Capitulo 2
- Como se atreve, perdón Charlotte, pero ese hombre es de lo peor -
- No puedo hacer mucho Eliza, te ayudaré a empacar y le pediré a mi padre que les preste el carruaje, para que puedan ir más cómodas -
- Gracias, supongo iremos a Londres con los tíos Gardiner, no puedo creer que nos corra hoy, acabamos de salir del funeral -
- Estarán bien, todas tienen dote, son dotes pequeñas pero ya es algo, estarás en Londres, quizá puedas ser institutriz para niñas pequeñas, enseñarlas a leer y lo básico -
- Puede ser, pero no tengo ningún tipo de estudio especial, porque mi madre solo penso en casarme, nunca pensó en que podríamos trabajar si papá moría, su solución a todo es el matrimonio, cuando íbamos hacia el funeral, no paraba de decir que el que nos quedáramos sin casa era mi culpa por no aceptar al Señor Collins -
- Yo no te culpo por no aceptarlo, aún pienso que fue algo bueno, yo lo acepte y soy feliz, pero mi vida no cambio no me siento la esposa de alguien, solo me siento la mujer que lleva esa casa y paso todo el día sola, si tu hubieras pasado por esto, ya estarías gritando a todos, es bueno que no hallas aceptado, ustedes pueden buscar donde vivir, ya que pase un tiempo quizá pueda convencer al Señor Collins a qué tú, Jane o Mary puedan vivir aquí, lo siento pero no puedo aceptar a Lydia o Kitty, les falta madurez para poder estar conmigo, no me perdonaría que a mí cuidado alguna se escape con un oficial, ese es el mayor sueño de esas dos -
- Gracias Charlotte, no te preocupes ni siquiera yo me atrevo a que se queden a mi cuidado, no las podría contener -
Ya a las 6 de la tarde todas las Bennet y los Collins bajaron a cenar, en los asientos principales se colocaron los Collins, algo que a la Señora Bennet no le fue fácil digerir, ella llevaba casi 24 años en ese asiento, le fue difícil sentarse al costado izquierdo del Señor Collins.
