Semana LeviHan Hot
Día 6 - 19 de Febrero.
Amantes.
- Compromiso. -
La lluvia corría por el vidrio de la ventana, el frío del exterior era opuesto a la temperatura de aquella habitación.
Dentro sobre una cama individual dos cuerpos mantenían su piel íntimamente unida. Una hermosa castaña movía su cadera sobre la fuerte pelvis de su amante un hombre de negros cabellos y piel como la porcelana.
El sudor corría por sus cuerpos ante el deleite carnal. Las manos del varón tomaron los senos suave de erguidas cerezas masajeando mientras ella tenía ambas manos en los marcados abdominales de él.
Pronto las blancas manos fueron hacia la cadera donde sostuvo con ímpetu apretando a la fémina sobre su duro falo provocando el gemido de ella. De fondo a este otro se escuchó pero no de aquellos amantes si no desde una segunda cama a un par de metros de la de ellos solo separada por un velo blanco.
En la cama de junto una segunda pareja realizaba el mismo acto carnal que los primeros pero en aquel caso era la fémina la que estaba recostada recibiendo el embate de su amante un alto rubio que no daba tregua en su empuje provocando los sonidos de placer en la chica.
Hanji y Levi miraron hacia la otra cama por un momento y fue Levi quien habló.
- ¿Acaso quieres presumir Erwin, puedo hacer que tu "prometida" gima más que su querida dama de compañía. -
- No me retes Levi. - Respondió el rubio mientras la chica bajó de él rasguñaba su espalda en un espasmo de placer.
- ¡Son unos idiotas! - Se quejó Hanji ante la conversación de los varones. -
- Cierto cállense. - Se quejó la otra joven recuperando el aliento.
Aquello era extraño e incluso inmoral para quien se pudiera enterar. Hanji Zoe y Erwin Smith, amigos desde la infancia ambos de familias respetadas de sociedad, ambos comprometidos en un matrimonio arreglado por sus padres.
Ante la sociedad un acuerdo correcto y respetable pero no para ellos que tenían otra forma de ver las cosas.
Levi era el guarda espaldas personal de Erwin pero había quedado prendado de la joven Zoe tras conocerla así como ella de él, mientras que Erwin sentía latir su corazón no por su amiga castaña si no por Mary, una linda dama de compañía de Hanji.
Los cuatro lo supieron casi en seguida, aunque llegar a aquel momento les había tomado algo de tiempo.
Pero al final las cosas habían llegado a su punto. El matrimonio concertado era un hecho pero cada que Erwin iba a visitar a su prometida, Levi y Mary estaban ahí para acompañarlos.
Nadie lo sabría o esa era la idea. Hanji apretó su cadera sobre la de él alcanzando el cielo, Levi sintió el espasmo de su amada contrayendo las paredes internas, haciéndolo gemir a él.
Dio unos embates más y logró el clímax, mientras Hanji se recargaba sobre él respirando de forma agitada.
Ambas parejas habían culminado, y ahora reposaban en los lechos.
- Y qué haremos cuando sea la fecha? - Se escuchó preguntar a la suave voz de Mary.
- Seguiremos lo acordado.- Respondió Hanji acurrucándose más junto a Levi. - La fecha de la boda está a días, así que hacer un escándalo no tiene sentido.
Nos casaremos, luego los cuatro nos iremos a vivir a la casa de la colina, hermosa, privada y libres de vivir como queremos.-
- Cierto, pero aún debemos de pensar en cómo resolveremos las cosas de forma definitiva. - Aclaró Erwin. - Podemos estar en esa situación de "casados" por un tiempo pero al final tendremos que enfrentar la molestia de las habladurías sociales. -
Levi acarició los cabellos de Hanji y miró a Erwin un momento ya que la cortina que antes los separa había sido recorrida. - Será simple, "nos divorciamos porque estamos enamorados de otras personas" pueden decir ustedes. El escándalo será cuando sepan que esas personas somos Mary y yo, "la simple servidumbre". -
Hanji se estiró relajando su cuerpo. - Que hablen lo que quieran, después de la boda, los títulos de nuestras familias serán nuestros y aun que nuestros padres se molesten no podrán hacer nada. Solo queda tomar los negocios familiares, trabajar y seguir con la vida. -
- Nuestros padres pudieran dejar de hablarnos- Expresó Erwin con real preocupación. Pero Hanji seguía tranquila.
- Hay Erwin ellos solo quieren que nos casemos para fusionar las empresas. Haremos eso y bueno ya se les pasará el enojo de la separación cuando lleguen sus nietos. -
- ¿Nietos? - Cuestiono Levi mirando a la castaña entre sus brazos.
Hanji le regresó la mirada de forma dulce y amorosa. - Bueno… creo que sería lindo ver una versión pequeña y alegre de tí, un bebé de negros cabellos y hermosos ojos plateados. -
- Una pequeña castaña de ojos almendrados también sería hermosa. - Susurro él en respuesta. -
Mary suspiro por el tierno momento buscando a su vez los mimos de Erwin quien la beso en la frente y también mencionó.
- Una pequeña igual de bella que su madre me haría un padre muy feliz. -
- Oh un pequeño que se parezca a ti, alto, guapo y con esas cejas seductoras. - Añadió Mary acariciando el rostro de Erwin.
Más tarde.
Hanji salía del brazo de Erwin, tras ellos Levi y Mary. Los prometidos se despidieron con una sonrisa suave antes de que el rubio subiera a su carruaje junto con Levi.
Mary se puso al lado de la castaña una vez el carruaje se alejó. - ¿Crees que todo salga bien? La boda está tan cerca… creo que moriré de celos cuando beses a Erwin en el altar… - Se quejó la joven pero Hanji solo rio.
- No te preocupes, no voy a robarte uno solo de los besos de tu rubio sexy. Ya veremos cómo salimos de eso. -
Los días transcurrieron en la vida de los cuatro amantes hasta que el día de la unión matrimonial llegó. La iglesia estaba colmada de flores, Erwin parado en el altar con Levi a su lado con la pequeña caja de anillos cuando la marcha nupcial comenzó a sonar.
Ambos varones vieron en la entrada a Hanji usando un hermoso vestido blanco y tras ella con un vestido amarillo y lindo a Mary quien llevaba una canasta de pétalos blancos.
- Es hermosa…- dijo Erwin. Pero Levi sabía que no hablaba de Hanji, si no de su hermosa dama.
- Una visión maravillosa… - Respondió Levi con sus ojos posados en la novia.
La marcha nupcial sonó y la castaña tomó el brazo de su padre quien la llevó al altar mientras Mary dejaba caer pétalos tras ella.
- Te entrego la mano de lo más valioso para mí, por favor cuida de ella y ámala.-
Levi en pensamientos podía responder aquella petición con un "- Con mi propia vida-"
Mientras Erwin en su papel de novio habló.
- Cada día de mi vida lo dedicaré a ello, con todo mi ser. - Aún que las palabras eran para Mary que lo miraba con ilusión tras Hanji cuyos ojos miraban discretamente a Levi.
La ceremonia continuó y llegó el momento que más preocupaba a Levi y Mary. El beso.
Pero Erwin se mostró tranquilo, tomó el blanco velo retirándolo y dio un suave y tierno beso en la frente de Hanji dejando a los presentes algo confusos.
- Puedes besar sus labios, ahora es tu esposa. - Dijo el sacerdote junto a ellos.
Pero Erwin sonrió de forma calmada y satisfecha. - No me atrevería a manchar de ninguna forma la pureza de mi esposa frente a nadie, aun cuando el beso fuera en sus labios. -
La ceremonia terminó y la pareja caminó hacia el carruaje nupcial más interesados en salir del lugar que estar en la fiesta después de la boda.
En el carruaje ya los esperaba Levi en las riendas de los caballos y Mary en la puerta.
Erwin y Hanji subieron mientras Mary tomó lugar junto a Levi quien puso en movimiento este.
Se alejaron dejando atrás a la gente en la iglesia que sólo se sintió un poco confusa por la rápida retirada de la pareja.
Dentro del carruaje al fin ellos se sentían libres. Hanji se quitó el velo y abrió la ventanilla que conectaba con el frente.
- Bien ahora somos libres, nuestras cosas ya deben estar en la casa. Podremos estar ahí un par de días y luego nos iremos al viaje de bodas. - Anunció la castaña mientras sacaba su mano con una pequeña prenda blanca que Levi tomó mientras Mary sólo río un poco.
Aquello era la liga de novia de Hanji, la llevó a su nariz disfrutando del perfume de la novia. - Nos preocuparemos por el viaje después, ahora solo esperemos la noche de bodas - Respondió Levi con una discreta sonrisa.
Más tarde dos de las alcobas de la bonita casa se mantenían en una suave luz baja, dos piezas que daban albergue a dos parejas, donde dos de ellos habían unido sus vidas en matrimonio pero no pretendían compartir el lecho con aquel con que salieron de la iglesia.
Levi posó sus manos sobre el fino corsé del vestido blanco que Hanji aún llevaba, desatando la cinta tras este, la tela corrió sobre la piel mostrando la hermosa lencería bajo de esta.
Levi suspiró ligeramente ante la visión para después besar el ombligo de la castaña bajando lentamente hasta donde la prenda interior aún cubría la piel.
Hanji suspiro mientras decía el nombre de Levi, en un tono bajo deseoso y sensual. El varón la tomó por la cintura para recostarla en la cama, retiró la falda del vestido que aún enrollaba las largas piernas.
Beso estas desde la pantorrilla hasta lo más íntimo del muslo. Sus labios rozaron el encaje de la panti y con una caricia de los dedos la hizo aún lado degustando el sabor de la húmeda flor.
Hanji gimió nuevamente, enrollando sus dedos en el negro cabello de su amante disfrutando de su suave lengua.
Pronto el deseo de saborearlo llegó a ella deteniéndolo. Levi la observó solo un momento pero comprendió que ella quería corresponderle con solo ver su lengua pasar por sus labios. Y la postura cambió dejándolo a él recostado y a Hanji entre sus piernas saboreándolo como si fuera una dulce paleta entre sus labio, la lengua recorrió el duro y dotado falo con gula, sonrió por el recuerdo de Mary diciéndole que Erwin está muy dotado, pero ella está segura que Levi no le envidiaba nada.
Sus labios recorrieron el largo mientras sus dedos masajeaban la parte baja hasta que la punta comenzó a escurrir el translúcido líquido preseminal.
La castaña sonrió notando el sonrojó en las mejillas del varón que la miraba manteniendo una respiración entrecortada. Ella se levantó lentamente para subir, en verdad amaba estar arriba de aquel hermoso hombre y poder ver cada expresión que había en su rostro al sentir placer.
Sus manos tomaron el duro miembro mientras Levi acariciaba sus piernas dobladas sobre su cadera, Hanji lo llevó justo a la entrada de su anhelante flor y comenzó a profundizarlo, el ingreso siempre era lento cada vez acostumbrando la apertura hasta que la lubricación lo cubría por completo.
Comenzó con pequeños saltitos y después el movimiento fue en aumento, hasta que sus caderas chocaban de forma sexosa en búsqueda de más placer.
En el punto que las pieles estaban perladas de sudor Levi apretó a Hanji hacia él girando a ambos quedando él arriba no dudo en sostener la cadera de la castaña y embestirla con lujuria desbordante, para después buscar sus labios con deseo, las lenguas se unieron en un beso húmedo que les robaba el aire, hasta que se unieron en un abrazo culminante donde el placer se desbordó en torrentes de sus centros.
Levi recargó su espalda en la cabecera mientras sostenía el peso de Hanji sobre él aún unidos entre los últimos espasmos de placer.
Estaban agotados pero Levi estaba dispuesto a mimar a su querida Hanji y tomándola en brazos la llevó al baño donde la colocó en la bañera que comenzó a llenar con agua tibia.
- No es necesario esto… - Susurró ella con una voz adormilada.
- Ahora podemos tomarnos el tiempo que queramos. - Le respondió al oído mientras se acomodaba con ella en la blanca bañera.
El tiempo ya no significaba nada entre ellos si podían disfrutarse sin preocuparse más por el momento y después de que puedan completar la parte de la separación para unirse como realmente su corazón dictaba.
En ello pensaba él mientras frotaba suavemente el cuerpo de la castaña adormecida, para una vez limpios simplemente coloco otra sábana y se dejó llevar por el sueño en los brazos de su amada Hanji mientras esperaba con ansia el día que sería su esposa y no sólo amantes ante la sociedad.
Fin
Semana LeviHan Hot ^_^
