Semana LeviHan Hot - Día 7 - 20 de Febrero.

Fantasía - Fetiche.

- Inapropiado. -

La luz de aquel lugar era blanca y hermosa, el lecho eran sólo cojines y telas, las fuentes de luz provenían de ventanas altas que reflejaban la luz solar de forma idílica. Aún cada grabado de los muros era digno de contemplarse a detalle y ser estudiado.

Pero la doctora Zoe no tenía oportunidad de ello, no en ese momento por que estaba más centrada en mantener su respiración mientras el sonido de gemidos ahogados brotaba de su garganta y su cuerpo era sostenido por la sobre humana fuerza de los brazos de aquel varón de negros cabellos.

No podía llamar lo hombre porque ni siquiera era humano aún cuando su dorso lo era, aun cuando sus rasgos eran masculinos y hermosos. Sus ojos grises tenían una mirada peligrosa en una pupila vertical.

Los brazos musculados la sostenían sin dejar que sus pies tocarán el suelo mientras una de las manos amasaba uno de sus suaves senos la otra tenía dos dedos posados sobre el rozado botón de su flor estimulándolo con un movimiento de roce.

Mientras ella estaba colocada de espaldas a él recibiendo los embates de la dura erección del varón que no era humano por qué la parte inferior de su cuerpo era de serpiente. Una gruesa y larga cola que sostenía el peso de ambos con facilidad mientras la cópula se realizaba.

Levi dejó de tocar el seno de la castaña y tomó una de sus piernas levantándola para hacer más profunda la penetración.

Hanji gimoteo ante el embate, a lo que la lamia masculina susurro en sus oído.

- Si no lo deseas sólo dilo… pero entonces tus compañeros pagarán el precio. -

Hanji le miró de reojo con la respiración agitada.

- Cumple tu palabra… Levi… querías poseer una mujer humana… ese era el precio… -

Levi sonrió con los labios pegados a la piel de sus cuello, le encanta que la hermosa Zoe fuera tan altiva aun ante aquella situación y simplemente no le agradaba la idea de que ella se fuera de su reino solo con haberlo hecho con él una sola vez.

Los dedos del varón se deslizaron con mayor empeño sobre el botón rosado de Hanji haciéndola gemir mientras se perdía en un orgasmo largo y placentero.

No era el primero de aquella sesión de sexo, Levi sabía que ella está agotada, por lo que flexiono su larga cola de serpiente bajando la postura mientras ella se mantenía recostada en el fuerte pecho, el retiro su dedos de la flor y comenzó a empujar su falo disfrutando de las contracciones íntimas de ella.

El ritmo subió asistido por la abundante lubricación proporcionada por los orgasmos femeninos.

Él gruñó entre dientes estaba por culminar, su jadeo de placer fue audible para Hanji mientras sentía la estocada de él en lo profundo de su templo.

Una vez terminado aquel acto de gozo carnal, Levi levantó a Hanji y la cargo con suavidad entre sus brazos, aun más de la que ella esperaba para colocarla sobre una pila de cojines en el lecho, después se tomó un momento para contemplar el cuerpo sublime de la castaña y su pecho que subía y bajaba aún agitado.

Después tomó una de aquellas mantas suaves y finas cubriendo la desnudez de ella.

- Puedes descansar ahora. Como prometí, fue algo placentero para ambos. Y tu cuerpo se adaptó fácilmente a mi… ahora te preparan un baño para asearse, después cenaremos y luego dormirás, aquí en mi lecho con migo. -

- ¿Qué?- interrogó la castaña aun entre su agotamiento. - Dijiste que podríamos irnos. -

Y era que todo había comenzado días atrás en una expedición.

Hanji Zoe una importante arqueóloga del instituto "Libertad" había obtenido el presupuesto necesario para una expedición, las ruinas de una gran ciudad tragada por la selva, ruinas de una sociedad antigua y misteriosa que rendía un culto a las serpientes, y no sólo a estás si no a figuras mitad humanas mitad serpientes. "Lamias" era el nombre correcto de aquellos seres.

Era un viaje arriesgado tanto por el lugar geográfico como por que había una abundante fauna de serpientes en el área.

Lo que provocó que el grupo de Hanji se redujera sólo a 3 personas y un guía.

Ella, su amigo Mike que siempre la apoyaba en sus locas aventuras y un joven becario del instituto de nombre Eren que estaba ahí más por mala suerte que por deseo propio al ser enviado ya que nadie más quería ir.

El guía era un joven varón rubio de ojos verde oliva que se encargaba de un pequeño punto de investigación de la universidad local, Moblit Bernet.

Alguien muy amable que al principio a ojos de Mike y Eren pareció muy interesado en ellos, especialmente en Hanji, preguntando sobre su estado personal, si tenía pareja o si le gustaban los hombre interesantes.

Hanji siendo amable pero solo interesada en su misión arqueológica lo había rechazado de forma cortés.

- Eres encantador Moblit, pero no estoy buscando coqueteo. -

Fueron las palabras de la castaña sin embargo lejos estaban los tres de saber que el rubio de rostro amable deseaba saber más de ellos no porque quisiera coquetear con la castaña si no por que estaba cumpliendo una misión muy importante para su pueblo.

El día de la expedición tras haberse instalado en un hotel y descansado comenzó muy temprano saliendo del lugar antes de que el sol se viera en el horizonte.

Moblit parecía conocer muy bien el camino hacia la ciudad en ruinas de hecho demasiado bien entre caminos ocultos y senderos que ellos jamás hubieran visto. Aunque claro él era su guía y por ello sabría bien la ruta.

Aún que había algo más, hasta donde sabían el área estaba llena de serpientes, venenosas y otras que eran enormes constructoras, pero en aquel caso Eren fue el primero en notar que no había una sola en el camino que andaban.

Más tarde Hanji noto que debes en cuando Moblit silbaba a una corta tonada de forma casi esporádica.

Pero fue hasta que Mike señaló su nariz y después con discreción indicó que olía a otras personas alrededor, un aroma perfumado de menta y limón que definitivamente no se daba de forma natural en la selva.

Cuando las sospechas se estrecharon lo suficiente para confrontar a su guía Moblit se giró hacia ellos y con su amable sonrisa jalo unas pesadas lianas haciéndolas caer para mostrarles un vereda de piedra, un camino claramente hecho por humanos visible aún con la vegetación creciendo en el.

- Esta es la entrada a las ruinas de la ciudad el paso del tiempo la ha ido uniendo por lo que los altos árboles la ocultan del ojo humano. Por favor síganme con precaución el lugar es muy antiguo y solo se de una vereda segura. -

Los 3 se miraron maravillados ante aquello lo que apaciguó un poco su repentina duda aún con el aroma percibido por Mike.

El camino fue breve antes de ver las construcciones, luego ante sus ojos se abrió el gran panorama de ruinas antiguas y calles de roca.

El lugar era hermoso. Hanji fue la primera en adelantarse para ver los grabados de un enorme templo casi al principio del lugar, este estaba decorado con la imagen de Lamias.

Seres mitad humano mitad serpiente. La castaña observó con gran interés pero había algo extraño, demasiado extraño.

Mike se emparejó con ella al igual que Eren, el rubio ahora tenía la misma situación que ella, incluso Eren con su poca experiencia podía ver las cosas y construcciones alrededor de forma extraña, aunque antiguas no se veían precisamente como algo abandonado hace siglos.

De hecho las calles de roca estaban limpias de hierbas o vegetación así como las áreas donde la había crecían de forma ordenada demasiado cuidadas para ser una zona dejada a la naturaleza.

- Lo siento… pero ya habrá tiempo de explicaciones -

Escucharon a sus espaldas decir a Moblit, ellos se giraron hacia su guía, él los miraba a unos metros con una expresión seria y lo último que vieron fue como el rubio parpadeaba de forma lenta y cuando sus ojos se abrieron sus pupilas eran largas y verticales como las de una serpiente.

Después solo el peso de una gruesa y pesada manta los cubrió cayendo desde arriba. Y algo tal vez un lazo rodeándolos.

No perdieron la conciencia por lo que sintieron perfectamente como eran sujetados desde fuera por brazos fuertes y la tela que los cubría era cortada separándolos sin dejarlos ver nada.

Los tres fueron llevados por separado desconociendo lo que ocurriría con los otros, Hanji sintió como fue cargada y llevada por unos fuertes brazos que parecían levantarla con facilidad, lo que la hizo suponer que se trataba de un hombre alto probablemente tan musculado como Mike ya que sus 60 kilos de peso no parecían darle ningún problema para moverse aun que al mismo tiempo se sentía extraño el andar, era completamente estable, no sentía el vaivén de los pasos.

Poco después fue colocada en un asiento donde la dejaron sola y unos minutos después alguien más llegó para cortar un agujero en la tela descubriendo su cabeza pero manteniendo el resto de su dorso sujeto.

Hanji vio a Moblit frente a ella y su reacción era clara.

- ¿Qué es esto? - Reclamo Hanji - ¿Un secuestro? Tu, tuuu, ¿acaso crees que ganarán algo? Somos investigadores NADIE DARÁ DINERO POR ESTO… - Terminó gritando cuando enmudeció de nuevo al retomar lo evidente en los ojos del rubio.

No había sido un error lo que vio antes, sus ojos, sus ojos no eran humanos. Tal vez lentes de contacto pensó pero no, aun los lentes de fantasía de buenas marcas eran reconocibles como falsos, los ojos de Moblit y sus pupilas verticales eran reales.

- Que… carajo es esto… - Fue lo que salió de sus labios sin dejar de mirar aquellos ojos serpentinos.

Moblit esperó un poco más para asegurarse de que Hanji había terminado de gritarle después comenzó a hablar.

- Querida Hanji por favor perdóname por esto. En efecto Mike, Eren y tú han sido secuestrados pero el motivo es muy diferente a lo que pudieras creer.

Y en efecto no soy del todo humano y está ciudad no está abandonada aquí vive mi pueblo. Descendientes de aquellos que fueron adorados como dioses por los antiguos humanos que antes habitaron la ciudad.

Las láminas son reales, aun por descabellado que parezca, pero ya no es un grupo grande, los de sangre pura van disminuyendo por decisión de los mayores y por sentido común.

Cuando la sangre comienza a terminarse es un aberración mezclarse entre pariente, por lo que los viejos decidieron que las lamias debían de fundirse lentamente con los humanos, yo soy uno de la segunda escala de mezcla, mi abuelo es una lamia completa, mi padre mitad humano pero aún parece más una Lamia, y yo como puedes ver soy "casi" humano excepto por algunos rasgos…-

- ¿Reales?... - Repito Hanji aún asimilando lo que escuchaba.

Moblit la observó un poco más después con un gesto algo inquieto continuó hablando. Desde que llegaron fueron observados y estudiados cuidadosamente, para decidir si podían ser elegibles para ser pareja de uno de mi pueblo… las generaciones nuevas de nuestro pueblo deben fundirse con los humanos.-

En aquel punto Hanji entre cerró los ojos en una expresión juiciosa. - Secuestran gente para ser forzada a reproducirse con Lamias… -

Moblit miró a otro lado un poco apenado por ello. - Si… Pero siempre se les explica la situación, además no puede ser cualquiera tienen que ser humanos preparados e inteligentes que puedan entender esto, además no son traídos aquí sin un posible candidato no los eligió, en tu caso hay un hombre que al que pareciste impresionar mucho.

No te preocupes es solo un par de años mayor que tu, serio y atractivo para el sexo femenino. -

La castaña curvo ambas cejas ahora con enojo. - ¿Y si me niego? -

El rubio vaciló un poco pero no cayó. - Bueno ambos se conocerán y si todo va bien las cosas se darán, si las cosas no funcionan, hay formas de borrar esto de sus recuerdos. -

Hanji parecía ahora más molesta que antes por aquella situación, su miedo había derivado en una creciente furia.

- ESTO ES UNA LOCURA ¿QUÉ CARAJOS… - Gritó la castaña pero su voz se enmudeció al ver a alguien entrar por la puerta tras ellos.

Un hombre de negros cabellos, piel blanca y ojos grises. Su dorso estaba ataviado con una tela que lo cubría como una toga corta pero dejaba ver sus definidos músculos bajo la blanca piel, pero aquello era lo de menos por que aquel hombre de la cintura hacía abajo era una enorme serpiente de piel escamosa color verde oliva con escamas grises que dibujaban un geométrico patrón sobre este.

Su avance era dirigido por el reptar de su parte inferior en elegantes ondas. Acortó la distancia hasta estar frente a ellos.

- Levi… Se supone que no debías venir aquí hasta que yo terminara de hablar con ella. - Le dijo Moblit pero Levi solo le dio una mirada corta antes de concentrarse en Hanji.

- Está bien Moblit ahora yo hablaré con ella. - Fue su respuesta.

Moblit solo suspiro. - Hanji, este es Levi el prospecto con el cual podrías emparejarte, espero se puedan entender.- Tras aquello solo salió del lugar.

Hanji igual que Levi estaba observando, cada detalle de él era estudiado por sus castaños ojos, era una lamia masculina… Hanji conocía de estos seres pero por mitología y cuentos, sin embargo ahora le miraba de frente, ahí de carne y hueso, sangre y realidad.

- Por todos los cielos… - Murmuró sin poder apartar la vista de él.

- ¿Asustada? - Cuestionó el varón, pero lo que veía en los ojos de Hanji no era miedo.

- ¿Cómo es posible? ¿Es esto todo un truco? - Cuestionó.

Levi se movió alrededor de ella y luego se acercó, Hanji lo observaba a detalle era demasiado real, los movimientos, la piel, el movimiento de los músculos debajo de las escamas.

- Pareces muy interesada en mi, Hanji Zoe…-

- Sabes mi nombre. - Señaló Hanji ante lo claro.

Levi se acercó aún más invadiendo su espacio personal y pasó sus manos alrededor de ella, pero no la tocó en cambio ella escuchó como una cuerda se rompía. Él la había roto con sus manos sin mayor esfuerzo aun siendo un tejido grueso y duro que Hanji vio caer sobre sus piernas.

La castaña no dudó en quitarse la cuerda y la tela que la sujetaba tarándolos al suelo.

- ¿No te importa que trate de escapar? - interrogó observando la reacción del Lamia que se había alejado dándole espacio.

- Creo que es evidente que no podrías escapar de este cuarto menos de mi, somos más rápidos que los humanos y claramente más fuertes, eso sin mencionar que si escapas tal vez tus amigos no lo hagan. -

- Amenazas… Esto es secuestro y trata. - Reclamo ella sin temor a la reacción de Levi quien sólo frunció el ceño y rodó los ojos.

- Preferiría llamarlo un trato de conveniencia. Puedes ser mi pareja, estudiar este lugar y después de un tiempo incluso podrías salir e ir de visita al lugar de donde viniste. -

Hanji escuchó y frunció el ceño igual que lo hiciera Levi. - ¿Y si no quiero eso, que? ¿Me matarás? ¿Me obligará a esto? -

Levi negó sin alterar su expresión. - Te daré un líquido que borrará tu memoria. Después serás expulsada del lugar a tu lugar de origen. -

- ¿Qué hay de mis amigos? -

Levi se encogió de hombros como si aquello no importara y respondió con una oscura sentencia.

- No lo sé, yo sólo puedo responder por mis actos soy una Lamia bastante apegada a lo simple. Tus amigos fueron entregados a dos hembras de mi especie, no se que hagan ellas si son rechazadas. Tal vez decidan comerlos. -

- ¿QUÉ? - Grito Hanji por aquello. - NO PUEDEN, QUÉ DEMONIOS… TU… USTEDES SON… -

- ¿Monstruos? - Pronunció con simpleza él. - Tal vez, pero tenemos una sociedad tan estructurada como la suya. Aunque nuestros métodos no parecen razonables. Somos pocos, pero Moblit ya te explico eso, yo soy mitad humano aunque no lo parezca, mi descendencia será más como Moblit con una apariencia casi humana en su totalidad.

Aún que si te niegas no voy a obligarte pero te propongo un trato querida Hanji…

Aun cuando decidas irte y yo te deje quieres salvar a tus amigos, en nuestra sociedad el mayor puede influir en el grupo al que está unido, somos 3 los que tenemos la oportunidad de tener una pareja humana, si tus amigos se niegan igual que tu puedo apelar a que ellas los liberen también ya que una es un par de años menor y la otra es un más chica, escogidas de forma adecuada con la edad de tus amigos.

Pero… Quiero algo a cambio, me gustaría que accedas a tener una cópula conmigo, me gustaría estar con una humana. En especial por el impacto que causaste en mi con tu personalidad cuando me informaron de tu llegada. Moblit es bueno recabando información.

Es claro que eres algo problemática pero eso lo hace aún más interesante. ¿Qué decides? Prometo no lastimarte y hacerte sentir placer, mi miembro es igual al de un humano por lo que no debes temer qué dañe tu flor. A cambio podrías salvar a tus amigos. -

Hanji escuchó con cuidado aquellas palabra, era claro que Levi había dicho lo que pasaría a Mike y Eren si ella rechazaba su oferta. Por otra parte aún estaba asimilando que las Lamias existían… y ahora tan de repente ¿hacerlo con él?

Ciertamente no era algo que se negaría a hacer por salvarlos de ser devorados pero por otra parte Levi era una serpiente… ¡UNA SERPIENTE!

Se repitió mentalmente, posando su vista en el dorso, sus fuertes brazos y esa hermosa cara que no podía negar era seductora.

Levi extendió su mano hacia ella esperando una respuesta.

Hanji sintió enrojecer sus mejillas pero dio su mano al varón levantándose.

El la llevó hacia la puerta del fondo de aquella habitación la cual abrió, era una alcoba al fondo se podía ver un lecho de descanso rodeado por cortinas de gasa y sobre una suave y tersa alfombra había varias telas afelpadas así como varios cojines esponjosos y mullidos.

Caminaron hasta una alfombra más pequeña junto a un buro de madera donde había varios frascos de cristal y una jarra con agua.

Hanji notó que la alfombra en realidad era de caucho suave y estaba sobre una rejilla que cubría una pequeña área de loseta.

- ¿Sorprendida? - Cuestiono Levi. - Cómo dije somos una sociedad como la tuya, tenemos nuestras comodidades, ahora por favor colocaste ahí y retira tu ropa. - Pidió haciendo que Hanji lo mirara con gesto incómodo.

- Por favor, además en un momento igual te veré desnuda. -

Hanji no cambió su gesto y decidió hacer una pregunta directa.

- ¿Cómo sé que mis amigos están bien en este momento?-

Levi tomó una esponja que reposaba junto a la jarra vertiendo agua en un recipiente más amplio junto a un poco del contenido de uno de los frascos, haciendo que Hanji percibiera el aroma de limón y menta.

- Bueno, yo debo de culminar mi interacción contigo antes que ellas hagan la suya con los varones. Son reglas. Ahora desprende tu ropa, limpiare tu cuerpo, debes estar incómoda después de la caminata por la selva. -

- Puedo asearme sola. - Se quejó Hanji cruzando los brazos pero Levi se acercó con aquel suave reptar para acariciar su mejilla con la punta de uno de sus dedos.

- Es parte del momento querida Zoe. Además esto es solo un detalle, más tarde podrás tomar un baño relajante. -

La castaña quiso quejarse pero el aroma le resultó sumamente grato y las manos de Levi desabotonaron su camisa.

Le estaba resultando bastante fácil al varón lamia llevarla a donde quería y ella un con todo en su mente parecía sentir el deseo de dejarse llevar o era tal vez el creer que con ello los tres podrías salir de ese lugar.

La ropa cayó aún lado y la suave esponja comenzó a recorrer el trigueño cuerpo, Levi suspiró suavemente era una visión hermosa, debía de convencerla a como diera lugar. Ya había rechazado a otras posibles candidatas pero con Hanji había sucedido algo inesperado.

Era como si ella fuera la única que podría llenar sus expectativas, hermosa, de ojos expresivos, decidida e inteligente, el reporte de Moblit ya lo había hecho interesarse y verla moverse por la selva mientras eran traídos a las ruinas le dio pauta, más aún ella no estaba aterrorizada ni siquiera gritó cuando lo vio entrar por el contrario estaba fascinada.

Hanji por su parte sentía su cuerpo tenso pero cediendo lentamente a los toques de la suave esponja y las manos del varón que rozaba lentamente su piel, pronto aquello se convirtió en un toque sexual y sin más reparos el comenzó a acariciar su cuerpo directamente olvidándose de la esponja, tocó los suaves senos y ella no pudo evitar gemir suavemente.

Ella dejó su peso sobre el pecho del varón juntando su espalda sobre el dorso fuerte y definido de Levi, sus castaños ojos vieron como la serpenteante cola se movió en torno a ella y el repentino roce de los dedos sobre su flor.

- ¿Eres virgen Hanji? O ¿tienes experiencia? Quiero saber como debo empezar, suave… o llevarte al cielo desde el inicio. - Cuestionó él hablándole al oído en un tono serio pero extrañamente seductor.

Hanji mordió suavemente sus labios antes de responder.

- Yo, he tocado mi cuerpo antes… hay otras alternativas a la carne… -

Levi pareció pensarlo unos segundos luego dio una muy corta risa casi de juego.

- ¿Te gustan los juguetes? Eres una chica atrevida. - Continuó hablándole al oído mientras separaba los pétalos con un suave masaje en círculos.

Hanji sintió el calor creciendo en su vientre y luego como Levi la levantaba para llevarla a aquel lecho de cojines y frazadas bastante mullido aún sobre la tersa alfombra.

La recostó y acercó sus labios a los de ella dando un corto beso que Hanji aceptó mientras sentía como la larga cola de la lamia se enredaba entre sus piernas.

Las caricias se mantuvieron y en el momento que él estuvo sobre ella se irguió y Hanji pudo ver como a la altura de su vientre se abría un área de la piel dejando ver cómo de esta se alzaba un falo que como había dicho Levi era como el de un humano, de piel blanca y tersa. erguido, grueso y deseoso de atención.

El varón espero la reacción de ella ante la exhibición de su hombría, Hanji estaba sonrojada y sus ojos miraban aquello, se incorporó un poco sosteniendo su peso en uno de sus brazos mientras con el otro acercaba su mano con cautela, recorrió el largo del falo con uno de sus dedos, sintiendo la tibieza de la piel, miró a Levi un momento él parecía un poco apenado como ella lo que le pareció lindo a Hanji.

Seguido de ello se sentó para poder tomarlo con ambas manos, lo estudiaba mientras sus traviesos dedos lo estimulaban suavemente.

Levi contuvo el sonido entre sus labios y solo se deleitó con la imagen de Hanji tocándolo.

Ella se inclinó suavemente y roso la punta con los labios presa de la libido que crecía en ella como excitación ante el acto.

Levi suspiró excitado, el deseo era creciente, bajo sus manos tocando las de ella y las llevó a su boca besándolas. Pará después recostar a la castaña y casi envolver sus piernas con su larga cola de serpiente apretando su miembro contra su flor.

Hanji gimió esperando el ingreso de la lamia que continuó frotando en búsqueda de mayor lubricación.

Ella gimió entre mezclando un sonido de queja, el era más grande que su juguete de látex en casa, pero se sentía bien era una sensación distinta y excitante.

Él se deslizó suavemente por su íntimo templo, disfrutando como ella lo apretaba comenzando a deslizarse en suave embestidas.

Las caricias aumentaron y los besos lo hicieron unir sus bocas en forma pasional. La castaña estaba excitada, él lo sabía también perdiéndose en el mar de la lujuria…

Momento actual.

Levi la observó un poco y después se acercó con movimientos lentos.

- Mentí… Somos Lamias y como ya te dijeron antes debemos conseguir una pareja humana. Quería que supieras que no te lastimaría en el acto.

Tus amigos estarán bien. No comemos humanos, nuestra alimentación es como la suya, aves, animales de corral, verduras, frutas. En realidad somos seres muy limpios. Nos gusta que todo esté en orden. -

- ¡ME ENGAÑASTE PARA TENER SEXO! - Reclamo Hanji ahora furiosa. Pero Levi se mantuvo en calma. - Tomemos un baño ahora, mañana verás a tus amigos. -

Hanji mantuvo su postura de indignación y molestia pero aún con ello Levi la llevó a tomar un baño siendo él mismo quien lavó su cuerpo en una bonita bañera de piedra blanca para dos.

Pará cuando el sol desaparecía en el horizonte a la habitación había sido llevada la cena y finalmente ahora la castaña está recostada entre todos aquellos cojines mirando al techo que se iluminaba con la suave luz de luna mientras era abrazada por los fuertes brazos de Levi y su cola envolvía sus piernas, sin apretarla pero seguramente para evitar que ella intentará escapar por la noche.

Suspiro pesadamente y solo pensó. - Espero que Mike y Eren estén bien. - Antes de cerrar sus ojos sin más opción.

A la mañana siguiente despertó por el aroma de un suave té. Encontrándose a Levi a su lado ofreciéndole una taza de té caliente. Ella lo tomó un poco dudosa pero sí la hubieran querido envenenar ya lo habían hecho desde la cena.

- Bien te llevaré con tus amigos, puedes usar esto, tu ropa se está secando ahora, necesitaba ser lavada.-

Hanji miró lo que parecía una bata de seda, sus dudas se mantuvieron pero la vistió ante la falta de otra prenda. Levi la tomó suavemente de la cintura conduciéndola fuera del lugar aparentemente no pretendía soltarla un solo momento.

Ahora con la luz de la mañana y las cosas más calmadas podía ver que el lugar en realidad era muy bonito, como una ciudadela llena de jardines y habitaciones luminosas llenas de cortinas blancas.

Finalmente llegaron donde una puerta que Levi tocó. Abrió una chica lamia de cabellera rubia corta y hermosos ojos azules.

- Buen día Nanaba. - Saludo Levi, la rubia le observó un segundo y luego a Hanji, dándole una rápida observación, se notaba tranquila y usaba la bata blanca que significa se había entregado a Levi por su voluntad. Aunque la castaña ignoraba aquello.

- Buenos días Levi y Hanji. Entren ellos aún están durmiendo. - Respondió Nanaba con un tono suave y alegre.

Hanji noto qué la rubia sabía su nombre y por lo dicho por Levi ella se llamaba Nanaba, tenía un rostro muy amable aún considerando que era una chica serpiente.

Cuando entraron Hanji noto que la habitación era similar a la de Levi pero mucho más amplia y había una alta cortina de tela blanca decorada con adornos de gasa que separa dos lechos igual de mantas y cojines, pero lo que vio en ellos la dejó paralizada.

A la derecha estaba Mike aún dormido con mantas cubriéndolo pero por su desnudo pecho era claro que no lleva ropa alguna, junto a él una bata blanca perfectamente doblada.

En tanto a la izquierda estaba Eren igualmente desnudo pero su anatomía masculina era cubierta por la larga y serpenteante cola de serpiente de una hermosa chica de su edad que dormía en su pecho mientras lo envolvía. La joven de negros cabellos y blanca piel le recordó a Levi enseguida, probablemente ellos eran hermanos o parientes cercanos.

Las cejas de Hanji se curvaron no sólo lo Levi le había mentido con eso de que estaban en peligro si no que ellos ni siquiera estaban preocupados por la situación, estaban ahí tranquilamente dormidos después de hacerlo con las hermosas lamias, aunque ella misma no se queja de su noche con Levi.

Pero ahora la verdadera cuestión era ¿Qué pasaría ahora? ¿Sedería a aquella petición de ser la pareja de una lamia masculina?...

-o-o-

- ¿Qué haces? - Escuchó a su espalda haciéndola cerrar el libro de forma abrupta para girarse hacia la voz.

- Ha, Levi… sólo leía un poco. Se me fue el tiempo sin darme cuenta. - Respondió la castaña mirando al mencionado en la puerta de la biblioteca.

- Vamos, ya todos se han ido de la escuela, voy a cambiarme, ve al auto. -

Hanji asintió metiendo el libro en su mochila mientras Levi pasaba ahora hacia la conserjería para cambiarse la ropa de trabajo. Pero en cuanto Hanji salió el varón regresó al lugar, al estante donde ella había estado leyendo mientras mantenía en su mente la imagen del libro incluso él permaneció un par de minutos mirándola leer sin que ella lo notara por lo que aquello le había dado curiosidad.

En el estante encontró otro ejemplar de aquel libro.

"Relatos de fantasía y placer" Leyó en la portada. Preguntándose por qué habría material de ese tipo en una biblioteca académica.

Lo ojeó rápidamente recorriendo la parte de la arqueóloga y la lamia masculina. Levi curvo una ceja por aquel material y luego se acercó a la venta desde donde se veía el auto y como Hanji seguía leyendo dentro mientras lo esperaba.

Levi miró nuevamente el libro y pensó en cuántos pares de mantas y cojines tenían en casa, después formó una suave sonrisa con intenciones claras, esa noche sería muy cálida.

Fin.

Y con esto terminamos los shots de la semana LeviHan hot, un poco tarde pero listos :D. Espero que los hayan disfrutado, nos leemos pronto en otros fics. Besos y gracias por leer.

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