Hola a todos, todas y todes!
Sé que llevo desaparecida mucho tiempo y es que estoy pasando una fuerte crisis de escritura y mundo fanfiction en general. Para los que seguís mi historia 'Almas Cruzadas' os pido porfi paciencia. Llegarán nuevos capítulos, simplemente necesito espacio y tiempo.
Este fic surge un poco para ayudarme a retomar la escritura por aquí. Se trata de una historia muy cortita que ya está escrita al completo y que publicaré en tres partes a lo largo de dos semanas.
Es un Izuocha muy tierno y un poco picantón O_o con el que espero alegraros el día. De momento lo voy a dejar como 'K', pero el último capítulo lo cambiaré a 'M' porque es tremendamente explícito.
Esta historia se sitúa mucho después de la historia actual, cuando nuestros héroes tienen 32 años, muchas responsabilidades y problemas de la vida adulta que se irán desvelando poco a poco.
Creo que trato temas sensibles como la ansiedad, los ataques de pánico, el estrés y otros problemas que te recomiendo leas bajo responsabilidad y ojo crítico. La salud mental es importante y hay que cuidarla mucho. Por lo demás, la historia creo que es liviana y divertida.
De momento os dejo un primer capi muy muy cortito, para abrir apetito. Este miércoles os dejo el siguiente!
Muchas gracias por leer!
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JET LAG - PARTE 1
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Desde aquel momento en el que entró reptando por la ventana de su habitación en aquel hotel de lujo cubierto de sangre y sudor frío, Izuku Midoriya se sintió más un despojo humano que un héroe.
Aquello no tenía nada de heroico ni de glorioso. De hecho, sintió bastante pena de sí mismo cuando se tumbó sobre las frías losas de mármol y pensó que era la mejor sensación del universo. Sin duda era agradable que el aire volviera a entrar en sus pulmones. Inhaló y exhaló con calma, aguantándose las terribles ganas que tenía de llorar, sintiéndose traicionado cuando las lágrimas le amenazaron con una riada.
No supo decir cuánto tiempo pudo estar allí tirado, llorando, apretándose las manos contra la herida del costado. Lo mismo fueron diez minutos que una hora. En ese momento había perdido la percepción del tiempo. El caso es que allí tumbado, con vistas a una inmensa lámpara de araña bañada en oro y en una de las suite más altas de todo Hong Kong, sintió que había tocado fondo. Uno tan profundo del que no sabía cómo salir; que le asfixiaba.
La Comisión Internacional de Héroes por la Paz lo habían invitado aquel fin de semana a un congreso por la instauración de un plan de acción mundial para casos de emergencia. Vistos los últimos acontecimientos históricos, Izuku concordaba en que era una medida necesaria. Lo que no era necesario era toda la parafernalia que giraba en torno a ese tipo de eventos. Él ya había hablado y se había reunido con todos los consejeros y ministros internacionales. De hecho, el plan de acción llevaba meses firmado y archivado en un despacho de abogados de Los Ángeles. Aquel día era simplemente cuando oficialmente habían decidido hacerlo público y qué mejor lugar que Hong Kong, China, el lugar donde había nacido el primer bebé con Don.
Izuku se llevó la mano a la frente. Con un poco de suerte la fiebre le seguiría subiendo y así tendría la excusa perfecta para no presentarse en la gala de inauguración. Lo último que necesitaba ese día era un lugar lleno de gente, admiradoras y conversaciones en varios idiomas dónde realmente nadie se enteraba de nada. Y él tendría que estar allí, sonriente, saludando a todo el mundo, tomando fotos, hablando con patrocinadores, respondiendo a la prensa…
Inhaló y exhaló. Exhaló e inhaló. Y después fue a ducharse.
Tardó más de lo que pensaba en arreglarse para el evento. Sobre todo porque el costado le estaba matando y no era capaz de ponerse a sí mismo aquella venda para evitar que la ropa le rozara los puntos.
Aquella herida tenía casi un mes.
Nada original. Un apuñalamiento por la espalda sin importancia que lo tuvo diez días en el hospital. Había sido una tontería, pero estuvo a punto de perder un riñón. Los médicos le habían dicho que con reposo no le quedarían ni secuelas, pero eso era justo lo que no tenía. Calma y reposo. Dos días sin hacer nada.
Al final, se había conformado con seguir a rajatabla el listado de medicamentos que le habían recetado, después de convencerse a sí mismo que estar medio mes orinando sangre era normal.
Ahora se sentía mucho mejor. Por aquel motivo lo habían dejado viajar a China. Su manager no había querido hacer pública su operación y posterior estado de 'reposo'. Decía —y con razón—, que era peligroso que supieran que no estaba al 100%. Y lo cierto es que Izuku concordaba. 'Mejor así', se dijo a sí mismo.
Claro que el mal nunca descansa y sin saber ni cómo se había visto a sí mismo en una persecución absurda en el aeropuerto de Chek Lap Kok por culpa de un tipo que amenazaba con prender todo en llamas. Luego la cosa se había complicado, se había dispersado por la ciudad, luchado contra varios secuaces del villano y terminando entre escombros deteniendo a uno de los mayores mafiosos de China. La policía no tardó en llegar al lugar de los hechos, apuntándoles a ambos con todo tipo de armamento. Su suerte es que no tardaron demasiado en reconocerlo como héroe internacional —aquello evitaba mucho papeleo y una visita a cualquier cárcel china—. Lo malo es que tuvo que hacerse fotos, firmar autógrafos y sonreír. También llegó la prensa y la tele, los cuales acabaron por hacerle mil y un preguntas. Y luego las groupes chinas que por alguna razón se habían memorizado a la perfección un montón de frases japonesas que carecían de sentido para Izuku.
Cuando consiguió escapar al fin de allí, su manager, Hiroshi, lo llamó preocupado. Al menos todavía llegaría tiempo para la inauguración del acuerdo internacional. Lo malo: había perdido la maleta y la hora del almuerzo.
En la puerta del hotel ya había cientos de personas y reporteros, así que acabó trepando hasta su habitación, esa en la que no había ni facturado.
—Yo me encargo de todo, señor Midoriya—le había dicho el bueno de su representante—. Ya te he comprado hasta un traje.
Y no mentía. Ahí había estado un perfecto traje negro sobre la cama.
Ahora que estaba duchado y vestido, el cansancio le atormentaba con destruirle. Le dolía el cuerpo de los golpes, le ardía la herida del roce, tenía hambre y sufría un terrible Jet Lag. Encima no sería capaz de dormir en toda la noche.
Sonrió frente al espejo.
No le salió muy bien.
Volvió a sonreír, esta vez con dientes.
Se sentía un farsante.
Así que sonrió con más ganas. Mejor. Reluciente, implacable. Esa era una sonrisa aceptable. Esa era su mejor sonrisa ensayada.
Luego se echó a llorar y tuvo que quitarse la corbata porque se iba a asfixiar. No podía hacerlo. No era capaz…
Fue entonces cuando sonó el teléfono. Debía ser Hiroshi, preguntándole dónde estaba. Miró el reloj.
Llegaba media hora tarde al congreso... Y le daba igual, no iba a cogerlo.
No podía hacerlo.
No podía más.
Iba a morirse si no se quedaba allí intentando recordar cómo se respiraba.
Inhalar, exhalar.
Exhalar e inhalar.
El aire dentro, el aire fuera.
Al final la responsabilidad pudo con él y cuando se calmó un poco y se limpió las lágrimas miró el teléfono. Sin embargo, para su sorpresa no era Hiroshi. Le había llamado un teléfono desconocido, seguido de un mensaje de texto:
'Deku-Kun, soy Uraraka! Te he visto peleando por la tele, no sabía que también estabas en Hong Kong. Voy a ir también a la inauguración del congreso de héroes por la paz. ¿Te veo allí? :3'
—Uraraka-san…
El corazón le dio un vuelvo. Uraraka estaba allí, en Hong Kong. Por un instante las lágrimas se detuvieron. ¿Cuánto hacía que no la veía? ¿Tres, cuatro años? Se sentía una eternidad y a la vez un suspiro. Si incluso había leído su mensaje de texto con su característico tono de voz.
Dudó, pero finalmente se armó de valor y salió de aquella prisión de oro y mármol ahumado.
'Uraraka-san! Qué alegría leerte, que buena coincidencia. Sí, estoy de camino. Nos vemos allí ' :)
Muchas gracias si has llegado hasta aquí! Como siempre, las reviews son bienvenidas :)
Me animan mucho a seguir escribiendo y a saber la opinión de quienes leen.
Me da vergüenza patrocinar otras historias, pero en mi perfil tengo un Katsudeku/Bakudeku por si alguien es fan del ship. Eso sí, ese es un poco violento.
Nos leemos el miércoles!
14-03-22
