.

Un nuevo beso inició y ambos abrían los pantalones del otro. Levi deslizó una de sus manos sobre la tela del monte de venus aún oculto, Hanji también curiosa tocó más allá del pubis del varón encontrándose con una creciente erección en espera de continuar con lo pendiente.

La ropa cayó y ellos subieron a la cama, los ojos grises recorrieron el cuerpo de diosa de la castaña mientras Hanji contemplaba los esculpidos músculos de Levi recubiertos por su blanca piel como porcelana.

Él tomó su falo y comenzó a frotarlo suavemente sobre los pétalos de Hanji que sonrojada gimió. Aún así notando que Levi mantenía el glande por encima de la piel de ella evitando el líquido preseminal la tocará.

Ambos sabían que un error podría derivar en un pequeño. Y ese no era el momento cuando ambos apenas comenzaban a conocer el placer sexual.

Las manos continuaban acariciando cada centímetro de la piel del otro, descubriendo una nueva sensación en cada roce, el calor creció entre los besos y el cálido aliento de ambos.

Él tomó uno de los sobres metálicos sobre la mesa y procedió a colocar el preservativo mientras ella miraba ansiosa y excitada. Los dedos masculinos palparon la suave entrada buscando el camino al cielo. Colocó su masculinidad en la estrecha entrada y se deleitó en lo que antes solo había soñado. Estaba deseoso pero debía ser delicado.

Comenzó con un suave empuje, Hanji gimoteo un poco haciendo que él se detuviera.

- ¿Quieres parar? - Pregunto atento a lo que ella sentía.

- No… sigue… es solo que… eres grande.-

Levi sintió satisfecho con el halago aún así no debía dejarse llevar, no quería lastimar a Hanji ni que relacionara aquello con algo desagradable.

Los mimos continuaron, hasta que la lubricación cubrió el miembro y Levi empujó logrando entrar mientras Hanji clavaba las uñas en su espalda. El comenzó a dar pequeños besos sobre su cuello hasta su boca.

Quería hacerla sentir bien, ella solo susurro en su oído. - No te detengas… -

El vaivén comenzó dando a ambos una sensación intensa aún que el movimiento era lento. Ambos deseaban darse el tiempo necesario para aquello tan íntimo.

Levi sentía llegar a la culminación pero era claro que Hanji aún necesitaba más placer en su cuerpo y él pasó a la idea de usar un poco su imaginación deslizando una de sus manos suavemente entre ambos logrando alcanzar sutilmente el botón de la flor.

Comenzó a acariciar en pequeños círculos haciendo temblar a la castaña, hasta que finalmente logró derramarse en un éxtasis aferrándose al cuerpo de su amante.

Levi solo necesito ver aquello en ella para sentir como su ser se colapsaba en la mayor sensación de placer que sintiera antes.

Ambos estaban agotados y su respiración entrecortada era evidente.

Hanji descansaba su cabeza en el pecho de Levi que acariciaba suavemente su cabello.

- Levi… yo creo que… - Quiso decir Hanji pero él apretó sus labios por sorpresa antes de que pudiera decir algo en un beso cálido y necesitado de ella.

- Solo quiero estar a tu lado Hanji… nada más importa en este momento.-

Hanji se sonrojo por aquellas palabras pero se sentía feliz de que después de tanto tiempo su querido amigo hubiera expresado sentir lo mismo por ella.

Siempre fueron muy cercanos pero ahora había incluso algo aún más especial entre ellos.

Fin.

Semana LeviHan Hot :D

Nos leemos pronto :D.